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Por primera vez

Título original: Por primera vez (For the First Time)
Dirección: Octavio Cortázar
Montaje: Caita Villalón.
Iluminación: Antonio Chao.
Música: Raúl Gómez.
Sonido: Ricardo Istueta, Eugenio Vesa.
Fotografía: José López "Lopito" (B&W).
Títulos: Delia Quesada.
Producción: Manuel J. Mora.
Productora: Instituto Cubano del Arte e Industrias Cinematográficos (ICAIC) / Lombarda Industria Cinematografia.
Intervienen: Equipo de cine móvil del ICAIC, habitantes de Los Mulos, Cuba.
País de Producción: Cuba
Año: 1967
Duración: 09 min.







El cine llega "por primera vez" al monte... Este cortometraje documental cubano, dirigido por Octavio Cortázar, recoge la experiencia de una comunidad rural de las sierras del oriente de la isla, donde llega por primera vez el cine, gracias a los cines móviles creados con este fin por la Revolución. El espectador recibe las diferentes emociones que a un público de hombres, mujeres y niños del campo le provoca el ver el primer film de sus vidas: "Tiempos modernos", de Charles Chaplin. 




Cuando uno entra en el viejo edificio del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos –el famoso ICAIC–, el más visible de la céntrica Avenida 23 que parece partir en dos la zona de El Vedado, en La Habana, difícilmente se imagina que de ese gran bloque blanco de concreto y ventanas en hileras al estilo más elemental de Bauhaus emergió en la década de los sesenta eso que algunos todavía se empeñan en llamar “el nuevo cine cubano”. Y eso que el lobby, sólo separado de la calle por algunas escalinatas y una mesita de registro en donde un vigilante toma de mal modo tus datos antes de dejarte pasar, anticipa las antiguas glorias del Instituto con un despliegue de artefactos cinematográficos en desuso, colocados ahí como en un homenaje a las tres décadas que siguieron a su fundación en 1959: cámaras de 35 mm., grandes lámparas y una que otra butaca de madera rodeadas por los muros del salón, completamente llenos de carteles del cine nacional, esos que se hicieron famosos por sus dotes gráficos, resplandecientes de influencias soviéticas en la revolución socialista del Caribe, y cuyas copias en serigrafía nos llevamos algunos turistas melancólicos para colgarlos en la sala de nuestras casas.

Tal vez, el de Por primera vez, de 1967, perdido entre la multitud de esos afiches apretados uno junto a otro en el lobby del ICAIC, no es el mejor si se le compara con los trabajos más destacados de toda la portentosa producción gráfica a la sombra del Instituto, resultado de la labor de una generación de buenos diseñadores reclutados para promocionar tanto al cine cubano de la Revolución como a las películas extranjeras que pasaban por sus filtros y se proyectaban en las salas de la isla durante los años sesenta y setenta. Del fondo verde olivo del cartel emerge la figura infantil de un Chaplin que se asoma cubierto hasta la cintura por plantas y flores de colores en un arreglo de intención psicodélica, pero no wow. En su lado derecho, la tipografía, también desigual, que anuncia los créditos de la película: «Documental cubano de Octavio Cortázar. Premio San Gregorio en el Festival de Valladolid, España». La verdad, nada que le haga suficiente justicia a un filme como ese, que con apenas nueve minutos de duración y unos cuantos segundos más, es, seguramente, la obra más corta en haber alcanzado el aura de clásico dentro la vasta filmografía cubana de ese tiempo.



