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Un documental sobre la cultura audiovisual, un viaje por las vías oficiales y subterráneas del mundo del cine en la Ciudad de México. Producido por Naranjas de Hiroshima
"Nosotros no hacemos films para morir, sino para vivir, para vivir mejor. Y si se nos va la vida en ello, vendrán otros que continuarán."
Raymundo Gleyzer, 1974
Dirección: Iñaki Moulian
Guión: Iñaki Moulian
Producción: Verónica Lyon Fotografía: Jorge Pérez de Arce, Iñaki Moulian, Cristobal Durán
Montaje: Germán Ovando Música: Luis Alvarez
Sonido: Alfio Yori, Alejandro Contreras
Produce: Etnográfica Films
Formato: HDCAm, Color.
Web oficial: Amargos
País de producción: Chile
Año: 2010
Duración: 68 min.
Sinopsis
En una pequeña localidad del sur de Chile, los
habitantes se ven enfrentados a la llegada de la modernidad: una empresa
maderera y la pesca industrial amenazan la vida tradicional, no sólo
por los cambios propuestos, sino también por la destrucción
medioambiental que se avecina. Mientras eso pasa una mujer se refugia en
su microcosmos vegetal aunque todo su mundo pende de un hilo...
La noción concreta, y férrea incluso, que se pueda tener de este método, el documental (por la frescura y ambigüedad que experimenta cada tanto en tanto) va liquidando su limitado y pretérito perfil asociado a “solo” dar cuenta de la realidad, hoy puede, y lo hace cada vez más, autoconfigurarse en cada ejecución fílmica deviniendo mucho mas compleja su definición. Hoy siento que cualquier lectura podría, con voluntad, ingresar en la propia lógica de cada metraje, en las propias profundidades que cimentaron el proceso, con el propio recorrido formativo y motivacional de sus realizadores: así me pasa con Amargos y muchos documentales más, donde la historia o la ventana hacia una determinada situación real, puede sino ser una tremenda oportunidad de inmersión en problemáticas plagadas de aristas, válvulas facilitadoras de más interrogantes y mayor sensibilidad en su visionado.
¿Puede o debe un documental (o cualquier manifestación audiovisual), enfrentado a situaciones donde está en pleno la disyuntiva de la dignidad humana, la calidad de vida, el entorno, intereses múltiples y enfrentados, subterráneos (algo agotadoramente holístico), puede o debe cambiar algo?, ¿entregar algo, cuestionar algo, mejorar algo, movilizar algo, hacer algo, poco o mucho? Es complejo, no lo sé. Solo sé que cualquier vivencia ajena que pasa por la experiencia de una invasión de vasta inversión, adquiere una complejidad propia y abrumadora solo por el hecho de ser presenciada, articulada y/o narrativizada. Hay mucho en juego para todos.
1. AMARGURA
La ingrata concordancia entre el nombre de la localidad y la sensación de impotencia provocada por la invasión de los emprendedores, es todo un hallazgo, o tal vez una amarga sincronía, ¿Cómo llegaste a identificar en Amargos (el poblado) una historia viable para documentar? ¿Cuál era el elemento puntual que te motivó a hurgar esta realidad luego de investigar la problemática?
Mi llegada responde a una cuestión casualmente buscada. En principio el proyecto iba a otro lugar, un lugar más extenso, menos definido. Una idea primaria que tenía relación con los llamados “hombres del mar”, con la idea mítica de habitar el mar en el sentido profundo del término. Rápidamente me dí cuenta que para retratar la “cultura del mar” era mejor ver la tierra donde habitan los pescadores y sus familias, sus ritos y bailes. Retratar la tierra que los sujeta, en donde plantean concretar sus sueños. Amargos es quizás la caleta más antigua de la Bahía de Corral, donde esta el santo más antiguo, que lleva la procesión de San Pedro.
A este lugar llegué caminando una tarde luego de hablar con algunos pescadores de Corral, un pueblo cercano, a veinte minutos de Amargos. Algunas veces había pasado por el lugar pero nunca me detuve antes, nunca me di el tiempo que quedarme a observar lo evidente que resultaba la disputa entre las montañas de chip y las casas. Fue un hallazgo brutal, darme cuenta que la caleta más tradicional y antigua era un lugar destinado a la muerte. Un espacio donde los conflictos se mostraban en una gigantesca polaridad. En Amargos existe la amarga sincronía de dos mundos opuestos y enfrentados.
Una historia en que ya podemos suponer cual será el ganador. Eso no importa. El deber de un documentalista no esta en evidenciar lo que ya sabemos sino en transformarse en un conservador de memoria, en un reproductor fiel de los elementos culturales dispuestos en este espacio destinado a desaparecer… Alguien debe evidenciar la existencia…
Título original: A bientôt, j'espère (Espero que sea pronto) Dirección: Chris Marker,Mario Marret Produce: SLON Formato: Blanco y Negro, 16mm. Idioma: Fránces con subtítulos en castellano o portugués. Año: 1967 País de Producción: Francia Duración: 44 min.
"El documental retrata de manera directa la
huelga ocurrida en la planta textil de Rhodiaceta, en la localidad de
Besançon, en marzo de 1967. Es el antecedente más directo de las
producciones de los colectivos cinematográficos que se expandirán al
calor de los sucesos de mayo de 1968."*1
"À bientôt, j’espère
(1968), de Marker y Mario Marret (fundador del grupo Dynadia, luego
rebautizado Unicité), una visión militante de la huelga en la fábrica
textil Rhodiacéta de Besançon, especie de ensayo general de los
acontecimientos revolucionarios que sacudirían Francia un año más tarde."*2
"Desde 1967 hasta 1976 Chris Marker era un miembro de SLON ("Company for the Launching of New Works"). Uno de los varios grupos que surgieron en los años en que los cineastas, militantes, y otros se reunieron en una base de cooperación, en paralelo, SLON se basó en la idea de que el cine no se debe pensar únicamente en términos de comercio. 1967 fue también el año en una importante huelga estalló en Rhodiaceta, una fábrica textil propiedad de la compañia Rhone-Poulenc en la ciudad de Besançon, Francia. La huelga fue inusual en las formas, porque los trabajadores se negaron a disociar el conflicto laboral a partir de una agenda social y cultural. Las demandas de los trabajadores en cuestión no era sólo cuestión de salarios y seguridad laboral, sino también del estilo de vida que les impone la sociedad. Por lo tanto, era natural que Chris Marker, junto con otros técnicos y miembros de SLON, visitara a Besançon para documentar la huelga, las vidas y las actitudes de los trabajadores.
