• Siguenos en las redes sociales. Facebook y Twitter.
  • Visita nuestra nueva tienda donde tenemos algunas de nuestros nuevos y viejos diseños
  • Las licencias Creative Commons, nacen para compartir y reutilizar las obras de creación bajo ciertas condiciones. Con las licencias Crative Commons, el autor autoriza el uso de su obra, pero la obra continua estando protegida. Frente al COPYRIGHT que quiere decir “todos los derechos reservados”, las Creative Commons proponen “algunos derechos reservados”.
  • " Posters Cine Documental Diseñados por NAranjas de Hiroshima en su 10º Aniversario"
  • Ahora ya puedes publicar tu documental en Naranjas de Hiroshima
  • Cine documental cubano, con especialidad en los 60´s y 70´s
  • Un documental sobre la cultura audiovisual, un viaje por las vías oficiales y subterráneas del mundo del cine en la Ciudad de México. Producido por Naranjas de Hiroshima
  • "Un país que no tiene cine documental es como una familia sin álbum familiar." Patricio Guzmán
  • "Nosotros no hacemos films para morir, sino para vivir, para vivir mejor. Y si se nos va la vida en ello, vendrán otros que continuarán." Raymundo Gleyzer, 1974

Blogs & Docs




Efectivamente es la hora y quién mejor que Isaki Lacuesta, que en este tema nadie le podrá quitar la razón, para resumir lo que ha sido y es B L O G S & D O C S » revista on line dedicada a la no ficción, toda una referencia para Naranjas de Hiroshima, una publicación que seguimos desde nuestro inicios en esto del cine documental, sin duda la mejor revista/blog dedicada a la no ficción, no solo la leemos sino que continuamente usamos sur artículos y además publican bajo licencia Creative Commons, ¿que más se puede pedir? Lo mínimo que podemos hacer es apoyar a Blogs&Docs.




LA HORA DE BLOGS & DOCS

Es hora de apoyar a Blogs&Docs
En una escena de "Nobody's bussiness", el padre de Alan Berliner le reprochaba a éste que los documentalistas vivían de la beneficencia. Y seguramente, no le faltaba razón.

Esta vez, somos nosotros quiénes tenemos la ocasión de ser benefactores y de ayudar económicamente a una revista tan necesaria como Blogs & Docs.

Que yo sepa, no existe en España otra publicación monográfica que lleve tantos años dedicada al cine de no ficción, con tanto ahínco y tanta amplitud de miras.

Elena Oroz y M. Martí Freixas emprendieron la aventura de hacer un blog sobre el cine documental en 2006, y entre tanto han dedicado artículos a los consagrados y a los debutantes, a todo y a todos.

Fueron una de las primeras webs que supieron ver que las entrevistas on line -y más si tratan sobre cine- podían ser filmadas.

Por creer, creo que han sido capaces de entrevistar incluso a algunos cineastas que la mayoría dábamos por muertos (quizás alguno hasta lo estuviera). 

Han resucitado a cineastas, y a otros les han dado aliento para continuar.

Nos han descubierto películas que creíamos inexistentes.

Han cubierto los festivales que tocaba cubrir, y lo han hecho tomándose el término al pie de la letra, como quien fuera a arroparlos con un impermeable en estos tiempos de aguacero.

Y a lo largo de estos años, han tejido una red de colaboradores y simpatizantes entre España, Argentina, Estados Unidos... La plantilla de sus entusiastas colaboradores no ha dejado de crecer a ambos lados del océano, con firmas ilustradas, incluso ilustres, que han escrito sobre cine por amor al cine y por amor al arte.

Ahora los responsables de Blog&Docs han abierto un crowfunding que estará en marcha pocos días más: hasta el 20 de noviembre. 

Si no consiguen ese mínimo apoyo que necesitan para mantener la estructura a flote, es de temer que la publicación desaparecerá.

No nos engañemos: en 2006, muy pocos conocían en España quiénes eran Berliner, Cavalier, Bill Morrison, Heddy Honigmann, Naomi Kawase, John Gianvito, Mark Rappaport, Marcel Hanoun, Pedro Costa, Ricardo Íscar, Harun Farocki, Andrés di Tella, Jay Rosenblatt, Ross McElwee, Frederick Wiseman, Lech Kowalski, Jem Cohen, Sergei Loznitsa, Thom Andersen, James Benning... 

Y el hecho es que hoy existe una cinefilia interesada en estos nombres, y en otros tantos familiares; una cinefilia que no deja de crecer.

Lo triste del caso es comprobar, con alarmante frecuencia, que las personas (Carlos Mugiro, José Ángel Alcalde, por nombrar solo a algunos), programaciones (Xcentric), festivales (Punto de Vista) y publicaciones (ahora Blogs&Docs) que más han contribuido a esta generosa labor de divulgación corren el riesgo el desaparecer o las pasan canutas para poder seguir con su trabajo, que en la mayoría de los casos ya ejercen en condiciones económicas lamentables, bajo mínimos, o inexistentes.

Venga, anímense: apoyen a Blogs &Docs, ayúdense a sí mismos y no abandonen a sus perros en verano, por el amor de dios. 



La revista on-line Blogs&Docs inicia una campaña de financiación con el objetivo mínimo de conseguir 6.000€ para mantener con gran actividad la publicación durante todo el año 2013. Del lunes 15 de octubre hasta el lunes 20 de noviembre de 2012 llevamos a cabo un crowdfunding a través de la plataformaPotlatch (www.potlatch.es). Adjuntamos nuestra propuesta y las respuestas a posibles dudas. Podeis contactar con nosotros para cualquier cuestión.

_ABOUT

Blogs&Docs es una revista on-line con sede en Barcelona fundada en 2006 por M. Martí Freixas y Elena Oroz con el objetivo de suplir la ausencia de información y crítica especializada sobre la no ficción en nuestro país. En su primera época estuvo dirigida por ambos con una periodicidad mensual (2006 – 2011) y bimestral (2011-2012), llegando a publicar 49 números. En su segunda época (junio 2012) está dirigida por M. Martí Freixas y tiene una periodicidad atemporal, con varias actualizaciones mensuales. Para recibir las notificaciones de las novedades es recomendable estar inscrito en la newsletter, o en las redes sociales de facebook otwitter de la revista.