Aunque su director, Octavio Cortázar (La Habana, 1935), quien estudió en Europa al igual que otros cineastas agrupados en torno al ICAIC como Tomás Gutiérrez Alea o Julio García Espinosa –si bien a diferencia de aquellos, no lo hizo en el Centro Experimental de Cinematografía de Roma, sino en la entonces más socialista Academia de Cine de Praga (FAMU)– ­llegó a dirigir por lo menos dos largometrajes de ficción –entre ellos el popular drama revolucionario y juvenil de 1978 El brigadista–, Por primera vez debe ser su película más importante; y definitivamente no por eso de haber ganado ese «premio San Gregorio del Festival de Valladolid», sino por representar, a fuerza de entusiasmo, ternura y oficio documental, uno de los panfletos cinematográficos más dulces y sinceros producidos por la maquinaria audiovisual de la Revolución cubana.

En un tono muy similar al de los noticieros cinematográficos producidos en aquel tiempo por el mismo ICAIC para exhibirse los fines de semana en las salas cubanas y dar a conocer los avances de la Revolución, Por primera vez capta la esencia de uno de los proyectos de los años sesenta más recordados del Instituto, el de Cine Móvil, y con una premisa bastante simple: el camioncito del ICAIC, tripulado por dos señores y equipado con un proyector, una pantalla, bocinas, una planta de energía eléctrica y latas de películas, sale de La Habana –casi seguramente de ese mismo icónico edificio de la Avenida 23– para viajar por semanas e ir alcanzando los lugares más recónditos del país recién reorganizado por el régimen revolucionario. Por el día se instala en las escuelas y por la noche ocupa las plazas de los pueblitos con una encomienda principal: la de proyectar películas frente a muchos campesinos, niños y adultos, para quienes aquella podría ser su primera vez ante –como dicen los cursis– el milagro del cine. Tiempos modernos (Modern Times, 1937), por cierto, la cinta de Charles Chaplin seleccionada para tan especial ocasión en los alrededores de Guantánamo y Baracoa, la regiones del extremo oriental cubano donde fue filmado este pequeño documental, no es nada políticamente ingenua en un momento como el de 1967.

Puede ser que Por primera vez no sea una película muy elaborada; su estructura no tiene la osadía del montaje en las películas del también documentalista del ICAIC Santiago Álvarez o la profundidad estética y discursiva de los ensayos, transversales entre la ficción y el documental, de Tomás Gutiérrez Alea. Es más, su acercamiento a los personajes campesinos que retrata no va, en la mayoría de los casos, más allá de un emplazamiento de cámara reporteril y unas preguntas simples que cuando no se escuchan de la voz de Cortázar podrían adivinarse a través de las simples respuestas de los niños y mujeres que dan su testimonio. Aparte de en el uso un tanto sui generis de una música parecida al surf –obra, como en casi todas películas cubanas de la época, del heroico Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC–, o en la bella y funcional fotografía a cargo de un tal “Lopito”, el verdadero valor del filme está en otro lugar, y ahí sí que es absolutamente único: por un lado, en la hermosa instantánea que hace de ese ejercicio moderno de alfabetización audiovisual, si bien emulado en la política audiovisual de otros países de Latinoamérica (incluido México), único en su concepción y embebido de todo el espíritu utópico de un proyecto de revolución cultural en su cenit; por el otro, en la mirada sorprendida de los nuevos espectadores, fascinados bajo las luces y los sonidos de una nueva manera de entender el mundo, capturada ahí en toda su magnitud, y empacada y sellada para la posteridad.



Fuentes de información:  Reseña Por Gustavo E. Ramírez Carrasco, publicado en Icónica el 17 de julio de 2017, Arsenal Berlin, IMDB, RebeldeMule, Tabakalera, Wikipedia (Octavio Cortazar), Filmaffinity.


Big Ben - Ben Webster in Europe

Título original: Big Ben: Ben Webster in Europe  
Dirección: Johan van der Keuken  
Guión: Johan van der Keuken 
Música: Ben Webster
Fotografía: Johan van der Keuken
Intervienen: Ben Webster, Cees Slings, Peter Ypma.
Productora: Verenigde Arbeiders Radio Amateurs (VARA)
País de producción: Holanda
Año: 1967
Duración: 31 min.

















