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Colectivo Cine Mujer (1975-1986)

   Colectivo Cine Mujer (1975-1986)

 


El Colectivo Cine Mujer fue un grupo pionero del cine feminista latinoamericano, surgido en México y compuesto por mujeres cineastas feministas de diferentes países, activo de 1975 a 1986, con el objetivo de presentar y recoger las voces de mujeres estudiantes, amas de casa, trabajadoras sexuales, líderes de organizaciones populares, etc. Representando las vidas privadas y públicas femeninas, respondiendo a la óptica masculina que dominaba el cine mexicano en la década de 1970.

Dentro del cine del colectivo, se dieron a la tarea de llevar las propuestas de los distintos grupos feministas a la pantalla y de utilizar el cine como una herramienta de concientización sobre las graves consecuencias del machismo. Las obras de este colectivo mostrarían también desde las cámaras, los debates sobre los caminos que debía seguir la lucha por  la emancipación de las mujeres.

Historia

El colectivo Cine Mujer, fue formado por estudiantes del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC) actualmente conocido como la Escuela Nacional de Artes Cinematográficas (ENAC), perteneciente a la UNAM. El colectivo se formó en 1975, y en sus inicios fue conformado por Rosa Martha Fernández, mexicana quien fue testigo de las movilizaciones estudiantiles del 68 en París; Beatriz Mira Andreu, nacida en Brasil pero que también había radicado durante una temporada en Francia y Odile Herrenschmidt estudiante francesa; a ellas se sumaron Guadalupe Sánchez, Ángeles Necoechea, Sonia Fritz, Eugenia (Maru) Tamés Mejía, María Novaro y María del Carmen de Lara, entre otras.

Coincidieron como estudiantes de segundo curso y planificaron una práctica que, con motivo del Año Internacional de la Mujer proclamado por la Organización de las Naciones Unidas y cuya sede fue la Ciudad de México, abordaría temas como el aborto. El proyecto original, en el que cada una abordaría diferentes casos, no llegó a ver la luz, pero fungió como base para los futuros proyectos del colectivo.

Hacia finales de la década de los setenta, Rosa Martha Fernández realizó las dos primeras obras del Colectivo Cine Mujer. En “Cosas de mujeres” (1978) la directora denuncia el problema del aborto clandestino en México a través de la ficción de una joven estudiante de sociología que tiene un embarazo no deseado, y las adversidades y humillaciones por las que tiene que pasar, tras un aborto mal realizado en el Hospital General de la Ciudad de México. La segunda cinta, Rompiendo el silencio (1979), analiza mediante la recopilación de testimonios, el grave problema de la violación en México, en el que comparten culpabilidad la Iglesia, el aparato judicial y la cultura machista.

Sin embargo, después de esta cinta el colectivo dio un giro radical en sus acciones y en sus obras, ya que la fundadora decidió dejar el grupo y viajar a Nicaragua para documentar e impulsar la participación de las mujeres en la revolución sandinista. Tras esto, quien quedó al frente del colectivo fue Beatriz Mira, estudiante brasileña, que incluiría por primera vez la condición de clase como elemento para comprender la opresión de la mujer en el cine del colectivo. 

Mientras Fernández filmaba sus dos primeras cintas, Beatriz Mira realizaba “Vicios en la cocina” (1978), cortometraje donde se aborda de manera íntima y personal la situación de una mujer esclavizada por el trabajo doméstico, en dónde ve pasar su vida encerrada entre las paredes de una unidad habitacional.

Para su siguiente cortometraje, que marca una segunda etapa en el colectivo, Mira realizó "Es primera vez” (1981), una cinta donde las luchas por la liberación de la mujer y por la liberación de la clase trabajadora se funden completamente. En octubre de 1980, mujeres campesinas, obreras, colonas y esposas de trabajadores, pertenecientes a casi cincuenta organizaciones populares, se reunieron en Cuernavaca, Morelos, para compartir sus experiencias de lucha. Mira decidió filmar a estas mujeres que, siendo amas de casa como la protagonista de su anterior cinta, habían decidido organizarse y participar en la lucha popular en distintos puntos del país.

A pesar de la calidad lograda en “Es primera vez”,  Beatriz Mira no volvería a dirigir una película hasta 2008. Sin embargo, películas como “Vida de ángel” (Ángeles Necoechea, 1982), documental que recoge el testimonio de distintas mujeres de diversas edades sobre el trabajo doméstico, el matrimonio y los roles de género o "Yalaltecas" (Sonia Fritz, 1981-1984), que trata sobre un grupo de mujeres en contra del cacicazgo en Yalalt, una región de Oaxaca;  muestran la forma en que una parte del Colectivo Cine Mujer decidió inclinar sus intereses hacía un cine de intervención política en el que las mujeres se configuraron como la parte esencial de la lucha social.

Después de 10 años de trabajo del colectivo, se dio su disolución en 1986 por debates internos, sobre si la inclinación de que Cine Mujer entrara de lleno a la corriente del cine militante, que es aquel que busca ser una herramienta activa de lucha política y que su propósito no es sólo narrar o exponer, sino que busca incidir de manera inmediata en el cambio social, este tipo de cine es el que se presentó en los filmes de la primera etapa del colectivo; o de si se debía seguir como cine de intervención política, siendo este aquel que su objetivo principal es la reflexión, el análisis crítico o la representación artística de estos temas, más que una acción directa este siendo la corriente de la segunda etapa del colectivo.

A pesar de la separación del colectivo, las directoras siguieron sus carreras con filmes propios y actualmente siguen trabajando por que la historia de su colectivo no sea olvidada y siga inspirando a un cine feminista, que a pesar de la sociedad machista en la que vivimos, las cineastas logren plasmar su visión de la realidad y generar consciencia en las personas que consuman su cine.

Integrantes

Legado

En 2022, las realizadoras mexicanas Andrea Gautier y Tabatta Salinas Caballero realizaron el documental Rebeladas sobre el Colectivo Cine Mujer, el impacto que tuvieron sus películas y las problemáticas que continúan existiendo desde los 70.

En 2023, el Festival Internacional de Cine UNAM realizó una retrospectiva sobre el Colectivo Cine Mujer, titulado Colectivo Cine Mujer: El acto de mostrar, y reestrenó 8 de sus películas. Para su inauguración, el FICUNAM realizó la mesa de reflexión 'Las primeras luchas feministas por la pantalla en México', transmitido por Canal 22 y con la participación de Maricarmen de Lara, Guadalupe Sánchez, María Novaro y Rosa Martha Fernández, donde las realizadoras reflexionaron sobre su trabajo y el impacto del Colectivo.

 
Cosas de mujeres


Dirección: Rosa Martha Fernández
Fotografía: Arturo de la Rosa, Mario Luna, Víctor Viala
Música: Mario Lavista
Edición: Marcelino Aupart, Valtraud Kontel, Guy Devart, Ramón Aupart, Rosa Marta Fernández
Intervienen: Patricia Luke, Ángeles Necoechea, Martín Lasalle
País de producción: México
Año: 1975-1978
Duración: 42 min

Una estudiante de sociología tiene un embarazo no deseado y es sometida a la terrible humillación de un médico incompetente. La muchacha enferma por el aborto mal realizado y es llevada por una amiga al Hospital General. Filme que denuncia el problema del aborto clandestino en México, con entrevistas a mujeres que se han hecho abortos en ese hospital e impactantes estadísticas sobre mujeres que mueren por procedimientos realizados en condiciones precarias.


Rosa Martha Fernández   

"Nació en la Ciudad de México en 1943. Es egresada de la facultad de Psicología y del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos de la UNAM, del Instituto de psicología de Paris, de la Escuela de escritores, de la Sociedad de escritores de México, del Taller de la dirección de la Casa del teatro, de la Escuela de teatro del Centro Nacional de las Artes y de la Escuela nacional de teatro Jacques Lecoc en París, Francia.

Ha escrito y dirigido más de 80 Videos de ficción, documentales, video de danza y teatro, de los que destaca la serie La casa dividida (1988). Ha escrito dirigido las películas de mediometraje: Cosas de mujeres (1978), nominada al Ariel, Rompiendo el silencio (1979) y Nicaragua, semilla de soles (1985). Ha escrito 3 guiones cinematográficos de largometrajes de los que “Zapotito” fue seleccionada en el certamen del INCINE escritura de guiones en 1997. Ha escrito cuentos y obras de teatro cortas, también me ha dirigido teatro, fue directora general de TV UNAM de 1989 a 1993. El proyecto de Televisión universitaria ejercido durante esos años fue seleccionado para participar en el premio internacional “Jules Verne” que se otorga el mejor proyecto de difusión televisiva de la cultura de la ciencia por el Centro nacional de la investigación científica en Francia. De 1978 a 2005 impartió clases de guion y dirección de la Facultad de Filosofía y Letras, la ENEP Aragón y la Facultad de química de la Universidad Nacional Autónoma de México."

 

Más información de Rosa Martha Fernández en el Catálogo Mujeres Documentalistas en México por el Laboratorio Audiovisual de Investigación Social Instituto Mora

Ver película restaurada en HD en FicValdivia.


Y si eres mujer…

Dirección, Guion, producción: Guadalupe Sánchez
Fotografía: Carlos Bustamante.
Música: Guadalupe Sánchez, Isabel Parra, Trova Cubana
País de producción: México
Año: 1977
Duración: 6 min

El filme describe de manera sencilla la división que se hace entre las niñas y niños a través de la educación al asignarle distintas formas de conducta por la diferencia de sexos. 

