• Siguenos en las redes sociales. Facebook y Twitter.
  • Visita nuestra nueva tienda donde tenemos algunas de nuestros nuevos y viejos diseños
  • Las licencias Creative Commons, nacen para compartir y reutilizar las obras de creación bajo ciertas condiciones. Con las licencias Crative Commons, el autor autoriza el uso de su obra, pero la obra continua estando protegida. Frente al COPYRIGHT que quiere decir “todos los derechos reservados”, las Creative Commons proponen “algunos derechos reservados”.
  • " Posters Cine Documental Diseñados por NAranjas de Hiroshima en su 10º Aniversario"
  • Ahora ya puedes publicar tu documental en Naranjas de Hiroshima
  • Cine documental cubano, con especialidad en los 60´s y 70´s
  • Un documental sobre la cultura audiovisual, un viaje por las vías oficiales y subterráneas del mundo del cine en la Ciudad de México. Producido por Naranjas de Hiroshima
  • "Un país que no tiene cine documental es como una familia sin álbum familiar." Patricio Guzmán
  • "Nosotros no hacemos films para morir, sino para vivir, para vivir mejor. Y si se nos va la vida en ello, vendrán otros que continuarán." Raymundo Gleyzer, 1974

Los Payasos

Titulo Original: I Clowns
Año: 1971
Dirección: Federico Fellini
Guión: Federico Fellini y Bernardino Zapponi
Música: Nino Rota
Intervienen: Federicno Fellini, Riccardo Billi, Tino Scotti, Fanfulla, Dante Maggio, Galliano Sbarra, Nino Terzo, Giacomo Furia, Carlo Rizzo, Gigi Reder, Alvaro Vitali, Anita Ekberg, Pierre Étaix, Annie Fratellini, Charlie Rivel
Duración: 92 min.
Formato: 35 mm. Technicolor
Idioma: Italiano con subtítulos en castellano.
Producción: Bavaria Film (ALE) - Compagnia Leone Cinematografica (IT) - Office de Radiodiffusion Télévision Française (FR) - Radiotelevisione Italiana (IT)

"Aun si no sé nada, lo sé todo del circo", afirmaba el director que siendo niño quedo hipnotizado por aquella carpa dorada que se levantó una noche en su pequeña ciudad y en la que se escabulló en la mañana, quedando extasiado por aquel útero enorme,"como un astronauta abandonado en la luna que encuentra su astronave".

Como el pequeño de la película reconoció en los payasos, en esos rostros de expresión indescifrable y risa de locos, la polaridad entre la impecable cara blanca y el aspecto irracional de lo humano. Consideraba a los payasos más humanos que los humanos mismos, por ser capaces de experimentar lo mejor y lo peor de nuestra naturaleza sin limitaciones, de ser el burlado y el burlador y por todas esas "transgresiones" ser aplaudido en vez de reprendido.

Fellini, transgresor por naturaleza, aprovechó una propuesta de la T.V. Italiana y decide hacer “I Clowns” para finalmente dedicarle un film entero al tema del Circo, que tantas veces apareciera de soslayo en sus películas anteriores ya fuese a través de la música, extraños personajes, el uso del humor, la satira cruel o las nostálgicas errancias.

En un fin de semana y sin haberlo reflexionado mucho, realizó el guión y partió con su propia "troup" de extraños seres en un viaje de ciudad en ciudad buscando los vestigios del circo, su ambiente, su forma de vida. En este intento de recrear su emoción, encanto y sorpresa , descubren que el corazón del circo sigue latiendo representando mitos permanentes de la humanidad: la aventura, el viaje, la amenaza, el humor, la capacidad de reírnos de nuestra propia estupidez y de manera hilarante caricaturizar el mundo.

Bario (Manrico Meschi), payaso famoso por su simpático "Augusto" : mendigo, borracho, infantil y ruidoso, grabó unas palabras que luego la emoción no le permitió repetir en cámara: "...es bueno para la salud hacer de clown...por fin uno puede hacer todo lo que quiere: dar golpes contra todo, destrozar cosas, prenderles fuego, revolcarse por el suelo, y nadie te reta sino que todos te aplauden...es un buen trabajo, si se sabe hacer se gana tanto como un funcionario ¿por qué los padres quieren que sus hijos sean funcionarios y no clowns?..."

Por medio de esta película, Fellini adulto se paraleliza con el Fellini niño que al ver la primera función de circo se sintió iluminado “...como si de repente hubiera reconocido algo que me pertenencia desde siempre y que era también mi futuro, mi trabajo y mi vida...”. Ya en “La Strada”, tres personajes circenses se involucran en una historia desgarradoramente humana. Aparecen los escondrijos, las luces, los viajes de pueblo en pueblo, las músicas ensordecedoras del circo. El personaje de “Gelsomina” ( Giulietta Masina), a quien Fellini admiraba por su condición de actriz-clown, posee una melancolía indefinida, tierna, un poco loca, una inspiración bufonesca y surrealista propia de el “Augusto”.

Fuentes de información: Artículo completo "El Circo de Fellini" de Fernanda Bargach-Mitre en El Gusano de Luz, Circo Mélies, Cultivadores de Culto.



Ver directamente en V.O.S.E. en Humyo.
Ver también en V.O.S.F. en Archive.org.

La Tierra Quema

Dirección: Raymundo Gleyzer
Música y Textos: Victor Pronzato
Fotografía: Rucker Viera
Duración: 12 minutos
Formato: 16 mm, B/N.
País de producción: Argentina.
Año: 1964
















La tierra quema acusa las inquietudes de la obra ulterior de Gleyzer y demuestra que el cine social no siempre necesita exhibir a los "enemigos" en el encuadre. Fue filmada en 1964 en el nordeste brasileño, adonde un hombre de 35 años sobrevive junto a su mujer y a los cuatro hijos que les quedaron (los otros siete están muertos o se fueron). Son poco más de diez minutos de un drama tan áspero como ese rancho sin palabras, clavado en una tierra cuarteada por seis meses de sequía, un páramo fantasmal con una sola perspectiva a la vista: el éxodo al que alude una parca voz en off.

