sábado, 21 de enero de 2017

El Palacio Negro de Lecumberri

Título original: Lecumberri (El palacio negro)  
Dirección: Arturo Ripstein 
Guión: Arturo Ripstein, Margarita Suzan, Miguel Necoechea, José Emilio Pacheco, Tomás Pérez Turrent. 
Música: Guillermo Zuñiga, Arturo Casas, Enrique Marín, Roberto Tello, J. M. Alvarado 
Fotografía: Tomomi Kamata
Productora: IMCINE / Centro de Producción de Cortometraje / Estudios Churubusco Azteca S.A.
País de producción: México 
Año: 1976 
Duración: 110 min. 











El 24 de abril de 1976 cuatro hombres escaparon de la Cárcel Preventiva de la Ciudad de México, mejor conocida por sus dos nombres alternativos: Lecumberri, el nombre que una de las calles vecinas de la prisión había tomado de un noble español, y el palacio negro, imagen de connotaciones diversas, ninguna de ellas agradable. La fuga sirvió de motivo para el cierre de un lugar que fue testigo de buena parte de la historia mexicana del siglo XX: allí fue asesinado Francisco I. Madero por orden de Victoriano Huerta, encerrados los hombres de Carranza, de Villa y de Zapata; allí pasaron sus días ladrones, asesinos y militantes de izquierda. Ripstein se enfrenta a este espacio de manera distante, como muestra del minucioso registro de la burocracia carcelaria, pero sin renunciar por ello a la empatía.*1




Rispstein retrata en este documental el funcionamiento de Lecumberri poco antes de que dejara de funcionar. No es tanto un documental de denuncia ante las atrocidades que surgían ahí, es más como un documento que invita a la reflexión del sistema judicial y penitenciario en México así como un retrato del edificio que atestiguó grandes cambios en México.

Lecumberri fue construido bajo la estructura de un panóptico que implica una estructura circular en la cual los sujetos pueden ser observados, pero no saben en qué momento realmente lo son. Esta sensación es transmitida a través del documental ya que vemos claramente lo que ocurre. Ripstein echa mano de diversas técnicas para construir el documental. Tiene cierto grado de humor dadas las coincidencias del montaje y las reacciones de las personas ante la cámara. Cuenta con muchas entrevistas que cuentan cómo es la estadía en Lecumberri y las razones por las cuales se encuentran ahí. Por tal motivo, hay un sinnúmero de voces, pero las oficiales están un tanto diluidas debido a que los que llegan a aparecer sólo hacen su parte en el proceso y se muestran como simples burócratas haciendo su trabajo. 

La estructura documental parece ser redonda, aún si comienza con la fuga del penal,  en el sentido de que inicia con el ingreso de algunos presos al palacio y termina con la salida de otro. Sin embargo, en medio, trata de abarcar lo más posible del funcionamiento de Lecumberri y de las personas que lo habitan. Lo primero que sabemos es que puedes acabar en prisión incluso por chocar en tu coche, lo que nos muestra una situación un tanto patética dentro de la sociedad, porque sabemos que realmente es por la imposibilidad de pagar un seguro o los daños. Después de eso, vemos las tipificaciones de los delitos dentro del penal y es curioso como se habla libremente de presos políticos. Un secreto a voces pero no es algo de lo que se hablaba tan libremente. 

Lecumberri se presenta como una especie de microsociedad, pero caducada en el sentido de que le cuesta integrar por su capacidad los nuevos conceptos penales de reintegración a la sociedad. Aún así vemos como los presos con dinero pueden acceder a una mejor celda, evitar castigos y gozar de otros privilegios. Otra muestra clara de la corrupción del sistema. Le es imposible retratar los abusos entonces echa mano de la recreación y hace que quede muy claro que es una recreación de los castigos de los presos. *2


Producción:  El documental se realizó por encargo del gobierno del presidente Luis Echeverría Álvarez (1970-1976) y de su hermano Rodolfo Echeverría Álvarez, director de cinematografía, con la consigna de registrar los últimos momentos de Lecumberri como cárcel a raíz de la reforma del sistema carcelario del estado mexicano, que buscaba la rehabilitación social de los reclusorios existentes. Concebido inicialmente como un cortometraje, el proyecto creció hasta convertirse en un largometraje documental. 

Guionistas:  El guion fue escrito por Arturo Ripstein, Margarita Suzan y Miguel Necoechea, con colaboraciones de José Emilio Pacheco y Tomás Pérez Turrent.  

Durante la filmación del documental Lecumberri albergaba a más de cinco mil reclusos; entre ellos se encontraban activistas políticos, encarcelados en las mismas condiciones que los convictos por otros crímenes.

Ripstein trató de entrevistar a un gran número de internos; sólo cuatro de ellos, presos por su militancia política, accedieron a colaborar con el director. Años después, Ripstein retomaría los testimonios de estos cuatro reclusos para realizar otro documental: Los héroes y el tiempo.

Temas: Para Ripstein, una prioridad era retratar el movimiento de izquierda de la época.  

Según el crítico de cine Paulo Antonio Paranaguá, El Palacio Negro presenta el contraste entre los representantes del discurso oficial (el orden burocrático, los uniformados) y la humanidad de los reclusos, y las canciones que estos interpretan en algunas escenas.

Estreno:El palacio negro se estrenó el 2 de noviembre de 1977 en el Salón Rojo de la Cineteca Nacional, dentro del ciclo Nuevo Cine Mexicano.*3

Fuentes de información: Filmin Latino *1, Diario Documental *2, FilmAffinity, mxcity.mx, Wikipedia *3.



 
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