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viernes, 31 de mayo de 2013

Stop! Rodando el cambio

Título: Stop! Rodando el cambio
Dirección: Alba González de Molina Soler, Blanca Ordóñez de Tena
Ayudante de dirección: Paula Pérez-Cossio Arias
Cámaras: Irene Tomé Magán, Alba González de Molina Soler, Paula Pérez-Cossio Arias, Blanca Ordóñez de Tena
Periodismo e investigación: Elena Muñoz Martínez, Jenn Dávila Arencibia, Alba González de Molina Soler, Blanca Ordóñez de Tena, Paula Pérez-Cossio Arias
Entrevistadoras: Jenn Dávila Arencibia, Elena Muñoz Martínez, Paula Pérez-Cossio Arias
Montaje: Blanca Ordóñez de Tena, Alba González de Molina Soler, Paula Pérez-Cossio Arias
Postproducción de video: Blanca Ordóñez
Postproducción de sonido: JL Canalejo
Música original: Javier Ochoa
Locución: Katy Lema
Diseño gráfico: Blanca Ordóñez, Paula Cano
Diseño de cartelería: Jara Bustos Martín /web
Productora: La Semilla
Formato: Full HD
País de producción: España
Año: 2013
Duración: 90 min.


Decrecimiento, cámaras y acción

'Stop! Rodando el cambio' es el primer documental que se realiza en España abordando el decrecimiento, una corriente que advierte contra los perjuicios del desarrollo incontrolado y la explotación sin límite de los recursos naturales

Producido por La Semilla y próximamente disponible de forma gratuita en su página web, la idea del documental surgió hace dos años y ha permitido que su media docena de realizadoras recorrieran España y Francia en busca de alternativas prácticas y teóricas. En el mes que ha durado la grabación han visitado ecoaldeas como las de Matavenero o Valdepiélagos; viajado a Ibort y Aineto, dos pueblos cedidos legalmente en Huesca que autogestionan sus actividades; y descubierto fincas ecológicas como La Garma en Cantabria o Permablitz en Barcelona. Pero, además, en aproximadamente noventa minutos tienen tiempo de mostrar de primera mano los argumentos de algunos de los defensores más conocidos del decrecimiento, como el profesor de Ciencia Política Carlos Taibo, la periodista Esther Vivas, el profesor de Filosofía Jorge Riechmann o la antropóloga Yayo Herrero.

 A camino entre la teoría y la teórica se encuentran también los activistas Florent Marcellesi y Enric Durán, entrevistados igualmente para el documental. El primero, investigador del partido ecologista EQUO, define ilustrativamente cuál es la motivación última del decrecimiento para ponerse en marcha: "El crecimiento infinito en un planeta finito es imposible". Aunque quizás, más que decrecimiento en singular, sería más acertado hablar de 'los decrecimientos', pues la obra muestra, ante todo, una visión plural de las diversas manifestaciones en las que aquél puede tomar forma. Por su parte, el catalán Enric Durán encarna hoy una de las mayores representaciones de la desobediencia civil en España y sus declaraciones denunciando la estrechez de la legalidad para emprender un cambio real son de las más enriquecedoras de este trabajo.*1





Proyecto

Con este documental presentado  en forma de road-movie y formado por un equipo de mujeres, pretendemos mostrar una alternativa real y factible que puede hacerse tanto a nivel individual como colectivo. La corriente decrecentista agrupa a día de hoy diversas prácticas o formas de vida que muchas personas y colectivos ya están llevando a cabo. En el viaje mostraremos todas estas maneras de entender la vida , el consumo, el respeto por el medio ambiente, el trabajo, y el deseo y la necesidad latente de participar activamente en las tomas de decisiones tanto políticas como sociales que rigen nuestras vidas. Todas tienen algo en común: vivimos en el mismo planeta, y este planeta es finito.

Comenzaremos nuestro viaje en furgoneta por España, seguido de Portugal y Francia. Para acercar al espectador las prácticas decrecentistas recorreremos desde ciudades hasta ecoaldeas y pueblos en transición en busca de modos de vida alternativos y conociendo de cerca a esas personas que ya están llevando a cabo el cambio. Para ello contaremos, además, con la opinión de expertos y teóricos que nos hablarán de la necesidad de un modelo alternativo que beneficie a todas las personas.
Ofreceremos al espectador una visión diferente de entender la sociedad, dando otras opciones al modo de vida imperante.



¿POR QUÉ REALIZAR ESTE DOCUMENTAL?

Si paramos y observamos a nuestro alrededor comprenderemos la importancia que tiene el hecho de llevar a cabo un cambio. Un cambio no sólo social, económico o político, sino en primer lugar un cambio de mentalidad, una necesaria concienciación masiva.

Este crecimiento económico es insostenible. Los recursos naturales son limitados y nuestro crecimiento está siendo tal que está superando los niveles naturales de bioproductividad de la tierra.

El crecimiento genera agresiones medioambientales irreparables, además de concebir el trabajo por dinero, para luego generar necesidades obsesivas de consumo, adentrándonos en una rueda insostenible que dentro de poco caerá por su propio peso.

Por ello, el decrecimiento plantea una serie  alternativas totalmente viables para disminuir o eliminar todas las prácticas perjudiciales para el ecosistema, y también para eliminar esa concepción del modelo de vida esclavo imperante en nuestra sociedad.

El decrecimiento implica la autosuficiencia y la simplicidad voluntaria, un rechazo profundo al consumo irracional. Si no decrecemos voluntariamente tendremos que hacerlo de manera obligatoria debido a la carestía de energías y el cambio climático que viene dado por el capitalismo global. Como propuesta alternativa el decrecimiento plantea: la simplicidad voluntaria, la defensa del ocio frente al trabajo bajo el lema de “ trabajar menos, para trabajar todos”, el triunfo de la vida social frente a la propiedad privada y el consumo, más oferta de servicios sociales y menos venta de productos poco duraderos, relocalizar el mercado, darle vida a las PYMES, recuperar el tiempo como tal y no como herramienta para ser productivo y eficaz, redistribuir la renta y establecer un máximo y un mínimo de ingresos.

