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La canción del pulque

Titulo Original: La canción del pulque 
Dirección: Everardo González
Guión: Everardo González 
Fotografía: Everardo González 
Edición: Juan Manuel Figueroa 
Sonido: Matías Barberis, Yuri Laguna, Antonino Isordia, Carlos Rossini, Paulo César CorreaPaís de producción: México 
Productora: Centro de Capacitación Cinematográfica 
Formato: 35 mm, Color.
Año: 2003 
Duración: 60 min.












Hace no muchos años las pulquerías abundaban en el país. El pulque y las pulquerías son elementos supuestamente esenciales para la identidad mexicana. Everardo González se apropia de un tema de gran interés no sólo nacional sino mundial dada su escasez y muy pronta y anunciada desaparición. González tenía una gran responsabilidad en la realización de éste documental, responsabilidad que no cumple de forma correcta.

Le pones la cámara en frente a un borracho y algo interesante debe de salir, eso es lo que sucede en “La canción del pulque”. Las cosas surgen por sí mismas y no porque el director las haya buscado. La cámara de González parece temerosa y fuera de lugar, nunca se logra adaptar a “La Pirata” como si lo hace al campo.

A diferencia de la invisibilidad de los hermanos Maysles y de Depardon, la invisibilidad de González esta, no en su capacidad de retratar situaciones sin que su presencia se sienta, sino en la falta de un destino e intención clara. No es que “La canción del pulque” sea una película completamente fallida, existen momentos muy bellos en los que los personajes parecen abrirse de la misma forma en que Marilou lo hace en “Crónica de un verano”. Sin embargo los cambios entre locaciones parecen no responder a una lógica particular y distraen sin lograr ahondar en ningún tema. La fotografía en la parte rural es de una calidad impecable y por lo mismo sorprende su descuido en la pulquería. Tal vez le faltaron ganas, tal vez le faltó tiempo, tal vez le falto dinero, pero Everardo González a mi gusto no cumple del todo con el retrato de un lugar próximo a desaparecer aunque en su ejercicio parece haber descubierto varios elementos interesantes que no se explotan completamente.*1

"La canción del pulque habla sobre un refugio a punto de desaparecer"

La canción del pulque, dirigido, escrito y fotografiado por Everardo González y producido por el Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC) y el Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine). El cinerrealizador afirma que "el estreno es el cierre para el ciclo del documental, después de cuatro años de la premier. No esperaba que sucediera esto con la película, pero sigue dando tumbos".

La canción del pulque, testimonio de la tradición, identidad del mexicano y la importancia del maguey, tiene como personajes a hombres de rasgos profundos, bebedores del néctar de los dioses que se enamoran de la vida. Mujeres resentidas con el destino por haberles puesto en la pulquería La Pirata, un mal amor en su camino. Paisajes repletos de magueyes y cielos taciturnos, de los que la lluvia cae bendecida por rezos y leyendas. Canciones populares que dan ambiente a una pulquería. Además de migrantes que intercambian historias de la infancia y reconfortan el espíritu con un curado de fresa. Seres humanos, la mayoría marginados, encuentran en las pulquerías, un espacio de convivencia con su propia identidad.

En dos meses, el dvd

González dijo: "No albergo muchas esperanzas de que dure en cartelera; me aseguraron los exhibidores dos semanas en Cinemark Polanco y CNA, después en sus complejos del interior de la República, lo que asegura su estancia en cartelera todo el año. Pero lo que me entusiasma más es el estreno del documental en dvd, que será en dos meses.

"Lo más importante, espero, es que en provincia tenga buena acogida, porque la gente está más sensible a ver un documental mexicano, pues está en lo que Cinemark llama Circuito Alternativo, que parece le va bien porque no hay cinetecas que proyecten este tipo de trabajos."

La idea original comenta el cinerrealizador vino "cuando comencé a leer y a investigar sobre la tradición del pulque y de las pulquerías, no sólo me di cuenta de su importancia en la historia de nuestro país y en la identidad del mexicano, sino de la inminente desaparición de una cultura y un espacio que sirve de refugio a las personas para olvidarse de sus problemas.

