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Colectivo Cine Mujer (1975-1986)

   Colectivo Cine Mujer (1975-1986)

 


El Colectivo Cine Mujer fue un grupo pionero del cine feminista latinoamericano, surgido en México y compuesto por mujeres cineastas feministas de diferentes países, activo de 1975 a 1986, con el objetivo de presentar y recoger las voces de mujeres estudiantes, amas de casa, trabajadoras sexuales, líderes de organizaciones populares, etc. Representando las vidas privadas y públicas femeninas, respondiendo a la óptica masculina que dominaba el cine mexicano en la década de 1970.

Dentro del cine del colectivo, se dieron a la tarea de llevar las propuestas de los distintos grupos feministas a la pantalla y de utilizar el cine como una herramienta de concientización sobre las graves consecuencias del machismo. Las obras de este colectivo mostrarían también desde las cámaras, los debates sobre los caminos que debía seguir la lucha por  la emancipación de las mujeres.

Historia

El colectivo Cine Mujer, fue formado por estudiantes del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC) actualmente conocido como la Escuela Nacional de Artes Cinematográficas (ENAC), perteneciente a la UNAM. El colectivo se formó en 1975, y en sus inicios fue conformado por Rosa Martha Fernández, mexicana quien fue testigo de las movilizaciones estudiantiles del 68 en París; Beatriz Mira Andreu, nacida en Brasil pero que también había radicado durante una temporada en Francia y Odile Herrenschmidt estudiante francesa; a ellas se sumaron Guadalupe Sánchez, Ángeles Necoechea, Sonia Fritz, Eugenia (Maru) Tamés Mejía, María Novaro y María del Carmen de Lara, entre otras.

Coincidieron como estudiantes de segundo curso y planificaron una práctica que, con motivo del Año Internacional de la Mujer proclamado por la Organización de las Naciones Unidas y cuya sede fue la Ciudad de México, abordaría temas como el aborto. El proyecto original, en el que cada una abordaría diferentes casos, no llegó a ver la luz, pero fungió como base para los futuros proyectos del colectivo.

Hacia finales de la década de los setenta, Rosa Martha Fernández realizó las dos primeras obras del Colectivo Cine Mujer. En “Cosas de mujeres” (1978) la directora denuncia el problema del aborto clandestino en México a través de la ficción de una joven estudiante de sociología que tiene un embarazo no deseado, y las adversidades y humillaciones por las que tiene que pasar, tras un aborto mal realizado en el Hospital General de la Ciudad de México. La segunda cinta, Rompiendo el silencio (1979), analiza mediante la recopilación de testimonios, el grave problema de la violación en México, en el que comparten culpabilidad la Iglesia, el aparato judicial y la cultura machista.

Sin embargo, después de esta cinta el colectivo dio un giro radical en sus acciones y en sus obras, ya que la fundadora decidió dejar el grupo y viajar a Nicaragua para documentar e impulsar la participación de las mujeres en la revolución sandinista. Tras esto, quien quedó al frente del colectivo fue Beatriz Mira, estudiante brasileña, que incluiría por primera vez la condición de clase como elemento para comprender la opresión de la mujer en el cine del colectivo. 

Mientras Fernández filmaba sus dos primeras cintas, Beatriz Mira realizaba “Vicios en la cocina” (1978), cortometraje donde se aborda de manera íntima y personal la situación de una mujer esclavizada por el trabajo doméstico, en dónde ve pasar su vida encerrada entre las paredes de una unidad habitacional.

Para su siguiente cortometraje, que marca una segunda etapa en el colectivo, Mira realizó "Es primera vez” (1981), una cinta donde las luchas por la liberación de la mujer y por la liberación de la clase trabajadora se funden completamente. En octubre de 1980, mujeres campesinas, obreras, colonas y esposas de trabajadores, pertenecientes a casi cincuenta organizaciones populares, se reunieron en Cuernavaca, Morelos, para compartir sus experiencias de lucha. Mira decidió filmar a estas mujeres que, siendo amas de casa como la protagonista de su anterior cinta, habían decidido organizarse y participar en la lucha popular en distintos puntos del país.

A pesar de la calidad lograda en “Es primera vez”,  Beatriz Mira no volvería a dirigir una película hasta 2008. Sin embargo, películas como “Vida de ángel” (Ángeles Necoechea, 1982), documental que recoge el testimonio de distintas mujeres de diversas edades sobre el trabajo doméstico, el matrimonio y los roles de género o "Yalaltecas" (Sonia Fritz, 1981-1984), que trata sobre un grupo de mujeres en contra del cacicazgo en Yalalt, una región de Oaxaca;  muestran la forma en que una parte del Colectivo Cine Mujer decidió inclinar sus intereses hacía un cine de intervención política en el que las mujeres se configuraron como la parte esencial de la lucha social.

Después de 10 años de trabajo del colectivo, se dio su disolución en 1986 por debates internos, sobre si la inclinación de que Cine Mujer entrara de lleno a la corriente del cine militante, que es aquel que busca ser una herramienta activa de lucha política y que su propósito no es sólo narrar o exponer, sino que busca incidir de manera inmediata en el cambio social, este tipo de cine es el que se presentó en los filmes de la primera etapa del colectivo; o de si se debía seguir como cine de intervención política, siendo este aquel que su objetivo principal es la reflexión, el análisis crítico o la representación artística de estos temas, más que una acción directa este siendo la corriente de la segunda etapa del colectivo.

A pesar de la separación del colectivo, las directoras siguieron sus carreras con filmes propios y actualmente siguen trabajando por que la historia de su colectivo no sea olvidada y siga inspirando a un cine feminista, que a pesar de la sociedad machista en la que vivimos, las cineastas logren plasmar su visión de la realidad y generar consciencia en las personas que consuman su cine.

Integrantes

Legado

En 2022, las realizadoras mexicanas Andrea Gautier y Tabatta Salinas Caballero realizaron el documental Rebeladas sobre el Colectivo Cine Mujer, el impacto que tuvieron sus películas y las problemáticas que continúan existiendo desde los 70.

En 2023, el Festival Internacional de Cine UNAM realizó una retrospectiva sobre el Colectivo Cine Mujer, titulado Colectivo Cine Mujer: El acto de mostrar, y reestrenó 8 de sus películas. Para su inauguración, el FICUNAM realizó la mesa de reflexión 'Las primeras luchas feministas por la pantalla en México', transmitido por Canal 22 y con la participación de Maricarmen de Lara, Guadalupe Sánchez, María Novaro y Rosa Martha Fernández, donde las realizadoras reflexionaron sobre su trabajo y el impacto del Colectivo.

 
Cosas de mujeres


Dirección: Rosa Martha Fernández
Fotografía: Arturo de la Rosa, Mario Luna, Víctor Viala
Música: Mario Lavista
Edición: Marcelino Aupart, Valtraud Kontel, Guy Devart, Ramón Aupart, Rosa Marta Fernández
Intervienen: Patricia Luke, Ángeles Necoechea, Martín Lasalle
País de producción: México
Año: 1975-1978
Duración: 42 min

Una estudiante de sociología tiene un embarazo no deseado y es sometida a la terrible humillación de un médico incompetente. La muchacha enferma por el aborto mal realizado y es llevada por una amiga al Hospital General. Filme que denuncia el problema del aborto clandestino en México, con entrevistas a mujeres que se han hecho abortos en ese hospital e impactantes estadísticas sobre mujeres que mueren por procedimientos realizados en condiciones precarias.


Rosa Martha Fernández   

"Nació en la Ciudad de México en 1943. Es egresada de la facultad de Psicología y del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos de la UNAM, del Instituto de psicología de Paris, de la Escuela de escritores, de la Sociedad de escritores de México, del Taller de la dirección de la Casa del teatro, de la Escuela de teatro del Centro Nacional de las Artes y de la Escuela nacional de teatro Jacques Lecoc en París, Francia.