En Brasil, el segundo pais más grande de América, el 2% de la poblacion posee el 80% de la tierra cultivable. En esta region de olvido y de muerte, el nordeste, "la tierra seca", la expectativa de vida es de 27 años. Juan Amaro y su mujer ya perdieron a siete de sus hijos por la extrema pobreza. Luego de seis meses de sequía, deciden irse –a pie- hasta la gran ciudad, con la esperanza de sobrevivir.

Asi es que con 21 años y junto a su amigo Jorge Giannoni, se dirigen al Noreste de Brasil, para filmar "La Tierra Quema", la vida de una familia que debe emigrar continuamente en busca de agua. Cuando se presentan las primeras dificultades, su amigo Jorge Giannoni, bohemio de alma, lo deja solo y Raymundo, dolido por esta "traicion" debe continuar el film solo, consiguiendo luego la ayuda de Rucker Viera, director de fotografia brasilero, Pero cuando estan por concluir el rodaje, se da en Brasil el golpe militar de 1964, por lo que la vida de Raymundo corre serio peligro y debe sortear varias situaciones de riesgo. Su familia narra la incertidumbre sobre su paradero hasta que al fin regresa sorpresivamente a la Argentina, salvaguardando su cámara y el material filmado.

La tierra quema confirmó varias de sus hipótesis sobre el cine documental, crítico y de denuncia que pretendía como realizador. La tierra quema marcó el camino y también le sirvió para ver otro de los tantos tentáculos del monstruo a combatir: el imperialismo y sus estructuras nacionales en el continente.

Fuentes de información: Cineismo, Docacine, Elortiba.




Ceramiqueros de Tras la Sierra

Año: 1965
País de Producción: Argentina
Dirección: Raymundo Gleyzer
Guión: Raymundo Gleyzer, Ana Montes
Fotografía: Humberto Ríos
Montaje: Raymundo Gleyzer
Sonido: Juana Sapire
Formato: 16 mm B/N.
Duración: 20 min.















Documental de investigacion antropologica, que registra el trabajo y la vida de una comunidad de artesanos en el norte de Argentina.

Raymundo Gleyzer nació en Buenos Aires (Argentina) en 1941. Hijo de Jacobo (un ruso ucraniano) y Sara Aijen, ambos artistas y activistas que fundaron el teatro IFT ( Idisher Folks Teater -Teatro Popular Judío- ) donde Raymundo creció.

Cursando en la escuela, en 1963, se va a Brasil con Jorge Giannoni, que había ganado un premio del Instituto de Cine para hacer un corto sobre la sequía y la inmigración campesina en el sertao brasileño. Jorge no aguantó y una mañana Raymundo encontró una cartita, que decía: "chau". Y un buen día la familia Gleyzer, recibio la siguiente carta: "Llego tal día a tal hora a la Estacion Lacroze". Lo fueron a buscar, flaco, la cara pelada por el sol, barbudo y sucio, pero tenia "La Tierra Quema" en la mochila.

Así era Raymundo, neura, apasionado, y por eso garantizaba todo, poder filar en tiempos en que no existía la facilidad del video.

Según sus amigos, donde ellos decían "tal vez podamos..." él decía "sí, se puede".

Hacia 1965, le propone a Huberto Rios, docente de realización de la escuela de Cine, irse con e'y su compañera Juanita a Cordoba. De Alli salen "Pictografias de Cerro Colorado" y "Ceramiqueros de Tras la Sierra" que se llevó el Primer Premio del Segundo Festival Internacional Experimental y Documental de la Universidad Catolica de Córdoba. Mauricio Berú, jurado en ese festival, recuerda: "Raymundo llegaba con ideas claras y trataba todos los temas sin nigun misticismo, mostrando la llaga, sin falsos pudores. Lógicamente eso le valio la repulsa de muchos, pero no había peligro, era lo bastante empecinado y resuelto para seguir luchando".

Un buen día, Raymundo dejó de ser alumno, y nos convertimos en amigos y colaboradores. Nos fuimos juntos a Córdoba a filmar Ceramiqueros tras las sierras y Pictografías del Cerro Colorado. Yo hacía la cámara y él dirigía. Entonces, lo conocí mejor: Vi cómo afloraban sus preocupaciones sociales, cómo crecía su conciencia lentamente –al decir de Benedetti, "como crecen las victorias"–.

En el final de Ceramiqueros tras las sierras (Argentina. 1965. Dirección de Raymundo Gleyzer), la cámara se da vuelta y pone en cuestión el rol del mismo equipo que está filmando. La idea es la de indicar una necesidad de conciencia: miro y me miran. Miro a través de la cámara y me miran a través de lo que filmé con ella. Ese momento era una forma de preguntarnos ¿qué es lo que estamos haciendo? ¿Qué es lo que estamos pensando? ¿Qué es lo que somos? ¿Para qué queremos la cámara? ¿Para qué esta estructura? ¿Qué objeto tiene? ¿Qué es lo que me rodea? ¿Qué es lo que veo alrededor de mí? ¿Qué es lo que la gente no puede hacer y yo puedo hacer? Es decir, dar vuelta la pregunta que hago al personaje y enfrentar el realizador al espejo. El espejo tiene una función muy importante, no solamente en el cine sino en la psicología. Porque, ¿el cine qué es? El cine es memoria. Por más que uno trabaje y aunque el resultado sea simplemente un registro sin ningún pensamiento constructor, ese registro ya es memoria. Y es memoria depositada en el tiempo, que puede crecer.

Fuentes de Información: Cuaderno del Taller Experimental de Montaje "Contraimagen", Introducción al Cine Documental, por Humberto Ríos.


Ver en Youtube: Parte 1. Parte 2.