 Guadalupe Sánchez

"Nació en 1955 en Córdova, Veracruz. Fue la última de siete hermanos. Durante la infancia aprendió que era posible fabricar cosas con las manos. Lupita fue de las últimas generaciones que cursaron la preparatoria en dos años. Sin embargo, no pudo acceder a la licenciatura por ser menor de edad. Esto le dio la oportunidad de irse un año a estudiar teatro en Xalapa, donde también ingresó a un taller de artes plásticas y algunas veces acompañó a su hermano Jorge en las poblaciones cercanas a proyectar el Cine Trashumante de la Universidad de Veracruz. Egresó de la licenciatura de Arte y diseño en la Academia de San Carlos, donde hizo sus primeras animaciones Mentirosa (1975) y ¿Y si eres mujer? (1976) con planteamientos feministas. Convivió con el Taller de Animación A. C. hizo animación para Virikuta (Grupo Cine Labor, 1976) y se desarrolló como script en Complot petrolero: La cabeza de la hidra (Leduc, 1980). Fue parte del grupo Un viejo amor, con el que grabó un casete homónimo en 1978, en esa época también formó parte del Grupo Arte y Sociedad.

Fue integrante del Colectivo Cine Mujer donde participó colectivamente en los documentales Es primera vez (1980), Vida de ángel (1982), Yalaltecas (1984) y Bordando la frontera (1986). También colaboró en los ejercicios fílmicos de las Ninfas del Celuloide (María Novaro, Maria Cristin Camus, Silvia Otero y Conchita Arroyo), en 7 am. (Novaro, 1982), Querida Carmen (Novaro, 1983) y en Una isla Rodeada de agua (Novaro, 1984), producciones en las que participó como actriz y diseñadora de arte. Durante mucho tiempo hizo ilustración y animación para proyectos editoriales y de televisión. Participó animando algunos fragmentos del documental La sirena y el buzo (Mercedes Moncada Rodríguez, 2009) y tuvo una participación similar en Las sufragistas (Ana Cruz, 2012). Su primer documental como realizadora fue La primera sonrisa (2014) donde además fue productora y animadora. El cuerpo volvió a ser protagonista en su segundo documental, Mi piel oculta (2022), codirigido al lado de su hijo Pablo y en el que ella también hace la animación para evocar la experiencia que cinco personas experimentan con sus cuerpos."

Más información de Guadalupe Sánchez en Catálogo Mujeres Documentalistas en México por el Laboratorio Audiovisual de Investigación Social Instituto Mora

Ver película restaurada en HD en FicValdivia.



Vicios en la cocina

Dirección, producción: Beatriz Mira
Guion: Beatriz Mira, poema ”Las papas silvan”, de Silvia Plath
Fotografía: Arturo de la Rosa, Mario Luna
Música: ”Dos gardenias para ti”
Edición: Gilberto Macedo
País de producción: México
Año: 1978
Duración: 23 min

"Cinta sobre el trabajo doméstico femenino. Se muestra el tedio y la frustración de una mujer dedicada exclusivamente a las labores del hogar."

 

 


 Beatriz Mira

Nació en 1949 en Río de Janeiro, donde cursó la Escuela Superior de Diseño Industrial y de Comunicación Visual. Por motivos políticos vino a México donde se naturalizó e hizo estudios de realización cinematográfica del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC-UNAM). Ganó el Ariel de plata como mejor cortometraje documental testimonial otorgado por la Academia Cinematográfica Mexicana por la dirección de la película Vicios en la cocina (16 mm, blanco y negro), película que seleccionada entre las mejores por el Festival Mundial de Escuelas de Cine. Beatriz participó en el Festival de Cine y Video Feminista de Ámsterdam. en el Encuentro Latinoamericano y del Caribe de Mujeres en Lima Perú, y en el 1er. Festival del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, Cuba. Ha impartido cursos en Berkeley, California y en Chicago.

Ha ejercido diferentes funciones en el ámbito del cine y el video como la dirección el guion, cámara, animación, edición y producción, entre sus trabajos se encuentra Vicios en la cocina, un video sobre la cineasta María Novaro, la campaña Cambia de película sobre violencia contra las mujeres, el video Enrique Guzmán pionero de la posmodernidad en México, sobre la obra de dicho pintor, participó en el guion y actuación del video El Otoño, para Diálogos a fondo, de Canal 11.

Actualmente es docente en el Centro de Enseñanza para Extranjeros (CEPE-UNAM) donde aborda la relación entre el cine latinoamericano y la mujer a ambos lados de la cámara, el cine Chicano, ha dado cursos sobre cámara y sonido en el Claustro de Sor Juana y tiene amplia de experiencia docente.

Más información de Beatriz Mira en Catálogo Mujeres Documentalistas en México por el Laboratorio Audiovisual de Investigación Social Instituto Mora

Ver película restaurada en HD en FicValdivia.



ROMPIENDO EL SILENCIO


Dirección: Rosa Martha Fernández 
Guion: Colectivo Cine-Mujer, Rosa Martha Fernández
Fotografía: Toni Kuhn, Mario Luna, Alejandro Gamboa
Música: Alicia Urueta
Edición: Marcelino Aupart
Intervienen: Javier Aispuro, Scarlet Quiroz, Ricardo José Lezama 
País de producción: México
Año: 1979
Duración: 36 min

 

Este documental integra una serie de testimonios sobre dos mujeres violadas y el presunto violador. La cinta analiza el grave problema de la violación desde sus causas y consecuencias, y difunde las opiniones sobre el tema que ofrecen la iglesia, el aparato judicial y la opinión pública.

 

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No es por gusto 


Dirección: Maricarmen de Lara, María Eugenia Tamés 
Producción: Maricarmen de Lara-Centro Universitario de Estudios Cinematográficos de la Universidad Nacional Autónoma de México (Cuec / UNAM)
Guion: María Eugenia Tamés, María del Carmen de Lara, Juan López, Laura Rossetti, Alfonso Morales
Fotografía: Alejandro Gamboa, Vicente Blanchet
Edición: Elizabeth Kapnist 
País de producción: México
Año: 1981
Duración: 51 min

Cinta que agrupa una serie de entrevistas realizadas a varias mujeres que ejercen la prostitución en la vía pública y a través de las cuales exponen sus experiencias cotidianas y la manera en que son reprimidas por la policía. La cinta incluye declaraciones de funcionarios del penal conocido como "La vaquita" donde éstas son encarceladas por ejercer su oficio.

 


 

 Maricarmen de Lara

"Directora, documentalista, académica y productora independiente de cine y video. Después de estudiar un año Pedagogía, ingresó al CUEC (hoy ENAC) en 1977, de donde egresó en 1983 con la especialidad en Realización. Compaginó sus estudios de cine en la UNAM con el trabajo en la Cineteca Nacional y el Archivo Audiovisual del INI. En 1981 se incorporó al Colectivo Cine Mujer, surgido a raíz del movimiento feminista. Después del terremoto de 1985 en la Ciudad de México, filmó durante 1985-1986 No les pedimos un viaje a la luna, mediometraje documental que abordó la situación y la organización de las costureras afectadas por el sismo. Documental que la hizo acreedora del premio Ariel, por Unanimidad.

En 1986 fue seleccionada para la beca de Posgrado en Cine Documental en el Instituto de Moscú, VGIK. Volvió a México en 1987, y trabajo en las corresponsalías para Vis News, Univisión y PBS. Ha sido profesora en la UAM Xochimilco y es profesora fundadora de la maestría de Estudios Documentales CUEC-FAD -UNAM. Ha dirigido y producido documentales y ficciones en Calacas y Palomas, la compañía de cine y video que fundó junto con Leopoldo Best. Sus trabajos reflejan asuntos de actualidad afrontados por la sociedad mexicana, con especial énfasis en la visión de género, el cambio del comportamiento sexual y la violación de los derechos reproductivos. Su labor como documentalista se dio a conocer nacional e internacionalmente con No les pedimos un viaje a la Luna, sobre el sismo de 1985 en la Ciudad de México, que la hizo acreedora también del Colón de Oro de Huelva y de la Diosa de Plata entre otros, reconocimientos dentro y fuera de México. En 1999, realizó En el país de no pasa nada, su primer largometraje de ficción, ganador de tres premios en el XV Festival Internacional de Cine en Guadalajara y seleccionado en diversos festivales internacionales. Fue miembro del SNCA durante tres periodos y presidenta de la organización no lucrativa Mujeres en el Cine y la Televisión A.C. (2014-2015) y directora del CUEC (2015-2019, periodo en el que transformó el CUEC en la Escuela Nacional de Artes Cinematográficas), donde es docente titular.

Preside el Consejo del ILSB desde 2021 y recientemente recibió el Premio Sor Juana Inés de la Cruz, otorgado por la UNAM a mujeres destacadas de la institución por su contribución a la docencia, investigación y difusión de la cultura. Hasta mediados de 2025 ha filmado alrededor de 65 trabajos (mediometrajes y largometrajes), la mayoría documentales que también han tenido premios en diversos festivales."

 

Más información de Maricarmen de Lara en el Catálogo Mujeres Documentalistas en México del Laboratorio Audiovisual de Investigación Social Instituto Mora

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Yalaltecas



Dirección, guion, edición: Sonia Fritz
Produce: Colectivo Cine Mujer
Fotografía: Maripí Sainz
Música: Banda de música de Yalalag S Penélope Simpson 
País de producción: México
Año: 1984
Duración: 28 min

 

El documental recoge la lucha de la Unión de Mujeres Yalatecas, en una comunidad indígena zapoteca muy apartada, en la sierra de Oaxaca, México. Recrea la toma del Palacio Municipal que propicio el fin del cacicazgo, la organización de la Unión y logros como la cooperativa de artesanas, el molino comunal y el apoyo para el Centro de Castellanización e instrumentos musicales para la banda de música que es el corazón de la comunidad.