"Antes de llevar una cámara de video, me hice cliente habitual en La Pirata. Tomaba pulque, pedía canciones y platicaba con los demás. Luego llevé una cámara fija. Al principio la gente se sintió un poco incomoda, pero la constancia hizo que me volviera cotidiano. Hablé a la gente con honestidad, le comenté de mi interés por hacer un documental, haciéndole saber que era cuestión de conseguir financiamiento para que comenzara a grabar. Cuando tuvimos el dinero para producir, la gente sentía confianza."

Respecto de las cualidades que le han valido a La canción del pulque para estar vigente, comenta González, es que "es una película viva, que habla de los conflictos y problemas en la vida diaria de la gente. No es un documental informativo ni aleccinador, sino que habla de los conflictos".

El director se encuentra en la parte final de su nuevo trabajo, De ladrones, del cual informa: "Es un documental sobre El Carrizos, un zorrero, o sea, un ladrón dedicado exclusivamente a casa habitación que tuvo a bien hurtar puras casas de políticos y cómo se relacionó con el Servicio Secreto en las décadas de los años 60 y 70. Allí hablo un poco de las alianzas para poder operar, las traiciones que hizo y le hicieron. Además hay voces de otros ladrones y algunos agentes que pertenecieron al Servicio Secreto, quienes cuentan cómo era el crimen en esa época; y los ladrones nos explican cómo se aprendía el oficio en esos años. Espero que sea aceptada en el próximo Festival de Cine de Guadalajara, porque sería su estreno".

El cine nacional sigue igual

Everardo González también dio su opinión de las postulaciones de los mexicanos al Oscar dadas a conocer el martes pasado: "El cine nacional sigue igual, está bien por los nominados. Es bueno que los ojos del mundo sepan que en México hay gente filmando, que puede hacer buenas películas. Pero también es un fracaso, porque es una fuga de talentos, no creo que sea un éxito, como lo manejan los medios, porque es sólo un rollo de pasarela; finalmente es contradictorio que la industria que oprime las demás cinematografías reconozca el trabajo de mexicanos, la industria mexicana que ha sido oprimida por Hollywood lo ve como un gran logro del cine nacional, cuando éste no tiene ni financiamientos. Es sólo un gran logro para ellos y espero que haga bien a todos".

La canción del pulque ganó mejor edición y mejor fotografía en la muestra de Guadalajara de 2002 y obtuvo el Ariel como mejor documental en la XLVI entrega del galardón.*2


Fuentes de información: *1 Crítica de .doc (Críticas y comentarios de documentales), *2 Artículo de Jorge Caballero sobre el estreno comercial del documentalen 2007, publicado en La Jornada.



Los Ladrones Viejos

Dirección: Everardo González
Producción: Issa Guerra, Everardo González, Alejandro Molina, Roberto Garza
Guion: Everardo González
Música: Rodrigo Garibay, Matías Barberis
Fotografía: Martín Boege, Everardo González, Gerardo Montiel Kunt
Montaje: Juan Manuel Figueroa
País de producción: México
Año: 2007
Duración: 97 min.












La historia de cinco ladrones de la ciudad de México activos durante los años sesenta y setenta. Cada uno de ellos nos cuenta sobre sus hazañas y tragedias dentro de la profesión. Los protagonistas hablan sobre sus primeros pasos como ladrones, describen sus modos de robo (el llamado artegio) y su respeto por las normas y valores del oficio. Conforme pasan los minutos del documental, entendemos que “el Fantomas”, “el Carrizos”, “el Burrero”, “el Xochi” y “el Chacón” nos cuentan sus historias desde cárceles en las que probalemente no alcanzarán a cumplir su condena.