Ha escrito y dirigido más de 80 Videos de ficción, documentales, video de danza y teatro, de los que destaca la serie La casa dividida (1988). Ha escrito dirigido las películas de mediometraje: Cosas de mujeres (1978), nominada al Ariel, Rompiendo el silencio (1979) y Nicaragua, semilla de soles (1985). Ha escrito 3 guiones cinematográficos de largometrajes de los que “Zapotito” fue seleccionada en el certamen del INCINE escritura de guiones en 1997. Ha escrito cuentos y obras de teatro cortas, también me ha dirigido teatro, fue directora general de TV UNAM de 1989 a 1993. El proyecto de Televisión universitaria ejercido durante esos años fue seleccionado para participar en el premio internacional “Jules Verne” que se otorga el mejor proyecto de difusión televisiva de la cultura de la ciencia por el Centro nacional de la investigación científica en Francia. De 1978 a 2005 impartió clases de guion y dirección de la Facultad de Filosofía y Letras, la ENEP Aragón y la Facultad de química de la Universidad Nacional Autónoma de México."

 

Más información de Rosa Martha Fernández en el Catálogo Mujeres Documentalistas en México por el Laboratorio Audiovisual de Investigación Social Instituto Mora

Ver película restaurada en HD en FicValdivia.


Y si eres mujer…

Dirección, Guion, producción: Guadalupe Sánchez
Fotografía: Carlos Bustamante.
Música: Guadalupe Sánchez, Isabel Parra, Trova Cubana
País de producción: México
Año: 1977
Duración: 6 min

El filme describe de manera sencilla la división que se hace entre las niñas y niños a través de la educación al asignarle distintas formas de conducta por la diferencia de sexos. 

 Guadalupe Sánchez

"Nació en 1955 en Córdova, Veracruz. Fue la última de siete hermanos. Durante la infancia aprendió que era posible fabricar cosas con las manos. Lupita fue de las últimas generaciones que cursaron la preparatoria en dos años. Sin embargo, no pudo acceder a la licenciatura por ser menor de edad. Esto le dio la oportunidad de irse un año a estudiar teatro en Xalapa, donde también ingresó a un taller de artes plásticas y algunas veces acompañó a su hermano Jorge en las poblaciones cercanas a proyectar el Cine Trashumante de la Universidad de Veracruz. Egresó de la licenciatura de Arte y diseño en la Academia de San Carlos, donde hizo sus primeras animaciones Mentirosa (1975) y ¿Y si eres mujer? (1976) con planteamientos feministas. Convivió con el Taller de Animación A. C. hizo animación para Virikuta (Grupo Cine Labor, 1976) y se desarrolló como script en Complot petrolero: La cabeza de la hidra (Leduc, 1980). Fue parte del grupo Un viejo amor, con el que grabó un casete homónimo en 1978, en esa época también formó parte del Grupo Arte y Sociedad.

Fue integrante del Colectivo Cine Mujer donde participó colectivamente en los documentales Es primera vez (1980), Vida de ángel (1982), Yalaltecas (1984) y Bordando la frontera (1986). También colaboró en los ejercicios fílmicos de las Ninfas del Celuloide (María Novaro, Maria Cristin Camus, Silvia Otero y Conchita Arroyo), en 7 am. (Novaro, 1982), Querida Carmen (Novaro, 1983) y en Una isla Rodeada de agua (Novaro, 1984), producciones en las que participó como actriz y diseñadora de arte. Durante mucho tiempo hizo ilustración y animación para proyectos editoriales y de televisión. Participó animando algunos fragmentos del documental La sirena y el buzo (Mercedes Moncada Rodríguez, 2009) y tuvo una participación similar en Las sufragistas (Ana Cruz, 2012). Su primer documental como realizadora fue La primera sonrisa (2014) donde además fue productora y animadora. El cuerpo volvió a ser protagonista en su segundo documental, Mi piel oculta (2022), codirigido al lado de su hijo Pablo y en el que ella también hace la animación para evocar la experiencia que cinco personas experimentan con sus cuerpos."

Más información de Guadalupe Sánchez en Catálogo Mujeres Documentalistas en México por el Laboratorio Audiovisual de Investigación Social Instituto Mora

Ver película restaurada en HD en FicValdivia.



Vicios en la cocina

Dirección, producción: Beatriz Mira
Guion: Beatriz Mira, poema ”Las papas silvan”, de Silvia Plath
Fotografía: Arturo de la Rosa, Mario Luna
Música: ”Dos gardenias para ti”
Edición: Gilberto Macedo
País de producción: México
Año: 1978
Duración: 23 min

"Cinta sobre el trabajo doméstico femenino. Se muestra el tedio y la frustración de una mujer dedicada exclusivamente a las labores del hogar."

 

 


 Beatriz Mira

Nació en 1949 en Río de Janeiro, donde cursó la Escuela Superior de Diseño Industrial y de Comunicación Visual. Por motivos políticos vino a México donde se naturalizó e hizo estudios de realización cinematográfica del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC-UNAM). Ganó el Ariel de plata como mejor cortometraje documental testimonial otorgado por la Academia Cinematográfica Mexicana por la dirección de la película Vicios en la cocina (16 mm, blanco y negro), película que seleccionada entre las mejores por el Festival Mundial de Escuelas de Cine. Beatriz participó en el Festival de Cine y Video Feminista de Ámsterdam. en el Encuentro Latinoamericano y del Caribe de Mujeres en Lima Perú, y en el 1er. Festival del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, Cuba. Ha impartido cursos en Berkeley, California y en Chicago.

Ha ejercido diferentes funciones en el ámbito del cine y el video como la dirección el guion, cámara, animación, edición y producción, entre sus trabajos se encuentra Vicios en la cocina, un video sobre la cineasta María Novaro, la campaña Cambia de película sobre violencia contra las mujeres, el video Enrique Guzmán pionero de la posmodernidad en México, sobre la obra de dicho pintor, participó en el guion y actuación del video El Otoño, para Diálogos a fondo, de Canal 11.

Actualmente es docente en el Centro de Enseñanza para Extranjeros (CEPE-UNAM) donde aborda la relación entre el cine latinoamericano y la mujer a ambos lados de la cámara, el cine Chicano, ha dado cursos sobre cámara y sonido en el Claustro de Sor Juana y tiene amplia de experiencia docente.

Más información de Beatriz Mira en Catálogo Mujeres Documentalistas en México por el Laboratorio Audiovisual de Investigación Social Instituto Mora

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ROMPIENDO EL SILENCIO


Dirección: Rosa Martha Fernández 
Guion: Colectivo Cine-Mujer, Rosa Martha Fernández
Fotografía: Toni Kuhn, Mario Luna, Alejandro Gamboa
Música: Alicia Urueta
Edición: Marcelino Aupart
Intervienen: Javier Aispuro, Scarlet Quiroz, Ricardo José Lezama 
País de producción: México
Año: 1979
Duración: 36 min

 

Este documental integra una serie de testimonios sobre dos mujeres violadas y el presunto violador. La cinta analiza el grave problema de la violación desde sus causas y consecuencias, y difunde las opiniones sobre el tema que ofrecen la iglesia, el aparato judicial y la opinión pública.

 

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No es por gusto 


Dirección: Maricarmen de Lara, María Eugenia Tamés 
Producción: Maricarmen de Lara-Centro Universitario de Estudios Cinematográficos de la Universidad Nacional Autónoma de México (Cuec / UNAM)
Guion: María Eugenia Tamés, María del Carmen de Lara, Juan López, Laura Rossetti, Alfonso Morales
Fotografía: Alejandro Gamboa, Vicente Blanchet
Edición: Elizabeth Kapnist 
País de producción: México
Año: 1981
Duración: 51 min

Cinta que agrupa una serie de entrevistas realizadas a varias mujeres que ejercen la prostitución en la vía pública y a través de las cuales exponen sus experiencias cotidianas y la manera en que son reprimidas por la policía. La cinta incluye declaraciones de funcionarios del penal conocido como "La vaquita" donde éstas son encarceladas por ejercer su oficio.