 


Sonia Fritz

"Nacida en Ciudad de México en 1953, se graduó de Ciencias de la Comunicación en la Universidad Nacional Autónoma de México. Posteriormente cursó una Maestría en Artes Visuales en Vermont College, y terminó los cursos del Doctorado en literatura del Caribe inglés, en la Universidad de Puerto Rico. En 1986 ganó el Ariel por Mejor Documental con De Bandas, vidas y otros sones. Se traslada a Puerto Rico en donde nace su hijo, y enseña en la Universidad del Sagrado Corazón, en el Departamento de Comunicación, además de trabajar como directora y productora independiente a través de su productora Isla Films. En el 2001 dirigió su primer largometraje titulado El beso que me diste, basado en la novela de Stella Soto Porque el beso que me diste no lo olvidaré jamás. Dicho largometraje junto a los siguientes cuatro han participado en diversos festivales, entre ellos Montreal, Guadalajara, Rabat, Ankara, Huelva, el Festival Latino de Chicago, de Los Ángeles, San Diego, y San Antonio, Latin American Film Festival en Nueva York, Cambridge Film Festival en Harvard, San Juan Cinemafest. Las estrellas del estuario fue seleccionado por DIVERCINE (presentado 10 capitales de Latinoamérica) y de Kids First (en 100 ciudades de EU). Entre 1998 y 1999 dirigió los cortos Dulce pesadilla, Abnel, Nightstand y Hebra rota, basados en los cuentos de la escritora Mayra Santos Febres. Previo a esto dirigió el docudrama Camino sin retorno, el destierro de María de las Mercedes Barbudo, sobre la primera independentista puertorriqueña.

La treintena de documentales que ha dirigido se centran en temas sociales y culturales de Puerto Rico, México y Estados Unidos. Su interés transita entre el tema de la migración, las cuestiones de género, la identidad, y la cultura puertorriqueña. Entre ellos destacan Puerto Rico, arte e identidad; Myrna Báez, los espejos del silencio; El sueño Americano, puertorriqueños y mexicanos en Nueva York; Las caras lindas de Tite Curet Alonso; Cruzando fronteras, la Alianza de Mujeres Viequenses; Visa para un sueño y Sueños atrapados: la migración dominicana a Nueva York, que ganó el premio a mejor documental en el San Juan Cinemafest; Puertorriqueños de aquí y de allá y Luisa Capetillo, pasión de justicia, premio al mejor documental en el Festival de Cine de Mujeres de Mar de Plata, Argentina, en 1994. Sus documentales han pasado por diversos canales de televisión educativa en Puerto Rico, así como en Estados Unidos. Ha sido jurado en festivales de Puerto Rico, México y Estados Unidos, y ha recibido varias becas de artista otorgadas por el Instituto de Cultura Puertorriqueña. El más reciente fue un Emmy NY por Después que se fueron las lanchas de CUNY TV."

 

Más información de Sonia Fritz en el Catálogo Mujeres Documentalistas en México del Laboratorio Audiovisual de Investigación Social Instituto Mora

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Vida de ángel

Dirección: Ángeles Necoechea 
País de producción: México
Año: 1982
Duración: 60 min

Como en Vicios de la cocina (1978, Beatriz Mira) el documental recoge el testimonio de distintas mujeres de diversas edades sobre el trabajo doméstico, el matrimonio y los roles de género: las mujeres cocinan, lavan, cuidan del hogar mientras que los hombres trabajan. Se trata de una de las últimas en conjunto del Colectivo, aquí están presentes ciertos rasgos de su filmografía anterior como el trabajo con la animación realizado por Guadalupe Sánchez (Y si eres mujer, 1977).

 


 

Ángeles Necoechea  

"Cineasta, realizadora, editora, asistente de dirección y guionista mexicana nacida en la Ciudad de México en 1952. Fue integrante de colectivos feministas en los años setenta como La Revuelta y el Colectivo Cine Mujer, donde trabajó temas como el aborto, la violación y la sexualidad femenina. En este último colaboró en la realización de obras con enfoque feminista como Cosas de Mujeres, Vida de Ángel y Bordando la frontera, de la cual se encargó del financiamiento, la dirección y el guion.

En 1976, formó parte de la Coalición de Mujeres Feministas; movimiento compuesto por distintas colectivas, entre las que se encontraba La Revuelta; quienes realizaron las Jornadas Sobre por el Aborto Libre y Gratuito.

En 1987 organizó, en estrecha colaboración con Julia Barco y Guadalupe Lara, “Cocina de Imágenes”, la primera exhibición de cine y video hecha por mujeres de América Latina y el Caribe, la cual se llevó a cabo en la Ciudad de México.

Formó parte de la distribuidora de películas independientes Zafra, fundada en 1978. Además, fue encargada del departamento de archivo en Nicaragua dedicado a la preservación de material fílmico tras la caída del régimen somocista."

Más información de Angeles Necoechea en el Catálogo Mujeres Documentalistas en México del Laboratorio Audiovisual de Investigación Social Instituto Mora

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Bordando la frontera


Dirección: Ángeles Necoechea 
Intervienen: Norma del Rivero, Alejandro Dorantes, Sandra Murillo 
País de producción: México
Año: 1986
Duración: 60 min

En esta película, Ángeles Necoechea filma a un grupo de mujeres que trabajan en maquiladoras, en la frontera de México con Estados Unidos, sus testimonios dan cuenta de las condiciones de trabajo.

 

Karina Solórzano: Colectivo Cine Mujer

 

 
 
 Por más de diez años, el Colectivo Cine Mujer utilizó el cine como herramienta política para denunciar problemáticas de género en la sociedad mexicana. A casi cinco décadas de su conformación, el documental recupera la voz de sus integrantes para reconstruir su historia y contrastar aquellas luchas con la realidad que enfrentan hoy las mujeres mexicanas.
 
 
 

Carlos Velo (1909-1988)









Carlos Velo Cobelas, viaje a una vida.  

Biografía por Fundación Carlos Velo.

 


Pereiros, Cartelle, Ourense, Galicia, España, 1909 – Ciudad de México, México, 1988


Hijo del médico rural José Velo Castro y de Dolores Cobelas Alberte, Carlos nació en Pereiros, en la localidad ourensana de Cartelle. Cursó la escuela primaria en la escuela del pueblo ya los diez años ya estaba en el bachillerato de Ourense, donde acabó el bachillerato en 1925 con premio extraordinario. En un ambiente intelectual y cultural muy gallego de la época en la capital provincial, trabó amistad con los hermanos Lourenzo, en especial con Xaquín, y comenzó su afición al cine, primero como espectador y luego como miembro de un peculiar equipo de filmación con Augusto Pacheco, Antonio Román y el propio Xaquín Lourenzo "Xocas", en ocasiones reunidos en el estudio fotográfico del padre del primero, José Pacheco.  


Posteriormente se graduó como maestro nacional en la Escuela Normal, donde asistió a clases con personajes como Otero Pedraio y Vicente Risco. Se fue a Madrid obedeciendo al deseo de su padre de ser médico, pero se matriculó gratis en Biología, su verdadera pasión. Se licenció en Ciencias Naturales en 1932 y, entre 1933 y 1935, ejerció como ayudante de cátedra de entomología en la Universidad de Madrid. También impartirá clases de historia natural, fisiología y nociones de física y química en el IES Lagasca de Madrid.

En el Instituto Politécnico (septiembre de 1940)


En el Madrid de aquellos años, Carlos Velo también sigue los acontecimientos de la época y el canal más eficaz para interesarse por la acción política es el cine, a través de la Residencia de Estudiantes y las sesiones del Cineclub Español, activo entre 1929 y 1931 en la iniciativa de Buñuel, Giménez Caballero y el círculo de la revista La Gaceta Literaria. Velo estuvo entre los presentadores de la película. Entusiasmado con esta nueva actividad, cofundó en 1933 el cineclub de la Federación Escolar Universitaria (FUE), asociación de la que era miembro y como tal participaba en las Misiones Pedagógicas de la Enseñanza Libre.  


Llegaría a ser el comisario general de la Unión Federal de Estudiantes Hispanos, que agrupaba a todas las federaciones escolares universitarias. Velo descubriría las películas de Flaherty, Eisenstein, Dovjenko, Pudovkin o Vertov, que tendrán una influencia decisiva en él cuando se abra paso ante las cámaras. Como líder de un cineclub, la experiencia sería corta (un año escaso) pero intensa: una visita a París de Henri Langlois, cofundador con Georges Franju del cineclub Cercle du Cinema, que pronto se convertiría en la Cinématéque Francaise. Proyectó en Madrid la polémica y prohibida película La Edad de Oro y se le relaciona con Luis Buñuel, con quien ya había hecho un curioso contacto en Madrid años antes a través de las hormigas de "Un perro andaluz".: el director aragonés pidió hormigas españolas de París al Museo Nacional de Ciencias Naturales "porque los franceses eran tontos e inútiles" y la orden recayó en Velo.

Carlos Velo con Luis Buñuel y Carlos Bardem. 


También se interesó por la fotografía. Con una novedosa cámara Leica, regalo paterno, experimentó con este medio, claramente influido por el surrealismo y las vanguardias de finales de los años veinte. Ya durante la República hizo su doctorado sobre los reflejos de las abejas que les permitían comunicarse entre sí. Primero presentó su tesis por escrito, pero fue rechazada por el tribunal. Animado a demostrarlo con fotografías de María Luisa Santullano, Marilyn, alumna que luego sería su esposa, Velo decidió seguir adelante con la propuesta, filmando la tesis en 16 mm con la colaboración de su colega y amigo Guillermo Fernández Zúñiga, quien luego retomaría esa obra con el título "Aventura de los Ápidos Apis".  