La personalidad y el talento de Ben Webster, saxofonista americano instalado en Ámsterdam, marcaron profundamente a Johan Van der Keuken. El cineasta dedica este retrato a una de las leyendas del jazz y el blues; hombre capaz de concertar a un tiempo dulzura y violencia. *1

(...)






Porque he olvidado decir algo: Van der Keuken es un cameraman asombroso. Uno de los grandes. Lleva hasta paroxismos insospechados la pasión del encuadre. Digo bien: pasión. Calvario y éxtasis. El cine, para él, son veinticuatro encuadres por segundo. ¿Remordimientos de fotógrafo? Entre película y cliché, imagen que desfila e imagen detenida, una práctica singular, un poco asfixiante, del cine.

(...)



La cultura de Van der Keuken es la foto y el jazz. Hizo en su día una bonita película sobre Ben Webster (Big Ben) y su músico habitual no es otro que Willem Breuker. Filma como se dice que tocaban Charlie Parker o Bud Powell; todas las notas, sí, pero a una velocidad inaudita. Perdido en la masa del Cairo, Van der Keuken “toca el cine” como se toca el saxofón. Toca todos los encuadres, muy deprisa. Las panorámicas son como la exposición del tema, los desencuadres nerviosos son riffs, le reencuadres son coros, etc. Que se pueda. “tocar” el cine así es algo que sucede a menudo, por culpa de la manera miserable en que la tele utiliza el travelling óptico. El solista tiene que estar en forma. Cuestión de gimnasia." *2




Sara Gómez


 


Sara Gómez. 
Recordando a la primera directora de cine del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográfico
 
Era mujer y negra, pero esas características no fueron obstáculo para sumergirse en las aguas del cine. Todo lo contrario, Sara Gómez, la primera directora de cine del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos de Cuba (ICAIC), las convirtió en aliadas.

Murió joven, con apenas 32 años. Sin embargo, su obra perdura. En las décadas de los sesenta y setenta del pasado siglo, Sara incursionó primero en los documentales y luego en la ficción, con su obra De cierta manera.

Su obra documental de los sesenta incluye títulos como Sobre horas extras y trabajo voluntario, La otra Isla, Una Isla para Miguel y Mi aporte, que se acercan, desde su mirada, a los cambios sociales tras el triunfo de la revolución cubana, en 1959, y su influencia en la vida de las personas.

En blanco y negro aborda los prejuicios raciales, la discriminación, la marginalidad y sus consecuencias para las familias, el machismo, el rompimiento con el pasado y los programas sociales dirigidos a mejorar la vida y dignificar a cubanas y cubanos.

Los temas y problemas que escogió, el tratamiento que les dio y la originalidad de su enfoque la ubicaron entonces en la vanguardia y hoy, en el contexto de la sociedad actual, muchos de sus mensajes resultan contemporáneos.

Para Jorge Fernández, vicerrector del Instituto Superior de Arte de La Habana, en su obra hay artistas que se anticipan, que trascienden su tiempo. "No sólo se quedó en el lenguaje del cine; su lenguaje fue bastante vanguardista y trasgresor para su época".

"El trabajo de Sara Gómez sigue dialogando con lo que se está haciendo en el cine joven, en el documental cubano y en la ficción", agregó Fernández durante el coloquio "Sara Gómez: imagen múltiple", efectuado la pasada semana en La Habana.

Para Sandra del Valle Casals, investigadora del Centro Juan Marinello y presidenta del comité organizador, el evento rindió homenaje a la obra y la figura no sólo de la primera mujer que hizo un largometraje en el ICAIC, sino también a quien llevó al cine temas de honda actualidad.

El encuentro también permitió apreciar el audiovisual cubano desde una perspectiva de género, "porque consideramos importante ampliar el espectro analítico y revelar los constructos de género que se manifiestan en el audiovisual cubano", comentó del Valle.