Los ladrones viejos de Everardo González 
Por Fernanda Solórzano *1

En una primera secuencia, fondeada con una melodía de órgano compuesta para la ocasión, las puertas de Lecumberri se abren al espectador. Primero las puertas y luego las rejas –previo recorrido por los pasillos angostos, vistas de las regaderas y de un salón de clases en que los reos, se nos sugiere, procuran su reintegración. Sobre estas imágenes se empalma un relato. “Me gustaba la buena vida. Me gustaba mucho vestir bien y siempre me ha gustado.” La voz masculina y cascada, el cambio de tiempos verbales y, al fin, la imagen de un viejo de impecable camisa azul eléctrico indican una elipsis de décadas. El reo de setenta años que presume su joie de vivre es uno de los cinco ladrones entrevistados por Everardo González en su documental Los ladrones viejos / Leyendas del artegio. Distintos en sus modos de robo (el llamado artegio) pero idénticos en el respeto por los valores de su profesión, “el Fantomas” (la primera voz), “el Carrizos”, “el Burrero”, “el Xochi” y “el Chacón” narran sus historias desde cárceles en las que cumplen sentencias que no van a alcanzar a cumplir.

Famosos y admirados en su gremio (policía incluida), el prestigio de los ladrones viejos descansaba en su habilidad para robar discretamente. Divididos en zorreros, espaderos y carteristas, se sometían a principios que hoy suenan delirantes: por ejemplo, no lastimar a nadie dentro de su propia casa. El Carrizos, proclamado en su tiempo “El rey de los zorreros”, asegura que hubiera preferido ser entregado “a dejar una familia desamparada”. Es el ladrón que saquearía las casas de dos de los ex presidentes más pomposos del país.

Los agentes de la policía también intervienen: sentados en un café, recuerdan los buenos tiempos en los que un policía no necesitaba orden de aprehensión, podía hacerse pasar por civil y manejaba autos particulares (“como un vecino, pero efectivo”, rezaba el eslogan de la Policía Judicial).

Si en este punto de la reseña el lector teme que Los ladrones viejos sea un remake de Robin Hood, donde Robin es Pepe el Toro y habla a través de cinco hombres hundidos en la miseria pero salvados por su dignidad, debe saber que el documental de González es único y extraordinario por dar la vuelta a los lugares comunes del retrato social: el sentimentalismo de base, la victimización de sus sujetos y la condescendencia que se hace pasar por empatía y solidaridad. No es que carezca de punto de vista, ni pretenda pasar por neutral. Es sólo que su mirada es primero cinematográfica y después todo lo demás. Se nota, por ejemplo, en el redondeo de personajes, en la abolición de maniqueísmos y, al final pero no por último, en la elección de un atributo –sólo uno, y no el de siempre– que hará de hilo conductor.

Un relato dentro del relato deja ver este armado. Tiene por héroe al Carrizos, miembro de clubes de tenis, bailarín consumado de swing y conocedor de las ventajas de vestir con distinción. Empieza una de tantas tardes, cuando sucumbe a su mayor debilidad: meterse a robar a una casa, entre más custodiada, mejor. La casa en cuestión es enorme y la vigilan soldados caminantes. Ya dentro, en la recámara, el Carrizos vacía un baúl de joyas en la funda de una almohada. De regreso en su domicilio, su abuela le dice que un policía, “el Piojos Bravos”, lo ha ido a buscar. Preocupado, el Carrizos lo busca de vuelta. (Son, ante todo, camaradas de profesión.) Así se entera del suceso: esa tarde fue robada la casa del presidente Luis Echeverría y toda la policía está buscando al ladrón. Otro agente camarada, el también famoso “Drácula”, conoce la costumbre del Carrizos de guardar sus botines en fundas, y rápido se adjudica la captura del delincuente. Pronto, y sin proponérselo, llega un ángel negro que habrá de vengar al Carrizos: el nuevo jefe de la policía. Apenas ocupa su cargo, Durazo pide al Carrizos que testifique en contra del Drácula por extorsión y tortura. Por azar o destino, el Carrizos ha cumplido los deseos de su abuelo: “Si ya no te compones –le dijo–, al menos procura sobresalir del montón.”

Más cercanos a los buenos muchachos de Scorsese que a los dolientes de Ismael Rodríguez, los ladrones de Everardo González son hombres de compromiso y ética pero, ante todo, idólatras del estilo y de un cierto modo de ser.

Fuentes de información: *1 Artículo "Los ladrones viejos de Everardo González" escrito por Fernanda Solórzano y publicado en Letras Libres, Grupo Almacén & Documaniático (info y video online), Wikipedia.