Los momentos más importantes de la película se componen de las conversaciones con los trabajadores y sus esposas. Ellos creen que la clase obrera está cada vez más a merced de un sistema que no les da ningún poder, un sistema que le gustaría que siguan sin poder. Y así fue que sus demandas locales se convirtieron en preguntas sobre el sistema político más amplio. Los huelguistas finalmente regresaron a trabajar con pocas ganancias, pero se habían dado cuenta su verdadero poder, lo que ayudó a sentar las bases de Mayo del 68, cuando Francia se vio sacudido por las protestas revolucionarias. Completado y mostrado por primera vez ese año, A bientôt, j'espere (Be Seeing You), es un documento del año, de un momento de verdad, cuando todo estaba en entredicho." *3
Ayúdanos a hacer posible este proyecto de cortometraje: cine social y militante, creado desde la base.
Participa en los encuentros y fiestas que organizamos, habla del proyecto con tus amigos o en las redes sociales, ponte nuestras camisetas o cuélgate una chapa de "Ibrahim".
Entendemos el cine como una forma de comunicación creada a partir del imaginario colectivo; buscamos dar una vision realista de los conflictos a los que se enfrentan los migrantes y reflejar el momento social que vivimos.
La Historia
"Ibrahim" se introduce en la vida de dos migrantes que viven en el barrio de Lavapiés, Madrid.
Cuando formas parte de la multitud de la gran ciudad, no percibimos que hay seres humanos a nuesto alrededor que sufren un trato inhumano, seres humanos a los que se les niega la identidad. Seres humanos oprimidos, obligados a sentirse por debajo de intereses económicos, políticos, culturales...
"Ibrahim" se adentra en la vida de dos de estas historias.
Dos amigos comparten sus papeles para intentar sobrevivir de una forma más digna. Pero este gesto amistoso implica unos riesgos, riesgos que saldrán a la luz a raíz de un accidente...
Este corto nace de un grupo de personas dedicadas al medio audiovisual y de su necesidad de contar historias propias y originales, con una manera y un ritmo diferentes a lo habitual.
La temática del cortometraje es la migración, buscamos analizar sus ilusiones y problemas.
El protagonista principal de nuestro cine es el pueblo, igual que lo es de la Historia. Por ello, las fuerzas creativas que lo hacen posible surgen también de ese mismo protagonista, rico en experiencias y sensibilidad.
Trailer:
Como se hace:
Para saber más del proyecto y colaborar en él, visita la web de Ibrahim.
Título original: NAZIÓN
Dirigido y Escrito por: Ernesto Ardito
Productor Ejecutivo: Ernesto Ardito
Producción: Ernesto Ardito y Leopoldo Nacht
Gráfica y Animación: Virna Molina
Idea Original: Leopoldo Nacht
Cámara y fotografía: Ernesto Ardito
Montaje: Ernesto Ardito
Guión y textos: Ernesto Ardito
Sonido: Ariel Direse y Ernesto Ardito
Post de sonido: Ernesto Ardito
Interpretes: Leopoldo Nacht, Cristina Banegas, Tony Vilas.
Formato de Filmación: DV progresivo Aspecto: 16:9
Formato de exhibición: Betacam digital, DV Cam, Blu Ray, DVD
Finalizado con el apoyo de: INCAA (Instituto Nacional de cine y Artes Audiovisuales).
País de producción: Argentina
Año: 2011
Duración: 110 min.
La ideología del nacionalismo católico inspiró y justificó el terrorismo de Estado en Argentina a través de la asociación entre la Iglesia católica y los militares. Leopoldo Nacht, un hombre de 82 años, que vivió la persecución y la desaparición de sus amigos en la Dictadura, investiga en archivos inéditos para impedir que fragmentos de esta ideología se reinstalen en las nuevas generaciones.
Es su legado. Así redescubre a lo largo de la historia del siglo XX en Argentina, los principales crímenes y conceptos de la ultra derecha nacionalista, principalmente anticomunista, antidemocrática, xenofóbica y antijudaica.
La doble cara de nuestros próceres de la educación, las acciones de la oligarquía terrateniente, los periódicos nazis argentinos, el arte de los más destacados intelectuales conservadores y la homilías de sacerdotes nacionalistas; son los documentos que dialogan con sus consecuencias materiales: golpes de estado, persecución, tortura, exilios, desapariciones, masacres.
NAZION es un film de montaje documental para el cual el realizador Ernesto Ardito, investigó y analizó los orígenes ideológicos de la dictadura militar argentina, partiendo de finales del siglo XIX. Con los archivos inéditos que fue hallando creó un riguroso y sórdido thriller político, narrado por el militante perseguido, Leopoldo Nacht, quien interpreta al investigador.
El film se hizo en su mayoría sin presupuesto, autofinanciado, contando con un apoyo del INCAA para su masterización final. Ardito se encargó a su vez de todos los roles técnicos.
Cristina Banegas y Tony Vilas colaboraron especialmente para las voces y Virna Molina en la animación de fotos.
El film fue estrenado en Documental Madrid, Festival Internacional de Documentales de Madrid, España, en 2011.
Fue premiado en el Festival de Cine Latinoamericano de Trieste con el Primer Premio Malvinas al Mejor Documental.
Actualmente se sigue exhibiendo en el exterior, no tuvo la misma respuesta en los festivales y salas de su país, en donde no fue estrenado.
Entrevista Ernesto Ardito
1.- Porqué NAZION?