Los contenidos (artículos, reseñas, crónicas de festivales, video entrevistas a directores y profesionales del sector, obras de realizadores, reseñas de libros, entre otros contenidos) configuran un espacio web que se expande a propuestas audiovisuales de carácter independiente y que, a menudo, encuentran su visibilidad en Internet, museos, festivales y espacios alternativos. Entendiendo la no ficción y la cultura audiovisual desde un punto de vista amplio, Blogs&Docs cubre la actualidad y presta especial atención al cine experimental y sus sinergias con el documental, a los nuevos realizadores que trabajan fuera de los circuitos comerciales, al tiempo que trata de recuperar y reivindicar clásicos olvidados de la historia del documental. Con varias decenas de colaboradores, es un proyecto pionero por su periodicidad, su carácter multimedia e interactivo y por ser la primera revista dedicada a la no ficción en España.

En junio de 2007, se constituye la Asociación de Cine Blogsandocs dedicada a la promoción y difusión del documental y otras prácticas artísticas audiovisuales y multimedia.

Las entrevistas de Blogs&Docs


Entrevista a Alain Cavalier



Entrevista con el realizador frances Alain Cavalier realizada en Barcelona en noviembre de 2011 a raíz de su retrospectiva en el festival l'Alternativa.

Man on Wire

Título: Man on Wire
Dirección: James Marsh
Producción: Simon Chinn
Música: Josh Ralph (títulos), Michael Nyman
Fotografía: Igor Martinovic
Montaje: Jinx Godfrey
Intervienen: Philippe Petit
País de producción: Reino Unido
Año: 2008
Género: Documental
Duración: 90 minutos














Por Javier Moral

En sus orígenes, los documentales eran auténticos registros de realidad que funcionaban como testigos históricos de formas de vida y de grandes acontecimientos, o como elementos adoctrinadores y de propaganda. Con el tiempo, su utilidad se ha ido abriendo a nuevos terrenos y la funcionalidad ha variado, desde la protesta reivindicativa por el descubrimiento de escándalos públicos, al engrandecimiento y la loa de hazañas cuasi anónimas, como la que aquí nos toca. 

James Marsh se estrena en el género documental con Man on Wire, tras haber filmado sólo una película con anterioridad. Aún siendo un principiante del medio cinematográfico, Marsh logra una factura decente con algunas deficiencias, sobre una historia de superación personal, mezclando con criterio la veracidad de las imágenes de archivo con reconstrucciones armadas mediante técnicas y recursos propios de la ficción, pues, es apreciable una estructura narrativa completa con introducción, nudo y desenlace.

El 7 de agosto de 1974, Philippe Petit pasó de ser un artista circense de barrio parisino a ocupar las portadas de los tabloides de medio mundo, al atreverse a cruzar los sesenta metros que separaban las Torres Gemelas del World Trade Center de Nueva York haciendo equilibrios sobre un alambre. El propio Petit y su equipo narran el episodio como si de un film de suspense se tratara, repasan la larga lista de incidentes que pudieron dar al traste con el plan, creando una tensión falsa, aunque suficiente, sobre un acontecimiento que sabemos exitoso. 

Y es que, más que en la machada de Petit, el interés de la cinta recae sobre la planificación y la ejecución de una misión en la que se debía salvar la seguridad de una de las zonas con mayor vigilancia del planeta. Sabemos que una caída desde la cuerda no va a ocurrir. Es algo tan imposible como se nos presenta, en un principio, la infiltración en los edificios. Más adelante y lejos de todas las dificultades que se comentan, contemplamos cómo la aventura fue más parecida a una visita guiada que a una misión de riesgo. Al margen de la ausencia de obstáculos físicos, el principal problema residió en las inseguridades y miedos de un equipo no muy convencido. Tan sólo la caída del cable desde la azotea de las torres en la madrugada previa al evento, supuso la ruptura de una racha de fortuna que parecía inagotable. En lugar de aprovechar el imprevisto como instrumento dramático, Marsh lo resuelve milagrosamente, a matacaballo y sin justificaciones de ningún tipo. La suerte de que todo les saliera a la primera y de que los contactos clave que les sirvieron de apoyo les llovieran en abundancia, provoca la comparación de hilo argumental del documental, sin merecerlo demasiado, con el de un thriller barato y mediocre.

Ya en los primeros minutos de metraje, se había echado en falta una breve biografía cronológica de la experiencia de Petit -o las motivaciones que le movieron a una idea tan delirante-, del que apenas conocemos su pasión por el funambulismo. Tan sólo un ejemplo: el espectáculo sobre la catedral de Notre Dame. La ausencia de antecedentes (por poco impresionantes que fueran) con los que poder comparar la bravuconada de Nueva York, no la convierten en gesta incomparable, sino que reducen la grandeza de un hecho no medible por el ajeno a los números de circo. Del mismo modo, se acusa un vacío de información en la presentación de los miembros del equipo, confundibles entre sí al presentar el mismo corte de hippie trasnochado de comuna francesa de la época. Esta agrupación de melenudos se desvive moviendo cielo y mar para servir a un líder que se olvidará de ellos en cuanto logre su objetivo. He ahí el precio de la fama; para uno significa un sueño que llega a ser real; para otros, la amargura de un súbito e incómodo despertar.


No todo en Man on Wire van a ser reproches para Marsh, pero sí mala pata por su parte. Detrás de cada imagen de archivo se aprecia un duro trabajo de campo y las reconstrucciones simuladas permiten revivir una bella historia que vale la pena mirar. Pero, en el colmo del gafe para el director, la exhibición de tres cuartos de hora sobre el alambre entre las Torres Gemelas, carece de documentos filmados, ofreciendo para su acreditación una chapucera selección de diapositivas, tan escasa que incluso repite instantáneas. Debió de sentirse Marsh incapaz de engendrar interés, aún de un reclamo tan atractivo, pues cedió la completa narración de la proeza a las bocas de los protagonistas, que se dedican a refugiarse en la nostalgia de un recuerdo borroso. Sólo el dicharachero y guasón Petit, reciclado en un auténtico actor del método, cuenta con ganas una aventura de la que fue el exclusivo beneficiario. La nula explicitud documental de lo contado es compensada por la emotividad que desprenden las lágrimas de algunos testimonios, siendo imposible averiguar el sentimiento real que las provocan.

