Dirección: Claude Lanzmann
Guión: Claude Lanzmann
Fotografía: Dominique Chapuis, Jimmy Glasberg, William Lubtchansky
Ayudante de dirección: Corina Coulmas, Iréne Steinfeld-Levi
Producción: Brigitte Faure
Sonido: Bernard Aubouy, Danielle Fillios, Michel Vionnet
Montaje: Ziva Postec, Anna Ruiz
Produce: Les Films Aleph / Historia / Ministère de la Culture de la Republique Française.
Año: 1985
País de producción: Francia
Duración: 566 min.
Shoah (del hebreo שואה, "catástrofe") es una película documental del realizador francés Claude Lanzmann, estrenada en 1985, y de aproximadamente nueve horas de duración. Los subtítulos y testimonios filmados para el documental se publicaron por escrito en un libro con el mismo nombre, que fue traducido al castellano en el año 2003.
Monumental película que excede las nueve horas de duración y en la que se invirtieron once años de trabajo, “Shoah” es una reconstrucción de lo que fue el exterminio nazi de los judíos a través de las voces de diversos supervivientes, de uno y otro bando. A lo largo de una serie de entrevistas salen a la luz las experiencias, los recuerdos y las vivencias de quienes vivieron ese periodo único de la historia. Los primeros planos de los supervivientes se van fundiendo, según explican sus recuerdos, con imágenes de los diversos lugares del desastre en el momento en que se rodó la película. Paisajes cargados de subjetividad, como los campos de Auschwitz, de Treblinka o de Belzec, mostrados en ruinas, acorde a los recuerdos que los supervivientes quieren borrar de su memoria, sin conseguirlo.
Claude Lanzmann, escritor y periodista parisino nacido en 1925, decidió, en los años 70, volcar sus inquietudes en el cine, y se embarcó en la realización de esta película a la que se siempre ha negado la catalogación de documental: “Es una película excepcional, única en su género”, ha llegado a defender. Condecorado miembro de la Resistencia de la Segunda Guerra Mundial, Lanzmann decide mantener la historia viva en un documento realmente singular y atroz.
La experiencia propia de Lanzmann le impide ser objetivo (si tal cosa, la objetividad, es posible de algún modo) y mucho menos imparcial. Lanzmann remueve, con sus entrevistas, los recuerdos, provoca a los entrevistados para que ejerciten su memoria, y se inmiscuye en los pasajes que no quedan claros. Lanzmann no oculta esta circunstancia, e incluso la muestra, como cuando le recuerda al ex - dirigente de las SS Franz Suchomel, a quien filma con cámara oculta, su promesa de mantener su nombre en el anonimato. A este respecto, que provocó bastantes críticas, Lanzmann señaló que “quería mostrar que le estaba mintiendo, porque esta gente mentía a diario para matar a los judíos”. En ocasiones, Lanzmann se muestra persistente, no desconecta la cámara cuando los supervivientes se emocionan en su ejercicio para recordar, y el cineasta les insta a continuar, ante el valor documental de lo filmado.
Fuentes de Información: Wikipedia, La Página Definitiva, Filmaffinity.
