• Siguenos en las redes sociales. Facebook y Twitter.
  • Visita nuestra nueva tienda donde tenemos algunas de nuestros nuevos y viejos diseños
  • Las licencias Creative Commons, nacen para compartir y reutilizar las obras de creación bajo ciertas condiciones. Con las licencias Crative Commons, el autor autoriza el uso de su obra, pero la obra continua estando protegida. Frente al COPYRIGHT que quiere decir “todos los derechos reservados”, las Creative Commons proponen “algunos derechos reservados”.
  • " Posters Cine Documental Diseñados por NAranjas de Hiroshima en su 10º Aniversario"
  • Ahora ya puedes publicar tu documental en Naranjas de Hiroshima
  • Cine documental cubano, con especialidad en los 60´s y 70´s
  • Un documental sobre la cultura audiovisual, un viaje por las vías oficiales y subterráneas del mundo del cine en la Ciudad de México. Producido por Naranjas de Hiroshima
  • "Un país que no tiene cine documental es como una familia sin álbum familiar." Patricio Guzmán
  • "Nosotros no hacemos films para morir, sino para vivir, para vivir mejor. Y si se nos va la vida en ello, vendrán otros que continuarán." Raymundo Gleyzer, 1974
Mostrando entradas con la etiqueta Tecnología. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tecnología. Mostrar todas las entradas

100 Watts 120 Volts

Título original: 100 Watts 120 Volts
Dirección: Carson "Kit" Davidson
Producción:
País de producción: Estados Unidos
Año: 1977
Duración: 06:23 min.




















"100 Watts 120 Volts" sigue la fabricación de bombillas Duro-Test de 100 vatios en todas las etapas de su montaje, mientras el cuello, filamento y envoltura se combinan en una maquinaria de producción del siglo XX extrañamente bella.

"La producción mecanizada de las bombillas Duro-Test se filma como un conjunto de danza para el Tercer Concierto de Bach de Brandemburgo, con filamentos coreografiados, vidrio y metal, que se combinan en un final dinámico. Fue recogido por un comité gubernamental que intentaba fomentar la producción de temas cortos, y se exhibió en teatros a nivel nacional."


Fuentes de información: Archive.org (información y descarga), Afana.org, Hackaday,



Lo And Behold, Reveries Of The Connected World

Título original: Lo and Behold, Reveries of the Connected World  
Dirección: Werner Herzog 
Guion: Werner Herzog 
Música: Mark Degli Anotoni 
Fotografía : Peter Zeitlinger 
Intervienen: Kevin Mitnick, Lucianne Walkowicz  
Productora: Tree Falls Post, Saville Productions
Año: 2016 
Duración: 98 min. 
País: Estados Unidos 












El documental del realizador teutónico Werner Herzog explora la evolución cuántica del internet a lo largo de las últimas décadas y la relación simbiótica que ha forjado con la humanidad.

 


Como sus demás documentales, Lo and Behold, Reveries of the Connected World (Lo and Behold, Reveries of the Connected World, 2016) es más un ejercicio lúdico que didáctico. Herzog posee una inagotable fascinación por casi cualquier cosa - volcanes, osos grizzli, aviadores, cavernas, la pena de muerte, accidentes de tránsito, espejismos - y en su sabiduría es capaz de capturar el aspecto sublime y patético de cualquier tema. Nunca va al mensaje obvio o la verdad absoluta, está más interesado en contagiar entusiasmo por aquello que cotidianamente damos por sentado.

Lo and Behold, Reveries of the Connected World hace un repaso de la historia del internet, la cual presenta paralelismos interesantes con la de la humanidad. Dividido en diez capítulos, el film va desde la prehistoria de las computadoras monolíticas, pasando por la aparición de inteligencia primitiva, la edad oscura del miedo y la superstición (los peligros de la interconectividad), un renacimiento artístico y científico (Elon Musk es uno de los entrevistados) y eventualmente la inquietante era de la autosuficiencia tecnológica.



Herzog no está ni a favor ni en contra de las nuevas tecnologías, y su documental intenta cubrir la amplitud de la experiencia humana: desde algunos de los “pioneros del internet” a ingenieros robóticos, matemáticos, inventores, astrónomos, gamers, hackers, adictos y abstemios.

El recorrido de Herzog lo lleva a lugares tan inusitados como un hogar permanentemente enlutado por la humillación cibernética de uno de sus miembros, un centro de rehabilitación para viciosos, un laboratorio donde unos robots juegan futbol… por cada nueva parada Herzog ramifica su búsqueda en veinte nuevas direcciones, quizás en imitación de la narrativa hipertextual de la red, siempre deseoso de abarcar más.




Esto suena a megalomanía pero el objeto de la película, en definitiva, es demostrar cuan innumerables son las formas en las que la experiencia humana se ha visto irrevocablemente alterada por nuestra simbiosis con el internet a medida que vamos depositando partes de nosotros en la realidad virtual (y cómo una inteligencia artificial con plena conciencia es posible, eventualmente, en la medida en que un error cometido por una máquina es asimilado por todas las demás - algo patentemente imposible para el ser humano).



Lo and Behold, Reveries of the Connected World es el tipo de película cuyo objetivo es producir en el espectador la mayor cantidad de preguntas posibles más que responderlas. *1