Una interesante discusión ética emana de una obra que rememora una afrenta a la superprotección estadounidense, a una sociedad hoy sumida en la cultura del miedo. Así, en el film se reflejan las dudas de un equipo que cree probable una condena por suicidio asistido. Petit fue arrestado por poner en peligro su propia vida, pero la pena posterior fue tan ridícula que cuestiona una jurisdicción extremadamente conservadora en lo que concierne a un asunto tan delicado como el del libre albedrío. La violación de la seguridad del World Trade Center supuso la puesta en evidencia de un sistema protector que presumía de ser el primero del mundo; un atentado contra el orden público en el lugar menos comprensivo y más desconfiado hacia todo aquello que huela a amenaza. Hoy, es particularmente curioso que Petit sea el que siga con vida en detrimento del complejo americano de los negocios, que veintiséis años después, vio, y esta vez sin bromas, vulnerado su infranqueable control sobre los peligros exteriores. Agradezcamos que el film no se venda haciendo escarnio de ello.

Del final amargo que ya hemos citado, en el que el héroe -del que no se sabía si buscaba la fama o simplemente superarse a sí mismo- triunfa, se desprende una enseñanza natural, la del egoísmo del victorioso que olvida amistades fieles y amores verdaderos. No nos consta cuánto tiempo le duró a Petit su particular cuento de hadas, pero sí tenemos una pista (desalentadora, por cierto): la peripecia ha necesitado una película comercial para desempolvarla tras un cuarto de siglo en los archivadores.

Fuentes de información: Wikipedia, Artículo de Javier Moral, públicado en El Espectador Imaginario,



Ver en V.O.S.E. en Youtube.

Entuziazm - Simfoniya Donbassa


Título original: Ентузіязм: Симфонія Донбасу) (Entuziazm: Simfoniya Donbassa, Entusiasmo o sinfonía del Donbass)
Dirección: Dziga Vertov
Fotografía: B. Cejtlin Edited
Montaje: Elizaveta Svilova
Música: Dziga Vertov
Productora: Kyivska Kinofabryka, Ukrainfilm
Formato: 35mm, B/N, Sonido.
País de producción: 1931
Año: U.R.R.S.S.
Duración: 65 min.


















Para su primer filme sonoro, Vertov tenía un propósito radical: explorar el sonido directo y sus posibilidades expresivas como nadie lo había hecho. Entuziazm es una obra única en la que los sonidos (en particular los industriales) dialogan con voces y músicas. Muy pocos la comprendieron en su día, aunque un Chaplin entusiasmado escribió: «Jamás había imaginado que unos sonidos mecánicos podían organizarse con tanta belleza. Considero Entuziazm como una de las sinfonías más conmovedoras que he oído en mi vida. Dziga Vertov es un músico. Los compositores deberían aprender de él». El filme fue posteriormente olvidado y no se redescubrió hasta las vanguardias de 1960. En Restoring ‘Entuziazm', Peter Kubelka, en la mesa de montaje, revela el trabajo de Vertov así como las especificidades (materiales) del medio cinematográfico y la particular relación entre imagen y sonido.
CCCB. *1


Ver sin Vertov

“Aunque no tan poderosa visualmente como su obra silente, Entusiasmo, primera película sonora del director, deja clara la intención de Vertov de utilizar los sonidos como notas de una sinfonía, sin ninguna pretensión de continuidad naturalista, intentando llevar a la práctica sus ideas del “radio ojo”, tal y como había hecho con las del “cine ojo” apenas dos años atrás. No es difícil imaginar que el cine estalinista había pensado otros usos más “utilitarios” para la imagen hablada. La película fue muy bien recibida en el extranjero (son famosos los comentarios elogiosos de Chaplin) pero en su país tuvo que hacer frente a la crítica implacable que le acusaba, muchas veces indirectamente, sin citarle, de estar empeñado en un cine corrompido por el formalismo. Vertov tardó tres años en volver a dirigir. En Tres cantos a Lenin planteó un nuevo ensayo con el sonido, esta vez sobre la estructura de tres cantos populares de Uzbekistán: una película más lírica y probablemente menos críptica y más directa, pero el cine oficial volvió a cargar contra la incompatibilidad ideológica de un director que, por otra parte, tampoco hallaba en el público el respaldo necesario para mantener su terquedad experimental. (…) En 1935 Vertov anotaba en su diario: ‘Mi enfermedad se ha desarrollado como consecuencia de una serie de golpes a mi sistema nervioso. La historia de mi enfermedad es la historia de mis disconformidades, de las humillaciones y los ataques nerviosos conectados con mi rechazo a abandonar el trabajo en el terreno del documental poético’”.

Extraído de Ver sin Vertov. Una introducción a cincuenta años de cine de no-ficción ruso y soviético (1954-2004) de Carlos Muguiro.*2





Fuentes de información: Divx Clasico (Informacion, extras y Elinks), *1 CCCB*2 Blogs & Docs,








Tambien puedes ver un extracto, seleccionado por Naranjas de Hiroshima:



Y como extra, tres piezas sonoras del maestro Dziga Vertov, extraidas del album Baku: Symphony Of Sirens. Sound Experiments In The Russian Avant Garde, disponible en este blog: EXT ETC, o para escuchar online en Youtube  Grooveshark.

 
 

El Acordeón del diablo


Título original: El Acordeón del diablo
Dirección: Stefan Schwietert
Intervienen: Francisco Rada, Antonio Jamarillo, Manuel Rada Oviedo, Alfredo Gutiérrez, Israel Romero, Jose Romero, Rafael Valencia
Año: 2000
País de producción.: Alemania, Colombia, Suiza
Duración: 84 min.





















Un barco alemán repleto de acordeones con rumbo a Argentina naufraga en una remota playa del caribe. Los nativos, que hasta ese entonces solo habían contado con los tambores de los africanos y las flautas de los indígenas, aprenden por si mismos a tocar este instrumento. Uno de ellos, de nombre Francisco Rada, adquiere singular virtuosismo en este instrumento y alegra a su pueblo con su don. El Diablo, celoso de sus cualidades musicales, lo reta un día a un duelo de acordeones, en el cual es vencido. Por su valor, el músico es desde entonces rebautizado como Francisco el Hombre.