NAZION es una historia sobre el gen argentino de los últimos 100 años. Un pueblo signado por dictaduras y gobernado por una ideología dominante basada en el nacionalismo católico. UN pueblo que fue educado por la doctrina que implantó el ejercito y la iglesia. Por esto, porque precisaba dejar sentado para las futuras generaciones las diferentes variables de esta ideología para que la puedan reconocer en cualquiera de sus aristas y estar concientes de sus alcances. De todos modos, siempre nos volvemos a reencontrar con signos públicos de xenofobia, antidemocratismo, antijudaismo, anticomunismo, homofobia, a pesar de casi 30 años corridos de democracia.
2.- El cine como contrainformación de la historia escolástica.
3.- El (des)archivo de la memoria como indagación. La Historia es política y la política es historia. De este modo el modelo de país, va a dirigir el timón de lo que se puede saber y no saber con respecto a nuestro pasado. No solo el punto de vista, sino lo que se nombra o lo que se oculta. La estrategia siempre fue más que criticar una idea o un personaje, ocultarlo, desaparecerlo. Investigar en los archivos entristecidos por su no difusión y descubrir lo que pronto signará el argumento de un film, para luego llevarlo a la esfera de la discusión pública, es el sentido y el desafío de encarar esta modalidad de cine documental.
Independientemente de que una parte del auditorio esté de acuerdo con el punto de vista del film y la otra no. Ya que lo importante es hacer público nuestro pasado oculto. Devolverlo a la superficie. Para esto es necesario trabajar con las fuentes originales, debido a que las pruebas son la marca de verosimilitud. Aunque sabemos que a pesar de que uno realice todo este trabajo, aquellos a los que les resulte molesto el film, trataran de ocultarlo, coartando su difusión, como a tantos personajes y hechos de nuestra historia.
Título original: Amsterdam Global Village
Dirección: Johan van der Keuken
Producción: Pieter van Huystee
Fotografía: Johan van der Keuken
Sonido: Noshka Van der Lely
Montaje: Johan van der Keuken, Barbara Hin
Música: Dionys Breukers
País de producción: Holanda
Año: 1996
Duración: 229 min.
Es un cine que sólo existe gracias al rodaje, no al montaje. Miramos, pero no cortamos. Estamos presentes. Lo que se capta es una presencia, nada más: estábamos ahí, estamos ahí. Pasa algo y nosotros somos testigos. Pasa algo porque nosotros somos testigos. Johan van der Keuken
No considero la realidad como una cosa que pueda fijarse en una película, sino más bien como un campo (en términos energéticos). Lo que quiero decir es que la imagen filmada, tal y como intento hacerla, resulta más bien de una colisión entre el campo de lo real y la energía que utilizo para explorarlo. Es una cosa activa, agresiva.
Johan van der Keuken
La paradoja tiene el tamaño del largometraje: aunque dura 245 minutos, no es mucho lo que puede "decirse" de Amsterdam Global Village. Seguramente, la obra de Johan van der Keuken no hubiera sido posible en un formato que no fuera el audiovisual. Heredero de la sensibilidad del gran Joris Ivens, el director que nos convoca –famoso por sus trabajos documentales fuera de Amsterdam– se decidió a inmortalizar propia ciudad.
Toda la película es la búsqueda incansable de la respuesta a esta pregunta: "¿cómo retratar a una urbe de fin de siglo?" Van der Keuken se tomó dos años para develarlo. Durante ese tiempo, salió con la cámara al hombro acompañado, como siempre, de su esposa y sonidista. Y la búsqueda lo llevó mucho más allá de la ciudad de los canales. El retrato de los habitantes multirraciales de Amsterdam acaba... ¡con un viaje al país de cada uno! Un boliviano trotamundos, que se casó con una holandesa, retorna al altiplano y participa de reuniones familiares y festejos tradicionales; un oriental que practica el kickboxing en los barrios bajos también es visto entrenando en su país de origen; un checheno, que sigue los avatares del conflicto de Europa oriental mirando CNN junto a su familia, vuelve a su devastado país y la cámara lo sigue hasta allí.
Sin embargo, uno de los principales personajes no es filmado en su tierra natal. Se trata de un marroquí que tras conocer Europa ya no pudo regresar a su terruño, y que ahora se gana la vida en Amsterdam repartiendo pizzas y fotos en su moto. Este joven es quen más metraje ocupa en Amsterdam... Sus viajes distendidos pero enérgicos no son, en el fondo, muy distintos de los que Van der Keuken emprende para contar estas historias. Viajando de puerta en puerta, la cámara o la moto se cruzan con historias que se niegan a ser reducidas a síntesis alguna. En la misma ciudad conviven el desarraigo, la soledad, la diversión, el sexo, los desperdicios. Los sufrimientos por una guerra que no termina y los recuerdos de otra que ya acabó; la música house, el hardcore, las orquestas que reviven a Mozart o a Debussy...
Este documental es el primero de una serie de documentales exhibidos por el cine Cosmos. Todos ellos tienen un costado excepcional. Amsterdam... conjuga el profesionalismo de quien ya realizó casi cincuenta trabajos de no ficción con la sensibilidad del que ama a su ciudad y no ha perdido la fascinación frente a las personas y las cosas. Atrás de este patchwork de razas, tecnología y globalización se esconden tradiciones imborrables, historias perennes, sentimientos gigantescos. Al realizador le llevó dos años retratar estos pequeños milagros, y cuatro irreductibles horas compartirlos con el espectador. Pero cuando el motoquero dice simplemente "bueno, me cansé, adiós", se aleja por la autopista y la imagen funde a negro, sentimos que la misión está cumplida.*1
Fuentes de información:DivxClásico (info y e-links), *1 Artículo de Máximo Eseverri publicado en Cineismo,
Titulo original: La Commune-La Comuna.
Dirección: Peter Watkins
Guión: Peter Watkins, Agathe Bluysen
Fotografía: Odd-Geir Saether
Cámara: Odd-Geir Saether
Auxiliar de cámara: Galatée Politis
Montador: Damiel Mansion
Sonido: Jean-François Priester
Productor ejecutivo: Paul Saadoun
Productora: 13 Productions / La Sept-Arte / Le Musée d'Orsay
Idioma: Francés con subtítulos castellano
País de producción: Francia
Año: 1999
Duración: 345 min.