Según Serge Latouche, se puede resumir las propuestas decrecentistas en ocho palabras, todas empiezan por “re”; revaluar, reconceptualizar, reestructurar, relocalizar, redistribuir, reducir, reutilizar, reciclar. En contra posición del “sobre” impuesto en las sociedades capitalistas: sobreactividad, sobreproducción, sobreabundancia, sobreconsumo, sobreendeudamiento, sobreequipamiento, etc Para Gandhi la cima de la civilización no la determinaba el designio de poseer, de acumular, cada vez más, sino el de reducir y limitar las necesidades.*2



Fuentes de información: *1 Público, *2 Rodando el Cambio.

jueves, 23 de mayo de 2013

La historia del cine: Una odisea


Título original: The Story of Film: An Odyssey 
Dirección: Mark Cousins
Guión: Mark Cousins
Fotografía: Mark Cousins
Intervienen: Aleksandr Sokurov, Norman Lloyd, Lars von Trier, Paul Schrader, Haskell Wexler, Woo-ping Yuen, Samira Makhmalbaf, Robert Towne, Jean-Michel Frodon, Stanley Donen, Mani Kaul, Sharmila Tagore, Youssef Chahine, Kyôko Kagawa, Donald Richie, Gaston Kaboré, Judy Balaban, Bernardo Bertolucci, Bill Forsyth, Baz Luhrmann, Terence Davies
Productora: Hopscotch Films
País de producción: Reino Unido
Año: 2011
Duración: 60 min. Serie de TV. 15 episodios










"Serie basada y centrada en la particular visión de la historia del cine del crítico británico Mark Cousins, que ya había plasmado anteriormente en un ensayo del mismo nombre. La serie de historia del cine más ambiciosa realizada hasta el momento. La producción se extendió durante seis años.

La serie, narrada por el propio Cousins, pretende hacer hincapié en las películas más innovadoras, aquellas que han creado un estilo o una corriente renovadora, sin ánimo de mencionar únicamente las producciones más premiadas o más conocidas, e intentando acercarse a cinematografías no occidentales en este recorrido"







La Historia del Cine: La épica Odisea de Mark Cousins


Desde el nacimiento “científico” del cinematográfo, se sucedieron una serie de eventos que poco a poco fueron conformando eso que a la fecha conocemos como El Cine, y no fue hasta que patriarcalmente surgió la discusión para designar en dónde había nacido el cine que se comenzó a asentar su verdadero origen peleado entre los franceses por colocar a los Hermanos Lumiére por encima de la paternidad del enemigo público No. 1 de Nikolai Tesla: el inventivo Thomas Alva Edison. Tras determinar que los Lumiére por fecha y características del Cinematógrafo fueron los padres del Cine (punto para Francia) y que el aparato que funcionaba con las monedas de níquel de 25 centavos de dólar (los Níquelodeones, Nikelodeons, de donde el canal de tv homónimo toma el nombre) no fue tan determinante para impulsar lo que años después sería llamado el Séptimo Arte, empezó a construirse lo que ahora conocemos como La Historia del Cine, primero desde el impulso de crear una industria del entretenimiento en Estados Unidos, al igual que en Francia y otros países a los que pudo llegar a venderse el cinematógrafo de los Hnos. Lumiére (en nuestro caso, México fue uno de los primeros y en donde nació el documental propiamente con las primeras “vistas” porfiristas).

A fuerza de estarse construyendo con las aportaciones que cada nación que se lo tomó en serio pudo hacer, no fue hasta el primer gran esfuerzo de Georges Sadoul que el mundo tendría una aproximación tan completa de una Historia del Cine Mundial, con su Biblia-ladrillote con la que recopiló lo que para él eran los ejemplos más claros y determinantes de la evolución cinematográfica. La misma inercia que desató a nivel mundial la industrialización del cinematógrafo y su posterior desarrollo al “prototipo” de los Lumiére, probaría que con el tiempo ese valioso esfuerzo de Georges Sadoul terminaría por ser insuficiente ante la imparable fuerza de la creación cinematográfica, que escribía su historia fuera de los libros, que la escribía desarrollando un lenguaje propio que se podía englobar en lo que se agrupa en el término de Lenguaje Cinematográfico. La misma ansia de lo que había nacido en la fotografía de Daguerre y Niepce por capturar y eternizar instantes en imágenes fijas, se transformó en agregarle movimiento gracias a la mecanicidad del cinematógrafo y después no solo capturar y exhibir “vistas” de un proto-documentalismo sino agregarle la creación desde la ficción que llevaba por siglos el teatro y la literatura haciendo. Evidentemente tomó del teatro la base dramática y genérica para crear después los propios y ser reconocido como “puramente cinematográfico”. A eso agréguenle la funcionalidad biológica de poder reconstruir la continuidad del movimiento mecánico de la proyección del celuloide en cualquier cerebro espectante del fenómeno cinematográfico. Sin esa dualidad cuasi natural no podría haberse desarrollado con increíble amplitud.

Pero he aquí que, como lo había asentado la Biblia Sadouliana, no sería la única aventura histórica que trataría de asentar lo que es la historia del cine, pues a partir de investigaciones locales y de la gran cantidad de obras buenas, regulares y malas del cine de cada nación, se podía construir las historias particulares del cine, las historias múltiples de las cinematografías que primero se escribían en el celuloide y que otros investigadores se ocuparían en imprimir en libros. Se podía tener un recuento cronológico como primer método de investigación, otros tomaron la cronologia como leve pretexto para asentar la importancia de películas clave que dieron impulso a un lenguaje propio del cine, pero todo sucedía a nivel del libro, no lo menciono con desprecio alguno, son terrriblemente valiosos para la referencia actual y futura, y no se habían animado a hacerlo en su terreno natural: Hacer una Historia del Cine en el Cine (o en el sucedáneo que es la televisión).

Todo esfuerzo historicista por crear este espacio desde los libros es épico, una labor gigantesca por el tiempo que implica en investigación y redacción. No fue hasta que la televisión balbuceaba con sus propias producciones que los primeros canales culturales se asomaban a crear una recopilación electrónica en video de la Historia del Cine con ejemplos visuales concretos que o refrescaran la memoria del espectador o que los eternizaran aunque fuera la primera vez que conocieran esos ejemplos. Con temor a equivocarme, la piedra de toque fue la Biblia de Georges Sadoul, el referente por antonomasia. En México, el primer esfuerzo que se conoce es el de Emilio García Riera que pensó y armó una enciclopedia del Cine Mexicano, con reseñas y recuento cronológico que fue complementando y fue editado por la Universidad de Guadalajara. Ese es nuestro gran referente y que a la postre también fue señalada como incompleta y vendrían otros esfuerzos a aportar con su investigación y punto de vista a la Historia del Cine Mexicano (tanto como para hasta tener una breve Historia del Cine Yucateco, por ejemplo, o la serie de libros “Cartelera Cinematográfica” de María Luisa Amador y Jorge Ayala Blanco, que se contninúa actualizando, y su alfabeto churrigueresco de barrio que es el A,B,C,D,E,F,G y H del Cine Mexicano). No fue hasta que Alejandro Pelayo desde la Unidad de Televisión Educativa (UTE, dependencia de la SEP) que a los finales de los años ochenta se aventara a hacer la serie para televisión “Los que (Des)hicieron nuestro cine” (El prefijo “Des” lo aportó Jorge Ayala Blanco como una crítica al estilo y miopía de la misma serie). Insuficiente también, queda pendiente seguir creando una Historia del Cine Mexicano para TV que se siga actualizando.