Esta bien pudiera ser una fábula extraída de alguna novela de Gabriel García Márquez, pero es la verdadera historia del nacimiento del vallenato en Colombia, según el documental germano-suizo “El acordeon del Diablo” del director alemán Stefan Schwietert. 

Francisco el Hombre en realidad existe, y en el año 2000 tenía 92 años y unas cualidades interpretativas y mentales intactas. Comenzó a tocar el acordeón a los 4 años y se le considera como uno de los fundadores del vallenato. Hizo su carrera tocando de pueblo en pueblo y de fiesta en fiesta por unos cuantos pesos. En la película oímos de su propia boca su historia, sus canciones, su vida personal, y vemos su habilidad musical y la casi total pobreza en la que vive. Oímos además interpretaciones de otros músicos famosos de Colombia que rinden homenaje a Francisco Rada, y vemos su forma de vida, su idiosincracia, sus problemas y sus anhelos. Hay escenas en verdad memorables, como un duelo de acordeones entre dos jóvenes intérpretes herederos de la tradición de Francisco, y otra, en la cual unos músicos de orígen seguramente africano interpretan una maravillosa pieza en los tambores. Un documental muy agradable y lo recomiendo ampliamente. Además los ávidos lectores de García Márquez pueden satisfacer su curiosidad viendo en carne y hueso a las personas y los paisajes que inspiraron la obra del colombiano.





Extracto de el artículo "Una familia de artesanos colombianos reinventa el acordeón vallenato"


El organetto, del cual deriva el acordeón, lo patentó en Viena el austríaco Cyril Demian en 1829, y nadie discute su papel protagonista en la música vallenata de la costa norte de Colombia.

La historia de cómo llegó el acordeón a Colombia a finales del siglo XIX no está clara. Unos dicen que lo trajeron los marinos europeos que llegaron a la Guajira (península fronteriza con Venezuela) y otros afirman que un barco alemán naufragó y los indígenas cogieron los acordeones y aprendieron a tocarlos.

El cineasta alemán Stefan Schwietert cuenta en su documental “El acordeón del diablo” que un nativo llamado Francisco Rada se volvió un virtuoso del instrumento y en una pelea con el diablo, lo vence, y desde entonces se le conoció como “Francisco El Hombre”.

A partir de ahí nació la leyenda en torno al vallenato, un género musical que cuenta historias de amores y tradiciones de los pobladores del norte de Colombia y que muchos años después se popularizó a nivel mundial gracias al cantante Carlos Vives.

Su principal exponente artístico fue el maestro Rafael Escalona, autor e interprete de “La casa en el aire”, y desde 1968 se celebra el Festival de la Leyenda Vallenata sobre una tarima llamada “Francisco El Hombre”, en Valledupar, la capital del César.

El mismo Nobel de Literatura colombiano Gabriel García Márquez llegó a afirmar que “Cien años de soledad” era “un vallenato de 350 páginas”.

En esa joya literaria García Márquez pone a Aureliano a tocar el acordeón, del que dice “aprendió a tocar el fuelle nostálgico de oídas”, convencido de que cuando se escucha este instrumento a uno se le “arruga el sentimiento”.

Y para Domingo Vega, “el acordeón es un sentimiento grande, es casi el corazón de la humanidad, es un sentimiento que a pesar de que se toca con los dedos llega al alma”.*1



Recuerdos del Porvenir

Título orginal: Le Souvenir d’un avenir
Dirección: Yannick Bellon, Chris Marker.
Guión: Yannick Bellon, Chris Marker.
País de producción: Francia
Idioma: Francés con subtítulos en castellano.
Año: 2001 
Duración: 41 min.





A partir de los archivos de la fotógrafa Denise Bellon (1902-1999), Chris Marker y Yannick Bellon, hija de la fotógrafa, reviven sus retratos de la Francia de preguerra, de la África colonial, de sus protagonistas célebres y anónimos, de sus contiendas y revoluciones... Una mirada lúcida sobre la memoria de la historia a partir de los excepcionales retratos de una fotógrafa que supo mirar un presente convulso que contenía las huellas de su porvenir.


Entre la amplia y, sobre todo, multiforme obra de Chris Marker, se puede acudir a Recuerdos del porvenir (Le souvenir d’un avenir, 2001), por ejemplo, para rendirle el homenaje privado, tras su muerte el pasado domingo a los 91 años. Tras ese precioso e intrigante título se esconde otra película realizada con la misma estructura que su célebre La jetée (1962): un montaje de fotografías con una voz en off que, más que narrar o describir al modo de un documental, elabora un ensayo lleno de hallazgos.




Las fotografías, magníficas todas ellas, pertenecen a una artista, Denis Bellon, que las realizó entre 1937 y 1956. Marker rebusca entre más de 2.500 fotos y elabora con ellas una narración que no es biográfica, en principio, sino como una consecuencia: la vida y las inquietudes de Bellon acaban aflorando a retazos y se revelan en su obra organizada por Marker. 

La película, revela muy bien la insólita capacidad de Chris Marker para relacionar ideas, la base del montaje cinematográfico, aunque lo haga con fotografías. A pesar de que el origen sea el contrario, parece que Marker encuentra una imagen perfecta para cada una de sus ideas. La primera de ellas es extraordinaria: cómo esas fotos de los años 30, recogen la herencia de la guerra pasada (la Gran Guerra que iba a acabar con todas las guerras), pero también predicen de alguna forma la Segunda Guerra Mundial. Marker elabora un acercamiento tan somero como preciso a algunos de los grandes acontecimientos del siglo por medio de pequeñas ideas que nada tienen que ver con el repaso histórico-enciclopédico. Y parece que Denise Bellon siempre estaba en el lugar adecuado para documentar esas ideas del porvenir de Marker. Aunque en realidad fuera al revés, claro. 