El Fuego Inextinguible


Título original: Nicht löschbares Feuer
Director: Harun Farocki
Guión: Harun Farocki
País de producción: Alemania
Año: 1969
Duración: 25 min.
Formato: 16mm, b/w, 1:1,37
Formato de la copia: TV-VHS RIP
Idioma: Alemán con subtítulos en castellano.
Producción: Berlin- West /WDR, Köln
Productor: Harun Farocki
Montaje: Harun Farocki
Aparecen: Harun Farocki, Eckart Kammer, Hanspeter Krüger, Caroline Gremm, Gerd Volker Bussäus, Ingrid Oppermann



Poco después de haber acabado sus estudios en la DFFB (Academia de cine y televisión de Berlín) que había sido abierta en el 1966, y de la que fue expulsado en noviembre de 1968 con otros 17 estudiantes políticamente activos, Harun Farocki empezó, a rodar una película sobre Vietnam financiado por el canal televisivo WDR.

Similar a Jean-Luc Godard, en su episodio de la película colectiva Loin de Vietnam (Lejos de Vietnam; 1967) también Farocki condena toda imagen directa de la guerra de Indochina. En lugar de esto, Godard se había dejado filmar a sí mismo y había hablado sobre las dificultades de rodar una película sobre las atrocidades de Vietnam en París, a miles de kilómetros de distancia.

También Farocki emplea su propio cuerpo en contra del peligro de las abstrayentes imágenes: Nicht löschbares Feuer empieza con un plano de él mismo en una mesa. Lee el testimonio de un civil vietnamita, que narra un ataque con Napalm en su pueblo. A continuación levanta la vista de los papeles y mira a la cámara y continúa con una reflexión sobre los efectos de las imágenes: "Si les enseñamos imágenes de heridas causadas por el Napalm, cerrarán los ojos. Primero cerrarán los ojos ante las imágenes. Después cerrarán los ojos ante el recuerdo. Después cerrarán los ojos ante a la realidad. Después cerrarán los ojos ante todo el asunto".

A este mecanismo que hace que lo mostrado en la imagen sea invisible, responde Farocki con un gesto radical: Coge un cigarro y se lo apaga en el dorso de la mano mientras una voz en off da primero la temperatura del Napalm ardiendo, 3000º, y después la compara con la baja temperatura de un cigarro encendido.

Tras este prólogo en el que el autor establece la auto agresión como autenticación en contra de las imágenes sólo aparentemente explicadas de las presentaciones de los informes de guerra, la película cambia a una sucesión de escenas al estilo de Brecht que reconstruyen por medio de imágenes explicativas el proceso de producción del Napalm en el consorcio de empresas químicas "Dow Chemical".

En fases claramente diferenciadas, que por medio de la repetición y la digresión desarrollan una estructura didáctica, se nos mostrará la producción por etapas del Napalm a partir de materiales aparentemente inofensivos: la planta de los directivos de la empresa, diferentes laboratorios, las pruebas de los productos en insectos y por último su aplicación sobre campos y bosques, una detrás de otra. El principio del reparto del trabajo hace imposible un resumen del proceso completo y les impide a los técnicos adoptar una postura responsable en contra de su producto.

En 1969 la película agravó la crítica, también hecha en EEUU, a la producción de Napalm. Dentro de la así llamada campaña tecnológica tenía que advertir a ingenieros y científicos de su precaria participación en los procesos de producción. En Nicht löschbares Feuer Farocki parte de este caso como pretexto directo, pero también sigue el esfuerzo de la primera cinematografía, para operar en el medio cinematográfico de manera argumentativa y didáctica. Por ello también la película tiene una fuerza que supera su tiempo de creación: Casi treinta años después, en el año 1997, la directora americana Jill Godmilow rodó Nicht löschbares Feuer plano por plano y elaboró una nueva versión casi idéntica. Esta vez por supuesto en inglés, en color y con otro título completamente diferente: What Farocki taught (literalmente Qué pensaba Farocki).

Texto de Volker Pantenburg en la página web del Goethe-Institut.
Fuentes de Infomación: Cultivadores de Culto (info y descargas), Filmoteca de Andalucia.



Ver en Youtube en V.O.S.E.

Carimba marcada en mi piel

Dirección: David Segarra
Guión: David Segarra, Vicent Chanzá y Tristán Goasguen
Producción: Vanessa Vargas
Edición: Tristán Goasguen
Cámara: Vicent Chanzá
Música: Yann Manuguerra y La Séptima
Arte: Olmo Romero
Duración: 40 min.
Web oficial en Dailymotion: http://www.dailymotion.com/guarataro












El racismo en Venezuela “no se ve, pero se siente”

Un documental realizado por un videógrafo español aborda la problemática del racismo en Venezuela, donde la mayoría de personas negras sienten el peso de la discriminación y encuentran obstáculos en sus carreras profesionales por el color de su piel. “Superar estos obstáculos”, dice el autor en su introducción a la obra, “es la meta de María. Y también de Venezuela”.

Con su film, el documentalista David Segarra quiere poner de relieve cómo palabras y chistes aparentemente inocentes causan heridas profundas en las personas, que comienzan a sentir injustificada vergüenza por el color de su propia piel. “Es bonita pero es negra, siempre pero es negra“, dice la protagonista María Machado, una actriz de La Vega, de 22 años de edad, que cree tener más oportunidades de aparecer en un film de Danny Glover que en el cine nacional. La película termina con una conversación familiar en casa de María, en la que su abuela, también negra, muestra una fotografía del día de su boda y los nietos se sorprenden al darse cuenta de que el fotógrafo aclaró las pieles de los novios.

Carimba muestra cómo la televisión ha servido para perpetuar el estereotipo de una raza blanca-europea socialmente superior, relegando a las actrices y actores negros a roles de servidumbre, y no en un papel protagónico (sólo actores de la talla de Tomás Henríquez, Gledys Ibarra y Franklin Virgüez pudieron superar tales obstáculos en la TV nacional). Incluso en las telenovelas que tratan el tema de la diferencia de clases, la protagonista -pobre- usualmente ha sido una mujer blanca: desde la mexicana María la del Barrio (protagonizada por Thalía) hasta Fabiola Colmenares en Cosita Rica.

Fuentes de Información: Guarataro Films, HoraLibre.