Así como el esfuerzo mexicano, también desde las naciones grandotas han existido documentales históricos de sus Historias del Cine. Recuerdo que en algún momento breve en el que Televisa, no sé desde qué loquísima iniciativa creó el primer canal 9 de rasgo puramente cultural, que se pudo ver la serie norteamericana “Hollywood: Los años tempranos” (Hollywood: The early years) y que era una serie muy romántica y nostálgica, bien documentada, de los inicios del cine norteamericano, trayendo a la memoria los trabajos de Griffith, una amplia revisión a la obra del geniazo megalómano de Eric von Stroheim, secciones de Mary Pickford, Lilian Guish, Gloria Swanson y otras starlets, los primeros comediantes como Buster Keaton, Harold Lloyd, Chaplin, el Gordo y el Flaco y otros cómicos que cayeron en desgracia, pero solo abarcaba al cine mudo y ahí terminaba. Así como el canal desapareció sin llegar a cumplir los ratings esperados y apenas dar un asomo a la aportación de Jean Luc Godard a la historia del cine en “Qué es el Cine”, como un fragmento de video experimental en la fabulosa serie española de TVE sobre el video-arte “El Arte en Vídeo”, también nos quedamos con un vacío en el espacio que le correspondía a la historia-en-video del Cine que para esas fechas apenas se podía ver en Canal Once con la serie mexicana “Los que hicieron nuestro cine” de Pelayo.

Ennumeraría otras series que surgieron también y en particular no conocí una continuación de la visión norteamericana de su cine como con “Hollywood: Los años tempranos”. Pero he aquí que tuvimos la fortuna de conocer lo que por años Mark Cousins había hecho por aportar a la Historia del Cine Mundial.

Lo que primero había sido un trabajo en un libro del mismo autor, se continuaría posteriormente su cosquilla historiográfica al impulsar la serie de televisión basada en su libro (aún en venta) y con el apoyo de Channel 4 de la BBC para lograrse. En México, durante el 9º Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), se pudo conocer un atisbo de 1 hora con 40 minutos de la serie “La Historia del Cine: Una Odisea” (The History of Film: An Odyssey, en particular sus capítulos 12 y 13 de la serie). Fue que el Canal 22, dependiente de Conaculta, adquirió la serie y la transmitió con el doblaje del ubícuo actor y cineasta Julio Bracho (con obvia herencia cinematográfica en México), que en momentos hace a más de uno chirriar los dientes por su fallida pronunciación de algunos nombres de cineastas (Jane Campion la menciona como Campión, o Eric von Stroheim lo pronuncia como Irich, Trier como Tgieg, etc.). Así, tuvimos el gusto de conocer la visión de Mark Cousins sin siquiera haber consultado el libro, al menos por mi cuenta, de “una épica historia de la innovación a través de doce décadas, seis continentes y mil películas”.


Durante seis años, Mark grabó alrededor del mundo locaciones históricas, hizo entrevistas a cineastas y personas involucradas en el medio para darle sustancia audiovisual a su larga investigación que primero se decantó en un libro y después en esta serie de 15 capítulos. Al arrancar el primer capítulo, lanza la frase que estructura toda la serie: “La Historia del Cine es la historia de la grandeza. Es la historia de las sorpresas”. Porque para él no es solo hacer un recuento de las películas importantes que “hicieron historia”, sino adentrarse y mostrar al público qué fue lo que las hizo grandiosas y dieron pie para que se desarrollara desde el balbuceo hasta la complejidad posterior del lenguaje cinematográfico, señalando sus orígenes y coincidencias simultáneas en distintas cinematografías que se desarrollaron desde sus principios, como fueron los primeros usos del encuadre, el accidental descubrimiento del corte de Georges Meliés que él después aprovecharía para hacer sus primeras obras fantasiosas llenas de trucos de cámara (que después impulsarían los efectos visuales que hoy seguimos presenciando), o del uso proto-narrativo del corte en casos como los de Edwin S. Porter para alternar la simultaneidad de espacios contiguos y hacer avanzar la historia, así como los primeros acercamientos ópticos (Close-ups) sin depender del iris que detallaba secciones en el encuadre, los primeros encuadres compuestos con amplia perpectiva, los seguimientos (tracking shots) sobre plataformas en rieles o grúas impresionantes que revelaban la megalomanía expresiva de D.W. Griffith. Si cada capítulo es enmarcado por un periodo temporal en donde aprovecha para destacar esos descubrimientos, no se conforma con restringirse a eso para brincarse ¡años! y mostrar cómo permanecen esos primeros recursos en ulteriores películas que han heredado la forma narrativa. Y así es un pimponeo temporal porque conforme avanza en la temporalidad, aprovecha para regresar a esos inicios y tomarse el tiempo para recordarle al público qué dio origen a lo que se muestra en ese instante. Si desde la conceptualización neoliberal de la globalización nos hace ver el mundo como un espacio siempre abierto y e hiperconectado, Cousins se monta desde otro ángulo para hacer una recorrido global de la historia cinematográfica y mostrar lo que otras naciones tenían en el periodo silente y sonoro, y que prácticamente eran desconocidas excepto para el público especializado, como lo son la cinematografía china, hindú, iraní o iraquí, turca, egipcia, japonesa, tailandesa, una mini embarradita de la mexicana, englobar al “eje del mal” (ji, ji) del Tercer Cine entre Brasil y naciones de África, colocando a todos en un mismo nivel relevante de lo que hasta la fecha es la Historia Global del Cine. Es una iniciativa muy grande como para que quede totalmente cubierta, pero Cousins deja una selección vasta y, afortunadamente, pica la curiosidad como para querer conocer más.