 


 

 Maricarmen de Lara

"Directora, documentalista, académica y productora independiente de cine y video. Después de estudiar un año Pedagogía, ingresó al CUEC (hoy ENAC) en 1977, de donde egresó en 1983 con la especialidad en Realización. Compaginó sus estudios de cine en la UNAM con el trabajo en la Cineteca Nacional y el Archivo Audiovisual del INI. En 1981 se incorporó al Colectivo Cine Mujer, surgido a raíz del movimiento feminista. Después del terremoto de 1985 en la Ciudad de México, filmó durante 1985-1986 No les pedimos un viaje a la luna, mediometraje documental que abordó la situación y la organización de las costureras afectadas por el sismo. Documental que la hizo acreedora del premio Ariel, por Unanimidad.

En 1986 fue seleccionada para la beca de Posgrado en Cine Documental en el Instituto de Moscú, VGIK. Volvió a México en 1987, y trabajo en las corresponsalías para Vis News, Univisión y PBS. Ha sido profesora en la UAM Xochimilco y es profesora fundadora de la maestría de Estudios Documentales CUEC-FAD -UNAM. Ha dirigido y producido documentales y ficciones en Calacas y Palomas, la compañía de cine y video que fundó junto con Leopoldo Best. Sus trabajos reflejan asuntos de actualidad afrontados por la sociedad mexicana, con especial énfasis en la visión de género, el cambio del comportamiento sexual y la violación de los derechos reproductivos. Su labor como documentalista se dio a conocer nacional e internacionalmente con No les pedimos un viaje a la Luna, sobre el sismo de 1985 en la Ciudad de México, que la hizo acreedora también del Colón de Oro de Huelva y de la Diosa de Plata entre otros, reconocimientos dentro y fuera de México. En 1999, realizó En el país de no pasa nada, su primer largometraje de ficción, ganador de tres premios en el XV Festival Internacional de Cine en Guadalajara y seleccionado en diversos festivales internacionales. Fue miembro del SNCA durante tres periodos y presidenta de la organización no lucrativa Mujeres en el Cine y la Televisión A.C. (2014-2015) y directora del CUEC (2015-2019, periodo en el que transformó el CUEC en la Escuela Nacional de Artes Cinematográficas), donde es docente titular.

Preside el Consejo del ILSB desde 2021 y recientemente recibió el Premio Sor Juana Inés de la Cruz, otorgado por la UNAM a mujeres destacadas de la institución por su contribución a la docencia, investigación y difusión de la cultura. Hasta mediados de 2025 ha filmado alrededor de 65 trabajos (mediometrajes y largometrajes), la mayoría documentales que también han tenido premios en diversos festivales."

 

Más información de Maricarmen de Lara en el Catálogo Mujeres Documentalistas en México del Laboratorio Audiovisual de Investigación Social Instituto Mora

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Yalaltecas



Dirección, guion, edición: Sonia Fritz
Produce: Colectivo Cine Mujer
Fotografía: Maripí Sainz
Música: Banda de música de Yalalag S Penélope Simpson 
País de producción: México
Año: 1984
Duración: 28 min

 

El documental recoge la lucha de la Unión de Mujeres Yalatecas, en una comunidad indígena zapoteca muy apartada, en la sierra de Oaxaca, México. Recrea la toma del Palacio Municipal que propicio el fin del cacicazgo, la organización de la Unión y logros como la cooperativa de artesanas, el molino comunal y el apoyo para el Centro de Castellanización e instrumentos musicales para la banda de música que es el corazón de la comunidad.

 


Sonia Fritz

"Nacida en Ciudad de México en 1953, se graduó de Ciencias de la Comunicación en la Universidad Nacional Autónoma de México. Posteriormente cursó una Maestría en Artes Visuales en Vermont College, y terminó los cursos del Doctorado en literatura del Caribe inglés, en la Universidad de Puerto Rico. En 1986 ganó el Ariel por Mejor Documental con De Bandas, vidas y otros sones. Se traslada a Puerto Rico en donde nace su hijo, y enseña en la Universidad del Sagrado Corazón, en el Departamento de Comunicación, además de trabajar como directora y productora independiente a través de su productora Isla Films. En el 2001 dirigió su primer largometraje titulado El beso que me diste, basado en la novela de Stella Soto Porque el beso que me diste no lo olvidaré jamás. Dicho largometraje junto a los siguientes cuatro han participado en diversos festivales, entre ellos Montreal, Guadalajara, Rabat, Ankara, Huelva, el Festival Latino de Chicago, de Los Ángeles, San Diego, y San Antonio, Latin American Film Festival en Nueva York, Cambridge Film Festival en Harvard, San Juan Cinemafest. Las estrellas del estuario fue seleccionado por DIVERCINE (presentado 10 capitales de Latinoamérica) y de Kids First (en 100 ciudades de EU). Entre 1998 y 1999 dirigió los cortos Dulce pesadilla, Abnel, Nightstand y Hebra rota, basados en los cuentos de la escritora Mayra Santos Febres. Previo a esto dirigió el docudrama Camino sin retorno, el destierro de María de las Mercedes Barbudo, sobre la primera independentista puertorriqueña.

La treintena de documentales que ha dirigido se centran en temas sociales y culturales de Puerto Rico, México y Estados Unidos. Su interés transita entre el tema de la migración, las cuestiones de género, la identidad, y la cultura puertorriqueña. Entre ellos destacan Puerto Rico, arte e identidad; Myrna Báez, los espejos del silencio; El sueño Americano, puertorriqueños y mexicanos en Nueva York; Las caras lindas de Tite Curet Alonso; Cruzando fronteras, la Alianza de Mujeres Viequenses; Visa para un sueño y Sueños atrapados: la migración dominicana a Nueva York, que ganó el premio a mejor documental en el San Juan Cinemafest; Puertorriqueños de aquí y de allá y Luisa Capetillo, pasión de justicia, premio al mejor documental en el Festival de Cine de Mujeres de Mar de Plata, Argentina, en 1994. Sus documentales han pasado por diversos canales de televisión educativa en Puerto Rico, así como en Estados Unidos. Ha sido jurado en festivales de Puerto Rico, México y Estados Unidos, y ha recibido varias becas de artista otorgadas por el Instituto de Cultura Puertorriqueña. El más reciente fue un Emmy NY por Después que se fueron las lanchas de CUNY TV."

 

Más información de Sonia Fritz en el Catálogo Mujeres Documentalistas en México del Laboratorio Audiovisual de Investigación Social Instituto Mora

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Vida de ángel

Dirección: Ángeles Necoechea 
País de producción: México
Año: 1982
Duración: 60 min

Como en Vicios de la cocina (1978, Beatriz Mira) el documental recoge el testimonio de distintas mujeres de diversas edades sobre el trabajo doméstico, el matrimonio y los roles de género: las mujeres cocinan, lavan, cuidan del hogar mientras que los hombres trabajan. Se trata de una de las últimas en conjunto del Colectivo, aquí están presentes ciertos rasgos de su filmografía anterior como el trabajo con la animación realizado por Guadalupe Sánchez (Y si eres mujer, 1977).

 


 

Ángeles Necoechea  

"Cineasta, realizadora, editora, asistente de dirección y guionista mexicana nacida en la Ciudad de México en 1952. Fue integrante de colectivos feministas en los años setenta como La Revuelta y el Colectivo Cine Mujer, donde trabajó temas como el aborto, la violación y la sexualidad femenina. En este último colaboró en la realización de obras con enfoque feminista como Cosas de Mujeres, Vida de Ángel y Bordando la frontera, de la cual se encargó del financiamiento, la dirección y el guion.

En 1976, formó parte de la Coalición de Mujeres Feministas; movimiento compuesto por distintas colectivas, entre las que se encontraba La Revuelta; quienes realizaron las Jornadas Sobre por el Aborto Libre y Gratuito.

En 1987 organizó, en estrecha colaboración con Julia Barco y Guadalupe Lara, “Cocina de Imágenes”, la primera exhibición de cine y video hecha por mujeres de América Latina y el Caribe, la cual se llevó a cabo en la Ciudad de México.

Formó parte de la distribuidora de películas independientes Zafra, fundada en 1978. Además, fue encargada del departamento de archivo en Nicaragua dedicado a la preservación de material fílmico tras la caída del régimen somocista."