Bukowski Born into This


Título Original: Bukowski: Born into This
Dirección: John Dullaghan
Año: 2003
País de producción: U.S.A.
Formato: 35 mm, Color
Duración: 130 minutos
Producción: Diane Markow / John McCormick
Fotografía: Matt Mindlin / Art Simon
Música: James Stemple














John Dullaghan investigó y recopiló cintas por un período de siete años para desarrollar el documental “Bukowski Born Into This”. El material fue estrenado en 2003.

El documental empieza con un Bukowski entonado frente a un micrófono abierto durante una de sus tantas lecturas. De fondo suena una música clásica compuesta por Jim Stemple de acuerdo a los gustos musicales del propio Bukowski.

Hay mucho de bueno y positivo en este documental. Dullaghan se propuso retratar a Bukowski sin usar una voz en off y en su lugar lo hizo a través de relatos de conocidos, amigos, personalidades y a través de sus propios poemas y cuentos.

Es interesante cotejar ficción y realidad con ayuda de las palabras de Muto - un ex compañero de la oficina de correos - y decidir si Jane Cooney Baker, la musa inspiradora en esos desgarradores poemas de muerte, era una rubia con estilo, un poco loca o bien una mujer excedida de peso y sin sofisticación, tal como la recuerda Muto.

Otro momento destacable del documental son las imágenes obtenidas por la cámara de Barbet Schroeder, el director de la película Barfly (Mariposas de la noche). Resulta que a Schroeder le costaba conseguir financiamiento para Barfly y decidió mientras tanto hacer un documental, por eso iba todos los fines de semana a visitar a Bukowski y filmaba largas sesiones. En una de esas filmaciones se ve a un Bukowski bastante borracho y beligerante, discutiendo con, quien sería luego su esposa, Linda Lee. La discusión va subiendo de tono, hasta que Buk, completamente ofuscado y cegado de celos patea e insulta a Linda. Y si bien, es cierto, hay algo de eso también en su literatura, el hecho de verlo filmado, en esa violencia injusta y desigual, durante una etapa madura de su vida, ya bastante realizado como escritor, le agrega una capa de complejidad a la comprensión de Bukowski como persona.

El documental recorre también su infancia desdichada, las terribles golpizas de su padre y su forma de capitalizar todo eso. Bukowski recuerda su infancia y concluye: “mi padre me enseñó mucho acerca de la literatura, cuando te pegan lo suficiente, desarrollás una tendencia a decir lo que realmente querés decir”

Hay mucho material de archivo, de esa época en que Europa empezaba a descubrir a Charles Bukowski y enviaba cronistas a filmarlo. Durante una de estas sesiones de filmación, Bukowski lee el poema “The Shower” y se larga a llorar en cámara a causa de su separación con una de sus mujeres. Ver al viejo Hank, tratando de leer, quebrado, pendiente y arruinado por una mujer es quizás el momento culminante del documental. Es la respuesta a esa acusación idiota del cronista Belga, quien sin haberlo leído o sin haberlo comprendido, le dice “Para usted, amor es sinónimo de sexo” Bukowski lo mira de reojo y suelta “No se de dónde sacás tus conceptos” y remata irritado “You really fucked up, there, Babe”
Después, también cabe destacar la participación de Bono, de Tom Waits y de Sean Penn. Tom Waits, desde la identificación con su propio padre, Sean Penn, con la familiaridad de un amigo y Bono, desde una admiración ilimitada. No es que Bukowski necesite semejante aval pero es una nota de color y un nexo entre nuevas generaciones y el escritor fallecido en 1994.

Como conclusión, tras haber leído todos sus cuentos y poemas, tras haber visto mil fotos y escuchado grabaciones de sus lecturas, tras haber visitado su tumba y caminado por sus calles, quizás uno piensa que ya puede capturar al hombre y la medida justa del mito pero el documental, pone en evidencia esa complejidad que reside en las cosas simples y presuntamente conocidas. Aparecen los títulos finales y traen de la mano unas ganas terribles de buscar esos libros gastados de Anagrama. Para estar un rato más con Hank, para jurar sobre ellos, que de ahora en más, lo único que vale, es decir lo que realmente se quiere decir.

Fuentes de Información: Reseña de Roni Bandini, publicada en Bandini.com, Documaniático (info y video online), IMDB.




Ver en V.O.S.E. en Youtube.
Ver en V.O.S.P. en Youtube.

Let's get lost


Director: Bruce Weber
Fotografía: Jeff Preiss
Montaje: Angela Corrao
Productor: Bruce Weber
Productor ejecutivo: Nan Bush
Productor asociado: Itaka Schluback-Hicks
Director de Producción: Emie Amemiya
Diseño sonoro: Maurice Schell
Montaje musical: Joseph S Debeasi
Músicos: Frank Strazzeri (Piano), John Leftwich (Bajo) , Ralph Penland (Batería) y Nicola Stilo (guitarra).
Año: 1998
Duración: 120 min.
Distribución: Little Bear, Avalon (España).
País de Producción: U.S.A.
Formato: 35 mm, Color/ B&W
Idioma: Inglés con subtítulos en castellano.



Siempre se ha dicho que la vida de Chet Baker daba para hacer una película de ella. En Let’s get lost Chet Baker protagoniza los últimos días de su vida antes de lanzarse al vacío desde un hotel de Ámsterdam. Lo dicen los créditos finales como si su muerte hubiera truncado la realización de la película. La película es de 1988 y Chet se murió un 13 de mayo. Las imágenes destilan ocaso y patetismo, belleza y poesía. La película es en B/N.

Let’s get lost fue nominada al Oscar al mejor documental en 1989. En la película Chet Baker no aparenta tener 59 años. Aparenta muchos más. En 1968 le destrozaron la dentadura y pasaron tres años hasta que Dizzy le rescató para tocar en el Half Note. Bruce Weber, el director del documental, muestra un Chet Baker torpe, desvariando, trastornado. Acompañado de bellas mujeres y con un cigarrillo entre los dedos, paseando las playas de Santa Mónica, sus noches, por el festival de Cannes. William Claxton le realiza una histórica serie de fotografías durante una sesión de grabación en Los Ángeles de 1953. Afortunadamente el documental abandona toda suerte de embellecimiento y espíritu naif acorde a muchos retratos tendentes a enaltecer la figura del homenajeado. Tras ver el documento nos queda una imagen del Chet Baker roto exteriormente, aunque también vemos a un Chet ilusionado que formula proyectos para el futuro.