Con la llegada de 1934 inicia su carrera como autor de cortometrajes documentales. En ese año, y con Fernando Gutiérrez Mantilla en labores de producción, a pesar de aparecer en los títulos como codirector, rueda La ciudad y el campo y, al año siguiente, Felipe II y El Escorial, Tarragona (Tarraco Augusta), pero sobre todos los experimentales "Infinitos" y los antropológicos "Almadrabas", que, según la crítica de la época, fueron los cortometrajes más calificados de la República. Ya en 1936 realizará su obra maestra "Galicia" (con el título alternativo de Finis Terrae), que recibió un premio en la Exposición Internacional de París de 1937 con un jurado presidido por Buñuel y en la que también estuvo presente Max Aub. Con los descartes de este rodaje, desgarrado por Mantilla sin la participación de Velo - ocultos por primera vez por Segovia, donde se preparaba oposiciones a la silla cuando el levantamiento de Franco, y más tarde por Ourense tierras de Cartelle y Lobeira antes de huir a Sevilla -, ahí se presentaría Santiago de Compostela" (también conocido como Saudade).


Carlos Velo en rodaje de "Almadrabas"


Carlos Velo salió de España en febrero de 1938 y hasta noviembre rodó en el norte de África el largometraje documental antropológico "Romance marroquí", del que hizo una primera versión y luego viajó a los estudios de la UFA en Berlín para terminarlo. Sin embargo, cuando llegó a Tánger, Velo y su mujer se trasladaron a la zona republicana de la Península, que era su verdadera intención, y finalmente a Francia en febrero de 1939, donde fue internado, como tantos refugiados españoles, en la concentración de Saint. campamento.-Cyprien, mientras su mujer se escondía en París. Por fin se embarcan en el transatlántico Flandes a México, donde llegan a fines de la primavera a través del puerto de Veracruz. "Moroccan Romancer" se estrenará con un montaje manipulado al que se le han añadido nuevas secuencias más acordes con el nuevo régimen dictatorial y su política colonial.

Flandes llega a México


En México, tras numerosas peripecias, recuperará el cine como eje vital, pero sin olvidar su condición de biólogo. En julio de 1939, Velo asumió la secretaría general del Comité Técnico de Ayuda a los Republicanos Españoles. En 1942 colaboró ​​en la fundación de la revista Saudadejunto al arquitecto Xosé Caridad Mateo, el poeta Florencio Delgado Gurriarán y el profesor Ramiro Illa Couto. Las inquietudes literarias de Velo ya habían quedado bien reflejadas en el excelente cuento Galicia, paisaje de sangre, publicado en 1940 en la revista España Peregrina. Entre 1940 y 1944 enseñó biología en el Instituto Politécnico Nacional y la Universidad de San Nicolás de Hidalgo en Morelia, pero abandonó la escuela deprimido por la repentina muerte de su esposa, quien lo dejó con dos hijos, Teresa y Luis. Retomó su contacto con el cine y, en 1944, coescribió un premio Ariel por "Entre hermanos", película de Ramón Peón, que Velo no puede dirigir por carecer de licencia en México.



En 1946, el general Juan F. Azcárate le encargó la dirección del Noticiero Mexicano Ema, exhibición obligada en los cines, donde estará coordinando varios equipos de producción hasta 1953, ofreciendo informaciones y reportajes de todo tipo. El propio Velo filmará en esta etapa algunos monográficos, como Un día en la radio (1947). En 1952 conoció al productor independiente Manuel Barbachano Ponce, quien venía de Norteamérica dispuesto a renovar el cine de su país. Barbachano compró Noticiero Mexicano y le propuso a Velo el semanario Tele-Revista y luego hizo el cultural Cine-Verdad, proyecto que entusiasmó al director gallego. 


Establecieron Raíces, que Velo no podrá filmar por la oposición del poderoso Sindicato de Trabajadores de la Producción Cinematográfica y que firmará Benito Alazraki. La película, de fuerte contenido antropológico, recibe un importante premio en Cannes y, con el paso de los años, la crítica nacional e internacional coincidirá en considerar a Velo como su verdadero autor.

Carlos Velo en el rodaje de "Romancero marroquí"  


En estos primeros años de exilio no perdió el contacto con el ambiente gallego y, junto a Luis Soto y otras personas, ayudó en 1953 a fundar el Patronato de la Cultura Gallega, que presidiría hasta mediados de los años sesenta. Entre sus actividades estará el programa radiofónico semanal Hora de Galiza, la celebración del Día de Galicia y la revista Vieiros, cofundada por Velo (1959 a 1968).

En 1956 dirigió su primer largometraje, para muchos el origen del formato docudrama por su mezcla de documental y ficción en torno a la espada Luis Procuna. Esto es "Torero!", presentada en Cannes y Venecia con las felicitaciones de críticos como Sadoul y Truffaut al mismo tiempo que le dio fama internacional, recibiendo numerosos premios, incluida una preselección para los Oscar. 



En el mismo año envió al I Congreso de la Emigración Gallega en Buenos Aires su revolucionaria propuesta de un Centro Cinematográfico Gallego que nunca se materializaría. Continuó trabajando para la productora de Barbachano en Nazarín (L. Buñuel) y Sonatas (Bardem), mientras preparaba su próximo proyecto, la ficción de "Pedro Páramo"., finalmente presentado en 1966 después de una laboriosa gestación de seis años. La polémica suscitada por su debut le afecta fuertemente y apostará por un cine ligero a partir de su matrimonio en 1966 con la productora Angélica Ortiz. Hasta 1969 realizó cuatro comedias -Don Juan 67, Cinco de chocolate y uno de fresa, Alguien nos quiere matar y El medio pelo- que apenas tuvieron repercusión en el mercado nacional.

Carlos Velo preparando una toma para "¡Torero!". 


Galicia sigue muy presente en su actividad. En abril de 1961 presidió la Delegación del Consejo de Galicia en México, desde la que ocupó posiciones más radicales que el grupo de Buenos Aires. Fue desde ese cargo que en 1962 escribió su Carta al Destino Brais Pinto, texto considerado el germen simbólico que conduciría, dos años después, a la creación de la UPG.

Divorciado, volvió al documental y trabajó durante el sexenio del presidente Echevarría, dirigiendo el Centro de Producción de Cortometrajes en 1971, donde impulsó una renovación del cine azteca. En 1972 fundó el Centro de Formación Cinematográfica, inaugurado tres años después, con Luis Buñuel como presidente de honor. Sigue haciendo documentales con sus equipos, como Universidad Comprometida y Homenaje a León Felipe y, desde España, empieza a recibir reconocimiento. En 1976, la Filmoteca Española le rindió homenaje por su labor al frente del Centro de Formación Cinematográfica. Lo mismo ocurre con el Círculo de Escritores de Cine. Al año siguiente, el V Festival de Cine de Ourense promovió un primer homenaje gallego al intelectual de Cartelle, que apoyó, con su presencia e incondicionalmente, la reivindicación de su propio cine. 

Sin embargo, Velo conocerá el período más doloroso de su estadía en México junto a Portillo, de seis años. Con la hermana del presidente, Margarita Portillo, al frente de la política cinematográfica,Velo será uno de los represaliados por los cargos de malversación de fondos, acusación que rechaza radicalmente. Ingresó en la prisión en el verano de 1979 y no salió hasta finales de ese año, libre de cargos tras provocar un fuerte movimiento de solidaridad en México, encabezado por Buñuel, y también en Galicia. Como su salud esta muy deteriorada por el incidente, en 1982 el Ministerio de Cultura español encargó la serie Los españoles republicanos en el exilio para acompañar una exposición presentada en Madrid sobre el tema. Con la presidencia de De la Madrid, Velo se reincorpora a la vida institucional mexicana. En 1984 fue nombrado Subdirector de Medios Audiovisuales del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, que él mismo había ayudado a fundar.

Carlos Velo y MA Fernández (Xociviga, 1985)

En su última etapa de vida, aún recibirá nuevos reconocimientos de Galicia, como el premio Mestre Mateo de la Xunta de Galicia en 1983 y el homenaje en 1985 en las Jornadas de Cine y Vídeo Xociviga de Galicia, celebradas en O Carballiño. Sin dejar de trabajar en la industria audiovisual, en 1987 se sometió a varias operaciones quirúrgicas para paliar un cáncer que finalmente lo llevó a la muerte el 1 de marzo de 1988. La industria audiovisual mexicana sin excepción se declaró de luto y los profesionales y los medios de comunicación reconocieron por unanimidad su contribución al desarrollo cultural y cinematográfico del país durante casi medio siglo.






Filmografía de Carlos Velo


España
Director



- La ciudad y el campo (1934), coodirigida con F. G. Mantilla

 

 

- Infinitos (1935), con F. G. Mantilla.
- Almadrabas (1935), con F. G. Mantilla. Ver en Naranjas de Hiroshima.
- Felipe II y el Escorial (1935), con F. G. Mantilla.
- Tarragona (Tarraco Augusta) (1935), con F. G. Mantilla.
- Castillos en Castilla (1936), con F. G. Mantilla.
- Galicia (Finis Terrae) (1936),. Ver en Naranjas de Hiroshima.
- Santiago de Compostela (Saudade) (1936).
- Romancero marroquí. (1938), con E. Fernández Rodiño.



México
Director


- Un día en la radio (1947),.
- El corazón de la ciudad (1953).
- La tierra del chicle (1953).
- Pintura mural mexicana (1954).
- Retrato de un pintor (1954).
- Arte público (1954).
- J. C. Orozco (1954).
- Torero!. (1956).



 



- La Tierra era verde (1957).
- Chistelandia. (1958), con M. Barbachano Ponce, J. García Ascot e F. Marcos. Ver en Youtube.
- Nueva Chistelandia. (1958), con M. Barbachano Ponce, J. García Ascot e F. Marcos.
¡Vuelve Chistelandia!. (1958), con M. Barbachano Ponce, J.García Ascot e F. Marcos. Ver en Y.
- Pedro Páramo. (1966).





- Don Juan 67. (1967).

 

 
 
- Cinco de chocolate y uno de fresa. 1968. Ver en Youtube.
 


