jueves, 21 de junio de 2007

Celovek´s Kinoapparatom (El hombre de la cámara)

Título original: Ruso: Человек с киноаппаратом (Chelovek s kinoapparatom), Inglés: The Man with the Movie Camera
http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/3/34/Man_with_a_movie_camera.jpgDirección: Dziga Vertov
Fotografia: Mikhail Kaufman
País de producción: URSS
Año: 1929
Productora: VUFKU
Sonido: Muda, tiene difentes bandas sonoras compuestas a cargo: Pierre Henry, Nigel Humberstone, Konstantin Listov, Michael Nyman,The Cinematic Orchestra.
Duración: 66 min.
















El hombre de la cámara de cine está compuesta de cientos de escenas de la actividad cotidiana de San Petersburgo, la mayoría tomas callejeras pero también del trabajo y vida doméstica, unidas en una zaga donde la ciudad moderna y la cámara del cine comparten los papeles protagonistas. Trozos de la realidad tomados de improvisto (Vertov los llamaba kino-fraza, “frases fílmicas”) que alternándose unos a otros en una rápida sucesión trazan una especie de alegoría real que identifica el vértigo de la modernidad urbana y sus contrastes sociales y económicos, con el proceso mismo de la documentación y edición cinematográfica. Obsesionado con la movilidad y velocidad, y heredero de la fascinación tecnológica de los futuristas y constructivitas, Vertov puso en evidencia la relación entre el mecanismo del cine, la nueva intensidad de la productividad industrial y el ritmo enloquecedor que automóviles, trenes y tranvías impusieron a hombres y mujeres en el siglo XX.



Chelovek s kino-apparatom (El hombre de la cámara) es la película más representativa de Dziga Vértov, parte activa del cine de vanguardia ruso, y cuyas obras experimentales (como esta película) ofrecieron un nuevo modelo de documental.

Los hermanos Kaufman: Mikhail y David

El cine de Dziga Vértov adquiere su forma durante los años en los que estuvo trabajando para el Comité de Cine de Moscú tras la revolución (1918), y en donde coincidió, entre otros, con Lev Kuleshov, quien llevaba a cabo sus propios experimentos sobre el montaje en el llamado “Efecto Kuleshov”, demostrando la importancia que tenía este en el estado de ánimo del espectador y el propio texto de la obra. Este entorno se convirtió en el caldo de culto para el cine de Vértov, quien junto a otros dos cineastas (entre los que se encontraba su futura esposa, Yelizaveta Svilova), formaron el denominado grupo Kinoki, donde desarrollarían su teoría del Cine-Ojo, principal legado de Vértov, junto a la serie de noticiarios Kino-Pravda, o Cine-Verdad. El motivo principal de la teoría del Cine-Ojo es la de conseguir un cine totalmente objetivo, lo que supone un total rechazo del guión, escenografía o actores profesionales. Busca el cine en su estado más puro, alejado de la influencia del teatro o la literatura. La cámara capta más que el ojo humano (de ahí el nombre de la teoría) y utiliza el montaje para unir los fragmentos de realidad, sin ningún tipo de carácter emocional. Vértov buscaba, básicamente, la verdad de la realidad, conseguida a través de la cámara, que capta lo que el ojo no es capaz, y el montaje, como nexo de unión de esa realidad para forma un todo global.


Esa búsqueda de la verdad le llevó a realizar, a partir de 1922 una serie de noticiarios englobados en la serie Kino-Pravda, donde Vértov se dedicaba a grabar todo tipo de espacios públicos, en muchos de los casos acompañándose de cámaras ocultas y sin pedir permiso. En este contexto, y con la cercanía temática de una película tan importante como Berlín, sinfonía de una gran ciudad (Walter Ruttmann, 1927), Vértov presenta en 1929 El hombre de la cámara, donde nos muestra un día en la vida de la ciudad de San Petersburgo, desde el amanecer hasta el anochecer. Este documental urbano, en el cual Vértov se encarga de dejar claro lo real de las imágenes que podemos ver (en gran cantidad de planos vemos al operador de cámara filmando), transmite igualmente algunas ideas políticas del propio Vértov, como su marcado carácter marxista, o su interés por el futurismo, algo presente más bien a nivel ideológico. De igual forma, la fascinación de Vértov por el constructivismo queda patente en la obra.


Así, El hombre de la cámara es una especie de seguimiento a un operador de cámara que filma todo lo que le rodea, y que nos muestra a través de su objetivo (su ojo) la ciudad de San Petersburgo. En este punto, podríamos discutir la vigencia de la objetividad que perseguía Vértov, sobre todo relacionado con ese marcado acento marxista, algo, por otro lado, patente en la sociedad de su época. Pero, más allá de cuestiones políticas, la revolución que supuso la obra de Vértov y su legado (en los años sesenta, la vanguardia francesa, con Godard a la cabeza, fundaron el Dziga Vértov Group, por su cercanía ideológica con las teorías de este) está presente en gran parte del cine experimental posterior, y en diferentes teorías cinematográficas. Incluso se considera a esta película como el prmer videoclip de la historia. The Man with de Movie Camera (1929) es una película modernista, vigente todavía en muchas de sus propuestas, y en la que Vértov consigue plenamente sus objetivos. Una cinta indispensable para todo buen cinéfilo que se precie, y una película con la que abandonamos definitivamente los años veinte en Retroscopia, para introducirnos en la década de los treinta, que tantas grandes películas nos ofrece.*2



"...Soy un ojo fílmico, soy un ojo mecánico, una máquina que os muestra el mundo solamente como yo puedo verlo."

"Liberado de la tiranía de las 16-17 imágenes por segundo, liberado de la estructura de tiempo y espacio, coordino todos los puntos del universo, allí donde puedo registrarlos."

"Mi misión consiste en crear una nueva percepción del mundo. Descifro pues de una manera nueva un mundo desconocido para vosot@s."