Desde el punto de vista biográfico, la película repasa de forma lineal los principales puntos de interés de la vida de Chet Baker. Se detiene en aquello que aporta datos clave para conocer la trayectoria vital y musical de Chet, en especial cuando toca hablar de su familia. La madre se reserva la opinión cuando se le pregunta por Chet “hijo”. Significativos el silencio y las respuestas de los tres hijos al hablar de su padre. Curiosas las contradicciones de las mujeres de Chet sobre diversos acontecimientos de su vida. Parece que a Chet en alguna que otra ocasión le pillen en un renuncio. También parece que le importe a veces bien poco.

Es como si Chet Baker hubiera querido erigir de forma inconsciente un velo para enmascarar ciertos episodios de su vida, como si ésta la hubiera vivido con sordina, como si quisiera de alguna manera olvidar. O quizá tenía algo que callar. Es otro de los aciertos del film. Sólo al final le es preguntado por las drogas, cosa de la que Chet con total naturalidad no rehuye, cosa de la que Chet Baker nunca rehuyó en toda su vida.

A pesar de las apariencias, Chet Baker le marcó la fortuna. La fortuna de conocer mujeres bellas, como su segunda esposa, Maliha, una estupenda y negra “medio pakistaní medio india”. La fortuna de comenzar a tocar y hacerlo junto a Charlie Parker, Zoot Sims, Gerry Mulligan, Art Pepper. En la película no se cuenta pero hay una segunda versión de la muerte de Chet Baker y es que no se tiró de la ventana del hotel, sino que se cayó accidentalmente cuando trepaba por la cornisa hasta su tercer piso porque se había olvidado la trompeta. Chet había discutido con los empelados del hotel y no quiso entrar por la puerta. Quizá, quién sabe, conociendo como conocemos a Chet.

Chet Baker grabó un disco con el mismo título de la película, o fue la película la que le robó el nombre al disco. Grabación que se ve en la película. Grabación que sirve de fondo sonoro a gran parte de la misma. También suenan fragmentos de tiempos pasados, con Parker, con Mulligan, con los grandes de la West Coast. Hay quien prefiere la primera trompeta de Chet en los 50 a las últimas de los 70-80. Yo no. Yo prefiero todas. O no prefiero ninguna. Como se quiera. La que toca con dientes y la que toca con otros dientes. ¿Obvia decir que suena el My funny valentine? De ahí, todos los clásicos.

Fuentes de Información: CineconJazz (artículo), BlueTrain (info y descargas), Documaniático.






Rocio


Dirección: Fernando Ruiz Vergara
Guión: Ana Vila
Fotografía: Victor Estevao
Montaje: Fernando Ruiz Vergara
Música: Salvador Tavora
Producción: Tangana Films
País de producción: España
Año: 1980
Duración: 88 min. - Copia Censurada 67 min.
Distribución: No está editada ni en VHS ni en DVD.
Formato de la copia: TV-VHS RIP, de la única emisión en TVE en 1990. Parece que ha aparecido otra copia. *1










Fernando Ruiz Vergara desmonta, en el censurado documental “Rocío”, las bases económicas, de clase y de poder que subyacen en la devoción rociera, alienando a toda una comarca. Documento histórico, recuperado por la Asociación Andaluza Memoria Histórica y Justicia, que expone breve pero concisamente la penetración y evolución del catolicismo en España, la razón y lógica de la fe mariana, así como la aparición de las imágenes de vírgenes a lo largo y ancho del país para centrarse en la Virgen del Rocío.

Quizás no sean muchos los lectores que recuerden el escándalo que levantó a comienzos de los años ochenta del siglo pasado la película Rocío. Un documental realizado por Fernando Ruiz Vergara que tiene el triste honor de figurar entre las obras censuradas por orden judicial. Su proyección en los cines se vio interrumpida por la denuncia que una familia de Almonte (Huelva), municipio donde se celebra la romería que da nombre al filme, interpuso contra el director, la guionista y la persona que describía cómo y quienes ejercieron la represión golpista en 1936. El resultado fue la condena del realizador, su salida del país y la mutilación de la película en más de un minuto. Corte que si bien en un principio era sustituido por un cartelón en el que, con fondo negro se indicaba la supresión de las imágenes, a medida que pasó el tiempo fue también eliminado. De esta forma, la censura alcanzaba, como las tropas del general Franco, sus últimos objetivos: no dejar constancia siquiera de su existencia.

La visión histórica y antropológica de la famosa romería andaluza del Rocío, plasmada en un magnífico documental de 88 minutos, fue objeto de una gran polémica en los años de la Transición. Bastaba mencionar la estrecha relación de la Iglesia y la hermandad rociera con los trágicos sucesos en los años de la guerra civil y ponerle nombre y rostro a algunas de las víctimas y victimarios locales de la represión , para que se pusieran en marcha los mecanismos de persecución y hostigamiento de ciertos sectores reaccionarios de la sociedad andaluza y del poder judicial contra la obra creativa de un joven realizador. La crónica resumida del proceso judicial a la que se vio sometida la película Rocío, pone de manifiesto las carencias democráticas de la tan propagada Transición que impide, a través de la censura, la posibilidad de que emerjan libremente los recuerdos de los vencidos que puedan permear en una sociedad con una infranqueable memoria oficial heredera del franquismo.*2

Rocío es un documental rodado en 1977, dirigido por Fernando Ruiz Vergara, con guión de Ana Vila e interpretada, como decía el cartel, “por hombres, mujeres y niños del Pueblo Andaluz”. 