Después de la Biblia de Georges Sadoul y de otras tantas enciclopedias e Historias locales del Cine, la aventura de Mark Cousins gana hasta el momento por ampliar la visión a un carácter mundial y esa también es una de sus mayores virtudes. Entre críticos de cine tan conocedores queda la sensación de que no es suficiente, y sí, le podemos criticar justamente que le falta profundizar más en la historia cinematográfica de cada nación, pero ¿qué no es esto un aliciente para continuar la creación histórica de cada cinematografía? Bien que mal, por ser industria, por ser un arte, el Cine aunque haya brincado del celuloide a la plataforma digital sigue siendo Cine. Lo que Alexander Kluge señala dentro de su propia revisión histórica del cine (120 historias del cine) y que Werner Herzog también apuntó en un segmento de La cueva de los sueños olvidados (2011) es que el Cine siempre ha existido aun antes de que naciera el medio mecánico luego digital que ahora conocemos como “El Cine”. Es un mounstruo expresivo que desde la ficción y el documental retrata la realidad, la deforma o la reproduce, impone modas o las derrumba, es manipulador como también transgresor, reproduce ideologías que se vuelven dominantes o las cuestiona hábilmente, se ha alimentado de nosotros y nosotros de ella. Todo esto es y será el Cine. Es también como sentencia Cousins desde el primer capítulo de la serie: “Y esto es el cine, como una máquina empática”.








Fuentes de información: La Historia del Cine: La épica Odisea de Mark Cousins, publicado en Filmofilias, Filmaffinity, Teledocumentales (info y videos). Documaniatv (info y videos en versión doblada).


01. 1985-1915 El mundo descubre un nuevo arte
02. 1918-1928 El triunfo del cine norteamericano

03. 1918-1932 Los mejores cineastas rebeldes del mundo

04. Los años 30, los mejores géneros norteamericanos



05. 1939 - 1952 La devastación de la guerra, un nuevo lenguaje cinematográfico






 

06. 1953 - 1957 La historia del cine crece, el mundo a punto de explotar


07. 1957 - 1964 La sorpresa de lo nuevo, grabaciones modernas en la europa occidental

https://ok.ru/video/6837349911214



08. 1965 - 1969 Nuevas olas, inundan el mundo




09. 1967 - 1979 El nuevo cine norteamericano




10. 1969 - 1979 Los directores radicales de los años 70 se manifiestan con el cine de nación




11. 1970 Los años 70 en adelante, innovación en el cine popular por todo el mundo




12. 1980 Los 80, la realización de películas y las protestas por todo el mundo




13. 1980 Los últimos días del cine antes de la era digital


Ver capítulo 13 en V.O.S.E. en ok.ru.

14. 1990 La década de los 90, los primeros días de la era digital , 
la realidad pierde realismo en E.E.U.U
 


15. 2000 Del año 2000 en adelante, el cine completa el círculo y el futuro del cine



Ver capítulo 15 en V.O.S.E. en ok.ru.

lunes, 29 de abril de 2013

Alberto Patishtán - Vivir o morir por la verdad y la justicia


Título original: Alberto Patishtán - Vivir o morir por la verdad y la justicia -Documental de la vida y lucha del preso político de El Bosque, Chiapas
Realización: Koman ilel 
Producción: Koman ilel, Movimiento del Pueblo de El Bosque por la Libertad de Alberto Patishtán, Colectivo Ik.
País de producción: México
Año: 2013
Duración: 60 min.
















Alberto Patishtán Gómez es un profesor tsotsil, originario del pueblo de El Bosque en los Altos de Chiapas, México. Está recluido en prisión desde el 19 de junio del 2000, sentenciado a 60 años por un crimen que no cometió, y por el que fue acusado como una venganza política, a causa de impulsar la lucha de su pueblo en contra de los abusos del gobierno local. 

Este documental aborda la historia de esta injusticia, a la vez que relata cómo Alberto y su pueblo, han logrado siempre mantener en alto la frente y nunca dejar de luchar por democracia, libertad y justicia.


En junio del 2000 la tensión de la policía estaba en la idea de que grupos civiles armados querían tomar la presidencia del municipio de El Bosque y/o del municipio de Simojovel, lo que comunicaron a los presidentes municipales y realizaban patrullajes en la zona. El día 12 de junio gente armada emboscó en la carretera cerca de Las Limas una patrulla que llevaba 9 personas, 7 perdieron la vida y 2 resultaron lesionadas, un elemento de la PSP y al hijo del presidente municipal de El Bosque que conducía el vehículo.

La Procuraduría General de la República atrajo las investigaciones. El policía sobreviviente antes de desmayarse refirió haber visto a un hombre vestido de civil y encapuchado. Nada pudo atestiguar.
El hijo del presidente municipal perdió el sentido por los disparos y fue en el hospital donde firmó (o se falsificó su firma) un papel acusando al profesor Patishtán y a Salvador González.
El de los hechos (12 de junio ) el profesor Alberto estuvo participando en una reunión oficial bajo oficio de circular girada por el supervisor de la zona 204, este oficio y el control de listas de asistencia, así como el testimonio de sus compañeros maestros en la reunión, demuestran lo imposible de la acusación y la injusticia de su encarcelamiento. Acabada la reunión se trasladó a Simojovel por las fiestas de San Antonio, allá encuentró a algunos conocidos que le contaron de lo sucedido en Las Limas.

Luego volvió hacia su casa y en el trayecto vio vehículos ministeriales y federales, y otros haciendo revisiones minuciosas. Llegado a su pueblo había en la gente inquietud y miedo, convocaron a una reunión las personas que llevaban trabajando por el pueblo, se hizo en el salón de bienes comunales, decidiendo suspender toda actividad con el presidente municipal que venían practicando. En la noche un regidor municipal le informó que el presidente municipal buscaba culparle a él y algún compañero de lo ocurrido, por lo que le recomendaba que se refugiase. Al no tener culpa el profesor continuó su vida, aunque los rumores de involucrarlo seguían.

El 19 de junio de 2000 siete días después de la emboscada, cuando iba a su trabajo, 4 hombres de civil bajaron de una camioneta y se lo llevaron sin decir nada ni mostrar orden de aprehensión. Y aquí empieza el calvario y la lucha por la justicia que hoy continúan.





Fuentes de información: Alberto Patishtan, Koman Ilel.

viernes, 19 de abril de 2013

WESTERN: SÁHARA


WESTERN: SÁHARA

 Una visión western del Sáhara Occidental
un proyecto de Left Hand Rotation
www.lefthandrotation.com/westernsahara
http://lefthandrotation.blogspot.com


















El Western es el único género cinematográfico que consiguió escribir la historia en lugar de recrearla. Santiago Tarín

No se necesitan equipos de iluminación, ni una buena cámara, sino un intercambio, el de una persona que filma y otra que es filmada. Jean Rouch

El colectivo Left Hand Rotation acaba de publicar en las redes (descarga libre y bajo licencias Creative Commons) "WESTERN: SÁHARA", proyecto que documenta el proceso de pre-producción de un western participativo en los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf (Argelia) bajo el marco del evento ARTifariti 2012.