- Alguien nos quiere matar. (1969).
- El medio pelo. (1970).
- Nuestro cine. (1971).
- Cartas del Japón. (1972).
- Son dedicado al mundo. (Como asesor) (1972). Ver en Naranjas de Hiroshima.
- El rumbo que hemos elegido. (1972). Ver en la Videoteca de la Cineteca Nacional.
- Los que si y los que no (1973).
- Viena; o guerra o paz (1973).
- A la mitad del camino (1973).
- Baja California: Paralelo 28 (1973)
- Paralelo 27. (1973).
- Universidad comprometida. (1973).
- Una nación en marcha n° I. (1974). Ver en la Videoteca de la Cineteca Nacional.
- V informe de gobierno nacional (1974)
- Baja California: Último paraíso (1974)
- Danzas del mundo (1974)
- Fao: Población, desempleo, hambre (1974)
- Forum de Roma (1974)
- Homenaje a Leon Felipe (1974)
- Latinoamerica: un destino comun (1974) Ver en la Videoteca de la Cineteca Nacional.
- México-Europa: Las nuevas fronteras (1974) Ver en la Videoteca de la Cineteca Nacional.
- Nación en marcha no. 1 (1974) Ver en la Videoteca de la Cineteca Nacional.
- Vaticano: 120 años despues de Juarez (1974)
- Los murmullos. En coodirección con Rubén Gámez. (1975) Ver en FilminLatino.
- Palomas 76 (1975)
- Carta de los derechos y deberes (1975)
- Donación casa Zuno (1975)
- Isabel II en México (1975)
- Laberinto (1975)
- La tierra de todos (1975)
- Mar patrimonial (1975)
- México al exterior: un permanente desafio (1975)
- Palomas de San Jeronimo (1975)
- Tercer mundo: Independencia y Liberación (1975)
- El pueblo Maya (1976)


Coguionista

- Entre hermanos. (R. Peón, 1944).
- La barraca. (R. Gavaldón, 1944).

 

 




- Amok. (A. Momplet, 1944).
- La selva de fuego. (F. Fuentes, 1945).
- Raíces. Editor e supervisor. (B. Alazraki, 1953).





Consejero de producción

- Nazarín. (L. Buñuel, 1958).
- Sonatas. (J. A. Bardem, 1959).
- Cuba baila (J. García Espinosa, 1960).
- Amor, amor, amor (). L. Ibáñez, Barbachano Ponce, Mendoza, 1964).
- Los bienamados. (J. J. Curróla, J. Ibáñez, 1965).


Productor

- El gallo de oro. (R. Gavaldón, 1964).


Produtor executivo

- Una nación en marcha n° 2, 3, 4 (cm). (A. Ripstein, 1974).
- El borracho (cm). (A. Ripstein, 1974).
- La causa (cm). (A. Ripstein, 1974).
- Actor 2604 (mm). (P. Leduc e A. Grivas).
- Memoriales perdidos. (J. Casillas, 1984).


Supervisor

- Lecumberri (El palacio negro). (A. Ripstein, 1976) Ver en Naranjas de Hiroshima.




Ver todas las publicaciones relacionadas con Carlos Velo en Naranjas de Hiroshima.

Ver playlist en Youtube de Carlos Velo.


90 años de memoria cinematográfica en México





 

90 años de memoria cinematográfica”

Breve recorrido por la historia del cine documental en México

(1893-1983)

 

 


Vistas de México - Gabriel Veyre , Lumière Films Company (1896)

 

 

Las batallas documentadas

A pesar de las primeras limitaciones narrativas del cine en México este siempre estuvo ligado al poder, así mismo, los presidentes -en su mayoría- supieron de la importancia de esta nueva tecnología comunicativa, es así que una gran parte de la actualidad política y social del México de las primeras décadas del siglo XX, está retratado en el trabajo de directores como Salvador Toscano, los hermanos Alva, Enrique Echaniz, Guillermo Becerril e hijos, Jesús Abitia Garcés, Enrique Rosas, entre otros. 

 


Además de las “vistas” -como llamaban a las primeras películas de cine- que representaban momentos de la vida política y social, fueron surgiendo los primeros documentales y en poco tiempo el cine documental ya era una herramienta política que generaba cambios, por ejemplo, en 1913 sucedió con varios documentales sobre la “Semana Trágica”, golpe de estado militar que tuvo lugar en la ciudad de México del 9 al 19 de febrero de 1913 para derrocar a Francisco I. Madero de la Presidencia de México, durante la Revolución Mexicana.

 

Ángel Miquel, investigador de la Universidad Nacional Autónoma del Estado de Morelos, indagó sobre la existencia de por lo menos tres documentales sobre “los hechos de armas de febrero de 1913”, realizados por cineastas como los hermanos Alva, Salvador Toscano y Enrique Rosas.

 

Esas cintas, indicó Miquel, registraron los estragos de las batallas: “los cadáveres en la vía pública, las calles desoladas y casas incendiadas, la marcha de los ejércitos de uno y otro bandos, pero también agregaron con oportunidad periodística los lugares donde fueron asesinados José María Pino Suárez, y Gustavo y Francisco I. Madero, así como del sepelio de este último, que tuvo lugar el 24 de febrero”.

 

Algunos de estos documentales referidos por el académico son Semana sangrienta en México, de Salvador, Guillermo, Eduardo y Carlos Alva, estrenado el 25 de febrero; Revolución Felicista, de Salvador Toscano y Antonio Ocaña, proyectado el 28 de febrero y un tercer filme, atribuido a Enrique Rosas que, de acuerdo con Miquel, también puede ser una edición corta del material de Toscano, la única que se ha conservado como fue editada.

 

 

De acuerdo con el boletín “Decena Trágica, otro campo de batalla” emitido por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), en febrero de 2013, Ángel Miquel anotó que estas películas fueron exhibidas en los cines de la capital al menos 35 veces, pero también en ciudades como Toluca, Mineral del Oro, Salamanca y Atlixco, en Puebla, La Piedad, Ciudad Victoria y San Luis Potosí: “los documentales provocaron la reacción violenta de los maderistas, que lanzaban “mueras” contra el usurpador Huerta, en algunas salas tuvo que intervenir la fuerza pública para aplacar los ánimos de la turba”.


 Los hermanos Alva filman escenas militares ca. 1910

Ciudad de México, Distrito Federal, México 

Acervo INAH: fondo Colección Archivo Casasola - 

Fototeca Nacional Parte de INAH: Fototeca Nacional INAH


Según este comunicado, en junio de 1913 el gobierno de Huerta publicó un reglamento que en la práctica instauró la censura de “la propaganda cinematográfica y la libertad de los documentalistas” a través de los inspectores del gobierno. “Anteriormente, los inspectores de la capital revisaban la seguridad y el orden en las salas, después del decreto tenían facultades para ver primero las películas y otorgar un permiso por escrito que permitía su exhibición”, dice la publicación.

 

Por su parte, Álvaro Vázquez, investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), se refirió a la reutilización del material fílmico de la Decena Trágica para elaborar cintas de carácter épico, tales como Memorias de un mexicano (1950), de Carmen Toscano, y Epopeyas de la Revolución Mexicana (1964), que utilizaron el pietaje de los pioneros de la cinematografía Salvador Toscano y Jesús H. Habitia, respectivamente”. *1



La Revolución Mexicana fue el primer gran conflicto armado registrado por el cine, los diferentes avances, gestas, tomas de poder, presidente tras presidente, batallas, muertes, derrotas y triunfos fueron registrados por los nuevos cineastas mexicanos y también por algunos extranjeros. 

 

Salvador Toscano, de quien se dice que compró su primera cámara vendiendo una colección de timbres postales, y abrió la primera sala de exhibición del Cinematógrafo Lumière, fue el cineasta que filmó la primera ficción en México y que registró una parte de los acontecimientos sociales y políticos en este país, como la Revolución Mexicana, además realizó tomas y reportajes filmados en momentos históricos, dirigió y editó varias versiones sobre el documental Historia completa de la Revolución (1912, 1914, 1915, 1916, 1927), terminando en Historia de la Revolución Mexicana (1935).


El cine documental no solo fue empleado para retratar a la sociedad mexicana, también las diferentes esferas políticas que usaron el poder de la imagen documental para forjar la identidad nacional, para sus intereses políticos, y así, antes de entrar en la década de los 20 del siglo pasado, ya se instauraban las primeras condiciones legales para que el gobierno comenzara a producir sus propias películas, más allá de los encargos propios que hasta ahora habían funcionado desde los inicios:


El interés del nuevo gobierno federal por las imágenes en movimiento se manifestó también en la creación en 1917 de las cátedras de “Preparación y práctica del cinematógrafo” y “Ceremonial, mímica y maquillaje” en el Conservatorio Nacional de Música y Arte Dramático; en la producción de unas cuantas cintas de ficción a cargo de la Secretaría de Guerra y Marina, de las que sólo se exhibió comercialmente Juan Soldado (Enrique Castilla, 1919), y en la filmación de cortos por la Secretaría de Gobernación bajo títulos como Servicio postal en la Ciudad de México, Un paseo en tranvía en la Ciudad de México y El agua potable en la Ciudad de México, positivados y copiados en los primeros meses de 1920 en un laboratorio instalado en la propia dependencia. Por otra parte, parece probable –como sugiere Aurelio de los Reyes– que la presidencia u otra oficina estatal patrocinara el primer noticiero que logró editarse de manera permanente en el país, la Revista semanal México, cuyo primer número apareció en julio de 1919 y el último en mayo de 1920. Pero aparte del estímulo a la producción y exhibición de películas de propaganda, la iniciativa federal de mayor calado en el campo del cine fue la instauración en octubre de 1919 de un Departamento de Censura, dependiente de la Secretaría de Gobernación, que tuvo entre sus principales funciones revisar las películas extranjeras que fueran a exhibirse, para evitar que contuvieran escenas denigrantes para México”. *2


Preservación de la memoria familiar


La década de los veinte trajo consigo muchos avances, entre los cuales estaba la comercialización del cine para las familias, aunque no cualquiera podía permitírselo, pero por primera vez quienes se lanzaban a la aventura de filmar la realidad desde su propio punto de vista no eran cineastas o aspirantes a serlo, sino gente que quería filmar su realidad y captar esos momentos que empezaron a ser los primeros recuerdos fílmicos familiares. Si bien en las primeras películas exhibidas por los Loumiere había películas caseras, de la intimidad familiar, no se hacía como un experimento o con la intención de ser vistas por un público, sino con la intención de tener un registro familiar. El cine casero registró lo que el documental oficial no filmaba, algunos mexicanos de clase alta usaron los diversos formatos disponibles, según sus posibilidades económicas, tales como el Pathé 9,5 mm que tuvo un cierto éxito, así como el 8mm y el 16mm.