El filme se estrena en julio de 1980 en el cine Bellas Artes de San Sebastián, aunque para el estreno con carácter de premier mundial figure la significativa fecha del 18 de julio en el cine Astoria de Alicante. La publicidad sobre la película insertada en los medios decía así: “No se equivoque, Rocío no es pandereta, Rocío no es la españolada, Rocío no son las folklóricas, Rocío es una rabiosa aspiración de verdad, que usted comparte. Rocío es el sentir de un pueblo en su grito de libertad. Rocío es la España que algunos quisieran ignorar”. Y también: “Rocío es mito, esperanza, multitud. Rocío, un verdadero ritual de rebelión. Rocío es la primera película universal auténticamente andalucista”. La película fue seleccionada ese año por el Ministerio de Cultura para participar en el Festival de Cine de Venecia junto con Ópera prima de Fernando Trueba. Sin embargo no logra estrenarse en Andalucía hasta meses después, como hubiese sido lo lógico y deseable para el director, que denuncia a los medios la negativa de los exhibidores para que sea proyectada en las salas. El 22 de octubre de 1980, se presenta en el marco del I Festival Internacional de Cine de Sevilla donde gana el Certamen de Cine Andaluz.

El documental no deja indiferente a nadie y genera controversias encontradas. En el diario decano de la prensa sevillana, El Correo de Andalucía, aparece un artículo que firma el jesuita José A. de Sobrinos con el significativo título de “La mala sombra del Rocío”. En él se apunta lo siguiente: “Resulta que íbamos a ver una película del Rocío y nos han largado un mitin político y anticlerical, que termina con un canto a las manos de los trabajadores que tienen que conseguir la libertad” (…) “¿A qué vienen esos recuerdos de de las crueldades de la guerra civil en un bando? ¿Es que no los hubo en los dos? ¿No sería más español y más democrático, no revivir escenas lamentables del pasado?”*2

Rocío. Una película que vio rota su exitosa trayectoria de público y que es símbolo tanto de lo que en esos años se llamaba el "nuevo cine andaluz" como de los límites de la monarquía parlamentaria que ha sucedido de la dictadura. Tras el escándalo, el secuestro, el juicio y la condena el filme desapareció de la cartelera y sólo en contadas ocasiones ha sido visto en alguna emisión televisiva o en circuitos especializados.

Fuentes de Información: Identidad Andaluza (vídeo), Extracto de artículo, publicado completo en Periodico CNT, Extracto de artículo de Ángel del Río Sánchez*2, publicado completo en Ateos y Republicanos, DocumentalOnline (vídeo y descargas), Hemeroteca de La Vanguardia, RebeldeMule (descargas).


ROCIO (1980) de Fernando Ruiz Vergara, version censurada.
Ver en Youtube.


*1 ROCIO (1980) de Fernando Ruiz Vergara, versión completa con sentencias judiciales. 85 min.    
Ver en Youtube.
Ver en Youtube.


Homenaje a Fernando Ruiz Vergara
Acto de homenaje a Fernando Ruiz Vergara, realizado el día 2 de diciembre de 2011 en la Universidad de Sevilla, con motivo del día de Andalucía. Durante el acto se proyectó el documental "Rocío", que puede verse completo en la siguiente dirección: http://blip.tv/documentalrocio/rocio-5669116 alojado en este mismo servidor. Duración del vídeo del acto: 58 minutos. Duración del documental Rocío: 75 minutos

Después de... No se os puede dejar solos - Atado y bien atado

Dirección: Cecilia M. Bartolomé, José Juan Bartolomé
Año: 1981 - 1983
Duración: 190 min.
Idiomas: Castellano.
País de producción: España
Guión: Cecilia M. Bartolomé, José Juan Bartolomé
Fotografía: José Luis Alcaine
Aparecen: Rafael Alberti, Cristina Almeida, Santiago Bautista, Ana Belén, Manuel Carrillo, Emma Cohen, Felipe González, Paco Ibáñez, José de Juanes, Rosa León, Víctor Manuel, Violeta Parra, José Pérez Guerra, Jordi Pujol, Aurora Sacristán, Manuel Vázquez Montalbán.
Edición en España: Divisa en 2003 (actualmente descatalogado)









Después de... No se os puede dejar solos - Atado y bien atado 


Efectivamente, Después de –que consta de dos partes denominadas No se os puede dejar solos - Atado y bien atado, deja la imagen y la voz de este periodo –que se desarrolla fundamentalmente entre 1979 y 1980- a los auténticos protagonistas de este proceso, que fue el conjunto del pueblo español. Es por ello, por la agudeza, la constancia y valentía a la hora de filmar, recopilar y distribuir los materiales que forman parte de estas tres horas de filmación, por los que esta propuesta ha de quedar quizá como el testimonio fílmico más importante no del periodo de trasción a la democracia de España, sino de un momento temporal concreto en el que realmente a partir de problemas endémicos de nuestro país –el retraso coyuntural que este padecía-, lastres quizá ajenos a nuestro propio marco geográfico –la crisis económica que caracterizaba el mundo occidental- y la resolución decidida de procesos industriales aparcados en el propio periodo de la transición –la incidencia en la agricultura o la necesaria modernización industrial-, hizo quizá pensar a muchos españoles de aquella época de la escasa eficacia de la llegada de un régimen democrático.


Un descontento –o, mejor dicho, “desencanto”- que por parte de las gentes de la izquierda se manifestaba en comprobar como tardaban en arrancar reformas y leyes civiles demandadas por muchos, mientras que por los nostálgicos del franquismo no era más que el escaparate de una España que se abocaba a su disgregación autonómica –treinta años después, los “civilizados” herederos de aquel franquismo vuelven a lanzar esas proclamas a la actualidad española- y para ellos perdía por completo envuelta en el caos general esa definición de “una, grande y libre” por ellos venerada.