En el mundo contemporáneo no existe quien no es visto. La situación del Sáhara Occidental es un conflicto en ángulo muerto, que escapa desde hace décadas del plano de lo mediático, lo que ha permitido que intereses económicos y políticos bloqueen una posible resolución. La situación actual del Sáhara occidental (todavía colonia española) continua hoy en día con más de 200.000 personas en el exilio.


En 2011 se inicia en los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf, el proyecto de la Escuela de Formación Audiovisual Abidin Kaid Saleh, creando las condiciones necesarias para que la comunidad saharaui allí exiliada se apropie del lenguaje audiovisual y relate su propia historia, iniciando una vía que enlaza con el llamado cine del tercer mundo, nacido en los procesos de descolonización de los años 60, y que encuentra en el audiovisual una herramienta política de autorepresentación, que transforma el acto de filmar en una memoria útil, que utiliza el cine como medio para reconquistar la historia arrebatada, como testimonio de la propia cotidianidad.

Ante la necesidad de mediatizar el conflicto del Sáhara Occidental, nos preguntamos: ¿Como generar imágenes competitivas en el mundo globalizado? , y sobre todo, ¿cómo conseguir que, al mismo tiempo, esas imágenes sean capaces de transmitir la subjetividad de la comunidad que las generó? ¿Se pueden utilizar códigos globales para difundir lo local?


EL TRAILER

Partimos del trailer como pieza de difusión mediática de un producto audiovisual, y proponemos crear, desde los campamentos, y de forma colaborativa con su población, el tráiler de una película sobre la creación del estado saharaui.
Comenzamos con el análisis del western como cine político, que aborda la relación entre el individuo y el Estado, eficiente y calculada propaganda, visión mitológica del nacimiento de una nación, que ha sustituido a la propia historia.


EL DOCUMENTAL

Cada uno de los pasos del proceso de pre-producción (decisión de la historia, guión, storyboard, etc.) es consensuado entre los colaboradores que participan en el proyecto, y documentado, generando un registro de este grupo expresándose a través de la ficción y donde “lo importante no es lo que muestran, sino lo que esconden y sobre todo aquello que no sospechan que está en ellos” (Bresson).

VIDEOS DESCARGABLES



SOBRE LEFT HAND ROTATION

LEFT (el concepto abstracto) HAND (el objeto, lo material) ROTATION (la acción) es un giro en la dirección contraria que puede producirse en cualquier momento, un tornillo que hay que apretar justo al contrario de lo esperado.

Left Hand Rotation es un colectivo artístico que desarrolla proyectos experimentales en múltiples formatos y soportes como video, instalaciones o intervenciones en el espacio público. 

El colectivo está principalmente integrado por un núcleo alrededor del cual orbitan múltiples colaboradores, de manera que el grupo crece y se adapta, trabajando de manera anónima.

Left Hand Rotation pretende provocar un aluvión incesante de contradicciones irresolubles, cuya finalidad es la búsqueda de su integración paradójica.

viernes, 12 de abril de 2013

¡Vivan las antípodas!


Título original: ¡Vivan las antípodas!
Director: Victor Kossakovsky
Guión: Victor Kossakovsky
Música: Alexander Popov
Fotografía: Victor Kossakovsky
País de producción: Alemania, Holanda.
Formato: 35mm
Año: 2011
Duración: 108 min.
















"Viajando en una remota región de Argentina, llegué a un pequeño poblado con sólo tres casas al borde de un acantilado y un pequeño río que corría por el cañon distante. Bajo la luz del atardecer, este parecía ser uno de los más hermosos y pacíficos lugares de la Tierra. La imagen de un hombre parado en un puente que atravesaba el cañon pescando con una línea de 25, 30 metros, me hizo preguntarme: ¿Qué pasaría si extendiera esta tanza mucho más lejos, a través del centro de la Tierra? ¿Qué encontraría al otro lado del mundo? Resultó ser Shangai, uno de los lugares más poderosos, explosivos y ruidosos del planeta. Fue así como nació la idea de esta película.

Luego descubrí que la mayor parte del planeta está cubierto por agua, hay muy pocos sitios con lugares habitados que tengan antípodas. Por ejemplo, en todo Europa, sólo España tiene antípodas, Nueva Zelandia. En los Estados Unidos sólo Hawai, que es antípoda de Botswana, a su vez la única verdadera antípoda africana. Filmamos en los más bellos lugares del mundo que son en mi opinion, Lago Baikal y Cabo de Hornos. A veces uno tiene una buena idea para una película, pero una vez que la haces, te das cuenta que la idea era mejor que la realidad. En ¡Vivan Las Antípodas! fue al contrario. La idea estaba bien, pero luego descubrí que la realidad es todavía más increíble y sorprendente." *1



O como filmar lejos de la Historia *2

Ver una película de Viktor Kossakovsky presentada por su propio autor, ciertamente es un espectáculo. Es un contertulio polemista y divertido, siempre proclive a la hipérbole y a la auto-mitificación, alguien que entiende claramente el cine como show business, fundamentando los logros de sus películas en la genialidad o en la fortuna. O dicho de otra manera, a causa de un inexplicable don, aunque sea difícil escapar de la saga que como un pie de foto acompaña sus películas. Si Antonioni decía que la historia del cine la hacen las películas, la historia de las películas debería estar en la pantalla.

Hay películas que suelen inventarse dispositivos que posan su eje en la forma cinematográfica; dispositivos que, entendidos como un encuadre, definen sus límites como amplios campos de acción; dispositivos en los que los formatos, los soportes o los propios medios de producción de una imagen son pensados como si de una epopeya se tratase. Es allí donde se encuentra parte del espíritu formalista del cine documental: la preocupación tanto por el significado como por el significante. Si Deleuze afirma que los dispositivos son máquinas para hacer ver, el cine entonces es todo dispositivo: ¿qué otra cosa sería la luz, la cámara o la acción sino dispositivos puros? Pero hay dispositivos de la visión y otros dispositivos que podríamos denominar de la mirada. Estos últimos serían las coordenadas que establecen el eje desde donde reformular lo que entendemos por realidad; y estos dispositivos son, posiblemente, los que vibran al unísono si cada cuerda pulsada corresponde con el tono adecuado.