Más información de Angeles Necoechea en el Catálogo Mujeres Documentalistas en México del Laboratorio Audiovisual de Investigación Social Instituto Mora

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Bordando la frontera


Dirección: Ángeles Necoechea 
Intervienen: Norma del Rivero, Alejandro Dorantes, Sandra Murillo 
País de producción: México
Año: 1986
Duración: 60 min

En esta película, Ángeles Necoechea filma a un grupo de mujeres que trabajan en maquiladoras, en la frontera de México con Estados Unidos, sus testimonios dan cuenta de las condiciones de trabajo.

 

Karina Solórzano: Colectivo Cine Mujer

 

 
 
 Por más de diez años, el Colectivo Cine Mujer utilizó el cine como herramienta política para denunciar problemáticas de género en la sociedad mexicana. A casi cinco décadas de su conformación, el documental recupera la voz de sus integrantes para reconstruir su historia y contrastar aquellas luchas con la realidad que enfrentan hoy las mujeres mexicanas.
 
 
 

Un libro es un arma

Título original: Un libro es un arma 
Dirección: Cooperativa de Cinema Alternatiu
Guion: Cooperativa de Cinema Alternatiu
Fotografía: Cooperativa de Cinema Alternatiu
Productora:  Cooperativa de Cinema Alternatiu
País de producción: España
Año: 1975 
Duración: 20 min.


















La película es una denuncia de urgencia ante los ataques de grupos de extrema derecha contra librerías y centros culturales de izquierdas.

Un libro es un arma

Un libro es un arma, retomando la célebre cita de Ray Bradbury. La pieza, de 20 minutos de duración, fue realizada en 1975 por cineastas amateurs agrupados en torno a la Cooperativa de Cinema Alternatiu de Barcelona, la rama de producción de la distribuidora clandestina La Central del Curt. La película es una denuncia de urgencia ante los ataques de grupos de extrema derecha contra librerías y centros culturales de izquierdas. Manuel Vázquez Montalbán escribió un pequeño texto que fue distribuido en las proyecciones de la película y que reproducimos a continuación. *1

Los atentados ultras. En el juego de la represión legal y la represión ilegal

Manuel Vázquez Montalbán (1975)  *2

La violencia “ultra” en la España actual no puede sorprender a nadie y mucho menos a los que hoy detentan un poder al fin y al cabo heredado como consecuencia de un importante acto “ultra”: la guerra civil. La reaparición de los “ultras” con su violencia subterránea y nocturna es precisamente una consecuencia de que toman conciencia de las crisis de un sistema de poder heredado de la guerra. Los ultras ni siquiera pueden tolerar las flacas concesiones liberales hechas por el Régimen como consecuencia de la presión de la simple dinámica social y del complejo crecimiento pugnativo de las fuerzas más concienciadas del trabajo y de la cultura. Los ultras necesitan crear su justicia paralela a medida que captan el profundo rechazo que les devuelven no ya el conjunto de la sociedad, sino incluso aquellos sectores sociales que en su día les hicieron el juego.

Las primeras manifestaciones del renacimiento de la violencia ultra se dieron a mediados de la década de los años sesenta. Fueron en general atentados físicos a personalidades de la burguesía democrática que se habían situado fuera del régimen y trataban de incidir en la opinión pública mediante el más precario de los medios de comunicación las conferencias. Vas a recordar los nombres de Ruiz Jiménez y Jiménez de Parga, conferenciantes agredidos por grupos de choque embrionarios de los que luego serían llamados “Guerrilleros de Cristo Rey”. Estos grupos actuaban con una impunidad total. Se sabía públicamente el nombre de sus cabezas visibles tanto en Barcelona (Royuela) como en Madrid (Sánchez Covisa).

 Sin una respuesta contundente por parte del poder, que si disponía de dos brazos represores, el legal y el ilegal, la acción ultra fue in crescendo. Se produjeron agresiones contra líderes sindicales, contra sacerdotes ligados a la lucha por la democracia o por los más elementales derechos sociales, contra dirigentes estudiantiles. Las acciones ultras se ensañaron sobre todo contra manifestaciones culturales, evidenciando con su actitud la imposible relación entre cultura, sea al nivel que sea, y la parálisis histórica preconizada por el idearium ultra. En este odio cerril contra la cultura avalado por el pensamiento de tan ilustres mentores como el general Millán Astray (“¡Muera la inteligencia!”) o Herman Goring (“Cuando oigo la palabra cultura, saco la pistola”) los ultras llegan a la puerilidad de cebarse en una grotesca campaña contra Picasso que les pone en ridículo ante el mundo entero y privadas España al identificarse con uno de sus hijos, con uno de los creadores más portentosos de todos los tiempos.

Como consecuencia de la Ley de Prensa de 1966 llegó a las librerías españolas un aluvión de nuevos títulos que de la noche a la mañana trataban de acercar ligeramente la conciencia lectora española a los niveles europeos. A pesar de los filtros que de por sí llevaba la ley, a pesar de lo tensas que mantenía las riendas el Ministerio de Información y Turismo, los ultras consideraron que el demonio había penetrado en los escaparates de las librerías y comenzaron una campaña de terrorismo blanco que jamás fue reprimido. No es extraño que esta falta de represión les envalentonara y multiplicaran sus acciones, especialmente dirigidas contra librerías débiles, ya que una de las normas que los ultras siempre respetan es que no conviene asustar a los empresarios con mayúscula, no fuera el caso que en los momentos decisivos les volvieran la cara. Esta discriminación de eslabones débiles dentro del negocio de la librería les fue muy proclive durante unos cuantos años. Fue preciso que los atentados se convirtieran en una pesadilla, que las denuncias se hicieran públicas, que el conjunto del gremio de la librería se sintiera afectado, para que la condena de los atentados se hiciera desde las instituciones culturales y comerciales afectadas y finalmente incluso desde el propio poder. Nadie podrá quitarle a Ricardo de la Cierva el mérito de haber sido el primer hombre de la Administración que condenase pública y enérgicamente la agresión contra las librerías.

No es ocioso que se relacione la actitud anti ultra de Pío Cabanillas y Ricardo de la Cierva con su cese y dimisión. La conjura ultra es débil en cuanto a fuerzas de choque efectivas se refiere, pero es profunda y aún fuerte en los definitivos pasillos del poder, en esos pasillos, en ese poder real y final que se configura dentro de los estrechos límites del “bunker”. El divorcio entre la España real y la del bunker se ha manifestado recientemente con el escándalo de la proyección de La prima Angélica, película que ajustaba las cuentas a la sentimentalidad y la moralidad de los vencedores de la guerra civil y cuyo éxito popular ha sido un referéndum, a pesar del clima de coacción que los atentados terroristas crearon en torno a las salas de proyección. El hecho de que parte del poder establecido presionase para que se proyectara la película y la otra parte para todo lo contrario, evidenció que el divorcio había llegado a la antecámara misma del bunker.

Es urgente hacer un inventario de las agresiones ultras. De su cantidad se desprende la crispación de unas fuerzas políticas acorraladas por el progreso de los tiempos. De su impunidad se desprende que han tenido, tienen y tendrán cómplices que juegan la doble carta de la represión legal y de la ilegal. Son las mismas complicidades que se pierden tras todo intento de frenar la irreversible marcha del conjunto de la sociedad española hacia la democracia. Los ultras han tratado de detener ese proceso levantando cortinas de fuego y ruido ante la palabra impresa o la imagen fílmica. Nunca han comprendido que los libros y las películas siempre van interrelacionados con la conciencia histórica de la sociedad. Y esa conciencia, dinámica, crítica, no hay quien la pare.



Un libro es un arma  *3

“No nos interesa, repito. Quemar la marquesina de un cine o una miserable librería es una estupidez. Esas cosas, si se hacen, hay que hacerlas de verdad, arrancar el mal de raíz. Una vez en el poder, nosotros organizaremos nuestro día del libro, quemando absolutamente toda la basura roja que anda suelta por ahí. Una gran pira como en la toma del poder de Hitler…
Mejor: todos los rojos y judíos en los pisos superiores del Colegio de Arquitectos de Barcelona y todos los libros de ideología marxista, en los de abajo. Se les prende fuego a todos los libros y todo solucionado…”
Voz en off de la película mientras lee una entrevista a unos jóvenes ultras, que se publicó en la prensa en 1974.

