viernes, 23 de enero de 2015

8º Aniversario Naranjas de Hiroshima



El 23 de enero de 2007 abrí un blog, en esas fechas cree varios diferentes, aunque con conceptos similares, compartir información y cultura, sin ningún tipo de ánimo de lucro, venía de varios años de trabajar en diferentes campos de la producción cinematográfica y algo de televisión, pero gracias a un buen amigo, me metí de lleno al mundo del Cine Documental, así con mayúsculas, por como me toco la fibra, siendo cinéfilo desde siempre, el Cine Documental trastoco mi forma de ver y sentir el cine, poco a poco además, cambio mi forma de participar en el cine.

Mucho ha llovido desde entonces, y sin ponerme mas nostálgico de lo que estoy por estos días, he de decir, que a pesar de todo lo que me ha aportado este proyecto en todos estos años, en mil tipos de diferentes formas, vinculación con otros proyectos colectivos y/o personales, la gente que he conocido en lo personal y en lo virtual, lo aprendido y lo que queda por aprender.

Pero a pesar de todo, no puedo, ni quiero ser positivo, desde aquel lejano, o no tanto, año de 2007 mucho ha sucedido en, con y por Internet. Nuevas leyes mas viejas que las anteriores, filtraciones, personas muertas, encerradas, confinadas, cultura muerta y desaparecida, miles de blogs, webs y foros cerrados, concentración de servicios y contenidos, el fin de la privacidad y de la libertad en la red, la verdad, a pesar de lo mucho que ha evolucionado Internet a nivel tecnológico, parece, que hemos retrocedido en acceso a la información y en libertades individuales y colectivas. Hoy en día en países como España te encarcelan por un tuit, en países como México, te puede encarcelar y matar por lo mismo.

Grandes monstruos como Google, ya casi lo controlan todo y lo peor es que hasta yo mismo tengo todo dentro de sus servidores, o redes sociales como Facebook que por un lado te conectan con muchos proyectos, con mucha gente, te dan facilidades y difusión, pero a la vez hacen de embudo y controlan todos los contenidos a compartir. Se perfectamente las incoherencias que usar todo esto conlleva, pero hasta ahora han sido mas los beneficios que los disgustos, igual que se que cualquier día podrán cerrar mis cuentas y borrar todos mis contenidos, por ello, esta vez, además del libro anual, que llevo publicando desde hace cinco años en cada aniversario de la web, dejare el contenido de la web completo para leer, usar, cambiar y replicar. Por desgracia, este año no he podido publicar el libro digital con todo lo publicado desde el 23 de enero de 2007 hasta este hoy 23 de enero, el servicio web que he usado todos estos años fallaba y dejaba mucho contenido fuera, así que he decidido sacar uno con lo publicado en este último año, que aunque se que cada vez publico menos, ha quedado con unas 106 páginas, que tampoco esta mal, ademas, como no podía ser de otra forma, comparto los enlaces a los libros de los años anteriores.

Si hay algo realmente positivo que he experimentado todos estos años haciendo de dealer cultural, ha sido no solo comprender la importancia de compartir para aprender, sino de que hay que compartir mas y mejor, es decir, la industria cultural lleva siglos viviendo a nuestra costa, y por mucho que nos intenten vender historias, la cultura mas sana es la que nos acerca a las personas y no a las corporaciones multinacionales, que hoy nos están robando no solo la cultura o la identidad, sino que nos siguen robando el territorio, la libertad, la vida.

La Cultura Libre es abierta, con lo que es más de difícil de definir, de explicar, de comprender, pero en el fondo, es más fácil de ejercer, de producir y de expandir. La cultura libre no solo es el Copyleft o las licencias Creative Commons, no solo es lo contrario al Copyright, no solo es el Dominio Público, va mas allá de leyes o trámites burocráticos, la cultura siempre ha sido libre, lo raro, lo difícil es lo otro, lo que ha hecho que en los últimos siglos no sea la cultura, la obra, el creador o el público, los protegidos, sino que han sido los impresores, los productores y los exhibidores los grandes beneficiados, y hoy en día tenemos lo que ellos quieren que tengamos y no lo que todos y todas deberíamos tener, acceso a la cultura, a la información, a la libertad de pensamiento.

Yo no tengo soluciones, ni grandes consejos, y esta vez no voy a contaros mi vida, eso ya lo hice en capítulos anteriores 1. Así que solo pido que nos lo pensemos dos veces antes de seguir dejando que la tecnología controle que vemos, cuando y porque. Naranjas de Hiroshima es solo una gota mas en el océano de información que es Internet e Internet no es aun gran cosa en la gran mayoría de gente del planeta que ni tiene acceso a agua corriente o luz eléctrica. Pero Internet y la tecnología si deberían ser herramientas para cada vez haya mas gente con acceso a la cultura universal, además de a la propia.

Este 2015 empieza bien, tampoco era difícil con lo malo que fue el año anterior respecto a todo esto, la libertad y el acceso a la información en la red. Por ahora ya han comenzado proyectos tan interesantes y esperanzadores como Outernet y Makusi.tv. Así que a pesar que vivimos tiempos oscuros, al menos siguen apareciendo luces y caminos a seguir.


Muchas gracias por leer, ver y hacer Naranjas de Hiroshima conmigo, y sino, como dijo Raymundo Gleyzer: Y si se nos va la vida en ello, vendrán otros que continuarán...

Abrazos.


Luis Iborra
Naranjas de Hiroshima


Piratas y otros cuentos para un documental libre. / Subversiones 


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