Desde una exposición de los surrealistas en París, hasta la expo universal de 1937 en la que estuvieron frente a frente los pabellones de Alemania y Rusia que Marker ‘descubre’ en la lejanía de una foto de la Torre Eiffel, el Frente Popular, la Ocupación, los juegos olímpicos de Helsinki…todo está conectado en las fotos de Bellon ‘leídas’ por Marker. Y no sólo ese tipo de acontecimientos históricos: Marker descubre que Bellon hizo la única foto existente de la bañera de la casa de Henri Langlois llena de latas de películas; así comenzó el primer archivo de preservación del cine del creador de la Cinemateque Française, inicio y modelo de todas las filmotecas del mundo. Todo fluye, todo está conectado en esta memoria futurista de Chris Marker. (...) 


Fuentes de información: Texto de Ricardo Aldarondo, tomado de Diario Vasco, Información y descarga directa Arsenevich,


Araucanos de Ruca Choroy

Titulo Original: Araucanos de Ruca- Choroy
Dirección: Jorge Prelorán
País de producción: Argentina
Formato: 16 mm, Color
Distribuidora: FCA
Producción: Jorge Prelorán
Año de producción: 1971
Duración: 18 min.















Narra la vida y costumbres de una comunidad mapuche que habita en el valle del río Ruca- Choroy.

La voz del investigador nos da un tipo de relato. El testimonio de Damasio Caitruz ha sido publicado en otros trabajos y aunque vemos que los compiladores han hecho diferentes recortes, siempre aparece el tema de la “Conquista del Desierto”. En la obra de Gregorio Álvarez hay un artículo centrado en el testimonio de Damasio Caitruz, grabado por el documentalista Jorge Prelorán, allí vemos que la “Conquista del Desierto” fue parte de la vida de su madre, una parte que repercutió para siempre en la vida de su familia y de su pueblo. 


“Dice Caitrú que su mamita, la Juana Vera, que en mapuche se llamaba Incao, le contó que había nacido en Azul [localidad de la provincia de Buenos Aires, distante a más de mil kilómetros de Ruca Choroy]. Que era una chica que ya sabía andar a caballo. Cuando la gente aborigen de la zona supo que los “huincas” estaban tomando cautivos a todos los jefes o caciques, de entre ellos uno llamado Queupu hombre “petisito” que usaba grandes aros, encabezó gente y se fueron del Azul. 

Llegaron la río Colorado, lo “bandearon” (vadearon) a este lado y vivieron aquí, 4 ó 5 años. Pero los huincas vinieron avanzando hasta donde está el pueblo de Las Lajas, aquí en Neuquén. De ese rincón…los indígenas huyeron de nuevo para el sur, y pasando el río Covunco, llegaron al lago 


Aluminé que entonces lo llamaban Huenucó (agua del cielo). Por allí los huincas tomaron a un hermano del cacique Queupu y lo cautivaron conjuntamente con las mujeres que andaban “piñoneando”. De allí los llevaron hasta Trompul en donde la madre tenía un tío que era cacique en Chile y tenía cuatro mujeres. Desde allí pegó la vuelta otra vez y llegó nuevamente a la frontera. Por allí se enlazó el brazo derecho de mi madre con mi padre [se casaron, según nota del autor], quien desde muchacho ya sabía andar a caballo, con “un conocimiento”, nacido en Pilo Lil, acá en la Argentina.

Cuando se quedó en paz nuestra Argentina, esa gente volvió. Así fue la vida de mi madre y de mi padre.

Después que estuvieron varios años en Chile, cuidando la salud y su vida, como no eran chilenos, volvieron para acá a Ruca Choroy. Y aquí están sepultados en este valle de Ruca Choroy. De ahí entonces, comenzaron a levantar, ahí fue porque dejaron todas sus riquezas mi abuelo Juan de Dios Vera, el padre de la mamita mía, porque salieron a enterrar la plata y ella se acuerda. La abuelita, la mamá de mi mamá pegó la vuelta cuando quedaron en paz y no encontraron el entierro que está al lado de un molle grande. Había mucho herraje. Así acordaba mi mamita. Entonces cayeron a Chile, pero ya personas grandes, y entonces se juntaron a la entrada, se matrimoniaron con mi padre Cecilio Caitruz, quien viajaba desde abajo, para el lado de Bahía Blanca, Patagones. Ya sabía que por ahí ya estaba mansita la gente. Ya no le hacían nada a la paisanada ni a la indiada tampoco. Ya estaban todos bien, trabajando. Después salieron y llegaron al Pullmarí y allí vinieron a nacer todos los hermanos.”



Henri Cartier-Bresson - The Impassioned Eye

Dirección: Heinz Bütler
Guión: Heinz Bütler
Producción: Heinz Bütler,Wolfgang Frei, Agnes Sire
Fotografía: Matthias Kälin
Montaje: Anja Bombelli  
Produce:  Xanadu Film AG, Foundation Henri Cartier-Bresson, Neue Zürcher Zeitung (NZZ).
País de producción: Alemania
Año: 2003
Duración: 72 min.











"Fotografiar es colocar la cabeza, el ojo y el corazón en un mismo eje." 
Henry Cartier-Bresson.




Cartier-Bresson es un icono indiscutible de la fotografía del siglo XX. Su obra ha cambiado la forma de ver y trabajar de múltiples generaciones de fotógrafos. Esta es una mirada en alto contraste a las nueve décadas de vida de un genio de la lente.

        
Un apellido de leyenda

Un anciano observa embelesado una pintura medieval holandesa. Resopla con admiración. Señala con entusiasmo el rojo de un cuadro y sentencia: “La pintura es una meditación, la fotografía, una cuchillada”. Son escenas del documental Henri Cartier-Bresson: The Impassioned Eye (2003) de Heinz Bütler, una cinta que reúne una serie de conversaciones en las que el artista francés, ya nonagenario, se muestra como un hombre perfectamente lúcido, de una humildad extraordinaria.

Es difícil encontrar reseñas que hablen de él y no abunden en adjetivos grandiosos e hipérboles. Pieyre de Mandiargues lo llama “el más grande fotógrafo de la era moderna”. Roger Therond va más lejos y lo define como “Dios padre, el hijo y el Espíritu Santo”. Tal vez el perfil bajo y elusivo que el nativo de Chanteloup-en-Brie cultivó a lo largo de su vida se debe a esa fama desmesurada que lo acompañó durante décadas. Pero su sistemática huida de los reflectores sólo aumento su estatura mítica. Y es que en Cartier-Bresson se cruzan las virtudes de un artista de sensibilidad excepcional con un temperamento analítico, en un momento de la Historia donde justamente se necesitaba un fotógrafo con ese perfil.