Pues bien, la cámara de los dos directores se logró introducir en el conjunto de una sociedad que en aquellos años se manifestaba viva, que recuperaba la calle en forma de manifestación, que luchaba por sus intereses, que veía como las reformas empezaban por uno mismo y en las que en segundo plano podíamos comprobar lo anacrónico de los vestuarios y características que ya entonces definían las personas que se caracterizaban por su aire progresista o ultraconservador –en este sentido la película de los hnos. Bartolomé es un documental enormemente revelador ¿cómo apareceremos los ciudadanos de hoy día cuando dentro de 30 años se vean imágenes de la actualidad?-. Después de.. se convirtió –casi a pesar suyo- en una película reveladora, ya que sus imágenes finales –y pese a la negativa a admitir la posibilidad de ello por alguna de las personalidades que intervienen- de alguna manera dejaba entrever la posibilidad de una intentona golpista, que se hizo realidad pocos meses después de la conclusión de la elaboración del documental. A partir de ahí, lo cierto es que esa losa pesó sobre la posible explotación comercial del producto logrado, sufriendo penalidades de todo tipo que casi confluyen en un secuestro de la misma. Cierto es que sus imágenes aún siguen resultado tan veraces como disolventes de cara a aquellos que quisieron hacer ver que la transición política española era una especie de cuento de hadas servido por la clase política. En sus imágenes, tan veraces como abiertamente pobres y sencillas, se puede ver la efervescencia de un pueblo que había aprovechado las posibilidades que le brindaba las recién estrenadas libertades democráticas -por un lado y mayoritariamente para demandar que estas prosiguieran en su correcto camino de la ampliación-, y por parte de una minoría tan ruidosa como amedrentadoramente patética, el deseo de volver a un imposible camino de retorno que tuvo en el posterior 23 f su último grito agónico y recordable.


Cierto es que las limitaciones de medios en ocasiones se hacen ostensibles –esa recurrencia un tanto pobre a los titulares de prensa para cubrir las carencias de imágenes o hacer avanzar la acción-, pero el abanico de temas que aborda este documental es realmente amplio y representativo. Desde la mirada a los diferentes sectores enfrentados en la sociedad vasca, la “pacífica” reivindicación de la autonomía catalana, la batalla por el derecho al aborto, las consecuencias de la crisis de la agricultura, la llegada de la izquierda a los ayuntamientos –impagable la imagen del llorado alcalde de Madrid, Enrique Tierno Galván, asistiendo imperturbable a la misa en honor a la patrona de la capital en donde el oficiante se desmarca con una homilía que podría haber diseñado el mismo Blas Piñar-, la estrategia de la confrontación con extremos del terrorismo etarra y de ultraderecha... Todo un abanico de subtramas que en su conjunto formaron ese casi convulso periodo que muchos han querido vestir de color de rosa.

Es evidente que las imágenes de Después de.. pretenden una objetividad que la misma configuración de lo que muestra es imposible lograr. Una simple mirada al entorno festivo, legítimo y generalmente respetuoso de aquellos que caracterizan el mundo de la izquierda o los trabajadores, bastan para comprobar las simpatías de los firmantes. Sin embargo, a mi juicio las imágenes más impactantes y al mismo tiempo casi “esperpénticas” recaen en aquellos momentos que muestran los ritos y personajes representativos de la extrema derecha de aquel tiempo. Y a este respecto uno no puede dejar de olvidar lo involuntariamente hilarante que resulta el primer plano sostenido de la –presumiblemente- acomodada señora de edad –parece hermana gemela de la actriz Amelia de la Torre-, que desglosa ante la cámara y en la explanada del Valle de los Caídos una furibunda y apocalíptica proclama del caos español que había destruido la “obra” de Franco. Esto, o las declaraciones de la cantante Charo Reina, mostrándola momentos después lanzando una proclama de un mitin de Fuerza Nueva, o la actividad de los cachorros de Blas Piñar tirando piedras desde su sede a una manifestación andalucista en Sevilla, son imágenes que gracias al arriesgado proyecto de los dos cineastas, permitirán que queden en la memoria tanto de los aficionados como de los estudios de ese periodo apasionante de nuestra historia reciente.

Fuentes de Información: Reseña publicada por Juan Carlos Vizcaino Cinema de Perra Gorda, GoogleVideo (1981 - 1983), Culturalianet, Taringa (descargas, incluye entrevista a los directores).


Entrevista con los directores C M y J J Bartolomé





Después de... - Parte 1 - No se os puede dejar solos (1981) 



 
 

La Sociología es un Deporte de Combate



Título original: La Sociologie est un sport de combat (La Sociología es un Deporte de Combate)
Dirección: Pierre Carles
Montaje: Virginie Charifi, Youssef Charifi, Claire Painchault et Bernard Sasia
Producción: Véronique Frégosi et Annie Gonzalez
Productora: C-P Productions, VF Films.
País de Producción: Francia
Idioma: Francés con subtítulos en castellano.
Año: 2001
Duración: 146 min.











La sociologie est un sport de combat (2001) es un interesante filme dirigido por el periodista y documentalista francés Pierre Carles donde se muestra, como figura central, el trabajo cotidiano del sociólogo francés Pierre Bourdieu.

El filme, de 2 horas y 26 minutos de duración y cuyo título es una formula lanzada por el propio Bourdieu para ilustrar el papel de la sociología, especialmente en su defensa, transcurre por diversos lugares, situaciones y personajes que conducen al espectador a conocer la perspectiva sociológica y comprender el "confuso" oficio de sociólogo pero, más allá todavía, a conocer fuera de los libros a uno de los maestros del pensamiento social más importante de la segunda mitad del siglo XX.

Entre las figuras y situaciones más destacables que aparecen en el filme, desde nuestro punto de vista, podemos mencionar una manifestación cívica en las calles de Millau encabezada por José Bové, sindicalista agrícola francés y uno de los personajes más sobresalientes del movimiento altermundista en ese pais; una entrevista para Radio Droit de Cité realizada por Adile Farquane en la que Bourdieu expone al público una definición sumaria de lo que es la sociología y habla sobre el capital cultural, una noción clave en su teoría; Günter Grass, notable escritor alemán y Premio Nobel de Literatura en 1999 con quien Bourdieu sostiene un interesante diálogo; una entrevista realizada en Barcelona con motivo de la presentación de su libro La dominación masculina en la que una periodista española formula preguntas a Bourdieu en castellano: "es verdad que usted ha dicho que no se puede esperar un comportamiento apropiado de una mujer que va con faldas…", "que las mujeres no tenemos plena conciencia de ser seres dominados según usted".