"El trabajo de Sara Gómez es muy relevante, por las temáticas que abordó como mujer, negra y revolucionaria. En ella hay una preocupación por el proyecto social de la revolución cubana desde muchas perspectivas y es un legado como análisis de esa realidad", explica.

A juicio de Del Valle, en esta directora hay una búsqueda y perspectiva antropológicas y sociológicas para acercarse a la realidad de su época. Hay aspectos que son producto de su momento, pero hay otros que nos llegan de cerca.

"El realizador cubano Tomás Gutiérrez Alea decía que se sentía feliz cuando su obra envejecía, porque significaba que los problemas que planteaba estaban superados. En los temas de las cintas de Sara, hay historias que no están superadas y por eso, entre otros aspectos, sigue vigente", agregó la especialista.

Para la estudiosa canadiense Susan Lord, se trató de "una mujer muy valiente, muy avanzada para su tiempo en el tema de las posibilidades de cambiar las relaciones entre grupos sociales diferentes".

"Todavía hoy día hay pocas obras con esa imaginación, con esa manera de filmar para hacer un mundo más democrático", agrega. "Ella está en el grupo de la vanguardia. Su obra puede dar al mundo de hoy, lleno de globalización, maneras para inventar relaciones y hacer un puente, un diálogo entre los aspectos éticos, estéticos y políticos", dijo a SEMlac.

Sara, Imagen Múltiple

Inés María Martiatu, escritora y amiga de Sara, tuvo el privilegio de conocerla desde la niñez. Juntas estudiaron piano y ejercieron el periodismo y juntas entraron a un seminario de investigación, en el que tuvieron como profesores a relevantes intelectuales cubanos.

"Ella siempre fue muy consciente de lo que hizo; deliberadamente, su cine fue inquisitivo, por eso es muy especial, muy de ella", comenta.

"Cuando hubo problemas para el estreno de De cierta manera, llevó al teatro la puesta Al duro y sin careta, basada en la película, que fue un gran detonador. Personas que nunca habían ido al teatro, lo hicieron para ver algo que reflejaba su realidad", recuerda Mario Balmaseda, protagonista del filme.

"Sara trasladó al cine su propio contexto. Se situaba en el medio de los problemas, sin distanciarse. No montaba una historia, utilizaba el testimonio de las personas, el drama de su mundo, apartado del discurso oficial de cómo debían comportarse; se jugaba la vida con ella misma, se arriesgaba artística y emocionalmente", agrega.

A juicio del realizador Jorge Luis Sánchez, director de la reciente y premiada película cubana La historia del Beny, "Sara es irrepetible y el cine que hizo nadie más lo ha podido hacer. Es una cineasta y no una documentalista, término que intenta reducir la obra de los cineastas y escamotearles su calidad. Ella se ubica en la punta de la vanguardia".

De cierta manera

En la ópera prima de Sara, De cierta manera, una maestra es enviada a trabajar a un lugar donde fue demolido un barrio marginal y se han construido casas con mejores condiciones, con el fin de transformar la realidad y la mentalidad. La profesora comienza una relación sentimental con uno de los habitantes del lugar. Hay problemas con algunos alumnos, conflictos, incomprensiones y dudas en la pareja.

Según Fernández, el filme tiene elementos muy interesantes, "se están mezclando la ficción, el documental y algo de lo que se habla hoy, el intergénero y lo intertextual, todos esos fenómenos que se analizan actualmente desde la teoría del arte y los estudios culturales. Todo eso Sara se lo estaba planteando en aquel momento".

"Pero también esa manera de llevar el kitsch, esa mirada antropológica, de unir los procesos de la marginalidad, llevarlos a la alta cultura y hablar de ellos desde dentro, desde sus vivencias. Era la idea de vivir el arte como experiencia", explica a SEMlac.

"Fue un drama que muriera con apenas 32 años, que dejara inconclusa la película (fue terminada por otros realizadores), pero conocer su obra es parte de esta identidad, de la nación y del espíritu de esta isla", agrega.