Esta película es un inventario de los atentados de la extrema derecha contra el campo de la cultura durante los últimos años del franquismo, a principios de los setenta. En ella se recogen los atentados al Taller Picasso, a la Librería Cinc d’Ors, a Nova Terra, a Distribuciones del Enlace… En ella se entrevista, entre otros, a Joaquim Romaguera (de la Llibreria Viceversa), a la editora Beatriz de Moura y al escritor Alfonso Carlos Comín.

Este último explica que “vivimos en un país en el que la querella cultural es una materia de primera magnitud, en la que unos luchamos con las armas de la inteligencia y otros con las armas
de la violencia, del fuego, de la bomba y del atentado… Es extraordinariamente significativo que estos atentados… se hayan empezado a producir justamente cuando el país salía de un desierto cultural, de una frustración que habíamos vivido durante décadas… Estos señores de Abajo la inteligencia… no son conscientes de que se está tocando el réquiem de los bárbaros, que esto se está acabando… La cultura no se entierra. La cultura la puedes incinerar pero no la puedes enterrar, es
decir, que en un momento u otro las cenizas de los libros son semillas que van a reproducirse ampliamente…”

En febrero de 1975, antes de la rodar la película, se elaboró un extenso dossier titulado “Atentados contra la cultura”, en el que se reproducían los recortes de prensa relacionados con estos hechos desde noviembre de 1971. Mediante la venta de este dossier a circuitos clandestinos se obtuvo la financiación necesaria para realizar la película. El prólogo, que no iba firmado, era de Manuel Vázquez Montalbán, que acababa diciendo: “…Son las mismas complicidades que se advierten tras
todo intento de frenar la irreversible marcha del conjunto de la sociedad española hacia la democracia. Los ultras han tratado de detener ese proceso levantando cortinas de humo y ruido ante la palabra impresa o la imagen fílmica. Nunca han comprendido que los libros y las películas siempre van interrelacionados con la conciencia histórica de la sociedad. Y esa conciencia, dinámica,
crítica, no hay quién la pare.”

“Dentro de las dificultades que este tipo de reportajes lleva consigo, los autores han rodado un documento vivo y real de cómo quedaron los lugares asaltados… Simplemente por habernos sido posible contemplar esta verdadera muestra de loque debe ser un cine alternativo, debemos dar nuestro
reconocimiento al colectivo que lo hizo posible…”

Santiago de Benito, Cinema 2002, n.º 8, octubre de 1975, p. 63.





Fuentes de Información: *2 Europa Futuro Anterior ,  *1 Filmaffinity *3 Macba,



Arriba España - José María Berzosa

Título original:  ¡Arriba España! 
Dirección: José María Berzosa 
Guion: José M. Berzosa, Ramón Chao, André Camp
Música: Luis de Pablo
Fotografía: Aurel Samson
Cámara: Robert Jaffray
Sonido: Serge Deraison
Pinturas: Antonio Saura
Documentación: Renée Bernanrd
Montaje: Michèle Dalbin
Voz en off: Adélïda Blasquez, Antoine Chao
Intervienen: Celso Emilio Ferreiro, Enrique Tierno Galván, Jesús Suevos, Simón Sánchez Montero, José María de Areilza, Pablo Castellano, Antonio García Trevijano, Venancio Marcos, Julián Ariza, Marcos Ana 
Productora: Louis Moillon, Société Française de Production
País de producción: Francia
Año: 1975 
Duración: 120 min.













Documental acerca de la Guerra Civil española y sus consecuencias posteriores sobre la sociedad española, con testimonios de diversos personajes, entrevistas y significativos documentos fotográficos y sonoros.






Arriba España, de Jose María Berzosa: 
Entre la deconstrucción y la intervención
por Luis E. Parés


En el reciente Diccionario de Cine Iberoamericano, en la voz ‘Documental’, cuya parte española ha sido redactada por Rafael R. Tranche, se incluye, entre los documentales de la transición “con una línea abiertamente política y con voluntad de abordar la guerra civil y saldar cuentas con el franquismo, ¡Arriba España! (1976), del exiliado en Francia José María Berzosa”. Esta inclusión de la película de la que nos ocupamos entre los documentales de la Transición, se había producido antes en un texto pionero en la reivindicación del cine de aquella etapa: Algunas instrucciones para evitar naufragios metodológicos y rastrear la transición democrática en el cine español de Julio Pérez Perucha y Vicente Ponce publicado originalmente en 1985. En la nota al pie número 13, dicen: “No queremos silenciar, aunque no sean películas españolas, la obra de Jose María Berzosa. La serie Las Españas (1973) y Arriba España (1975) son ‘documentales’ rigurosos tanto con los procedimientos retóricos del género como con los momentos pre-democráticos que ponen en escena. Un radical que queda a pie de página pero dentro de las más ricas elaboraciones rupturistas”. 

El texto del que la cita anterior ejerce de nota al pie, hablaba de unos documentales con una misma ‘radicalidad textual’. Sea como sea, se ve clara la importancia que para los investigadores tendría la inclusión de Arriba España en la tradición del cine documental español de tintes políticos de la Transición, con títulos como Canciones para después de una guerra (Basilio Martín Patino, 1976), Raza, el espíritu de Franco (Gonzalo Herralde, 1977), La vieja memoria (Jaime Camino, 1979), Informe general sobre algunas cuestiones de interés para una proyección pública (Pere Portabella, 1976) o ¿Por qué perdimos la guerra? de Diego Abad de Santillán y Luis Galindo, por citar algunos de los títulos con los que se ha relacionado.  

Sin embargo no tiene sentido incluir esta película en el cine de la Transición ya que no se pudo ver. Sólo estuvo una semana en cartel, tres años después de su estreno, y en una versión francamente alterada, cuando no censurada. Lo cual es un destino trágico para una película que ante todo pretendía incidir en el debate político español. 

El proyecto de Arriba España nació a partir de un  encargo de la Societé Francaise de Production, una empresa semipública de producción creada a partir de la ORTF, para una serie llamada “L’Europe après Munich”, sobre los regímenes totalitarios europeos después del nazismo. El siguiente documental iba a ser sobre la Yugoslavia de Tito. 

Por lo ambiciosa de la propuesta de Berzosa, se decidió su proyección en televisión y en salas de cine. El estreno en cine se produjo en el Festival de Cannes de 1976, en una sección paralela llamada ‘Perspectivas del nuevo cine francés’, sin la presencia de Berzosa, el 20 de mayo de 1976. Debido a que la sección no era oficial sino informativa, la película no tuvo mucho eco ni repercusión en la prensa. 

Según el profesor Fernando Redondo, ¡Arriba España!, surge estrechamente vinculado al libro que publica en 1976 su coguionista, el periodista Ramón Chao, Después de Franco, España, (título que pretendía responder al del libro de Santiago Carrillo Después de Franco, ¿qué?y cuya primera edición había tenido lugar en Francia en 1975), y que cartografía con amplitud y detalle, de la extrema derecha a la extrema izquierda, el diverso mapa de las opciones políticas en España en el momento del cambio de régimen, con el añadido de entrevistas a los principales líderes y la inclusión de las líneas ideológicas fundamentales de cada opción. Tal como asegura el propio Chao, se trata de un libro que le encarga Enrique Tierno Galván, quien firma el prólogo y le proporciona todo tipo de contactos para su elaboración.  

“No deberían pasarse por alto las no por evidentes menos relevantes conexiones entre aquel libro de Chao y este filme de Berzosa. Ambos comparten sin duda, por los muchos aspectos en común, un mismo proyecto de describir y analizar la realidad política española del momento, empezando por considerar al público francés como destinatario preferente y siguiendo por detalles como la presencia de los dibujos de Antonio Saura en el diseño de la portada del libro y en los títulos de crédito del filme.”  

