• Siguenos en las redes sociales. Facebook y Twitter.
  • Visita nuestra nueva tienda donde tenemos algunas de nuestros nuevos y viejos diseños
  • Las licencias Creative Commons, nacen para compartir y reutilizar las obras de creación bajo ciertas condiciones. Con las licencias Crative Commons, el autor autoriza el uso de su obra, pero la obra continua estando protegida. Frente al COPYRIGHT que quiere decir “todos los derechos reservados”, las Creative Commons proponen “algunos derechos reservados”.
  • " Posters Cine Documental Diseñados por NAranjas de Hiroshima en su 10º Aniversario"
  • Ahora ya puedes publicar tu documental en Naranjas de Hiroshima
  • Cine documental cubano, con especialidad en los 60´s y 70´s
  • Un documental sobre la cultura audiovisual, un viaje por las vías oficiales y subterráneas del mundo del cine en la Ciudad de México. Producido por Naranjas de Hiroshima
  • "Un país que no tiene cine documental es como una familia sin álbum familiar." Patricio Guzmán
  • "Nosotros no hacemos films para morir, sino para vivir, para vivir mejor. Y si se nos va la vida en ello, vendrán otros que continuarán." Raymundo Gleyzer, 1974
Mostrando entradas con la etiqueta Pena de Muerte. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pena de Muerte. Mostrar todas las entradas

Toda mi vida en prisión (In prison my whole life)

Título original: In prison my whole life (Toda mi vida en prisión / En prisión mi vida entera)
Dirección: Marc Evans
Producción: Livia Giuggioli, Nick Goodwin Self
Guión: Marc Evans, William Francome
Intervienen: Mumia Abu-Jamal, Boots Riley, Noam Chomsky, Mos Def, Snoop Dogg, Steve Earle, William Francome, Russell Simmons, Alice Walker, Howard Zinn
País de producción: Inglaterra
Año: 2008 
Duración: 99 min.
Licencia: Creative Commons

                                 














William Francome es el típico blanco de clase media que está a punto de embarcarse en un viaje al corazón de las tinieblas del sistema judicial norteamericano: el embrollado asunto del más célebre preso del corredor de la muerte estadounidense: Mumia Abu-Jamal. La conexión es simple: "Nací en Londres el 9 de diciembre de 1981. Ese mismo día, y a 5.000 kilómetros de distancia, un pantera negra y periodista revolucionario era arrestado por el asesinato de un oficial de policía de Filadelfia. A pesar de reclamar su inocencia, fue condenado a muerte y espera, desde entonces, su ejecución".

Testimonios inéditos y nuevas evidencias confirman la existencia de dudas razonables al respecto al juicio y las apelaciones, desarrolladas en el contexto de la lucha pasada y presente de la comunidad afroamericana en EE.UU. Angela Davis, Mos Def, Noam Chomsky, Alice Ealker, Snoop Dogg, Steve Arle, Amy Goodman y muchos otros nos sumergen en décadas de una conflictividad social que llega hasta nuestros días.            


Mumia Abu-Jamal 

Mumia Abu-Jamal (nacido con el nombre de Wesley Cook el 24 de abril de 1954 en Filadelfia) es un periodista y activista político afroamericano estadounidense, acusado del asesinato del policía Daniel Faulkner y sentenciado a muerte en 1982. Su caso ha generado campañas masivas por su liberación en Estados Unidos y el resto del mundo y las fraternidades policiacas estadounidenses han buscado activamente acelerar su ejecución. Técnicamente, estuvo esperando ser ejecutado entre 1982 y diciembre de 2001, cuando el juez federal de distrito William Yohn revocó la pena de muerte de Jamal. Sin embargo, Yohn reafirmó los cargos contra Jamal, condenándolo a cadena perpetua. El 27 de marzo de 2008, un tribunal estadounidense ordenó revisar la condena a muerte

La Jornada, Nueva York, 7 de diciembre 2011. El ex pantera negra Mumia Abu-Jamal, uno de los condenados a muerte más famosos de Estados Unidos, no será ejecutado y su pena se conmutará a cadena perpetua.

El fiscal de Filadelfia, Seth Williams, dijo que no volverá a solicitar la pena de muerte para el periodista y activista por los derechos de los afroestadunidenses en los años 1960 y 1970, condenado por matar a un policía blanco en 1981. Abu-Jamal siempre se declaró inocente del crimen.

Williams añadió que no tenía "ninguna duda" de que Abu-Jamal, de 57 años de edad, asesinó al policía Daniel Faulkner el 9 de diciembre de 1981.

Por su parte, los abogados defensores –Judith Ritter y el equipo legal de la Asociación Nacional para el Avance de la Gente de Color (NAACP), la mayor organización de derechos civiles de los estadunidenses negros– valoraron positivamente el anuncio.

"Los fiscales hicieron lo correcto", dijo John Payton. "Después de 30 años, ya era hora de poner fin a esta carrera en pos de la pena de muerte", agregó.

La NAACP siempre denunció la parcialidad de las audiencias que llevaron a la condena a muerte de Abu-Jamal, pues lo sentenció un jurado sólo de blancos.

La causa de Abu-Jamal se convirtió en emblema de los esfuerzos internacionales para abolir la pena de muerte en Estados Unidos. Fotogénico y elocuente, el ex pantera negra continuó realizando en prisión su programa de radio "Live from Death Row" (En vivo desde el corredor de la muerte), que fue también el título de su exitoso libro editado en 1995.

Una petición lanzada en Internet en enero de 2010 para pedir al presidente Barack Obama que rechazara la pena de muerte recogió miles de firmas, incluidas las de la ex primera dama francesa Danielle Mitterrand, ya fallecida, el escritor alemán Günter Grass y el estadunidense Noam Chomsky.

Fuentes de información: Eguzki Bideoak, Wikipedia, Web Oficial.





Mr. Death - The Rise and Fall of Fred A. Leuchter, Jr.

Título original: Mr. Death: The Rise and Fall of Fred A. Leuchter, Jr.
Dirección: Errol Morris
Producción: Dorothy Aufiero, David Collins, Errol Morris, Michael Williams
Intervien: Fred A. Leuchter, David Irving, Ernst Zündel
Musica: Caleb Sampson
fotografía: Peter Donahue
Montaje: Karen Schmeer
Distribución: Lions Gate Films
Idioma: Inglés con subtítulos en castellano.
País de producción: USA
Año: 1999 
Duración: 91 min.












Domadores de leones, dueños de cementerios de mascotas, condenados a muerte, diseñadores de robots, el mismísimo Stephen Hawking... Los personajes predilectos del documentalista estadounidense Errol Morris nunca son menos que excéntricos, hombres y mujeres fuera de norma, cada uno excepcional a su manera y a los que su cámara examina cuidadosamente, sin prejuicios, pero también sin miramientos. A esa peculiar colección de la fauna humana Morris ahora acaba de sumar su presa más bizarra, Fred A. Leuchter Jr., un ingeniero norteamericano especializado en la construcción y reparación de sillas eléctricas, horcas y cámaras de gas, que también cobró triste notoriedad como uno de los defensores de la teoría de la inexistencia del Holocausto. A este monstruo con aspecto de beatífico vendedor de electrodomésticos, Morris le dedicó su nueva película, Mr. Death: The Rise and Fall of Fred A. Leuchter Jr., que ya provocó arduas polémicas cuando se presentó en enero en el Festival de Sundance y que hace unos días se convirtió en uno de los puntos más altos de la Berlinale 2000.

Viendo la película, parece difícil coincidir con Mark Singer, un colega de Morris (su documental Dark Days fue otra de las sensaciones del último Sundance), que en un artículo de la revista The New Yorker se preguntaba si Mr. Death no podía provocar cierta simpatía por un personaje tan siniestro como Leuchter. Es verdad que el film de Morris no se preocupa por demonizar a su protagonista, pero realmente no necesita hacerlo. Simplemente con dejar que el entrevistado cuente la historia de su vida y lo que él considera que son sus más altos logros científicos, Mr. Death... se convierte en un film que va mucho más allá del mero reportaje y que, poco a poco, gracias a la inteligentísima construcción de su relato, termina siendo una reveladora reflexión sobre lo que la ensayista alemana Hanna Arendt (en relación con el juicio a Adolf Eichmann) llamaba "la banalidad del Mal".

A primera vista, se diría que el señor Leuchter es un pequeño hombre común, un técnico como cualquier otro, dedicado a conciencia a perfeccionar el trabajo que ama, que resulta ser nada menos que el de proporcionar la muerte más rápida y eficaz a un condenado. Hijo de un guardia de prisión, ya de chico Leuchter solía jugar en la cámara de la muerte, alrededor de la temida silla eléctrica, lo que le permitió comprobar --según sus propias palabras-- "que a veces la carne se quemaba demasiado". Fue así como ya de grande dedicó todos sus esfuerzos a construir una silla que hiciera de la ejecución un acto "más humano" (sic). Con el orgullo de quien considera que lo que han fabricado sus propias manos es de la mejor calidad, Leuchter invita a Morris a ingresar a su laboratorio (convenientemente ubicado en el sótano de su casa) donde exhibe la vieja silla eléctrica de la penitenciaría de Delaware y las sensibles mejoras que le introdujo a ésta y a otros modelos similares, realizados por simples aficionados o incluso por los propios convictos.