"La narrativa tiene un tono de caos, no sigue una estructura lineal y tiene digresiones constantes en todo el hilo narrativo. Hay una deconstrucción de la propia historia. Y todo eso era Sara. Ahí está el tema de la mujer, de la racialidad, que son fenómenos que hoy se están discutiendo y están más presentes que nunca".

Para el realizador cubano Rigoberto López, en esa película Sara integró de manera vanguardista el testimonio, el documental, la ficción, el docudrama y el distanciamiento para lograr una obra de originalidad y frescura, que aún hoy la convierten en una de las películas más actuales y contemporáneas del cine cubano.

Además, agrega Fernández, "coincide que es una mujer negra, con una conciencia de raza, que aparece también en un material como Crónica de mi familia. Allí están desde la abuela, que es la tradición; hasta la mujer más casta y una de las tías, la más hereje, que todos rechazan".

"Y a partir de esa familia, de un hecho fragmentario y local, está reflexionando sobre la sociedad y los prejuicios raciales, la marginalidad, la discriminación, el derecho que tiene la mujer de amar, con una conciencia, una raigambre, una fuerza que todavía tiene mucho que decir", considera.

"En el corto Mi aporte retoma el tema del negro, la marginalidad, que fue casi un recurrente, obsesivo, en su obra. Ni la película y ni los documentales se han puesto viejos", afirma.


Abrir caminos

El camino que hace muchos años abrió Sara Gómez en Cuba tiene sus seguidoras, aunque el parto ha sido difícil y largo. Aun cuando en estos tiempos crece el número de mujeres detrás de las cámaras de cine, no son tantas todavía.

Según el vicerrector del Instituto Superior de Arte, "el tema de los géneros es polémico. Hay quienes consideran que las obras de arte lo son, independientemente de que estén hechas por hombres o por mujeres. Pero creo que, evidentemente, hay una sensibilidad femenina, una mirada desde la mujer, desde su propia identidad", señala.

Para del Valle, cada día más mujeres están haciendo una obra: se ven no sólo realizadoras, se ha abierto la gama a otro tipo de especialidades, como la fotografía, que ha estado muy vedada a las mujeres, o el sonido.

"De pronto, las mujeres estamos en todas las especialidades", reflexiona. Sin embargo, han tenido que pasar 30 largos años desde el estreno de De cierta manera para que otra cubana, Rebeca Chávez, esté filmando su primer largometraje de ficción, según trascendió en el Coloquio sobre Sara Gómez.*1

Fuentes de información: *1 Artículo "Sara Gómez. Recordando a la primera directora de cine del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográfico" de Raquel Sierra publicado en Mujeres en Red,   La Pupila InsomneRebeliónWikipediaAfrocubaWebEcuRed., Filmaffinity .



Filmografía:


Como ayudante de dirección participó en el cortometraje de 1964 de Agnés Varda, Salut les Cubains.
 
Título original: Salut les cubains (Hola, cubanos)
Dirección: Agnès Varda 
Guion: Agnès Varda 
Fotografía: Per Olaf Csongova, J. Marques, Agnès Varda 
Productora: Société Nouvelle Pathé 
País de producción: Francia
Año: 1963 
Duración: 30 min.
 
 

 
"Varda, como otros cineastas franceses 'gauchistes', quiso ir a Cuba poco después del triunfo de la Revolución par ver y filmar lo que allí pasaba. Así, “Salut les Cubains” anima mil quinientas de las más de cuatro mil instantáneas que la directora tomó durante sus vacaciones en Cuba. Mediante el montaje, la realizadora consigue que las personas retratadas canten y bailen, en lo que ella denomina como "socialismo y cha cha cha". "
 


 
 
Título original: El solar
Dirección: Sara Gómez
Productora: ICAIC
País de producción: Cuba
Año: 1962
No disponible  
 