La fotografía llevaba casi un siglo en la batalla por equipararse a las ‘artes mayores’, tratando de liberarse del estigma de ser un mero recurso de reproducción mecánica. Cuando apareció Cartier-Bresson a la mitad del siglo XX, Europa se encontraba lacerada por la guerra y con una atmósfera artística efervescente, con el surrealismo y la abstracción en el centro de un debate que cuestionaba las formas y los procedimientos en todas las áreas creativas. Henri salió a la calle y descubrió una aproximación nueva que sintetiza en un instante todas las cualidades de una imagen: dinamismo, composición, proporción y carga emocional.

Con él, la foto instantánea puede ser considerada arte con mayúsculas. Su larga vida estuvo dedicada por entero a una búsqueda estética sin par. El destino puso en sus manos una cámara y cumplió su recorrido con ella, enseñándonos en este proceso cómo el arte nace no en el medio ni la técnica, sino en la mente del autor que sigue su instinto de cazador de imágenes.



Cazador de instantes

Hijo de un próspero empresario textil, Henri Cartier-Bresson nació el 22 de agosto de 1908. A los cinco años, en el estudio de su tío Louis, un talentoso pintor, aspiró los aromas del óleo y encontró su vocación en las artes. Su elección profesional fue la pintura y a los 20 años comenzó sus estudios a nivel profesional con el pintor cubista André Lothe, compaginando el acercamiento a la pintura de vanguardia con frecuentes visitas al Louvre, donde analizaba las obras del Renacimiento y el Barroco. Fue una época de intensa formación estética. El joven Henri, lector ávido, se nutrió asimismo con textos de Dostoievski, Schopenhauer, Rimbaud, Mallarmé, Freud, Proust, Joyce, Hegel y Marx.

Hasta el final de sus días, el legendario galo se consideró más pintor que fotógrafo. “Amo la pintura”, comentó, “y en lo que concierne a la fotografía, no sé nada”. Una influencia decisiva fue su contacto con el movimiento surrealista, que buscaba lo onírico en lo cotidiano, empleando la cámara para registrar las anomalías de la calle. De este grupo Cartier-Bresson rescató la espontaneidad como filosofía artística. Pero la pintura no alcanzaba a llenar sus necesidades de expresión. En medio de esta encrucijada viajó a África; ahí se dedicó a la cacería, enfermó de gravedad y quedó profundamente impresionado por las duras condiciones de vida en el continente y así lo manifestó: “El aventurero dentro de mí se sintió obligado a dar testimonio de las heridas del mundo con un instrumento más rápido que un pincel”.

Inspirado por la obra del húngaro Munkacsi, autor de imágenes que congelaron movimientos rítmicos, el francés eligió la lente como nuevo instrumento. En esta tarea la tecnología conspiró a su favor y adoptó en 1932 una cámara Leica, la primera de tamaño reducido que resultaba una extensión del propio fotógrafo, permitiéndole perderse entre calles y multitudes con su herramienta a la mano. Henri contó entonces con una ligera, portátil y genuina trampa para atrapar instantes.


Ciudadano del mundo 

Cartier-Bresson viajó extensamente por Europa del este, España, la India y México (donde presentó su primera exposición individual). La fotografía se abrió paso a través de él, siempre guiado por su instinto, labrando mediante cada placa una fama que nunca persiguió con mayor afán del que puso en buscar el instante preciso de belleza efímera. Vivió entre los pobres, no fue dogmático pero tomó como suyos los movimientos sociales de resistencia al fascismo.

Al estallar la Segunda Guerra Mundial se unió al ejército, en la unidad de cine y fotografía. Fue capturado y durante tres años hizo labores forzadas para los nazis, hasta que escapó en 1943. De esta época provienen algunos de sus mejores retratos, en especial las misteriosas tomas del viejo maestro Matisse.

Al finalizar la guerra cofundó a la agencia independiente Magnum, ganando así su completa autonomía e iniciando proyectos de fotorreportaje con imágenes libres de cualquier afán tendencioso, poseedoras de una naturalidad nunca antes vista. Su periplo lo llevó a Oriente, ahí documentó los últimos días de la dictadura del Kuomintang y la etapa inicial del periodo maoísta. En esta etapa encontró la filosofía budista que lo influenciaría profundamente: perturbar la Naturaleza lo menos posible, y aprehender el mundo tal y como es, serían enseñanzas que integraría a su trabajo.

La vida de Cartier-Bresson tuvo episodios que rayan en lo mítico. En la India, le mostró su trabajo a Mahatma Gandhi, que observó conmovido la imagen de una carroza fúnebre. “La muerte”, musitó repetidamente el pensador hindú. Momentos después, Gandhi salió a orar y fue asesinado. Henri, en aquella ocasión como en muchas otras, fue testigo de la Historia.


Legado en Blanco y Negro

En 1952 Cartier-Bresson preparó un libro retrospectivo para el que redactó una serie de ensayos conocidos como El momento decisivo, textos en los cuales dejó un legado inconmensurable que recuperó el sitio de honor que tiene el instinto sobre la razón en la vida del artista. Describió “el momento decisivo” como el acto de poner “el ojo y el corazón en un mismo eje para robar el momento que se escapa”. Así enseñó que la técnica es indispensable, pero más aún lo es el arte de aprender a ver. No es la herramienta sino el fino instinto del creador el único capaz de traspasar lo habitual y llegar a lo mágico. Esto abre la puerta para el fotorreportaje como una forma de arte y enseña a las generaciones venideras que no hay nada como tener los sentidos abiertos a lo inesperado.

Desde mediados de los setenta, Cartier-Bresson se alejó de la cámara para volver progresivamente al dibujo y a la pintura, su primera pasión. Su personalidad única fue descrita en la pregunta del escritor galo Yves Bonnefoy: “¿Como podía componer una escena con tantos elementos transitorios en una imagen tan perfecta en su detalles, como misteriosa en su totalidad?”. Partes significativas que forman un todo de extraña perfección: más allá de las palabras quedan las fotografías de Cartier-Bresson, instantes inolvidables sellados para siempre en la historia del arte.