"Las desigualdades sociales se perpetúan por la transmisión no sólo del capital económico sino también del capital cultural. Y el capital cultural empieza por el dominio del lenguaje."

Indudablemente la parte final del filme, un controvertido debate con estudiantes y futuros sociólogos donde el tema agendado a discutir era la desigualdad enfocada en cuestiones de educación y cultura, pero que finalmente éste tomó un cauce distinto, permite al espectador darse cuenta del lado humano del sociólogo francés, concretamente cuando éste escucha atentamente a quienes cuestionan el/su papel de sociólogo e incluso le ofenden: "José, excusez-moi, Bourdieu". "Psychiatres de banlieue". "… c'est pas dieu, c'est Bourdieu. Faut pas confondre!".

Este filme es sin lugar a dudas un importante documento audiovisual ya que de alguna forma ayuda a responer la angustiante y complicada pregunta tantas veces lanzada a este tipo de especialista en ciencias sociales: ¿qué es un sociólogo y qué hace?

Fuentes de información: Sociologia.net, PtqBlogzine, Foriegnmoviesddl 

Encuentros en el fin del mundo


Título original: Encounters at the End of the World
País de producción: U.S.A.
Dirección: Werner Herzog
Producción: Henry Kaiser.
Música: Henry Kaiser y David Lindley.
Fotografía: Peter Zeitlinger.
Montaje: Joe Bini.
Duración: 99 min.
Año: 2007


















“¿Por qué un animal tan sofisticado como un chimpancé no usa a los seres inferiores? Podría sentarse en el lomo de una cabra y avanzar hacia la puesta de sol” se pregunta un Herzog obsesionado con desnudar al ser humano, deshaciéndolo de todas sus máscaras, al inicio de Encuentros en el fin del mundo, su última película (una producción televisiva, como The Wild Blue Yonder). De la curiosidad generada por unas misteriosas imágenes grabadas en el océano que yace bajo el hielo antártico nace lo que será una búsqueda de los orígenes de la humanidad y de respuestas a las pregunta de nuestra existencia (como no podía ser de otra manera en una película herzogiana, la naturaleza surge como esencial). Encuentros en el fin del mundo es un intento de un reencuentro físico y místico con las partículas que actuaron en el Big-Bang y con los organismos unicelulares de los que procedemos. Y qué mejor lugar para esto que el polo sur, un territorio que representa tanto el fin del mundo del título como el principio del mundo, el lugar inicial. Recuerdo que en un momento de la película alguien dice que “no hay nada más al sur del polo sur”; porque ir hacia abajo, hacia el sur, representa un ejercicio de retroceso histórico, aún mejor, un acto de retroceso hacia lo anterior.

Acompañado por su particular voz en off, pero alejado de su recurso habitual de construir la película alrededor de un individuo, Herzog construye Encuentros en el fin del mundo entorno al ser humano que algunos insisten en ir a buscar en el macrocosmos, hacia el cielo (arriba), y olvidan que hay que comenzar por abajo, por lo minúsculo, por lo próximo. Como ya señaló en The Wild Blue Yonder, para Herzog el espacio exterior y las profundidades marinas son secretos afines, y en uno de los momentos además nos lo presenta de un modo que puede sonar irónico: las criaturas más cercanas a lo que nos ha mostrado siempre el cine de ciencia-ficción las podemos encontrar en las profundidades del océano antártico. Pero nos lo creemos, porque lo vemos. Además, nos recuerda también que así como ahora ansiamos partir de nuestro planeta para conquistar el espacio, un día abandonamos el agua para colonizar la tierra, posiblemente por miedo del entorno.

En el polo sur Herzog encuentra (“¿quién sabe con quién se va a encontrar uno en un lugar al fin del mundo?”) desde la el centro de la tierra, hasta el cielo, pasando por distintos espacios intermedios paralelos. La película está estructurada sobre estos espacios/dimensiones en los que yacen los misterios y las respuestas sobre nosotros, y que funcionan como capas: desde el aterrizaje en ‘tierra firme’, vamos descendiendo poco a poco hacia el hielo primero, el mar que hay debajo después, y el magma que yace del interior del planeta, para finalmente subir a los cielos en un intento de reencontrarse con las partículas subatómicas que son los neutrinos. Claro que, entre medio de todo esto, hay algunos desvíos del camino como el que muestran los pingüinos desorientados en la escena más bella y fascinante de toda la película.

En Encuentros en el fin del mundo queda claro el rechazo de Werner Herzog del polo sur como un espacio guiness, un punto donde se baten récords o clavan banderitas. Las imágenes del cúmulo de banderas nacionales vienen a mostrar todavía más su insignificancia. El continente antártico es, en cambio, un lugar de peregrinaje espiritual –los cantos ortodoxos que escuchamos en diversos momentos de la película parecen pertenecer, de una manera misteriosa y harmónica, a los paisajes que observamos en las imágenes-, porque es el no-lugar del mundo contemporáneo, un territorio que no pertenece a nadie y pertenece a todos. Allí, donde conviven los microorganismos marinos más misteriosos, los antiguos mitos griegos, la tecnología más avanzada e internet, encontramos un universo paralelo al del resto de la sociedad civilizada, que aún siento tan onírico como es, contiene los elementos de nuestra historia: el pez congelado y otros ‘accesorios’ enterrados justo en el polo sur para que futuros colonizadores extraterrestres tengan dato de nuestra existencia cuando nos extingamos. Durante su viaje, Werner Herzog no encontró respuestas a sus preguntas que fueran posibles de transmitir con nuestro lenguaje convencional, aunque con la ayuda del lenguaje cinematográfico consiguió acercarnos un poco más a ellas. Porque no importa más el porqué de los sonidos que emiten las focas bajo el agua que esta propia música. El mismo viaje, la presencia física en aquél lugar convertido en mito de la (in)existencia, el contacto con los elementos presentes en el polo sur, proporciona una experiencia que es transformada en respuesta.

Un texto de Stefan Ivančić para Contrapicado.net.


Fuentes de Infomación: DocumentalesOnline, Contrapicado.



Ver en Youtube en V.O. sin subtítulos.