Viktor Kossakovsky es un constante inventor de dispositivos: la búsqueda de personas que nacieron el mismo día que él (Wednesday) o la filmación de su barrio desde la ventana de su apartamento (Tishe!), por ejemplo. Con mayor o menor efectividad, estos mecanismos nos descubren lo real organizado según criterios de catalogación: una sucesión de retratos con un aniversario como común denominador en la primera o una mera acumulación de vicisitudes en un cruce de calles en la segunda. Pero, ¿estos atajos llevan hacia algún sitio? Como dispositivos son enormemente evocadores, conectándonos con una de las primeras fotografías de la historia, Vista desde la ventana en Le Gras de Niépce  (imagen que el director utiliza además como logotipo de su productora) o realizando un corte transversal de una generación. En ambos casos, estamos ante algo más parecido a un estudio cuantitativo que a una película nacida de un tamiz ególatra como declaración de intenciones, porque tanto una como otra no logran transformar el dispositivo en un medio, pues éste es el principio y el fin.
En ¡Vivan las antípodas!, la última película de Viktor Kossakovsky, el dispositivo es tan potente que su resultado se parece más a una ecuación que a un film documental. ¡Vivan las antípodas! es un compendio de cuatro oposiciones binarias que resuenan a estructuralismo simbólico pero que se sitúan lejos de cualquier inmersión seria en el significado porque relegan a la determinación geográfica toda asociación posible entre los pares: Botswana y Estados Unidos, Chile y Rusia, Argentina y China, España y Nueva Zelanda, ¿están relacionadas sólo por su condición de antípodas del otro?

Para Kossakovsky los une, además de la idea inofensiva de hacer un agujero en la tierra para atravesarla y salir por el otro lado, su figura y su artilugio cinematográfico que juega constantemente, en vez de disgustarse, con la desorientación horizontal. Cualquier alusión político-social entre las antípodas del primer y del tercer mundo brilla por su ausencia. La periferia y el centro, oriente y occidente, lo rural y lo urbano son entendidos desde la perspectiva multicultural más burda y naïf, estetizando frívolamente, exotizando flagrantemente. Al realizador ruso le interesa, al parecer, sólo el drama dentro del cuadro, relegando a la reivindicación de la postal  o a la confirmación del tópico cualquier posicionamiento, como si lo inconsciente operara en todo lo que queda fuera de su interés. Ni siquiera en su velado (y único) posicionamiento crítico al desarrollo chino, que es más bien una omisión predecible y tendenciosa, logra encarnar su mirada sobre un dispositivo rico en conexiones transculturales. ¡Vivan las antípodas! es tan ornamental como aséptica. En ella, el cine y sus obsesiones más superficiales se anteponen a cualquier lectura justa sobre como nos vemos a nosotros mismos transversalmente, punción que de tanto en tanto nos reclama una reformulación seria y comprometida.

Si seguimos la idea de Deleuze, un dispositivo funciona cuando hace ver, pero ¿ver qué? El cine documental necesita inventarse mecanismos para afinar su capacidad alegórica, solventando la dificultad de plegar el mundo dentro un mueble compartimentado, y dependerá del carpintero que lo diseñe que éste termine siendo un cachivache, un instrumento útil o una obra de arte.


Kossakovsky es un cineasta fascinado por la forma. Su película Losev está montada con todo el material rodado,  pues 6 latas de 120 metros cada una equivalen en total a una hora aproximadamente , que es la duración del filme. En Sviato, el eje se desplaza hacia fuera, y el dispositivo no se utiliza como mecanismo metafórico, sino que deviene un instrumento de control que impide a su pequeño hijo contemplar su propio reflejo durante meses hasta que la cámara esté preparada para registrar a Narciso reencarnado. En toda la filmografía de Kossakovsky los elementos se reorganizan de manera que forma y fondo se traduzcan en un concepto hecho película, tensión mediante. Kossakovsky sabe impregnar de emoción la luz, la acción, un rostro, en definitiva, algo así como saber humanizar la forma, concentrándose en el drama.

Tres Romances (Pavel y Lyalya, Serguei y Natasha, Sasha y Katya), es otra reorganización numérica: tres parejas, tres edades  y tres tipos de amor (heterosexual), en la que una de ellas, Pavel y Lyalya, alcanza tal nivel de proximidad que es difícil no conmoverse con los personajes, lo que no ocurre con las otras dos historias, eclipsadas por la belleza de este amor maduro en Jerusalén. La relación del cineasta con los personajes debe influir en la profundidad conseguida, Pavel y Lyalya son amigos; los demás, según el propio cineasta, fueron producto de una investigación. En Los Belovs (otros conocidos del cineasta) funciona una relación inversa parecida al retrato a su maestro enfermo (Pável Kogan) y su mujer. A menor formalismo estructural, mayor calado emocional y mayor profundidad textual, es un argumento que puede parecer trillado (y no por ello menos cierto), que no quiere decir nada más que las películas más eficaces de Kossakovsky poseen ciertos aspectos comunes que están ausentes en el resto de su filmografía, sobre todo en sus trabajos más recientes.

El director ruso, quizás uno de los nombres que más entusiasmo generan en el documental más industrial (“de autor” e “independiente” como trademark) a pesar de haber hecho, con su última película, todos los deberes de la buena producción: cinco países en co-producción (el plano inicial consiste en siete minutos de créditos superpuestos sobre la imagen), música copiosa, fotografía exuberante, hipernitidez, paisajes recónditos y un puñado de buenas intenciones, no logra capitalizar las grandes expectativas depositadas en él. Un plano de ¡Vivan las antípodas! es el remate final de la fascinación desubicada que el director venía padeciendo hace un tiempo: sin pronunciar una sola palabra, la cámara atraviesa (literalmente) un derruido nongtang shanghainés. Flota a una altura artificiosa, mirando a los perplejos pobladores desde arriba, perfecta en su estabilidad, indolente en su interés, afectada en su trance, como si bailase al son de una siniestra canción que oye sólo quien lleva una gruesa armadura, ¡Vivan las antípodas!



Fuentes de información: *1 FilmAffinity, *2 Reseña de Carlos Vásquez publicada en Blogs&Docs.

domingo, 7 de abril de 2013

Everything is a Remix


Dirección: Kirby Ferguson
Producción: Kirby Ferguson, Robert Gribsy Wilson
Montaje: Robert Gribsy Wilson
Licencia: Creative Commons 3.0
País de producción: E.E.U.U., Canada
Año: 2012
Durción: 4 Capítulos, un total de 50 min.



















El remix es un arte popular


A mediados de febrero de 2012, conocimos la última entrega de la serie de videos web “Everything is a Remix”, escrita y remixada por el realizador audiovisual Kirby Ferguson. Titulada System Failure (falla en el sistema) esta cuarta parte completa el proyecto que pone en el plano audiovisual lo que a todas luces vemos en nuestra interacción diaria con las tecnologías de la comunicación y la información, en la creación de contenidos y en la forma en la que compartimos lo que hacemos: copiar, transformar y combinar.