En el prólogo al libro de Ramón Chao, Tierno Galván repite dos veces la misma frase: “el cambio es inevitable”. Y esta inevitabilidad del cambio conduce a que quienes lo lleven a cabo no tienen que venir del régimen anterior. A este punto le dedica Tierno una larga reflexión en el prólogo: 

Hay una presunción en el fondo, de la que participamos muchos, que dice que el continuismo es imposible en España y que una gran parte de quienes se han puesto al servicio del Régimen actual están excluidos del futuro por su biografía política. […] La opinión pública nacional, e incluso la internacional no va a tener capacidad de acogimiento ni elasticidad para integrar en la política española a la mayor parte de tales personas que han sido personalidades políticas durante el franquismo. […]

Los que se hagan cargo de los negocios públicos libres de la cortedad de visión e imaginación que impone la conservación del poder serán más capaces de crear, imaginar y poner en marcha el caudal de energía del país que están ahora en hibernación.

La figura de Tierno era vital para la oposición política al franquismo (una oposición de corte no extremista) porque en él se veía al presidente de la hipotética República que habría que sustituir al franquismo. Esto se ve en la amplitud de la entrevista que le dedica Ramón Chao en su libro, 6 páginas, la mayor del libro. Y se ve en la presencia de Tierno en la película, presencia central que vehicula toda la narración, ligando entre sí los personajes o las situaciones descritas, encarnando a la vez el papel de narrador objetivo y de testimonio (por fuerza, subjetivo), lo que lo convierte en el enunciador del sentido y la finalidad de la película. 



Por ello en una entrevista a Berzosa aparecida en la revista Triunfo, en su número nº 718, del 30 de octubre de 1976, con el título de “El Arriba España de José María Berzosa” se le pregunta a Berzosa por el protagonismo de Tierno Galván, a lo que Berzosa contesta: “Porque podría ser un día el artífice de una reconciliación difícil, improbable. Su presencia en el film es un elemento de credibilidad indispensable en un trabajo que necesariamente inspirará pasiones y polémicas”. Con esta respuesta se prueba la intencionalidad práctica de la película, que pretende dotar de elementos para la reflexión y de promover el debate sobre lo que ha de ser el futuro político de España.  En la misma entrevista Berzosa dice que la película pretendía “provocar impresiones nuevas y dar ganas de reflexionar”. 

Estas ganas, o más que ganas, esta necesidad de incidir en el debate español (en el fondo, el nudo gordiano de la interpretación de la película) se debe a la españolidad de la producción.  Y es que… ¿cómo definir la nacionalidad de su película? Arriba España, es obviamente, una película francesa, producida por la empresa pública Societé Francaise de Production. Pero sin embargo, sus autores eran españoles: el director, era Jose María Berzosa, los guionistas el propio Berzosa y Ramón Chao, y el músico, Luis de Pablos. Además, la voz en off en francés estaba dicha por la española Adelaïde Blazques (que escritora en lengua francesa), los créditos realizados por Antonio Saura y todos los intervinientes eran españoles. Por eso, Berzosa, en la entrevista ya mencionada para Triunfo (que después comentaremos más extensamente), a la pregunta de “Cuando se leen los créditos, da la impresión de ser una película española”, contesta: “Y lo es”. 

La película cuenta los grandes hitos de la historia del franquismo: victoria de la guerra civil, la creación de los cuatro pilares básicos (ejército, iglesia, Falange y carlismo), neutralidad en la II Guerra Mundial, legitimación internacional del régimen, apoyo popular al franquismo, colaboración con EE UU, Doctorado Honoris Causa a Franco por la Universidad de Salamanca, Ley de Sucesión, recuperación económica… A todos estos ‘hitos’, Berzosa les contrapone otros ‘hitos’ silenciados: represión, ejecuciones, uso de fiestas populares, mitología fascista (entierro de Jose Antonio, valle de los caídos), colaboracionismo con el eje (División Azul), propaganda, coacción para acudir a las manifestaciones a favor del régimen, corrupción (caso del Sindicato de panaderos y caso Matesa), legitimación internacional (acuerdo con EE UU para la implantación de  bases militares y el Concordato con el Vaticano), represión de los estudiantes en el 56, continuismo, represión del movimiento sindical, prohibición del Diario Madrid, centralismo…



Formalmente, la película se cimenta, como casi toda la obra de Berzosa en el contrapunto, en la inclusión de una imagen o de un testimonio que desdiga abiertamente el discurso oficial, en crear una estructura dialéctica. Normalmente en la obra de Berzosa, el contrapunto es sólo uno más de los elementos constructores del relato (junto con el collage de registros, la ironía, o el punto de fractura) pero en Arriba España es el elemento estructural. Los elementos son pocos  en comparación con otras películas de Berzosa (por ejemplo, Charles Fourier), y se reducen a imágenes de archivo, voz en off, entrevistas y comentarios a cámara de Tierno Galván en distintas localizaciones. Todo ello tratado con una gran subjetividad de la puesta en escena, subjetividad anunciada ya desde los mismos títulos de crédito: 

De todos los elementos de la puesta en escena, son las imágenes de archivo las más numerosas. Estas imágenes muestran una verdad ‘oficial’, que la voz en off o las intervenciones contradicen. 

Así, a las imágenes triunfantes de la victoria, por ejemplo, se le contraponen imágenes de las ruinas de Belchite mientras la voz en off de Tierno Galván comenta (en off):

“Los días de este Madrid angustiado que se entregó, no fueron los que nos pintan de un  Madrid deseoso de hallar la paz, fue al contrario, era un Madrid muy consciente de que perdía la guerra, y, perdiendo la guerra, no ganaba ninguna paz...  Ningún madrileño ignoraba que estábamos en presencia de un ejército vencedor,  que no se atenía a  sus promesas, y que exigía víctimas, que cumplía con proyectos de venganza que no correspondían a las palabras de paz.  

Cuando la rendición se hizo efectiva, por las calles de Madrid, no había nadie. Algunos charcos de sangre que correspondían a los últimos intentos de resistencia contra los acuerdos contraídos  por el Casado y una desolación casi absoluta. Grupos de Regulares, los primeros que entraron, grupos de legionarios y soledad. Un paseo triunfal por la Castellana de las tropas victoriosas. Había como una conciencia profunda de que se había perdido la guerra, y  que las guerras no se pierden en vano, y que la ciudad que había resistido durante tanto tiempo iba a continuar sufriendo un castigo peor.”



Muchas veces este contrapunto viene explicitado en la película, como cuando la propia voz en off dice: En ese momento en España se podía elegir entre dos películas: Franco ese hombre y El verdugo. Pero a veces, el contrapunto no aparece aunque se mantiene una estructura dual, porque lo que le interesa a Berzosa no es sólo crear antagonismos (es decir, mostrar alternativas) sino también explicitar paralelismos. Esto se ve claro en la secuencia de archivo, justo después de la declaración de la Ley de Sucesión, en la que a planos de Franco le siguen planos del entonces príncipe Juan Carlos.   

Este contrapunto conlleva mucha explicitud. Por ejemplo, la intención de la película queda meridianamente clara en las cuatro entrevistas que hace a los pilares del régimen. Cada entrevista viene precedida de un rótulo: Ejército (entrevista a don José Angosto Gómez-Castrillón), Iglesia (entrevista al Padre Venancio Marcos), Falange (entrevista a Jesús Suevos) y Carlistas (entrevista a don Lucas María Oriol Urquijo), 

El dispositivo de estas entrevistas siempre es el mismo: se presenta al personaje de pie, mientras una voz en off va enumerando sus cargos oficiales y su curriculum profesional. Después, ellos sentados desgranan su ideología, en un plano en el que la cámara reencuadra hasta crear un encuadre satírico en el que enuncia y describe al personaje, lo amplifica la resonancia de algunas de las frases que se dicen: “No hubo represión, sino justicia” (proferida por el padre Venancio Marcos) o “ser falangista es ante todo una forma de ser hombre, una forma de ser español” emitida por Jesús Suevos. 

Estos encuadres contrastan con los encuadres de las entrevistas a opositores (socialistas –Pablo Castellano-, comunistas –Simón Sánchez Montero-, el propio Tierno o incluso un terrorista de ETA), que son encuadres neutros, un plano medio ante una pared blanca. 