Los 10 mandamientos de Henri Cartier-Bresson sobre fotografía.
  1. Cuidar la geometría y composición.
  2. Se paciente.
  3. Viaja.
  4. Elige (y quédate con) una lente.
  5. Tomar fotos de niños.
  6. Se discreto.
  7. Mira el mundo como un pintor.
  8. No recortes tus fotos.
  9. No te preocupes por el procesado.
  10. Esforzarse por lograr mejores imágenes.



Fuentes de información: Artículo de Miguel Canseco publicado en El Siglo de Torreón, IMDB, Memoriando Fotografía, Fotografía Hoy., 5 Documentales sobre fotógrafos, Estudio de Pascual.


Henri Cartier-Bresson - Biografia de una mirada from Claudio Paredes on Vimeo.


Ver en Vimeo en V.O.
Ver en Youtube en V.O.S.E.
Ver en Youtube en V.O.S.E.
Ver en Vimeo en V.O.
Ver en Putlocker en V.O.

This Is Not a Film

Título original: In film nist (This Is Not a Film)
Dirección. Mojtaba Mirtahmasb, Jafar Panahi
Intervienen: Jafar Panahi, Mojtaba Mirtahmasb
Guión: Mojtaba Mirtahmasb, Jafar Panahi
Fotografía: Mojtaba Mirtahmasb, Jafar Panahi
Edición: Mojtaba Mirtahmasb, Jafar Panahi
Formato: HD,  Color
País de producción: Irán
Idioma: Farsi con Subs en Castellano.
Año: 2011
Duración: 75 min.














No filmarás, no escribirás guiones ni saldrás de tu casa. Esas son las pesadas barreras de la ley que caen sobre el director iraní mientras espera el veredicto del tribunal de apelación. Sin romper del todo las prohibiciones, se anima a narrar en primera persona el momento que está transitando, los llamados, la espera y cómo se imagina la realización de proyectos futuros. Un desafío, una queja, una toma de posición y una declaración de principios; todo eso en un film que anuncia no ser tal. ¿Cómo filmar y no hacer una película? ¿Cómo hacer sin hacer y sin romper la ley? A Panahi las ideas, las películas que nadie sabe si se harán, le brotan del cuerpo, las encuadra con las manos y las imagina frente a la cámara amiga de Mojtaba Mirtahmasb. Con una condena ya confirmada de seis años de prisión, que se suma a todos los impedimentos anteriores, este trabajo que llegó hasta nosotros a través de un pen drive escondido en una torta, se convierte en un reclamo de fuerza inigualable que da vueltas alrededor del mundo.



Esto no es una película de Jafar Panahi




Diario de a bordo y acto de resistencia a la vez, In Film Nist (This is not a film) de Jafar Panahi y Mojtaba Mirtahmasb, se presenta en las Proyecciones Especiales. La película, que ha llegado de forma muy discreta a Cannes junto a Be Omid E Didar de Mohammad Rassoulof, narra el cotidiano de un director de cine iraní, en espera de su veredicto.

Esta no es una película, claro que no. ¿Cómo podría serlo, si Jafar Panahi no tiene derecho a realizar películas? En marzo de 2010, el gobierno le acusa, junto con Mohammad Rassoulof, de preparar una película de propaganda en su contra. Los dos cineastas fueron condenados a seis años de cárcel y la sentencia les prohíbe hacer películas o salir del país durante los próximos 20 años. Los dos apelaron la decisión.

En In Film Nist (This Is Not a Film ), realizado en colaboración con el director Mojtaba Mirtahmasb, Jafar Panahi narra la espera del veredicto de la Corte de apelación, y al mismo tiempo ofrece una visión clara de la situación del cine iraní. "La esencia reveladora del arte permite que el artista supere sus problemas y transforme las limitaciones en tema de trabajo artístico a través del proceso de creación" escribieron los dos directores en una carta enviada al Festival de Cannes, el 5 de mayo.

Jafar Panahi, 50 años, es una de las figuras más influyentes de la nueva ola iraní. Sus películas, prohibidas en su país, han sido recompensadas en numerosos festivales: Caméra d'or en Cannes en 1995 por Badkonak-E Sefid, León de oro en Venecia, en 2000, por The Circle, Oso de plata en Berlín en 2006 por Offside…

El director participó por segunda vez en la Sección Oficial, luego de Crimson Gold, seleccionada en Un Certain Regard en 2003 y ganadora del Premio del Jurado. El año pasado, cuando estaba en prisión, fue invitado a formar parte del Jurado. Su silla permaneció vacía durante todo el Festival.

B. de M.


Fuentes de Información: Información y vídeo online por Documaniático, BAFICI, Artículo publicado en la web oficial del Festival de Cannes 2011, info y descarga directa en De Acá lo Bajas y/o en Arsenevich.


Ver directamente en VK.

Quitándonos, quitándome la máscara

Banksy

¡Hola a todos y todas!

Tras un largo proceso interno decidí, al fin, quitarme la máscara, tras más de cinco años dedicado, entre otras cosas, a mantener a flote el blog de Cine Documental "Naranjas de Hiroshima", una herramienta de aprendizaje a través del cine documental,  de forma anónima e individual, aunque proclamándola siempre de forma colectiva.

Antes que nada, daré mis razones para el anonimato, en el que uno se ha sentido siempre muy a gusto.  El trabajo de Naranjas de Hiroshima parte del compartir, estaba en un proceso de autoaprendizaje sobre el cine documental y un blog se me presento como la herramienta perfecta para, tras localizar obras online e información sobre ellas, tenerlas a mano y poder compartir esa información. En seguida, el blog comenzó a recibir visitas y a tener sus primeros seguidores, tendencia que no ha decrecido en estos años y que agradezco profundamente. Sin embargo, mi trabajo detrás de todo esto se reduce a buscar, localizar, de vez en cuando subir cine documental y por supuesto encontrar la mejor  información sobre el tema, ya que nunca he pretendido ser critico cinematográfico y la verdad, ya hay mucha gente con talento dedicándose a ello. Además de llevar todo el tema de diseño, publicación y difusión, he podido recibir más de lo que mi esfuerzo ha dado, en estos más de cinco años y a pesar de desoír a mucha gente que me lo pedía, jamás gane ni un solo céntimo con este proyecto, es más, además de invertirle mucho tiempo, le he tenido que invertir dinero, por suerte he decir que ha sido poco.