 

Es muy probable que para las próximas décadas se siga documentando la vida familiar y social, así como los más insospechados lugares o episodios. Desafortunadamente es imposible saber el volumen del “cine casero” que se ha producido y se producirá en México, sin embargo, es probable que en muchos años algunos de estos registros salten a la gran pantalla -para la que nunca estuvieron pensados-, convirtiéndose en otro tipo de cine mediante el uso de archivo, un cine como es el foundfootage o metraje encontrado, que está de moda en este siglo, proyectos como Archivo Memoria de la Cineteca Nacional (2011), son un ejemplo de preservación de memoria documental. 

 


El noticiario, la nueva forma de cine documental


Además de las nuevas formas narrativas en el cine de ficción, el cine documental creció en su vertiente más noticiosa en la década de los 20, es así que hoy en día existe un largo recorrido de realización de noticieros, reportajes y documentales en México y en diferentes latitudes del mundo.

 


Cineastas que ya tenían una década de trayectoria siguieron produciendo, tal es el caso de Jesús Abitia, con documentales como Las industrias de México (1921), Fiestas del primer Centenario de la Independencia (1921), La Venecia mexicana (1922), Tabasco (1923), Gira electoral de calles por diversos estados (1924), Las tres eras de la agricultura, los bueyes, las mulas y la gasolina ( 1925-1928), El estado de Sonora (1929), Alvaro Obregón (1929), Baja California (1929).

 


 

La década de los 30 comenzó con una premonitoria visita del héroe del cine ruso Segei Eisentein, quien filmó un material basto que nunca tuvo la oportunidad de montar, de este metraje en la misma década se pudieron ver varios montajes editados por el productor americano de Sergei, como fueron Thunder over Mexico (1933) y Death Day (1934), no fue hasta 1979 que hubo una edición final del proyecto original de Eisentein ¡Que viva México!

 


Con mayor libertad creativa, cámaras más ligeras y la introducción del sonido, surgieron obras notables que muchas veces cruzaron los límites impuestos entre la ficción y el documental, por ejemplo, más encaminado a lo poético y social, está Redes de Emilio Gómez Muriel y Fred Zinnemann (1936)


El nacionalismo y el impulso revolucionario por la creación de un México renovado redundaron en valorar al cine como instrumento pedagógico. Este descubrimiento indujo en pleno cardenismo a la realización de Redes (1936), el primer proyecto de una serie educativa inconclusa producida por la Secretaría de Educación Pública (SEP). Originalmente titulado Pescados, es una ficción documental sobre la comunidad pesquera de Alvarado en Veracruz. Paul Strand, fotógrafo y guionista estadounidense, junto con Emilio Gómez Muriel y codirección con Fred Zinnermann, seguidor del austriaco de Flaherty, son los autores de esta película cuasi etnográfica, precursora del neorealismo, que contrasta la lucha por sobrevivir de los pescadores con la avaricia de los capitalistas y políticos. El argumento surge de la investigación hecha en el campo. Y la mayoría de los actores representan sus propios papeles en su lucha común por la vida y en su medio”. * 3

 


 

Así como hay algunas primeras incursiones al documental antropológico, como es la controvertida y poco conocida serie Harry Wright´s Mexican Indian Series (1939-1941), donde el magnate estadounidense Harry Wright financió un primer retrato temático desde la perspectiva blanca, estadounidense y rica entorno a diferentes pueblos originarios de México, así como sus entornos y costumbres, y no sólo con sonido, sino también a todo color, con algunos títulos que dicen mucho acerca de las simpatías de Wright: Los indios otomíes envenenan a sus peces, Los crueles y bárbaros triquis, Danza Zoque de los pájaros, Danza guerrera azteca.

 


También esta década será importante por varios proyectos institucionales, como son el caso de la Oficina de Cinematografía de la SEP (1934), del que partirán filmes como el mencionado Redes y el Departamento Autónomo de Prensa y Publicidad (DAPP), creado por el presidente Lázaro Cárdenas sólo cuatro meses después de tomar el poder, el 1 de enero de 1937.


 

Con la creación del DAPP, el gobierno cardenista cayó en la ambigüedad del control de la información, ya que si bien el organismo buscaba ser el único medio por el cual se difundieran los comunicados, noticias o información referente al ejecutivo y a la imagen del país, también se realizaron una gran cantidad de materiales de propaganda que dieron trabajo a distintas empresas, las cuales incluían su propia versión de México.

Una de las principales razones de la existencia y responsabilidad del DAPP consistía en comentar, explicar y fundamentar teóricamente las informaciones oficiales, lo cual se realizaba desde el discurso cinematográfico sin problemas. Así, el DAPP se convirtió en productor de cine, ya sea apoyando económicamente a proyectos, comprándolos una vez que se habían realizado o filmando y llevando a cabo sus propios documentales.

Sin embargo, una cosa era la producción y otra, muy diferente, que estos materiales llegaran al público en general. Con este propósito en mente, dentro del Departamento se crearon diferentes comisiones. En el caso de cinematografía fueron dos: la referente a Producción Cinematográfica y la de Circulación de Películas. El fin de ambas consistía en “Promover y vigilar la circulación de las películas del departamento, con el fin de lograr su más amplia exhibición tanto en el país como en el extranjero”.


Entre 1937 y 1938, en el DAPP se realizaron 116 copias de los materiales producidos en el mismo año, algunas en otros idiomas, como el inglés y el francés. La manera de distribuir dichos materiales se dio a través de un grupo de colaboradores, los cuales tenían como prioridad impulsar la circulación de las películas elaboradas por el organismo oficial. El primer movimiento dado por el Departamento para lograr esto fue el acercamiento y creación de convenios con exhibidores nacionales y distribuidores de películas extranjeras; en dichos convenios quedaba establecido que las películas del DAPP “De carácter informativo y documental, fueran exhibidas sistemáticamente dentro de los programas de cintas de gran metraje en todos los salones que constituyen circuitos comerciales”* 4



A pesar de su corta trayectoria, el DAPP produjo una gran cantidad de documentales, noticieros y programas de radio, se convirtió en la fuente oficial de las noticias nacionales. Además tuvo visión internacional y sirvió para contrarestar las campañas extranjeras contra el gobierno de Cárdenas y colaboró con otras productoras estatales, como Laya Films, productora del gobierno de la Cataluña republicana durante la Guerra Civil Española, con quién hubo intercambio de materiales fílmicos e incluso el uso de material del DAPP en los noticieros de Laya, como es el caso de Los niños españoles en México de Gregorio Castillo (DAPP) (México, 1938), parte de sus tomas fueron usadas en Mexic Amb els infants espanyols (México con los niños españoles) del noticiario “Espanya al dia” (1938). 

Puedes leer más al respecto de este documental aquí mismo en Naranjas de Hiroshima.


 

 
 

Durante la década de los cuarenta el noticiario se asentó como la narrativa más usada en la producción de no ficción mexicana y se convirtió en la única realidad que vieron los mexicanos en la pantalla, filmándose centenares de reportajes, noticieros y documentales, mostrando los avances realizados por diferentes gobiernos, profundizando en el género del noticiario gubernamental y retratando los grandes acontecimientos de la época y elementos patrióticos como el registro del homenaje a Jaime Nunó y Francisco González Bocanegra, autores del “Himno Nacional Mexicano” en Los honores póstumos a los preclaros autores de Luis Manrique (SEP y Bellas Artes, 1942). 

 


Los realizadores de la época tenían pocas oportunidades creativas, más allá de los logros presidenciales o los acontecimientos naturales, como fue el caso de la erupción del volcán Paricutín, dando lugar a muchas y variadas producciones como: Volcán Paricutín de Samuel Bolling Wright, Xavier Frías (México, 1943) o Nace un volcán de Luis Gurza (1943), entre muchas otras.

 

El poder derivado de las herramientas de comunicación de esos días asentaron una estructura cerrada que, incluso, perdura hasta nuestros días, los noticieros de los años cuarenta son la base de la televisión actual, que llegará a dominar la pantallas mexicanas una década después.

 

Como dice Alejandro Gracida en su entrevista para El Volcán:


Los empresarios del periodismo cinematográfico son un grupo muy vinculado con el gobierno. Encontramos desde políticos como el general Juan F. Azcárate, que fue director del noticiero EMA o bien, realizaciones como el Noticiero Clasa que fue hecho bajo la supervisión del Departamento Autónomo de Prensa y Propaganda (DAPP). Otro caso sumamente interesante es el del Noticiero Continental, porque el investigador Seth Fein ha encontrado documentación que prueba cómo este noticiero fue financiado por el gobierno estadounidense; en un contexto de Guerra Fría el Noticiero Continental se dedicó a difundir contenidos favorables al gobierno de Estados Unidos. Cine Mundial o Cinescopio también pertenecieron a los círculos de poder que se hicieron del control de los medios de comunicación en México, donde figura el infaltable Emilio Azcárraga Milmo

(...)