El mismo Morris confiesa que él fue el primer sorprendido cuando su fama fue creciendo y empezó a ser convocado por otros estados, donde la pena de muerte se efectuaba con diversos métodos (la cámara de gas, la horca), que él no conocía, pero que se dedicó a estudiar y por supuesto también a perfeccionar. Su máximo logro fue la "máquina de inyección letal", diseñada a la manera del sillón de un dentista, en la que el condenado podía ver televisión o escuchar su música predilecta mientras el veneno iba haciendo efecto.

Fumador empedernido y cafeinómano impenitente (100 cigarrillos y 40 tazas de café por día), Mr. Leuchter pasó paradójicamente del apogeo al descrédito y la vergüenza pública cuando en 1988 se convirtió en una suerte de asesor científico de Ernst Züdel, un canadiense enjuiciado por ser uno de los más tenaces negadores de la existencia del Holocausto. Contratado por Züdel y convencido de ser el único auténtico especialista en su área, Leuchter viajó --¡en su luna de miel!-- a los campos de concentración de Auschwitz y Birkenau, de donde extrajo clandestinamente (mientras su flamante mujer oficiaba de campana) fragmentos de los muros de las cámaras de gas, con la intención de probar "científicamente" la inexistencia de restos de cianuro.

 El "Leuchter Report" lo hizo tan célebre entre las tropas neonazis como impopular para el resto del mundo, incluso para aquellos mismos funcionarios del sistema penitenciario de Estados Unidos para los que Leuchter anteriormente había perfeccionado a satisfacción sus cámaras de la muerte. Aislado, sin trabajo, reconocido solamente por esos mitines neonazis en los que recibe el aplauso de la platea leyendo sus conclusiones "científicas", Leuchter no tardó en ganarse el divorcio de su esposa (de quien en el film se escucha sólo su triste voz en off) y el repudio de una sociedad que, irónicamente, hasta poco tiempo antes le había pagado por hacerse cargo del trabajo sucio.

Nada de esto, sin embargo, parece haber minado la confianza en sí mismo de Leuchter, que sigue creyendo que su especialidad está por encima de los juicios políticos y morales y que al final del film se lamenta --con una sonrisa que no oculta su desilusión-- de que ya nadie quiera comprarle sus sillas eléctricas, por un precio que a él le parece módico para la incuestionable eficacia y calidad del producto.

Trailer:



Fuentes de información: Artículo de Luciano Monteagudo para Página 12, Wikipedia, Documaniático, Patio de Butacas (info y descarga directa).

La Espalda del Mundo

Dirección: Javier Corcuera
Guión: Elías Querejeta, Fernando León de Aranoa, Javier Corcuera
Producción: Elías Querejeta 
Productora: Elías Querejeta P.C., S.L.
Fotografía: Jordi Abusada
Edición: Nacho Ruiz Copillas, Iván Fernández
Música: Alfonso Arias
Sonido: Polo Aledo, Julio Recuero, Iván Martín
Intérpretes: Guinder Rodríguez, Mehdi Zana, Thomas Miller, Tomás Rangel
 País de producción: España
Año: 2000
Duración: 89 min.









Guinder Rodríguez tiene 11 años. Pertenece a una familia compuesta por padre, madre y tres hermanos más. Viven en una casa-chabola en Carabayllo, un pueblo de la periferia de Lima. Como sus amigos, Michael, Cuti, Raúl y Martín, Guinder trabaja como picapedrero e intenta compaginar trabajo y educación. De mayor quiere ser contable.

Leyla Zana estaba embarazada de su segundo hijo cuando encarcelaron a su marido Mehdi. Aprendió a hablar turco para poder visitarle en la cárcel. Luego empezó a estudiar y llegó a ser la primera mujer kurda elegida diputada por Diyarbarki.

Thomas Miller-El lleva desde 1986 en el corredor de la muerte de Texas (USA) acusado de robo y doble asesinato. Desde entonces ha conocido a 120 personas que han sido ejecutadas y ha tenido diez fechas de ejecución que no se llegaron a cumplir gracias a las apelaciones presentadas por su abogado.

Referencias

Primer largometraje del peruano Javier Corcuera, autor de varios documentales como Minuesa, una ocupación con historia (1994); Refugiados (1995); Perú, presos inocentes (1996) o Chiapas, hablan los rebeldes (1998).

El guión es del propio Javier Corcuera, Fernando León de Aranoa (director de Barrio y guionista de películas como Cha-cha-chá o Insomnio) y de Elías Querejeta, que también ha sido el productor.
El guión comenzó a gestarse en París, en los días en los que se conmemoraba el 50 Aniversario de la Declaración de los Derechos Humanos.


Fuentes de información: Zinema