Inspirado en producciones como Good Copy, Bad Copy y RiP: A Remix Manifesto (Brett Gaylor) y en libros como Cognitive Surplus (Clay Shirky) y Remix (Lawrence Lessig) entre muchos otros, el cineasta neoyorkino, hace en su documental  un recorrido por la industria del entretenimiento, la ciencia y la tecnología para llegar al debate actual sobre las leyes y tratados de propiedad intelectual en el mundo.

Comenzando con The song remains the same (la canción sigue siendo la misma) Ferguson contextualiza la definición de Remix: ”Combinar o editar material ya existente para producir algo nuevo” en el mundo de la música, especialmente, en el surgimiento del hip hop, y plantea cómo hoy en día, con las herramientas tecnológicas, sencillas y baratas, el remix se ha convertido en un arte popular, accesible a todos y cómo todo es susceptible a él.

En la 2da parte: Remix Inc, la atención está puesta sobre lo que el cineasta denomina “el mayor talento de Hollywood: transformar lo viejo en algo nuevo”. La industria cinematográfica es pionera en adaptar libros, comics y videojuegos y en crear secuelas de películas que terminan siendo contadas más de 20 veces, como el caso de James Bond. En Remix Inc, se encuentra un desgloce detallado de las escenas de Star Wars (aclamada por su originalidad) que fueron inspiradas en otras películas como El bueno, el malo y el feo (Sergio Leone, 1966), que sirve para concluir que “la creación requiere de influencias y que todo lo que hacemos es un remix de distintas creaciones, de nuestras vidas y de las vidas de otros”.

En la 3ra parte  “The elements of creativity” (los elementos de la creatividad) Ferguson utiliza como ejemplo la creación de la computadora Macintosh para exponer su hipótesis: “Copiando es como aprendemos. Necesitamos copiar para forjar los cimientos del conocimiento y el entendimiento” por lo tanto, la creatividad que se requiere para crear avances tecnológicos, no llega a la cabeza de unos cuantos genios por arte de magia, sino que, por el contrario, es fruto del trabajo de hacer variaciones cada vez más sofisticadas de ideas anteriores.

System Failure (falla en el sistema) es, como decíamos al comienzo del texto, la 4ta parte de esta saga sobre la creatividad. En esta oportunidad, Ferguson se vale del paralelo entre evolución natural y evolución social, como procesos de copia, transformación y combinación, para entrar en el debate sobre la propiedad intelectual y cómo los sistemas de leyes no reconocen la naturaleza de la creatividad en donde las ideas nuevas surgen de las ideas viejas y no están aisladas, ni son únicas, por el contrario, tienen capas, se entrelazan, se enredan y se complementan.


Nota final: Ferguson comenzó inmediatamente un nuevo proyecto llamado This is not a conspiracy theory , una serie de videos en los que se explicarán las ideas, eventos y caprichos humanos más importantes que han dado forma al lugar político en el que nos encontramos hoy. El proyecto se está financiando a través de crowdfunding en Kickstarter.

Fuentes de Información: Reseña María Juliana Soto de publicado en Creative Commons Colombia,


PressPausePlay


Dirección: David Dworsky, Victor Köhler
Producción: Einar Bodström, Philip Marthinsen, Adam Svanell
Música: Ólafur Arnalds, Ludvig Franzén, Carl Åborg, Feliz Martinz and Joel Hilme
Fotografía: Hannes Isaksson
Montaje: David Dworsky, Victor Köhler
Sonido: Erik Olsson
Efectos visuales: Crystal Chou, Ludvig Franzén
Idioma: Inglés con subtítulos.
País de producción: Suecia, Australia, Francia, USA, Islandia, Japon, Alemania, España, Noruega, Inglaterra
Año: 2011
Duración: 80 min.










Excelente documental hecho por House of Radon que toma de una manera visual las consecuencias de la revolución digital en la que nos encontramos inmersos y en como está cambiando nuestras vidas. Viñetas en donde se define como nos ha afectado en gran manera a la cultura, haciéndola accesible a todo el mundo. PressPausePlay plantea cómo estos avances tecnológicos han dado la posibilidad a millones de personas desconocidas de poder realizar y mostrar al mundo sus creaciones, sin necesidad de ningún intermediario y casi gratis; algo que, tan sólo hace unos años, estaba reservado únicamente a unos pocos privilegiados.

A través de abundantes entrevistas a varios creadores, pensadores, emprendores de diferentes países y de algunos de los artistas digitales como Moby, el documental muestra los cambios que está sufriendo la industria musical, el cine, el arte o los videojuegos  con casos reales de personas anónimas que han conseguido triunfar en todo el mundo distribuyendo sus creaciones desde su habitación. Pero también nos plantea una pregunta interesante: “¿La ‘democratización de la cultura’ nos ha traído un ‘arte mejor’ o por el contrario el ‘verdadero talento’ se puede perder entre tanta cantidad de información?”.*1

Patrocinado por Ericsson (el proyecto tiene su origen en Suecia), Press, Pause and Play se propone ser la primera película que aspira a capturar el nuevo ecosistema de la creatividad entendido como una representación del presentes que es, al mismo tiempo, una predicción del futuro. ¿Qué ecosistema es ese? El resultado de la colaboración sobre la jerarquía y de lo digital sobre lo analógico. El material se rueda en 4K con versiones para móviles, pantalla grade y una compilación de brutos que se publicarán antes del estreno. La película final podrá distribuirse y remezclarse libremente.*2

Un documental sobre la creatividad en la era digital, que contiene varias entrevistas con algunos de los creadores más influyentes de la era digital como Sean Parker (Co-fundador de Napster), Moby, Seth Godin, Robyn, Scott Belsky (Fundador de Behance), Hot Chip, Anthony Volodkin (fundador de The Hype Machine), Bill Drummond (The KLF), David Weinberger (Manifesto Cluetrain ), Lena Dunham y Keith Harris, entre otros. *3

Fuentes de información: *1 Mapachink*2 NoticiasTransmedia, Presspauseplay, *3 El Blog de Camon, IMDB.


Descargar o comprar en Presspauseplay

jueves, 4 de abril de 2013

Carlos, Cine-retrato de un caminante en Montevideo

Dirección, guión, producción, fotografía, sonido y montaje: Mario Handler. 
Música: Ariel Martínez (Bandoneón), Víctor Stevenazzi (Guitarra), Néstor Casco (Contrabajo). 
Asesor cinematográfico: José Martínez Suárez. 
Asesor psicológico: Ofelia Bachini. 
País de producción: Uruguay
Formato: 16mm
Año: 1965 
Duración: 31 min. 