Pero esta explicitud encuentra su sentido en la vocación de intervención, en la vocación pedagógica. La película pretende denunciar la ilegitimidad del franquismo, al que se le define (se le muestra) como un régimen ilegítimo, nacido de  la represión y de la corrupción (los acuerdos internacionales por los que consigue ser reconocido internacionalmente son mostrados como fruto de cesiones o bien territoriales o bien legislativas). Por eso son tan frecuentes los testimonios de represión (Pablo Castellanos, Simón Sánchez Montero, Marcos Ana, la mujer de Julián Grimau, Julián Ariza, o la secuencia en la que sobre planos de karate s van desgranando las cifras de los fusilamientos en Madrid en la posguerra) y por eso hay un hincapié tremendo en la deslegitimación de cada avance franquista (la escena en la que se crea otra vez un paralelismo/contrapunto entre los turistas que en ese momento visitan la Plaza de toros de Las Ventas y el desfile de tropas nazis que allí desembocó en 1940). Y así de paso desmitificar la pretendida habilidad política del Caudillo mostrando cómo se ha beneficiado en todo momento de la coyuntura política, primero de la posguerra y después de la Guerra Fría (en la que se convirtió en una base indispensable para los Estados Unidos). 

Este afán por descomponer el franquismo, contextualizar y mostrar el franquismo como un régimen demodé (en el sentido en que su enraizamiento ideológico se encuentra en el fascismo, ideología desaparecida en los años cuarenta), y su extraña pervivencia (digo extraña porque el tono que más predomina es el satírico-burlón: recuérdese el fragmento de un niño contando con lenguaje infantil el accidente de Palomares) tiene como objetivo un evidente didactismo que pretende sobre todo informar de los hechos más relevantes del período franquista hasta llegar al momento mismo del cambio. Y todo ello atendiendo al contexto internacional, relacionándolo con el resto de regímenes fascistas. Ése es el principal cometido de las imágenes de archivo, en las que se ve a Franco junto a Hitler, Mussolini, Petain (facilitando así la comprensión del mensaje al público francés, no especialmente familiarizado con la realidad española). 

Pero también, y quizá este sea la intención más importante, el film quiere mostrar una salida, un proyecto de país óptimo reverso del estado franquista. Los contrapuntos no sólo tienen la intención de deslegitimar sino de mostrar la alternativa correcta, una España donde su forma de gobierno sea una República parlamentaria no condenada al centralismo. De ahí la denuncia del continuismo del régimen expresada en la figura del rey Juan Carlos. Este carácter de intervención política (unida a la idea de que la vuelta a la República era la única posibilidad legítima de transición política) se muestra con las primeras apariciones del futuro rey Juan Carlos, cuya figura es mostrada como sucesora de Franco, como carente de un ideario político propio, como una figura más del aparato franquista.


Esto se hace más patente, por no decir absolutamente explícito, con la última imagen de la película, en la que quizá se muestre de una forma más precisa todo el sentido del film: el entonces príncipe Juan Carlos echando una palada de tierra al hoyo de Carrero Blanco mientras escuchamos, otra vez, en off, la voz del futuro monarca, infinitamente repetida, con una reverberación constante: “Juro lealtad al jefe del Estado y fidelidad al Movimiento Nacional y demás leyes fundamentales del Reino”. En esa reverberación y esa repetición extenuante se muestra claramente el no retorno que esas palabras suponen, cómo están abocadas hacia un abismo el que nada se puede construir. Como si “España fuese a enterrar su pasado y quizá con el mismo gesto, su memoria.”

Y ante esto aparece la alternativa de Tierno Galván, como el posible crisol de esa tendencia (que es enunciada en algunas cosas como tendencia natural). Él, al aparecer no sólo como hilo conductor, sino como intérprete cualificado de los defectos del franquismo (la secuencia sobre la represión acaba con él explicando que la crueldad del régimen en realidad se debía a la psicología del dictador). O cómo antecede a la entrevista con Ignacio Goicoechea (joven emigrante que representa la nueva juventud española, más preparada y más politizada) diciendo que la recuperación económica se volvió contra Franco porque creó una nueva juventud.

Pero es que además, Tierno es el único de los intervinientes, quizá junto a Joaquín Ruiz Giménez, (otro animal político) con un carácter sosegado, tranquilo, no impetuoso, reflexivo.  Eso muestra sus aptitudes como gobernante, pero es que además, en sus intervenciones, muestra que tienen un ideario. El ejemplo más concreto es en la secuencia que sucede a las imágenes de la represión de la huelga estudiantil de 1954, huelga tras la cual él fue expulsado. En imagen se le ve a él paseando por el claustro de la Universidad de Salamanca mientras en voz en off explica los motivos de su expulsión: 

“[En clase] Estuvimos exponiendo las ideas de la libertad en general, la libertad cívica, del estado de derecho,  de  lo que debía ser España realmente construida sobre supuestos de libertad, de garantía, la España de Europa. Y por defender la España de Europa, por fundar aquí una sociedad europeísta, por intentar que España saliese de la rigidez totalitaria fui expulsado de la universidad en compañía de otros profesores de la universidad de Madrid, como García Calvo y Aranguren.” 

De todo lo anterior se desprende que, como dice el profesor Redondo: “La idea de fondo que emerge en esta particular manera de articular el relato histórico se ajusta, entonces, a las tesis del exilio, que siempre se sostuvieron sobre la vinculación fascista de origen del régimen, la fidelidad a la legitimidad republicana y la frustración derivada de la evolución de un contexto internacional dominado por los avatares de la Guerra Fría.” Es decir, primero desmontar las bases sobre las que se había construido (y legitimado) el franquismo y después proponer una alternativa que continuase con el proyecto modernizador que la República había intentado implementar.


  
Recepción en España

Sin embargo, a pesar de su prestigio anterior y de la inteligencia de su sistema de enunciación, Arriba España no consiguió ser una película que interviniese o que al menos diese herramientas para la mejor compresión del periodo conocido como Transición. Y todo ello debido a una malísima distribución que esconde una censura encubierta, aunque explícita, que hizo que cuando su mensaje llegó a las salas españolas su mensaje ya fuese anacrónico e inaplicable. 

El estreno se produjo en Madrid el 2 de marzo de 1979, un día después de las elecciones legislativas que ganaría UCD, aunque sin conseguir la mayoría absoluta (y el mismo día del estreno de Superman); es decir, tres años después de su estreno en el Festival de Cannes, cuando la posible relevancia de la película se había ido difuminando por la evolución política. 

Las proyecciones, tuvieron lugar en el cine Peñalver de Madrid, en tres pases diarios (17:15, 19:35 y 22:00). El reclamo periodístico era: “Un filme de José María Berzosa ¡Un tremendo filme partidista, crítico, ejemplar y actualísimo!”. Pero la distribuidora no se molestó en publicitar la película, como si el estreno era un mero trámite contractual que había que solventar, limitándose a diseñar un cartel, con una frase de Francisco Franco: “El mundo en un mañana próximo comprenderá la magnitud del sacrificio y entonará sus cantos de agradecimiento…” Esta frase ambigua llevó a muchos espectadores a una idea desigual sobre el contenido de la película, lo que creó falsas expectativas sobre su contenido. Lo mismo pasó con los dos únicos fotocromos que se realizaron, con dos citas  extraídas de la película, pero que sacadas de contexto quedaban cuanto menos ambiguas. El guionista, Ramón Chao, me comentó que gran parte del público “estaba convencido de que iba asistir a una peli en honor a Franco”

Además, la película se estrenó en una versión, si no censurada, sí abiertamente alterada en su contenido. En 1981, José María Berzosa pudo ver la versión que se estrenó en España de su película, cuando se le brindó un homenaje en el Festival de San Sebastián de ese año. 