Estos noticieros van a saltar en un primer momento casi tal cual a la televisión; el formato sigue siendo el mismo y no sólo en el aspecto noticioso sino también en el del espectáculo. Esos noticieros estaban muy nutridos de notas de la farándula, de humor, deportes, y es ahí donde empiezan a germinar los que después conoceremos como formatos televisivos. Los noticieros del cine, que ya contaban con cuatro o cinco décadas de existencia previa, fueron la génesis de los noticieros de la televisión”.*5


El 31 de agosto de 1950 se inauguró el primer canal comercial de televisión en México y América Latina, un día después, el 1 de septiembre, se transmitió el primer programa con la lectura del IV Informe de Gobierno del Presidente de México, Lic. Miguel Alemán Valdés. Simultáneamente los diferentes medios de comunicación producían cada vez más noticieros que eran proyectados en las salas de cine, como Cine mundial (1955-1973), producido por Manuel Barbachano, Noticiero mexicano (1952-1953), y los noticieros El Universal, Noticiero Mexicano Novedades, Noticiero Excélsior CLASA, El mundo en marcha, Telerevista, Noticiero deportes gráficos, entre otros.


A la par, el cine de ficción se encontraba abandonando la Edad de Oro del Cine Mexicano para comenzar un largo declive que, sin embargo, en el ámbito documental propició películas cada vez más interesantes, algunas muy importantes, tal es el caso de Carmen Toscano, cuando culminó la labor de su padre, con los archivos familiares de lo filmado y recopilado por Salvador Toscano, Carmen dirigió uno de los más importantes documentos realizados con archivo del cine nacional Memorias de un mexicano, estrenado en 1950, también empezó a resonar el nombre de un español que llegó con exilio republicano, Carlos Velo, quién además de realizar piezas para algunos noticieros dirigió su primer largometraje documental Torero en 1956, producido Manuel Barbachano, y que sentó las bases de una nueva forma de hacer cine documental en México.

 


 

Los primeros cine-clubs

En esta década también se fundaron los primeros cineclubes. En 1952 nació Cine-Club Progreso, el primer cine club de vanguardia en México, dos años más tarde Manuel Gutiérrez Casanova fundó el primer cine club universitario en la UNAM.



Para 1958, el Instituto Nacional Indigenista empezó a producir cine documental. La primera película del INI es Todos somos mexicanos (1958), filmada en 35 mm sobre las primeras acciones indigenistas en las llamadas regiones de refugio. Encargada por Alfonso Caso, fundador del INI, dirigida por José Arenas. Para 1959 se estrenó la primera del MNA Carnaval de Chamula de José Báez Esponda.

 


También para finales de la década de los cincuenta aparecen grupos como Cine Taller, con miembros como Julio Pliego o Manuel González Casanova. De esta manera comenzaron tiempos oscuros en el cine mexicano y los productores declararon en crisis a la industria cinematográfica, es así como comenzaron los cambios que transformaron la industria del cine para siempre.

 

En 1960, el Estado intervino en la industria del cine para hacer frente a la crisis en un complejo proceso que inicio con la nacionalización de la exhibición, pasando de ser un monopolio privado a uno público, algo que no consiguió que aumentara, de forma significativa, la producción del cine nacional. Fue casi hasta la década de los setenta que se sembraron las bases de lo que sería parte de la cinematografía mexicana, y prácticamente lo que conocemos hasta nuestros días, acontecimientos como la compra de los EstudiosChurubusco, la fundación la Filmoteca de la UNAM, cuyo acervo se origina con la donación de los filmes Raíces y Torero, así como la creación del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC) en 1963, donde estudiaron Jorge Fons, Jaime Humberto Hermosillo, Alberto Bojórquez, Marcela Fernández Violante, Alfredo Joskowicz y muchos otros. A la vez que surgen grupos y revistas como “Nuevo Cine” (1960) como miembros como Emilio García Riera, Carlos Monsiváis, Salvador Elizondo, Luis Vicens, Juan Manuel Torres, Rafael Corkidi o Paul Leduc. Se funda el Departamento de Cine del INAH, de los que surgen documentales como “Kalala” de Oscar Menéndez (1962) o “Él es Dios” de Víctor Anteo en 1965.

 


La década de los setenta comenzó con títulos muy importantes, aunque no tan reconocidos, como Epopeyas de la revolución, de 1963, en donde Gustavo Carrero, utiliza el metraje de Jesús H. Abitia filmado durante la Revolución Mexicana de 1910-1917. Para 1965, La fórmula secreta de Rubén Gámez rompió con todos los paradigmas asignados al cine mexicano hasta ese momento, e influyó en toda una generación de cineastas, que surgieron en 1968, como en Todos somos hermanos de Oscar Menéndez, que filmó en 1966.

 

Fue también gracias a las nuevas tecnologías, como el Super8, que abarataron mucho los costos del cine casero, que dejó de pertenecer a una élite para ser cada vez más accesible, con esta tecnología también surgieron nuevas formas de hacer cine y algunos de los futuros directores pudieron hacer sus primeros cortos en estos formatos creados para el cine familiar.


El cine documental como denuncia


El año de 1968 es extremadamente importante para México, en muchos sentidos, pero en el ámbito cinematográfico sucedieron dos eventos claves: las protestas estudiantiles que terminaron con la Matanza de Tlatelolco el 2 de octubre de ese año y las XIX Olimpiadas de 1968. 

 


De las protestas estudiantiles y la matanza de Tlatelolco surgieron piezas realizadas en colaboración por cineastas clave como los Comunicados cinematográficos del Consejo Nacional de Huelga, en los que participan Paul Leduc, Rafael ‎Castanedo y Óscar Menéndez. 

 


Más tarde también se utilizó este material para la realización de El ‎grito, un documental filmado en colectivo por estudiantes del CUEC, editado bajo la dirección de Leobardo López Aretche. También, en 1968, surgieron documentales como Únete Pueblo y 2 de Octubre. Aquí México de Oscar Menéndez, así como Mural efímero de Raúl Kamffer, producido por el CUEC.

Puedes ver todo lo publicado en Naranjas de Hiroshima sobre el 02 de Octubre de 1968 pinchando aquí.

 

 

Simultáneamente a la lucha política y a la represión, el otro hecho determinante fueron las Olimpiadas, que permitieron a muchos de los futuros documentalistas trabajar de forma profesional realizando todo tipo de piezas del evento olímpico de donde, además de piezas cortas, se seleccionó al director Alberto Isaac para realizar la película oficial Olimpiada en México, en 1968.

 

Con la finalidad de promover en el exterior la imagen del México moderno que albergaría los XIX Juegos Olímpicos, el Comité Organizador de las Olimpiadas (COO), a través de su Sección de Cinematografía encabezada por el realizador y ex nadador olímpico Alberto Isaac, convocó a cineastas de la calidad de Rafael Corkidi, Felipe Cazals, Giovanni Korporaal, Manuel Michel, Salomón Leiter, Antonio Reynoso y Julio Pliego, entre otros, para la realización de 17 cortometrajes en 35 mm, que mostrarían las principales y más bellas ciudades del país, a su gente, a sus costumbres, a su cultura y a su folklore. Se trata de atractivas imágenes que a 50 años de su exhibición nos evocan a un México armónico, dinámico y preparado para recibir a los atletas de las Olimpiadas de 1968”. * 6

 


 

En 1970 comenzó una política de reestructuración a fondo del cine nacional. Rodolfo Echeverría, hermano del entonces presidente, quien estuvo en la dirección del Banco Nacional Cinematográfico, financió a un gran número de instituciones productoras de cine y teatro.

 

Puedes ver todo lo publicado sobre el CPC en Naranjas de Hiroshima pinchando aquí.

A Carlos Velo, responsable en esos momentos del Departamento de Producción de Estudios Churubusco, lo nombra director del Centro deProducción de Cortometraje (CPC) como parte de la estrategia renovadora. Su objetivo será realizar documentales para difundir la obra del gobierno de Echeverría, tanto de la Presidencia de la República como de dependencias y entidades oficiales, sin olvidar la utilidad didáctica e incluso la crítica social. 

 

Velo admite que: en un primer momento este trabajo me pareció poco interesante, pero comenzó a fascinarme la manera en que la política de diversos países, con sus puntos de vista variados, enfocaba los grandes problemas socioeconómicos a nivel mundial. De esta manera logré que se conserve en película para las futuras generaciones la historia del presidente, como nunca se había hecho (…). Cuando tengo que filmar la visita del presidente en el extranjero, escojo el punto de vista más sobresaliente, el aspecto político del discurso, y le pongo imágenes. A propósito de su viaje a Yugoslavia, me resulto posible hacer una película sobre Tito y los países no aliados. Con su visita a la Conferencia de Paz en Nueva Delhi, filmé una película sobre guerra y la paz.

 

(…)

 

Echeverría tenía mucho interés en las posibilidades de comunicación del cine. No solo reporteábamos sus actividades políticas y su punto de vista sobre México; también me dio absoluta libertad pa al experimentación. Incluso me autorizó a fundar una Banca donde se prestaba dinero a los productores de cine. El problema era que entonces casi no había cineastas profesionales, y se improvisaba mucho. Así que le comenté al presidente que se necesitaba una carrera. Perfecto, me contestó. Me encargué de conseguir excelentes profesores en el aspecto técnico y cultural, y puse mucho énfasis sobre el aspecto histórico del cine. Es indispensable conocer el trabajo y las influencias de otros directores de cine.