Web oficial: Peter Watkins
Sinopsis corta:
La Comuna de París 1871 de Peter Watkins, es una película que relata los hechos acontecidos en Paris durante el levantamiento de los Comuneros. Peter Watkins hace una representación de la Comuna 1871, relacionando con datos y estadísticas actuales y con la situación general que se vive en Francia, pero Watkins critica el colonialismo de la época de la Coumna con el Imperialismo actual, también la mano de obra barata con la actual inmigración, el capitalismo en su dimensión general y una crítica severa a los mass media, la industria cinematográfica comercial etc etc. En definitiva una película de la crisis sistémica que ya es un hecho a día de hoy.
Articulo opinión:
Peter Watkins rodó en 1999 una de las películas más extrañas y estimulantes de la historia reciente en el Centro de Acción Cultural de Montreuil, una fábrica abandonada que se había levantado sobre los terrenos ocupados en otro tiempo por el primer estudio de cine de la historia construido en 1897 por el mago Georges Mélies en ahora sede de La Parole Errante, la compañía fundadaza por el dramaturgo y director Armand Gatti. Watkins no pudo evitar una cierta identificación con Mélies, que acabó sus días pobre, vendiendo juguetes en un quiosco junto al Sena, después de haber sido uno de los más importantes realizadores de los primeros tiempos y haber contado con la colaboración de grandes personalidades para la recreación cinematográfica de acontecimientos históricos como Le Couronement d'Eduard VII (1901). El propio Watkins, que también había producido (para la BBC) recreaciones históricas como Culloden (1964) y obtenido un óscar por su documental de ficción War Game (1965), se vio progresivamente marginado tanto de la televisión como de la industria cinematográfica. Su posición era similar a la de Armand Gatti: dramaturgo de prestigio a quien, por su vocación de intervención social y política radical, sólo se consentía una producción en los márgenes. Y como a Armand Gatti, también a Watkins le interesaba la reflexión sobre la historia para criticar el presente, así como el trabajo con actores no profesionales.
Para el rodaje de La Commune (Paris, 1871), Watkins reclutó a doscientas veinte personas, de las cuales más de la mitad carecían de experiencia como actores. No era la primera vez que Watkins trabajaba con no profesionales: lo había hecho ya en su segunda película, The forgotten faces (1961) y continuaría haciéndolo en sus producciones posteriores. El trabajo de Watkins con personas sin experiencia interpretativa presenta rasgos distintos a los que se pueden reconocer en las películas neorrealistas [1]: no se trata de aproximarse a la realidad inmediata mediante la eliminación de la interpretación y la búsqueda de una máxima proximidad entre actor y personaje, sino más bien, precisamente, la puesta en evidencia del aparato representacional que convierte en verosímil la ficción. Los actores de Watkins no tienen que representarse a sí mismos, sino, por lo general, a personas corrientes situadas en contextos o situaciones históricas diferentes en los que tratan de reaccionar con una naturalidad imposible: es en el choque de la naturalidad y las carencias interpretativas, entre lo espontáneo y lo defectuoso donde aparece un elemento de discurso sumamente interesante para el realizador inglés.
Por otra parte, los actores no profesionales no son instrumentalizados meramente para la dramatización de un suceso histórico o la representación de una ficción verosímil, sino que son invitados, como los actores brechtianos, a implicarse críticamente en la fábula y hacer visible su propio discurso. En La Commune esto resulta especialmente visible: a medida que avanza la película, las discusiones entre los actores en el papel de ciudadanos del París de 1871 van centrándose en temas de interés actual: la religión, la situación de la mujer, los modos de organización social, la educación, la violencia…
La película presenta, haciendo uso de diferentes procedimientos narrativos y dramáticos, los acontecimientos ocurridos en París entre el 18 marzo de 1871, cuando Thiers trató de apoderarse en vano del cañón de la Guardia Nacional en Motmartre, y el 21 de mayo del mismo año, inicio de la "semana sangrienta", durante la cual murieron entre veinte y treinta mil personas como consecuencia de la decisión tomada por el gobierno desde su sede provisional en Versalles de lanzar contra población de París un gobierno de trescientas mil soldados.
El rodaje se realizó en trece días de julio, en tomas largas, de hasta treinta minutos de duración, siguiendo el orden cronológico de los acontecimientos (de ello se informa en un rótulo meta-cinematográfico al inicio de la película) y tuvo lugar íntegramente en el interior de la vieja fábrica. Watkins confió a Patrice Le Turcq la reconstrucción
esquemática del Distrito 11.
El decorado se hizo de una forma muy cuidadosa para que "flotase" entre la realidad y la teatralidad, con una especial y cuidadosa atención a los detalles aplicados, por ejemplo, a la textura de los muros, pero con los límites del decorado siempre visibles, y con los "exteriores" (la Rue Popincourt y la fundamental Place Voltaire) claramente mostrados como lo que son: elementos artificiales en un espacio interior.[1]
La fidelidad a los detalles, a los documentos, se hacía, pues compatible, con la puesta en evidencia del artificio, de la "teatralidad". La película comienza de hecho con un largo paseo de la cámara por las calles construidas: en ese paseo se encuentra con una mesa en torno a la que trabajan algunos miembros del equipo técnico y, a continuación a dos personas que (al igual que el director de A través de los olivos) se presentan como actores que interpretan a dos periodistas de televisión que actuarán de mediadores en el reportaje de los acontecimientos. El anacronismo de una televisión que interviene en acontecimientos históricos del pasado ya había sido utilizado por Watkins en Culloden (1964): la mezcla de dramatizaciones, falso documental y cinema verité ficticio fueron procedimientos recurrentes en su filmografía (The War Game, Punishment Park) y contribuyeron a poner en cuestión la transparencia de la representación y denunciar la manipulación de la realidad practicada por los medios, así como la influencia desmesurada de éstos tanto en
la vida pública como en la privada.
La crítica de los media, que tuvo como consecuencia la marginación efectiva de Watkins del circuito de las televisiones internacionales, ocupa un lugar central en La Commune, donde se plantea la ficción de una doble intervención sobre la realidad: la de la conservadora Televisión Nacional de Versalles, y la progresista Commune TV. En
contraste con las apariciones distantes y cínicas del locutor de la primera, cómodamente instalado en su estudio de Versalles, las emisiones de la segunda se producen en directo, desde la calle, en un seguimiento directo de la noticia; sin embargo, Watkins hace visible de qué modo también Commune TV, pese a su compromiso y complicidad, selecciona, manipula e inevitablemente interviene la realidad. Esta es siempre más extensa y más compleja que ese cúmulo de fragmentos que la televisión hace visibles: a pesar de que lo visible se ha consagrado como criterio de realidad, Watkins insiste en mostrar una y otra vez la distancia entre ambos términos. De ahí que en muchas ocasiones, los grupos de ciudadanos discutan sin preocuparse de que ninguna cámara les esté filmando en ese momento, actúen aun a sabiendas de que ningún testigo esté interesado en registrar la totalidad de su actuación y mucho menos la totalidad de su discurso.
Para alcanzar este nivel de compromiso de los actores, Watkins dio prioridad al proceso sobre el resultado. En paralelo al trabajo de documentación del equipo, los actores fueron invitados a implicarse personalmente en la investigación sobre los acontecimientos históricos. Durante las semanas previas al rodaje, se constituyeron
grupos de trabajo que debían centrarse sobre un colectivo histórico concreto y hacer suyos los debates planteados ciento treinta años atrás y considerar su vigencia. Para conseguir un mayor realismo en la interpretación de los personajes burgueses que se oponían a la Comuna, Watkins decidió reclutar a ciudadanos con ideas conservadoras por medio de la inserción de anuncios en periódicos como Le Figaro. Esta cesión de responsabilidad discursiva a los actores es coherente con la duración de las tomas, que hacían posible el desarrollo de argumentos aprendidos pero también de la improvisación. Se trataba de poner en cuestión la jerarquización propia de la producción audiovisual y explorar los límites y las contradicciones de otros modos de realización; durante el rodaje y el montaje de La Commune se puso en evidencia el conflicto entre la pretendida colectivización en la construcción del discurso y el mantenimiento de la figura del director como responsable último del proceso.[2]
Fuentes de información: Sinopsis: Matapuces, Articulo: http://joseasanchez.arte-a.org/node/680 [1] Peter Watkins, Historia de una resistencia, edición y prólogo de Ángel Quintana, Teatro Municipal Jovellanos de Gijón y Festival Internacional de Cine de Gijón, 2004, p. 79.[2] Idem, p. 83. AntiCopyright (información y descargas directa y torrent).
P.D: Hola de nuevo como nos gusta esto de compartir con vosotros y ahora tenemos mucho tiempo libre nos hemos visto este docu de Peter Watkins de más de ¡¡¡5 HORAS!!!! Buenooo docu o falso docu o recreación histórica con reflexiones de los actores... jejee no sabemos definirlo... juzgar vosotros...
Idea Original: Emilio Cartoy Díaz
Dirección: Cristian Jure, Emilio Cartoy Díaz
Investigación y guión: C. Jure, E. Cartoy Díaz, S. Rossi
Edición: Jerónimo Carranza
Asistente Edición: Klaus Borges Vas
Productor ejecutivo: Gustavo Alonso
Producción: Silvina Rossi
Asistente de Producción: Ezequiel García / Mariana Sala
Cámara: Sergio Stagnaro, Pablo Degliantoni
Música Original: Arbolito, Incluye el tema inédito “Madre Tierra” de Víctor Heredia.
Produce: Masato Media, INCAA.
Formato: HDV
País de producción: Argentina
Año: 20010
Duración: 79 min.
Sinopsis:
Con Notebooks, bocinas, radios, periódicos, videocámaras, celulares… los pueblos indígenas vienen incorporando los medios de comunicación para el fortalecimiento de sus reclamos y la reivindicación de sus derechos. Paradójicamente la realidad de los comunicadores indígenas, sus medios y sus producciones resultan prácticamente desconocidos fuera de los límites del mundo indígena.
“En esta guerra no siempre perdemos…” dijo orgulloso un líder indígena mientras daba por inaugurada la radio en su comunidad y fue eso lo que motivó a emprender en 2005 la realización del film. Durante estos años la guerra por la imagen y la información nunca había sido metafórica para los pueblos indígenas y los sectores populares. Y ahora menos que nunca.
Una batalla ampliamente ganada
Entre el extrañamiento y la transgresión, lo que este documental nos muestra es la labor en el campo de la comunicación social de 4 organizaciones: la comunidad Aymará en ERBOL (Educación Radiofónica de Bolivia), la labor de los Sirui en Amazonia, la Radio Mapuche de San Martín de los Andes y el trabajo documental de Video nas Aldeias.
Así, se reafirma la idea de que la producción y distribución de imágenes propias es un recurso vital y estratégico para sostener identidades cuando se trata de sectores históricamente desplazados.
Una de las imágenes más fuertes, que permite abrir un debate más que necesario es el de Almir, integrante del grupo Sirui, con una notebook en sus rodillas, sentado en el claro de la floresta, mirando su propia tierra comunitaria a través de Google Earth. El territorio que habitan desde hace siglos les "fue concedido" (???) por el Estado brasileño. A través de las imágenes satelitales ellos pueden controlar lo que pasa con esas 248.000 hectáreas. Si alguna maderera o empresa usurpadora ingresa, lo localizan inmediatamente.
Otro caso que se analiza en Brasil es el de Videos nas Aldeias, integrado por indígenas, que trabaja produciendo imágenes de sí mismos, lo que les permite replantearse el modo de estar y reverse de manera crítica, para dejar de ser perdedores y manipulados. Como dicen sus protagonistas, verse en un video fue fundamental para comenzar a cambiar lo que eran.
El caso de la radio Mapuche está totalmente atravesado por la problemática de la tierra y los recursos naturales, central en el caso de los graves sucesos que suceden día a día en la zona andina, tanto chilena como argentina.
Allí la policía reprime, mata, encarcela y trabaja como gendarme de políticos y personajes que sistemáticamente se apropian de las tierras que estas comunidades habitan desde hace siglos.
Sostener una radio, que además afirma una identidad desde la mera posibilidad de usar su propia lengua, forma parte de una lucha por la afirmación de la existencia en un territorio físico y simbólico.
En el caso de Erbol y el proyecto de cambio profundo que ha emprendido el pueblo boliviano de la mano de Evo Morales, permite reflexionar sobre las condiciones de posibilidad de las democracias latinoamericanas a partir de reconocer la igualdad de todos los pueblos que las transitan, especialmente los pueblos originarios. Es muy interesante ver cómo se producen alrededor de 1000 noticias diarias que representan problemáticas aymarás, quechuas o guaraníes, dando la posibilidad real y concreta a otras voces de construir su propio canal de comunicación e información.
Título Original: "Sueños colectivos"
Dirección: Manuel Gómez y Marco Potyomkin
Guión: Manuel Gómez y Marco Potyomkin
Cámara: Marco Potyomkin
Montaje: Marco Potyomkin
Sonido: Marco Potyomkin
Productora: Potyomkin Producciones
Intervienen: Martín Arnal, Francisco Carrasquer, Presen Carrasquer, Alejandro Diez Torre, Luis Hernández, Graham Kelsey, José Luis Ledesma, Raúl Mateo, José Oto Ezquerra, Alejandro Pascual, María Sesé, Mariano Viñuales, Hanneke Willemse
Idioma: Castellano
País de producción: España
Año: 2011
Duración: 92 min.
Web Oficial: Potyomkin Producciones
Sinopsis corta:
"Desde el mismo comienzo de la guerra civil, en Julio de 1936, en muchos pueblos de la España republicana y en la gran mayoría del Alto Aragón, mujeres y hombres del campo colectivizaron la tierra y pusieron fin a la explotación del hombre por el hombre. Abolieron el dinero, implantando el intercambio de productos, articularon un reparto igualitario según las necesidades de cada uno, atendieron cuestiones sociales que hasta entonces habían sido olvidadas durante
siglos ..."
Crítica:
Una apasionante historia de outsiders
A menudo se tiende a identificar al outsider con el perdedor. Y si es así, no hay duda de que el fenómeno de las colectividades libertarias que proliferaron de 1936 a 1938 en la Guerra Civil española constituyó una verdadera experiencia outsider.
Porque está claro que sus protagonistas perdieron la apuesta. La más hermosa de las apuestas: la de crear un territorio libre forjado por hombres libres y solidarios. Como decía Woody Guthrie en una de sus canciones: "This land is your land". Esta tierra es vuestra tierra.
Pero outsider es también quien se sitúa voluntariamente fuera de lo establecido (o impuesto), quien nada contra la corriente que arrastra los valores humanos hacia el desagüe, quien desacata las reglas que oprimen y encorsetan, quien actúa como un electrón libre sin prejuicios de ningún tipo; en definitiva, quien
vive su vida según su conciencia. Y si hemos de atender a todas estas acepciones del vocablo outsider, qué duda cabe que quienes vivieron la experiencia de las colectividades fueron unos genuinos outsiders. Es por ello que al idear la programación de la edición 2011 del festival Periferias, dedicado a la temática outsider, tuve muy claro desde un principio que el documental "Sueños colectivos" (certero y bello título) de Marco Potyomkin y Manuel Gómez tenía que ocupar un lugar preferente. Más allá de la fugacidad de la experiencia (hay pocas cosas más hermosas que una estrella fugaz), las colectividades anarquistas perviven en nuestra memoria como un momento único en la historia, lo más cerca que se ha estado nunca de la utopía, casi hasta rozarla con los dedos. Un sueño interrumpido por autoritarismos de distinto signo, que quisieron hacer cumplir por la fuerza las célebres palabras de Calderón de la Barca: "y los sueños, sueños son". No se podía permitir que un puñado de idealistas sin estudios (pero con una cultura enorme) se salieran con la suya. De todo esto habla "Sueños colectivos", una de cuyas mayores bazas la constituyen, sin duda, los testimonios de personajes con una dignidad y una mente tan preclara como Martín Arnal, María Sesé o Alejandro Pascual. Es un placer escuchar sus sabias palabras, sus historias personales, y ver sus semblantes, que a pesar de todo lo dolorosamente experimentado, transmiten pasión por la vida. Que, al fin y al cabo, es lo que realmente importa.
¿Qué faltan testimonios en la película? Sin duda. Pero algunos de ellos no están aquí para contarlo o, por el contrario, tienen mucho que callar y que ocultar. Por supuesto, esta historia se podría haber contado de otra manera o desde otro
punto de vista, pero nadie puede dudar que sus responsables han puesto toda su ilusión en el proyecto y que han tratado con un cariño extraordinario un material que a día de hoy sigue despertando reacciones encontradas. Sí, probablemente la historia de los colectivistas es una historia de perdedores.
Pero también es la historia de aquellos que, como decía Durruti, "llevaban un mundo nuevo en sus corazones".
Título original: Δεκεμβριανοι Σποροι (Dekemvriana Spora), December Seeds, (Semillas de Diciembre)
Dirección: Chris Marker
Guión: Chris Marker
Idioma: Griego con subtitulos en castellano
Año: 2010
País: Francia
Duración: 29 min.
Este cortometraje documental parte con la premisa de encontrarnos ante una de la ultimas obras del maestro de cine documental, de la experimentación y de lo subterráneo, es decir Chris Marker, todas aquellas personas que seguimos la obra de este francés, que no tiene editada en DVD ni la mitad de sus películas, se nos hace la boca agua al saber que circula por la red su ultimo documental, al igual que algunas de sus ultimas experiencias videograficas han saltado directamente a la red en la ultima década,como este Pictures at an Exhibition, este señor que cuenta ya con 91 años se comporta de una forma mas parecida a un veinteañero amante de las nuevas tecnologías y precavido de no dejar demasiadas pistas de su paso por la red que a uno de los directores mas importantes y enigmáticos del siglo XX. No obstante, Marker siempre ha pertenecido mas al underground que al star system cinematográfico. Y esta obra circula con la interesante duda, ¿es una obra de Chris Marker o es la obra Panagiotis Karagiorga?, un realizador amigo del asesinado Alexis Grigoropoulos, a quien va dedicada esta obra en homenaje, a el y a todas las semillas rebeldes de la Grecia incendiaria y revolucionaria de los últimos años, desde luego también podría ser un homenaje a Marker, pues sea o no de el, esta plagada de referencias hacia el cine del francés, una manifiesto político experimental, un cóctel molotov audiovisual diferente a lo que nos tiene acostumbradas el cine militante. Sin duda la obra es de por si interesante, pero además se le suma la polémica de ser o no ser una obra de Marker, porque si no lo fuese, desde luego, el merito de usar su nombre como parte de la bomba arrojadiza para llamar la atención y que llegue a mas publico consigue sus propósitos, y hasta webs de información cinematográfica como FilmAffinity han picado y la referencia como su ultima película.
Solo queda que la vean y saquen sus propias conclusiones, porque la importancia de esta obra radica en su mensaje y sus formas, tanto de realización como de difusión.
Y sea de quien sea, solo se puede añadir ¡VIVA CHRIS MARKER! ¡VIVAN LAS SEMILLAS DE LA RESISTENCIA Y LA REVOLUCION GRIEGA!
*1Exhibida en 2011 en el Festival de Cinema Anarquista de Barcelona, esta pieza se sitúa en el marco de los disturbios de Diciembre 2008, la llamada Insurrección del Diciembre griego.
Mediante el relato en primera persona de un joven en busca de las semillas de las cuales ha de germinar una revolución todavía por llegar, y usando figuras literarias y tropos la pieza documental trata de evocar en el/la espectador/a las ilusiones y la rabia desbordada que inundaron los corazones de las decenas de miles de personas que salieron a las calles a vengarse por la muerte de Alexis convirtiendo tanto los distritos comerciales más exclusivos como los suburbios más lúgubres en poco más que gas lacrimógeno y ceniza.
La película (elaborada con imágenes de archivo obtenidas en la red o tomadas directamente de informativos de televisión) se desenvuelve en un estilo que se define en el término medio entre el documental de autor/a (acercándose a obras como Level 5), y el cine disidente, dada su pronta realización y los pocos recursos empleados en ésta, así como su distribución, la cual tuvo y tiene lugar principalmente a través de canales de carácter militante y anti-autoritario.
En este docu incendiario, el asesinato policial de Alexandros Grigoropoulos sirve de piedra angular cilíndrica en torno a la cual se presentan una serie de diálogos que la fantasmagórica narración establece con ciertas figuras retóricas como la Libertad, en busca de un film no realizado del propio Marker que simboliza esas semillas diseminándose y devolviendo la esperanza a esta naturaleza muerta, como el presagio de lo inevitable, es decir, una nueva forma de concebir la revolución basada en la destrucción de las relaciones de dominio y la comprensión crítica y posterior transformación de nuestra realidad circundante recuperando la esperanza en un cambio con la construcción paulatina de dicho cambio en nuestro presente y no en futuros hipotéticos y autocomplacientes que nunca llegan, lejos de discursos y prácticas de corte mesíaco contextualizadas en un futuro onanista que no existirá mientras no empecemos a crearlo.
Idioma: Portugues (Brasileño) con subtítulos en castellano.
Año: 2012
Duración: 24 min.
El centro de São Paulo es un foco de resistencia política.
Bairro da Luz, estigmatizado como "cracolandia" por el poder público, resiste a un intento de gentrificación en tentativa desde los años 70. El último capítulo en la historia de la política urbana del centro histórico de São Paulo, la última estrategia, es el exterminio. Bajo el nombre de Proyecto Nova Luz, más del 30% del barrio amenaza con ser desapropiado y demolido como parte de un plan para transformar la zona y expulsar a sus actuales moradores, aquellos que luchan hoy por afirmar la existencia de ese territorio y de su cultura.
Contado a través de los testimonios de tres personas implicadas en su resistencia, este documental pretende dar voz a los que luchan por el derecho a la ciudad.
Gracias Paula, Simone y Raquel, por hacernos ver la luz.
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Paula Ribas es periodista, fotógrafa y fundadora de la asociación Amoaluz, creada para defender los derechos de los habitantes del Bairro da Santa Ifigênia e Luz. Forma parte del Consejo Gestor de las ZEIS de Santa Ifigênia y Luz
Simone Gatti es arquitecta y urbanista doctorada por la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de São Paulo. Investigadora que tiene como foco de estudio la gentrificación en centros urbanos, colabora desde el inicio con la asociación Amoaluz.
Raquel Rolnik es urbanista, profesora de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de São Paulo y relatora especial de la ONU para el Derecho a la Vivienda.
El proyecto Nova Luz no aborda tampoco el problema de los dependientes químicos en la zona, situación a la que se ha llegado tras años de abandono del barrio por parte del ayuntamiento. Más por el contrario, se demoniza la zona mediante la etiqueta oficial de Crackolandia, vendiendo una imagen a los medios de comunicación que esperan justifique el proyecto de arrasamiento en el barrio.
Tiene además el barrio una característica muy específica y es que contiene dentro de sus límites una “Zona de Especial Interés Social” (ZEIS 3), zonas protegidas en centros urbanos de forma que cualquier intervención urbanística debe asegurar un determinado porcentaje de construcción de viviendas destinadas a la población de más bajos ingresos. Un consejo gestor para estas zonas debería haber aprobado las directrices del Proyecto Nova Luz para las ZEIS del barrio de Luz.
Ante esta nueva amenaza de gentrificación, ante este nuevo intento de arrancar la ciudad a sus habitantes para entregarla al interés privado, una vez más el barrio responde y resiste desde las distintas asociaciones de comerciantes y vecinos de la zona, articulándose con los movimientos sociales que en el barrio operan , y sobre todo desde la afirmación de que la gentrificación no es un proceso inevitable, de que su impacto puede ser evitado mediante mecanismos de inclusión que aseguren la permanencia de los más vulnerables.
A día de hoy sus conquistas arrojan luz sobre las luchas por la resistencia de tantas comunidades enfrentadas a procesos financieros y globales que, como éste, tienen muchas veces su origen en la gestión de la ciudad como una empresa. Los megaeventos que acogerá Brasil en los próximos años, tales como Olimpiadas 2016 y el Mundial de Futbol 2014, son el escaparate y la excusa perfecta para vender la ciudad a la iniciativa privada, cuyos intereses fagocitan los derechos de sus habitantes.
Contada a través de los testimonios de tres personas implicadas en su resistencia, esta pieza documental pretende dar voz a los que luchan por el derecho a la ciudad.
Gracias Paula, Simone y Raquel, por hacernos ver la luz.
Paula Ribas es periodista, fotógrafa y fundadora de la asociación Amoaluz, creada para defender los derechos de los habitantes del Bairro da Santa Ifigênia e Luz. Forma parte del Consejo Gestor de las ZEIS de Santa Ifigênia y Luz
Simone Gatti es arquitecta y urbanista doctorada por la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de São Paulo. Investigadora que tiene como foco de estudio la gentrificación en centros urbanos, colabora desde el inicio con la asociación Amoaluz.
Raquel Rolnik es urbanista, profesora de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de São Paulo y relatora especial de la ONU para el Derecho a la Vivienda.
27 Enero 2012 - Suspensión del Proyecto Nova Luz
Justicia suspende la aplicación de la ley de Concesión Urbanística el el area del proyecto Nova Luz.
Para el juez Adriano Marcos Laroca, "la decisión política de aplicar en el proyecto Nova Luz el instrumento de la Concesión Urbanística, no contó con la participación popular de la comunidad heterogénea (habitantes de baja reda, pequeños comercianes, empresarios) afectada por la intervención urbanística".
Proyecto Memoria Interditada : Acción Informativa
Dentro del contexto de taller "Gentrificação: colonização urbana e instrumentalização da cultura" impartido en septiembre de 2011 en el espacio Matilha Cultural en las proximidades del Bairro da Luz se planteó una acción informativa a realizar con los participantes al taller, bajo el concepto Memoria Interditada (memoria restringida).
ANTECEDENTES
El Proyecto Nova Luz tiene planificadas cinco fases de demolición en los próximos 15 años. El mapa oficial muestra, con una leyenda de colores, qué zonas del barrio serán demolidas en cada una de las fases. El plan de derribo ignora lugares que representan la memoria e historia del barrio e incluye edificios recientemente rehabilitados.
ACCIÓN INFORMATIVA
Se planteó con los participantes al taller un recorrido por las calles del barrio identificando que edificios y zonas desaparecerán mediante el plan de exterminio del proyecto Nova Luz, y "etiquetándolas" mediante carteles y pegatinas que advertían del tiempo que a esos lugares les restaba, según las fases de demolición, para desaparecer.
En el recorrido se identificaban los espacios y locales que forman parte de la historia y la memoria del barrio, en pié algunos desde principios del siglo pasado, y que están amenazados de derribo.
Durante la acción se llevó a cabo una labor informativa con personas del barrio que desconocían el proyecto Nova Luz y entrevistas con dueños de locales amenazados que están luchando por la resistencia al proceso de gentrificación.
Gracias a todos lor participantes en el taller y en la acción y al espacio Matilha Cultural.
Dirección: Bert Haanstra Guión: Simon Carmiggelt, Bert Haanstra Producción: Bert Haanstra Música: Pim Jacobs Imagen y cámara: Fred Tammes Montaje: Bert Haanstra Sonido: Wim Huender Pais de producción: Holanda Idioma: Sin diálogos Año: 1962 Duración: 11 min.
En lo que parece ser una simple y divertida visita al zoológico Haanstra realiza todo un estudio biológico-psicológico. Al igual que dentro de “Glas” el sentido del humor esta presente de manera que el estudio biológico no es tan serio como pareciera. Mediante el uso del montaje Haanstra realiza analogías entre el comportamiento humano y el animal, realiza una comparación en la forma de ver, de caminar, de comer y hasta entre los gestos y las caras. El documental esta lleno de juegos, en un momento vemos entrar a un tigre y al salir es un gato.
Haanstra coloca cámaras escondidas para grabar las reacciones naturales de las personas y los animales lo que ayuda a que las respuestas en ambos lados de la reja sean siempre sorprendentes e interesantes, dándole también un poco más de seriedad al estudio biológico-psicológico. Nuevamente el acompañamiento musical es esencial para dar ritmo y sentido del humor a la película. Todo se va uniendo tan naturalmente que ni siquiera nos damos cuenta cuando llega a nosotros la pregunta de ¿Quién esta viendo a quien? Borrando también la barrera entre lo humano y lo animal.
“Nosotros no hacemos films para morir, sino para vivir, para vivir mejor. Y si se nos va la vida en ello, vendrán otros que continuarán…” Raymundo Gleyzer.
“Interrogar al cine partiendo de su faceta documental significa interrogarse sobre el estatuto de la realidad frente a la cámara, o la relación entre el filme y la realidad: Significa elegir un eje de reflexión, un eje que supone que el cine se reinventa a sí mismo cuando logra hacer visible algo que hasta entonces había permanecido inadvertido en nuestro mundo.” Jean Breschand.
Título original: La Sociologie est un sport de combat (La Sociología es un Deporte de Combate) Dirección: Pierre Carles Montaje: Virgini...
RAM (Revista Archivo Manoseado)
Portada del Nº2 de RAM (Revista Archivo Manoseado), orientada a reflexionar y a divulgar todo lo relacionado al uso de los archivos para la creación de obras derivadas; técnica también conocida como found footage o cine de apropiación, reutilización, re-mezcla, re-edición, re-significación, usurpación, reciclaje, collage, etc.