Así, porque la única razón era compartir, recogiendo de aquí y de allí, el trabajo de otros, no vi la necesidad de salir del anonimato, porque en el fondo siento que lo que sale de Naranjas de Hiroshima es un trabajo en común, este año abrí  la publicación abierta y desde hace ya mucho tiempo me llegan al correo electrónico muchos documentales por vía de sus directores o productores para que lo publique en el blog.

Como no, agradezco a todos, individualidades y colectivos, que de una forma u otra han colaborado con Naranjas, que han aportado, comentado, difundido.



continua leyendo en el blog de "El Abordaje de las Ideas"






The Thin Blue Line


Director: Errol Morris
Producción: Brad Fuller, David Hohmann, Lindsay Law, Mark Lipson, Gary McDonald 
Guión: Errol Morris
Fotografía: Robert Chappell, Stefan Czapsky
Edición: Paul Barnes
Intervienen: Randall Adams, David Harris
Música: Philip Glass
Distribución: Miramax Films  
Año: 1988
País de producción: E.E.U.U.
Idioma: Inglés con subtítulos en castellano.
Duración:  103 min.










"The Thin Blue Line, se basa firmemente en las convenciones de la entrevista con todas sus afinidades con la confesión, pero también dirige la atención del espectador hacia las tensiones que surgen cuando una declaración se contradice con otra. El director Errol Morris hace hincapié hasta tal punto en estas contradicciones que la apelación al testimonio como un índice de «lo que ocurrió en realidad» cae de lleno en las redes de una liturgia de afirmaciones de autojustificación mutuamente contradictorias. Sin embargo, ninguno de los personajes puede, por definición, compartir este patrón general. Y en el caso del protagonista, Randall Adams, que cumple cadena perpetua por el asesinato de un agente de policía que él jura que no cometió, la propia noción de un patrón semejante amenaza con atrapar sus propias declaraciones de inocencia dentro de un barboteo de afirmaciones cuestionables y enfrentadas. Morris dramatiza la búsqueda de pruebas y subraya lo incierto de las existentes. Nos recuerda qué todo documental elabora los puntos de referencia probatorios que necesita devolviéndonos, una y otra vez, al lugar de los hechos por medio de una reconstrucción que destaca aspectos sugerentes, evocadores pero tam~ bien completamente cuestionables del evento (como un batido que surca el aire en cámara lenta o las luces traseras de un coche mantenidas en primer plano mientras la identidad del asesino sigue siendo del todo incierta). Aunque es realista en muchos aspectos, esta película bloquea el supuesto «natural», durante mucho tiempo indiscutido, de la correspondencia directa entre el realismo y la autenticidad dejas, afirmaciones acerca del mundo."

Bill Nichols .- La representación de la realidad: cuestiones y conceptos sobre el documental.- "Modalidades documentales de representación " (Pág. 94).



Documental Social – The Thin Blue Line de Errol Morris


Errol Morris nos presenta en este documental un nuevo género o estilo que es un Film Noir documental. En ella utiliza elementos de ficción combinado con el documental que resulta en un nuevo estilo. Randall Adams y David Harris son posibles culpables del asesinato de un policía. El caso está cerrado, Randall está en la cárcel. En los testimonios de la película se culpan uno al otro, pero ¿quién está diciendo la verdad?

Este documental utiliza varios recursos para lograr sus objetivos. Primero utiliza entrevistas, que son muy importantes porque la historia se cuenta a través´de estos testimonios. Es por eso que Morris tiene una técnica para entrevistar en la que no conoce al entrevistado para que no haya prejuicios.

Otro recurso importante y efectivo son los reenactments. Formalmente es como un programa. Estos se enfocan en detalles, cosas, objetos que funcionan como un recuerdo visual que va de la mano con el momento del que se está dando testimonio. Por ejemplo, si el entrevistado dice, estaba fumando, la primera imagen que viene de ese recuerdo probablemente no es un full shot de esa persona fumando, sino el cenicero. Durante el reenactment evita mostrar las caras. Esto es muy efectivo porque no hay distanciamiento de si se parecen o no los actores. Los reenactments cambian con cada testimonio. También funcionan porque dan veracidad, están hechos como ficción, tienen una buena foto y es buen material visual para intercortar a las entrevistas. La única toma que me salta es una foto de una pistola que gira, la hubieran filmado, ya que sale del discurso. Una ventaja o desventaja es que se nota que hay un gran presupuesto detrás.

La estructura es casi de ficción. Se vuelve muy dramática porque los entrevistados y testigos se contradicen, provocando constantes contrapuntos. La película no es didáctica, no empieza con un argumento, el espectador lo va concluyendo. Va cambiando el punto de vista del espectador, pasa de culpar uno a culpar al otro. El espectador va viendo la película como un investigador o detective que va descubriendo la verdad.

Las voces principales son Randall Adams y David Harris. Randall actúa, sabe que se tiene que presentar de una forma. Es agradable a la cámara, pero también está resentido, ya que estaba sentenciado a muerte. David se muestra carismático. Es muy listo y cuida lo que dice. Es un personaje que no horroriza, por lo que es más impactante que sea el culpable. Cuando confiesa en la grabación, no lo hace directamente, lo dice dándole vueltas. La película no nos muestra más porqués sobre la relación entre los dos, ya que se vuelve un poco extraño su episodio, sin embargo, el género que maneja, Film Noir, el principal objetivo es resolver el misterio del crimen, por lo que no sale de su discurso.

El documental nos refleja que un sistema judicial no puede ser perfecto. Es por eso que al ayudar la película a salir a Randall de la cárcel, se volvió un activista en contra de la pena de muerte. *2


Fuentes de información: *1 Fama2, *2 El Documental y yo, por Raquel Peralta, Wikipedia.