En 1964, Mario Handler realizó el corto (31 minutos) “Carlos: Cine-retrato de un caminante en Montevideo”, película en la cual con el pretexto de seguir a un vagabundo, registra una sociedad en crisis, logrando un testimonio veraz y bien filmado. La vida cotidiana de un mendigo, seguida paso a paso y narrada por él mismo. Un monólogo de tono satírico da pie a unas efectivas imágenes que refuerzan el mensaje del documental.

Fuentes de información: Intercambio Uruguay, Entrevista a Mario Handler, prestigioso cineasta uruguayo en Macuarium.






lunes, 25 de marzo de 2013

Wide Awake


Guión y dirección: Alan Berliner
Director de fotografía: Ian Vollmer
Montaje: Alan Berliner
Sonido: Bill Seery, Chris Ward
Producción: Sheila Nevins, Lisa Heller
País producción: EE.UU, 
Año: 2006
Duración: 76 min.
















Genealogía del amanecer


La insoportable pesadilla del insomne consiste en estar despierto en medio de la sala de espera de su cerebro, esperando la llegada del sueño. Por esa sala desfilan sonidos, canciones, pensamientos e imágenes que, como bien sugiere Alan Berliner en Wide Awake (2006), constituyen una experiencia cercana a la proyección de una película en el interior de nuestro cráneo. El problema, claro está, es que ésta no es una experiencia agradable, y aún más, puede convertirse en algo terrible cuando Berliner descubre que el insomnio, un aparente aliado de su obra artística, ahora atenta contra sus universos creativo y familiar. Dos universos que en el caso de sus documentales, ensayos fílmicos o como se les quiera definir, parecen estar unidos irremediablemente.

Después de visionar Wide Awake sabemos que todas las películas de Alan Berliner se han hecho durante la noche. Han sido construidas por un noctámbulo newyorkino cuya pasión por las estructuras narrativas y los detalles en sus películas sólo es posible gracias a la obsesión de crear, ordenar y utilizar un prodigioso archivo personal de objetos, fotos, sonidos e imágenes cinematográficas. Entonces, ocurre que el tranquilo reinado nocturno que cada día Berliner ejerce en su archivo suele terminar con la realidad de su cama, lugar donde tiene que enfrentarse a la inevitable batalla contra el insomnio. Y ocurre que Wide Awake nos habla justamente de un elemento que surge para romper la circularidad de esa rutina creativa: la llegada del amanecer, o más bien, el nacimiento de su hijo Eli Oz Berliner y todos los cambios vitales que esto comprende.

Las películas de Berliner se han caracterizado por recuperar el narrador en primera persona en su versión más reflexiva, rebelde y poética, es decir, aquella que sigue y al mismo tiempo desafía la tradición del ensayo. Cada una de sus películas ha planteado la creación de una sinfonía de voces que reinterpreta la acostumbrada utilización del material de archivo, la entrevista y la voz en off, apuntando hacia la configuración de un diálogo que inteligentemente sustenta las dudas y contradicciones de Berliner. Así, diseñó una poética del anonimato en The family Album (1986); reinventó a su abuelo en Intimate Stranger (1991); desdibujó con su padre los límites de la genealogía y del cine doméstico en Nobody’s Business (1996), y transformó en pregunta cada respuesta que halló sobre la identidad personal en The Sweetest Sound (2001). Y ahora, Wide Awake plantea otro juego de perspectivas: como siempre, Alan Berliner es el narrador y, como sucede en The Sweetest Sound, él es el protagonista principal. No obstante, a diferencia de aquella película, en esta ocasión no hay otras personas llamadas Alan Berliner, sino que el autor toma la decisión de fragmentarse, a sí mismo, en varios Alan Berliner.

¿Y cuántos Alan Berliner hay en Wide Awake? Varios, o mejor dicho, los suficientes para demostrar su complejidad como ser humano y como creador obsesivo, a la vez que justifica, de un modo sorprendente, la utilización fragmentada e imaginativa de su material de archivo. En Wide Awake nos encontramos con un joven Alan que hace unos años ya explicaba sus convicciones noctámbulas, pasando por el Alan preocupado que ahora habla sobre el insomnio con científicos y especialistas, o el Alan demiurgo que graba su voz en off mientras construye la película desde su archivo. Todos ellos, sumados a otras voces, indican el camino que nos conduce a visitar, una vez más, uno de los terrenos preferidos de Berliner: su propio universo familiar y su relación con la genealogía.

En sus películas anteriores, Berliner siempre jugó con la relación genealógica entre el pasado y el presente, y en Wide Awake repite el experimento al intentar descubrir si su insomnio proviene de una herencia familiar, o si más bien es producto de escuchar las peleas nocturnas de sus padres durante su infancia. Ante la ausencia de una respuesta definitiva (su familia no puede dársela, y encima, ni siquiera los científicos saben cómo funcionan las pastillas para dormir), de pronto, Alan Berliner se encuentra anclado en un presente donde el pasado no tiene peso, insomne y a punto de tener un hijo
.
La genealogía no sólo sugiere la idea de estudiar el pasado familiar para entender el presente. Plantea, más allá del paso del tiempo, la idea de un continuo, o si prefiere, la posibilidad teórica – incluso budista – de que formamos parte de una línea casi infinita cuyos extremos nunca conoceremos. Así, el nacimiento de Eli Oz Berliner no sólo marca la continuidad genealógica de su familia, sino que ofrece a su padre tanto la oportunidad de cambiar (acabando con su rutina nocturna y controlando su insomnio para poder compartir el día con su hijo), como la posibilidad de enunciar, por primera vez, una pregunta hacia el futuro: Eli Oz, vestido igual que Alan, juega mezclando unos recortes de periódico que su padre luego clasificará, y todo ello en medio de su impecable y ordenado archivo. El futuro, al igual que el pasado, está lleno de cambios desconocidos e inesperados. Una verdad provisional a la que Berliner accede, sin melodrama ni falsa inocencia, a través de la mirada extraordinaria de su hijo. El único personaje para quien la realidad es todavía un todo y no la suma de muchos fragmentos, y que además, no sabe que su padre está haciendo una película.

Wide Awake, por tanto, es una película sobre el cambio que se termina en medio de la duda, en el asomo del principio de una nueva etapa en la vida de Berliner, como hijo, hermano, esposo, padre de familia y también como creador (que recuerda un poco al film Abril (1997) de Nanni Moretti). Si logra cambiar, es algo que sólo podremos saber en su próxima película. Y si puede dormir o no, o si pasa la noche despierto o dormido, siempre le quedará la frase de Rafael Conte: “Menos mal que siempre viene luego la noche para poner las cosas en su lugar”.


Fuentes de información: Blog&Docs, Fildu.tv.