Título original: Historia de la piratería 
Dirección: Sara Gómez
Productora: ICAIC
País de producción: Cuba
Año: 1962
No disponible 
 
Título original:  Solar habanero 
Dirección: Sara Gómez
Productora: ICAIC
País de producción: Cuba
Año: 1962
No disponible 

Título original: Plaza Vieja 
Dirección: Sara Gómez
Guión: Sara Gómez
Productora: ICAIC
Serie: Enciclopedia Popular No. 28 (1962)
Distribuidora: Distribuidora Internacional de películas ICAIC
País de producción: Cuba
Año: 1962
Duración: 4 min.  


Título original: Fabrica de Tabaco 
Dirección: Luis Estévez
Productora: ICAIC
Serie: Enciclopedia Popular No. 28 (1962)
Distribuidora: Distribuidora Internacional de películas ICAIC
País de producción: Cuba
Año: 1962
Duración: 4 min. 
 
Corto falsamente atribuido a Sara Gómez, en realidad dirigido por Luis Estévez. Producido dentro de de la serie Enciclopedia Popular y emitido junto a Plaza Vieja, de Sara Gómez en el mismo episodio de Enciclopedia Popular No. 28 (1962). Es un cortometraje sobre el lugar del tabaco en la historia y la cultura cubana.


 
 

 
 
 
Titulo Original: Iré a Santiago
Dirección: Sara Gómez
Guión: Sara Gómez
Producción: Fernando Pi
Fotografía: Mario García Joya
Edición: Roberto Bravo
Sonido: Raúl García
Productora: ICAIC
Distribuidora: Distribuidora Internacional de películas ICAIC
País de producción: Cuba
Año: 1964
Duración: 15 min.
 
Aspectos y costumbres de la ciudad de Santiago de Cuba. 
 
 
 



Título original:  Excursión a Vueltabajo
Dirección: Sara Gómez
Productora: ICAIC
País de producción: Cuba
Año: 1965
No disponible 

Título original: Guanabacoa: Crónica de mi familia (1966)
Dirección: Sara Gómez
Guión: Sara Gómez
Productora: ICAIC
Distribuidora: Distribuidora Internacional de películas ICAIC
País de producción: Cuba
Año: 1966
Duración: 10 min.




 


Título original: ... Y tenemos sabor
Dirección: Sara Gómez
Guión: Sara Gómez
Productor: Jesús Pascau
Sonido: Germinal Hernández, Carlos Fernández
Edición: Justo Vega
Fotografía: Mario García Joya, José López
Productora: ICAIC
Distribuidora: Distribuidora Internacional de películas ICAIC
País de producción: Cuba
Formato original: 35mm, BN 
Duración: 30 min.
 
Análisis de la música cubana a partir de la procedencia y sonoridad de sus instrumentos básicos.




Título original: En la otra isla (Una isla para Miguel)
Dirección: Sara Gómez
Guión: Sara Gómez
Productor: Jesús Pascau
Sonido: Germinal Hernández
Música: Tomás González Pérez
Edición: Caíta Villalón
Fotografía: Luis García
Productora: ICAIC
Distribuidora: Distribuidora Internacional de películas ICAIC
País de producción: Cuba
Año: 1968
Duración: 41 min.

Documental encuesta realizado en la Isla de la Juventud con quienes integran y representan la nueva generación.

 

Ver en Youtube.
Ver en Youtube.

Ver en Youtube.
Descargar de Mega - En la otra isla.
Descargar de Mega - Una Isla para Miguel.

 
Título original : Mi Aporte
Dirección: Sara Gómez  
Guion: Sara Gómez
Productora: Instituto Cubano del Arte e Industrias Cinematográficos (ICAIC)
País de producción: Cuba
Año: 1969
Duración: 33 min
No disponible   
 
 

Título original : Isla del Tesoro
Dirección: Sara Gómez  
Guion: Sara Gómez 
Música: Armando Guerra 
Fotografía: Luis García
Productora: Instituto Cubano del Arte e Industrias Cinematográficos (ICAIC)
País de producción: Cuba
Año: 1969
Duración: 10 min. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Visión de la Isla de Pinos desde su descubrimiento, donde la Revolución construye una sociedad nueva con la participación de la juventud.

