lunes, 19 de marzo de 2007

Lost In La Mancha

Dirección y guión: Keith Fulton y Louis Pepe.
Intervención: Terry Gilliam, Jean Rochefort, Johnny Depp, Tony Grisoni, Phil Patterson, René Cleitman, Nicola Pecorini, José Luis Escolar, Barbara Perez-Solero, Benjamín Fernández, Andrea Calderwood, Ray Cooper, Vanessa Paradis, Gabriella Pescucci.
Producción: Lucy Darwin.
Música: Miriam Cutler.
Montaje: Jacob Bricca.
PaísesReino Unido y USA.
Año2002.
Duración93 min.













La película que nunca existió

El sueño quijotesco de Terry Gilliam de llevar al cine al personaje creado por Cervantes acabó en fracaso. Ahora puede verse en pantalla grande cómo se gestó la tragedia



En un lugar de Navarra, de cuyo nombre Terry Gilliam no querrá ni acordarse, comenzó hace cuatro años el rodaje de una película, 'El hombre que mató a Don Quijote', que pretendía narrar las hazañas del ingenioso hidalgo de La Mancha. Pero los elementos se aliaron en su contra y la película se canceló después de sólo seis días de rodaje. El 19 de noviembre llega a las pantallas españolas lo único que pudo salvarse del proyecto de Terry Gilliam por tierras españolas: un documental, ¡el cómo no se hizo la película!

Conocíamos inventos cinematográficos recientes como las precuelas o los episodios 1, (véase 'El exorcista: el comienzo' o 'El episodio 1 de la Guerra de las Galaxias'), incluso los making off, pero lo que era inédito hasta el momento era el un-making off, es decir, el cómo no se hizo lo que podía haber sido una gran película. Este género ya es una realidad tras el trabajo de Keith Fulton y Louis Pepe, los responsables de esta especie de documental que ofrece una mirada única a la más dura realidad de hacer un largometraje, con dramas que van desde los conflictos personales a tormentas épicas. Si quieren ver cómo se desintegra una película, no se pierdan 'Lost in La Mancha'.

El rodaje maldito

La aventura comenzó en septiembre de 2000, cuando las cámaras empezaron a rodar en las Bárdenas (Navarra) la adaptación de Terry Gilliam, uno de los miembros de los míticos Monty Python, de las aventuras de Don Quijote. La película iba a estar protagonizada en sus papeles principales por Jean Rochefort (Don Quijote), Johnny Deep (Sancho Panza) y Vanesa Paradis (Dulcinea).

A este punto se había llegado no sin dificultades (10 años de desarrollo del proyecto, una serie de productores y dos intentos previos de empezar la película), pero los 32 millones de dólares de presupuesto para la financiación hacían posible el sueño de Gilliam. Lo que ni éste y ni el resto del equipo se esperaban era que al poco de empezar el rodaje se cebara con ellos, como si de auténticas plagas bíblicas se trataran, una serie de tragedias naturales y materiales que finalmente darían al traste con el proyecto de 'El hombre que mató a Don Quijote'.

Los estruendosos aviones del ejército español sobrevolando el cielo en pleno rodaje, los caballos sin entrenar, las tormentas apocalípticas en las Bárdenas, que se llevaron por delante los decorados y dañaron seriamente los equipos, y la doble hernia discal de la que adoleció Jean Rochefort, el actor principal, cabalgando sobre Rocinante, entre otros imprevistos, obligaron a Gilliam a los seis días de rodaje a abandonar su sueño.

El documental

Todo este cúmulo de desgracias fueron recogidas paso a paso por la cámara de Keith Fulton y Louis Pepe, los realizadores a los que Gilliam había encomendado la tarea de ir documentando el proceso de creación de su película. Pero en función de cómo iban transcurriendo los acontecimientos, lo que en principio iba a ser la crónica de una película paso a paso, se fue convirtiendo en el testigo directo del derrumbe de una gran producción cinematográfica.

Esta cinta terminó tomando vida propia y haciéndose independiente del proyecto de Terry Gilliam y, tras la suspensión del rodaje de 'El hombre que mató a Don Quijote', se convirtió en el único testimonio gráfico de la película que podía haber sido, pero no fue.

Fulton y Pepe se encontraron con más de 80 horas de filmación y entrevistas en las que podía descubrirse claramente la causa de la muerte de la producción de Gilliam. Storyboards del director, lecturas del guión de Gilliam, las pruebas de cámara de los actores principales y el escaso metraje que se conservaba de los seis días de rodaje componen el material de 'Lost in La Mancha', concentrado en 90 minutos.

Convertido en un documental al uso, y con Jeff Bridges como narrador, durante 2002 la cinta se paseó por distintos festivales internacionales, incluso llegó a proyectarse en San Sebastián, pero hasta este momento Lauren Films, la distribuidora de la cinta en España, tal vez por su situación de suspensión de pagos, no había podido estrenarla comercialmente en nuestros cines. Ahora llega a algunas salas españolas en versión original subtitulada.

Sólo así podremos ver a Terry Gilliam luchando por su causa cual Quijote, en un proyecto que parece arrastrar una maldición. Antes de Gilliam, Orson Welles también tuvo que enfrentarse a la amarga experiencia de abandonar el rodaje de uno de los proyectos que había afrontado con mayor ilusión: el de aproximarse cinematográficamente a este clásico de la literatura universal. Ni la batalla de Don Quijote contra los molinos de viento fue tan dura...


Fuentes de información: "La película que nunca existió" por Sandra Vicente publicado en Metropoli de El Mundo La Butaca