Contracampo: Al ver por primera vez la copia española en el marco del Festival de San Sebastián, dijiste que había sido manipulada con respecto al original. ¿Podrías preciar esto un poco más?
Berzosa: A mí me ha contrariado mucho, por un lado, la mala calidad de los subtítulos –tienden a debilitar, a disminuir la fuerza del comentario en off (que tratamos de cuidar mucho en el original francés); además, son técnicamente muy defectuosos- y, por el otro lado, el que hayan suprimido, sin más, todo el comienzo del film: una voz en off que se oía sobre cola en negro, como introducción general a la película. En cuanto a la manipulación del final, creo que se trata de una censura política –como política era la debilitación practicada en los subtítulos, ya que allí se veía, en foto fija, al entonces príncipe Juan Carlos arrojando una paletada de tierra en la tumba de Carrero Blanco mientras el fondo de la imagen estaba constituido por su voz –con un efecto de eco que se iba alejando- en el acto de la jura, ante Franco, de los Principios Fundamentales del Movimiento. Al sustituir, en la copia que aquí se ha visto esa banda sonora por otra con un simple fondo musical, el sentido de la escena varía por completo. 

Lamentablemente, no es posible poder hacer un estudio sistemático de las diferencias entre la película original y su versión alterada por el distribuidor, ya que ésta última ha desaparecido. 

Y a los errores publicitarios y a la manipulación de la obra, hay que sumar que en esos tres años (5 años desde el rodaje de la película) las cosas habían cambiado mucho en política.  España se había convertido en una monarquía parlamentaria, con lo que el rey Juan Carlos, que la película denunciaba como sucesor de Franco (y garante de la continuidad del régimen) se había convertido en el jefe de un estado democrático. La derecha moderada que ahora gobernaba, no había sido tenida en cuenta en la película como alternativa (la presencia de Ruiz Giménez respondía a su condición de ex-ministro de Franco, no de alternativa política). Y sobre todo, la figura de Tierno Galván, central en la película y supuesto elemento central de la reconstrucción democrática del país, había perdido toda relevancia política: el partido que lideraba, el Partido Socialista Popular, había perdido mucha iniciativa, que se la había llevado el PSOE de Felipe González (en las primeras elecciones de junio del 1977, el PSP, que formaba parte de la coalición Unidad Socialista, sólo había obtenido seis diputados). Además, Tierno Galván había sido vetado por el PSOE para la redacción de la Constitución. Y finalmente, en abril de 1978, el PSP, había sido absorbido por el PSOE. Un mes después del estreno, en las primeras elecciones municipales de la democracia, Tierno Galván sería elegido alcalde de Madrid.

Arriba España fue sustituida el 14 de marzo de 1979 por Fiebre Musical (FM, John A. Alonzo, 1978), apenas once días después de su estreno. Según la Base de Películas Calificadas del Ministerio de Cultura, la película fue vista por 9.502, recaudando aproximadamente 1.202.500 pesetas. Sin embargo, la película tuvo rendimiento económico al menos hasta 1984, año en el que se reestrenó en Barcelona, el 2 de marzo, en el Cine Padró. Esta proyección, que sólo duró una semana, tenía como frase publicitaria la siguiente: “Arriba España de Berzosa. La película antifranquista prohibida después del franquismo”. La película se proyecto en versión original subtitulada. 

Conclusión

Con todo esto, huelga subrayar que la posible influencia social y cinematográfica que podía haber ejercido la película de Berzosa, se vio limitada y anulada por el retraso en de su estreno, por su nula publicitación y por su manipulación. Esos años fueron años de cambios muy profundos y muy rápidos, y la España para la que fue hecha la película no era la misma España que la recibió. Aun así, su análisis del franquismo, de su ideología y su mitología, y la deslegitimación del discurso histórico (e incluso moral) que el régimen había hecho de sí mismo, era (y es) validísimo, y pertinente. Pocas películas en nuetsro país han sido tan ambiciosas como ésta.

Hoy, que la intervención de la película en nuestro sistema político ya no tiene sentido, se hace explícito que Arriba España, necesita una revisión historiográfica y analítica que la sitúe con justicia no sólo en su contexto sino también en su valor como documento y como obra cinematográfica.  

HEREDERO, Carlos F. y RODRÍGUEZ MERCHÁN, Eduardo (Dir.) Diccionario de Cine Iberoamericano, Madrid, SGAE, 2011. 
 El texto ha sido reeditado en PALACIO ARRANZ,  Manuel (Ed.), El cine y la Transición política en España (1975-1982), Madrid, Biblioteca Nueva, 2012
La serie Espagnes, emitida en Francia en 1973, estaba formada por tres capítulos: Comment se debarraser des restes du Cid, Don Juan. L’amour et la charité, y el más conocido Mourir sage et vivre fou, sobre Don Quijote. 
REDONDO NEIRA, Fernando, “Españoles en París: ¡Arriba España!, un documental del exilio sobre el franquismo y la transición a la democracia”, ponencia presentada en el Congreso En Transición, Universidad Carlos III, Madrid, noviembre 2012.
 Ediciones Felmar, Madrid, 1976. Editado el año anterior en Francia: París, Stock, 1975
 CARRILLO, Santiago; Después de Franco, ¿qué?, París, Editions Sociales, París, 1966.
 Ramón Chao había conocido a Tierno Galván en París en un encuentro de los socialistas españoles y franceses en el que participaron François Miterrand y Felipe González. Chao no es exactamente un exiliado. Reside en París, adonde llegó para estudiar piano y donde se quedó a vivir para trabajar como crítico literario y periodista, desde 1960, en las emisiones en lenguas ibéricas para Latinoamérica de Radio France. 
 El ‘¡Arriba España!’ de José María Berzosa, Triunfo, nº718, 30-10-1976.
 Esta forma de ‘filmar al enemigo’ ya la había puesto en marcha en películas anteriores: Rouge, Greco, Rouge, Zurbarán o Comment se debarraser des restes du Cid y la seguiría desarrollando en su trabajo posterior, sobre todo en la tetralogía Chili-Impressions. 
 MARTÍNEZ-VASSEUR, Pilar, “Jose María Berzosa: La lutte contre l’oubli”, en Voix Off. Temps, mémoire et représentation. L’avant-scène du cinema espagnol nº7, Nantes, CRINI, 2005
 Las dos citas son: “Acabo de quitarme nuestra gloriosa y emocionante boina roja con la cual he combatido desde el 19 de julio de 1936 hasta el primero de abril de 1939. Yo me incorporé al Alzamiento en Vitoria y allí me encargaron que dijese por la radio cuáles eran los motivos por los que acudimos a las armas. Yo dije, nos levantamos para recuperar el derecho a sonreír y a confiar.” de Lucas María Oriol  y “España ha vivido 40 años de paz, pero hay que reconocer que el cansancio ha hecho que la paz se esté quebrando en estos momentos. Están levantando otra vez la cabeza aquellos movimientos que nos levaron al 36 y que son el marxismo, el separatismo, el liberalismo, ayudados por las fuerzas secretas de la masonería” del padre Venancio Marcos
 E-mail de Ramón Chao al autor, el 30/10/12
 Contracampo nº14
 En 1997, Diasa depositó todo su fondo en Filmoteca Española, pero esta película no está en el depósito. Si atendemos a la duración de la película en la base de datos de películas calificadas del Ministerio de Cultura, la duración es de 105 minutos, mientras que la versión original, la estrenada en Francia, es de 120 minutos, es decir, 15 minutos más.  Pero, sin embargo, en la ficha que acompaña la reseña de Cineinforme, la duración viene expresada en metros: 3293, que equivalen a 2 horas de metraje, lo que coincide con la duración normal
 Joaquín Romaguera describe así las circunstancias del estreno en Barcelona: “Decir por último que Arriba España no se estrenó en Barcelona hasta primeros de marzo de 1984, con lo que una vez levantada la prohibición que existía sobre él [no sabemos de qué prohibición se trata], terminó en una sala ‘marginal’, minoritaria, para un público selecto constituido por cinéfilos y ya convencidos.” En ROMAGUERA I RAMIÓ, Joaquín; Historia del cine documental de largometraje en el Estado español, Bilbao, Certamen Internacional de Cine Documental de Bilbao, 1988. Pag. 44.



Fuentes de información: Arriba España, de Jose María Berzosa: Entre la deconstrucción y la intervención por Luis E. ParésFilmaffinity, Mogambo (info y descargas).