Título original: Poder local, poder popular
Dirección: Sara Gómez  
Guion: Sara Gómez
Productora: Instituto Cubano del Arte e Industrias Cinematográficos (ICAIC)
País de producción: Cuba
Año: 1970
No disponible   
 
Título original: Un documental a propósito del tránsito
Dirección: Sara Gómez  
Guion: Sara Gómez
Productora: Instituto Cubano del Arte e Industrias Cinematográficos (ICAIC)
País de producción: Cuba
Año: 1971
No disponible  
 
Título original: De bateyes
Dirección: Sara Gómez  
Guion: Sara Gómez
Productora: Instituto Cubano del Arte e Industrias Cinematográficos (ICAIC)
País de producción: Cuba
Año: 1971
No disponible  
 
Título original: Atención prenatal
Dirección: Sara Gómez  
Guion: Sara Gómez
Productora: Instituto Cubano del Arte e Industrias Cinematográficos (ICAIC)
País de producción: Cuba
Año: 1972
No disponible   

Título original: Año uno
Dirección: Sara Gómez  
Guion: Sara Gómez
Productora: Instituto Cubano del Arte e Industrias Cinematográficos (ICAIC)
País de producción: Cuba
Año: 1972
No disponible   

Título original: Sobre horas extras y trabajo voluntario
Dirección: Sara Gómez  
Guion: Sara Gómez
Productora: Instituto Cubano del Arte e Industrias Cinematográficos (ICAIC)
País de producción: Cuba
Año: 1973
No disponible  




Título original: De cierta manera
Dirección: Sara Gómez
Guión: Sara Gómez, Tomás González
Productora: ICAIC
Productor: Camilo Vives
Sonido: Germinal Hernández
Escenografía: Roberto Larrabure
Música: Sergio Vitier
Edición: Iván Arocha
Fotografía: Luis García
Intérpretes: Mario Balmaseda, Yolanda Cuéllar, Mario Limonta, Isaura Mendoza, Bobby Carcasés, Sarita Reyes y actores no profesionales
Año: 1974
País de producción: Cuba
Genero: Ficción
Duración:  70 min.
 
 
 
"El reparto Miraflores, construido en 1962 por los mismos que lo habitarían, es resultado de los primeros esfuerzos de la Revolución por erradicar los barrios marginales. Yolanda, nueva maestra de la comunidad, afronta las diferencias y conflictos que surgen en su relación amorosa con Mario, un obrero de la barriada, en la que se manifiesta el choque entre la antigua mentalidad y las nuevas actitudes."









Sara Gomez,  an Afro-Cuban Filmmaker 



Dirección: Alessandra Muller
País de producción: Suiza, Cuba.
Año: 2005
Productora: African Film 
Duración: 76 min
 










"¿Dónde está Sara Gómez? es un rico documental de múltiples capas sobre la directora afrocubana Sarah Gomez. Nacida en 1943, estudió literatura, piano y etnografía afrocubana antes de convertirse en la primera cineasta cubana. Mujer de gran inteligencia, independencia y generosidad, fue una cineasta revolucionaria con preocupaciones cruzadas sobre la comunidad afrocubana y el valor de sus tradiciones culturales, los problemas de la mujer y el tratamiento de los sectores marginados de la sociedad. A través de imágenes de archivo de sus obras y entrevistas con sus hijos y esposo Germinal Hernández, miembros del elenco de su película más conocida De cierta manera, así como colegas y amigos, nos acercamos a una cineasta que inventó nuevos paisajes y unió mundos opuestos."

 


Cuba. Apuntes para un homenaje a Sara Gómez