Concluye que “en el sexenio de Echeverría, el cine estaba en su apogeo, a los cineastas jóvenes le pareció increíble que no los censurasen. Para ser sincero, yo los guiaba un poco, para evitar tonterías y exageraciones, pero sabían perfectamente cómo exteriorizar sus mensajes”. *7


El Centro de Producción de Cortometraje (CPC) fue una gran escuela para muchos cineastas y también uno de los generadores de la memoria fílmica nacional menos conocida en la historia del cine documental mexicano. Este periplo se extendió por dos sexenios y acabó de forma inusitada, extraña e injusta para alguno de sus más importantes integrantes como Carlos Velo, sin embargo, la cantidad y la calidad de la producción del CPC fue más que sobresaliente. Algunos de los documentales realizados en una primera etapa son:


En 1970 Sucesión presidencial 1970 de Servando González, y Arriba y adelante de Toni Sbert, en 1971 El rumbo que hemos elegido de Carlos Velo, La Patria es lo primero de Toni Sbert, en 1972, Son dedicado al mundo y sus amigos que lo acompañan de Rafael Corkidi, en 1974 Kukulkan de José Nieto R. y Carlos Velo, Latinoamérica. Un destino común, México / Europa. Las nuevas fronteras y Baja California: último paraíso de Carlos Velo, Murmullos de Rubén Gámez, Sur: sureste 2604 de Paul Leduc, Las manos del hombre de Oscar Menéndez y Carlos Velo, Esto es PEMEX de José Romero y Carlos Velo, Los albañiles de Abel Hurtado, José Luis Marino, y Jaime Tello C., La Quinta de las rosas de Guy Devart, México en una nuez de Ángel Flores Marini.

 

Continua en 1975 con La urbe de Óscar Menéndez, Tres preguntas a Chávez. La Causa de Arturo Ripstein, Laberinto III Festival Cervantino de Arturo Rosenblueth, Baja California Paralelo 28 de Carlos Velo, Turismo de Altura de Arturo Rosenblueth, en 1976 Convencer para vencer de Arturo Rosenblueth, Lecumberri, El Palacio Negro de Arturo Ripstein, que terminó como largometraje, Ni un paso atrás de Julio Riquelme, El circo de Oscar Menéndez, Valle de México de Rubén Gámez, Popol Vuh. El quinto jinete de Alfredo Gurrola, ¿A qué vas a la ciudad? de Gonzalo Infante, Un pueblo con su presidente de François Reichenbach, Perfil de un presidente de Carlos Belaunzarán, Una justicia que se escapa de Juan Ramón Arana, en 1977 México de Víctor Anteo, Visión de México de Demetrio Bilbatua, Balsas en concierto de Alfredo Gurrola, Jornaleros de Eduardo Maldonado en coproducción de SEP, NFB, CPC, en 1979 María Sabina, mujer espíritu de Nicolás Echevarría, que también terminó como largometraje, La visita del Papa a México de Bosco Arochi y Ángel Flores Marini, Teshuinada, semana santa Tarahumara de Nicolás Echevarría y Piedras de Giovanni Korporaal.

 

Además de las producciones del CPC, el cine documental mexicano tuvo un crecimiento exponencial dando lugar a muchos filmes de directores noveles de entonces como: Jorge Fons, Arturo Rípstein, Giovanni Korporaal, Felipe Cazals, Alejandro Pelayo, Rafael Montero y José Luis García que incursionaron en la realización de documentales con temáticas de corte sociopolítico con obras como Así es Vietnam (1970) de Fons; Lecumberri: el palacio negro (1976) de Rípstein; e Islas Marías (1979) de Korporaal.

Algunos documentales más encaminados a temas de denuncia como Los hombres cultos (1972), de Nacho López; Ser (1973), de José Rovirosa; Historia de un documento de Oscar Menéndez (1971); Etnocidio: notas sobre El Mezquital (1977), de Paul Leduc y Jornaleros (1977), de Eduardo Maldonado, tuvieron poca o nula difusión.


Otros documentales importantes de la época fueron El día en que vinieron los muertos/Mazatecos I (1979) de Luis Mandoki; Judea, Semana Santa entre los coras (1973) y María Sabina, mujer de espíritu (1979), ambas de Nicolás Echevarría, además de Centinelas del silencio (1971), de Manuel Arango y Robert Amram, y el que se convirtió en el primer y único cortometraje documental mexicano en ganar dos premios Oscar. Caribe, estrella y águila de Alfonso Arau (1974), un caso atípico dentro de la filmografía de su director, un retrato de la hermandad entre México y Cuba mediante un recorrido en ambos países, de testimonios a pie de calle con trabajadores, artistas y escritores, y con imágenes con Fidel Castro y Luis Echevarria, aprovechando la visita oficial del presidente mexicano a Cuba, éste es un documental que expone las profundas similitudes y diferencias políticas y sociales entre los dos países. 

 

 

La década de los setenta acabó con las primeras producciones del INI, que siguieron hasta inicios de los ochenta con filmes como Danza de conquista de Fernando Cámara Sánchez (1978), La música y los muxes de Óscar Menéndez (1978), Kukukan de José Nieto (1979) y Noche de muertos de Julián Pastor (1979), siguiendo una gran cantidad de títulos, en donde cada vez se profundizaba más en lo antropológico, lo social y lo político. Así es Vietnam de Jorge Fons (1979), Las historias prohibidas de Pulgarcito de Paul Leduc (1979), Nicaragua los que harán la libertad de Bertha Navarro (1979), El amanecer dejó de ser tentación de Miguel Necochea (1979), Iztacalco Campamento 2 de octubre de Alejandra Islas y José Luis González, producido por el CUEC (1979) , Jubileo de Rafael Castanedo (1979), Tatlácatl de Ramón Aupart (1979), Primer Cuadro - Tepito, la Merced y la Colonia Morelos de Óscar Menéndez (1979).

 

Para finales de esta década la producción de cine documental seguía en aumento, con títulos que retrataban las luchas sociales y políticas dentro y fuera del país, así como la observación y la antropología interna.




Además del CPC y el INI, que eran algunas de las instituciones que producían más cine documental en México, existieron diversas producciones independientes en los ochenta, en conjunto se filmaron títulos como Campeche, un estado de ánimo y Día en que vienen los muertos, ambas de Luis Mandoki (1980), J. C. Orozco de Jaime Kuri (1980), San Juan de las Abadesas de Guillermo Rosas (1980), Tabasco Más agua que la luna de Eduardo Carrasco Zanini (1980), Victoria de un pueblo en armas de Bertha Navarro (1980) , The Mexican Deal de Bosco Arochi (1980) , Tassili de Guillermo Rosas (1980), Poetas campesinos de Nicolás Echevarría (1980), Patria libre de Sergio Garcia de Taller Experimental de Cine Independiente) (1980), Cuando la Niebla Levante de Federico Weingartshofer 1980), Jicuri neirra la danza del peyote de Carlos Kleimann (1980), Juchari Uinapekua (Nuestra Fuerza) de Javier Téllez (1980), Guadalupe Amor. Un caso mitológico de Claudio Isaac (1980), Historias Prohibidas del Pulgarcito de Paul Leduc (1980).

 

 

En 1981 se filmaron los documentales Niño Fidencio, el taumaturgo de Espinazo de Nicolás Echevarría, Con el alma entre los dientes de Jaime Riestra (1981), En clave de Sol de Ludwik Margules (1981), Papaloapan de Luis Mandoki (1981), En clave de Sol de Ludwik Margules (1981), y El oficio de tejer de Juan Carlos Colín (1981). Para 1982 se produjeron las cintas El edén bajo el fusil de Salvador Díaz, Pedro Reygadas (1982), El corazón de un pueblo - Notas sobre la muerte de una banda de música de Francisco Chávez (1982), Del otro lado de la muerte de Henner Hofmann (1982), Purépechas, los que viven la vida de Roy Roberto Meza (1982), Marginación de Jaime Kuri Aiza (1982), Laguna de dos tiempos de Eduardo Maldonado (1982), Del Tianguis al Abasto de Demetrio Bilbatúa (1982-2017) y Pueblos Mazahuas de Julio Porfirio Garduño Cervantes (1983).

 


Años antes, en 1977, Margarita López Portillo creó la Comisión de Radio, Televisión y Cinematografía (RTC) y asumió, en su mayoría, el poder de las comunicaciones del país. La hermana del presidente José Luis Lopez Portillo tuvo un oscuro lugar en la historia del cine mexicano, en primer lugar por el caso del falso fraude en el Banco Cinematográfico, que acabó con la detención de Carlos Velo y otros responsables del CPC. Además, fue la responsable política del suceso mas grave para la cinematografía nacional que ocurrió el 24 de marzo de 1982, el incendio de la Cineteca Nacional, del cuál nunca se supieron las causas exactas, ni se conocieron los datos de las pérdidas reales, tanto humanas como materiales e históricas. 

 


Para 1983 se fundó el Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE), que definitivamente cambió la historia del cine mexicano, contribuyendo a consolidar y acrecentar la producción cinematográfica nacional, estableciendo una política de fomento industrial en el sector audiovisual, y apoyando a la producción, distribución y exhibición cinematográfica dentro y fuera de las fronteras de México.


Pero esa, es otra historia…

 

Por Luis Iborra Miralles. CC BY-NC-SA



Referencias bibliográficas:

* 1 Decena Trágica, otro 'campo de batalla'. Instituto Nacional de Antropología e Historia.

* 2 Documentales mexicanos de patrocinio gubernamental (1916-1919) – Angel Miquel

* 3 La construcción de la memoria. Historias del cine documental mexicano. María Guadalupe Ochoa Ávila (2013).

* 4 El Departamento Autónomo de Prensa y Publicidad (DAPP) y “Los Niños de Morelia”: La versión oficial del exilio español en México durante el cardenismo. Tania Ruiz Ojeda

* 5 El caso del cine mexicano de la época de oro (1940-53). Cine de ficción y periodismo informativo cinematográfico Entrevista a Alejandro Gracida. En El Volcán.

*6 Arcadia: Cine Rescatado y Restaurado que muestra materiales de acervo de la Filmoteca.

*7 Las imágenes de Carlos Velo. Miguel Anxo Fernández


Bibliografía: