martes, 4 de marzo de 2014

30 años de oscuridad



Director: Manuel H. Martín 
Guión: Jorge Laplace
Productor: Olmo Figueredo González-Quevedo Compañía productora: La Claqueta, Pizzel 3D e Irusoin 
Productores Ejecutivos: Miguel A. Reina, Enrique F. Guzmán, Marta Jiménez, Fernando Larrondo 
Jefes de Producción: José Carmona, Ángel Serrano, Sara Gómez 
Director de Animación: Juanma Suárez 
Director Creativo: Miguel Serrano 
Música: Pablo Cervantes 
País de producción: España 
Año: 2012 
Duración: 85 min. 
Web oficial: http://www.30yearsofdarkness.com/es.php










La película

30 años de oscuridad no es un documental sobre la Guerra Civil española. Va más allá. Habla de los años posteriores a la guerra y en este sentido no se trata de uno de los documentales que se acercan al conflicto bélico. Lo peor de las guerras no está solamente en las víctimas que causan, sino en las consecuencias que provocan. Como otros países, España vivió una etapa de régimen dictatorial que pisoteó los derechos humanos. Y, mientras ante el mundo se mostraba un país que vivía un proceso de modernización, en el interior de las casas de los “topos” se vivía el auténtico drama de la pérdida de la libertad.

Los historiadores nos han dicho que la Guerra Civil española terminó en 1939. Para los “topos” la guerra terminó mucho más tarde, treinta años después, en 1969, cuando un documento publicado en el Boletín Oficial del Estado “perdonaba” los supuestos “crímenes” que habían cometido.

30 años de oscuridad habla de cómo afecta la guerra a las familias, sean del bando que sean. Los personajes van desde aquellos que estuvieron claramente implicados políticamente, hasta los que se sintieron encerrados en medio de una lucha fratricida que no entendían. 30 años de oscuridad es, ante todo, una historia de supervivencia. Y en este sentido plantea una mirada universal hacia una problemática local.

La historia de los llamados “topos” españoles tiene un paralelismo con otros conocidos “encierros” provocados por la represión. La adolescente Anna Frank estuvo escondida junto a su familia durante dos años y medio en Amsterdam; el soldado Soichi Yokoi permaneció 28 años en una caverna sin saber que la II Guerra Mundial ya había acabado; el activista político Nelson Mandela permaneció en prisión durante 27 años, víctima del apartheid; la líder opositora birmana Aung San Sun Kyi fue liberada a finales de 2010 tras pasar 15 años de arresto domiciliario. La historia de los “topos” sigue siendo actual. *1



Sinopsis

Tras el final de la Guerra Civil, Manuel Cortés, antiguo alcalde de la localidad malagueña de Mijas, no tuvo ocasión de escapar de España. Tras un largo y peligroso camino de regreso a casa, consiguió llegar de noche a su casa sin ser descubierto. Su mujer, Juliana, le advirtió de los numerosos fusilamientos que se estaban llevando a cabo en el pueblo. Ambos decidieron abrir un pequeño hueco en la pared donde Manuel podría esconderse. Manuel Cortés nunca pudo imaginar que aquel pequeño espacio tras la pared se convertiría en su cárcel particular durante 30 años.

Esta es la historia de los llamados “topos de la posguerra”, que tuvieron que sacrificar una vida entera para huir de la represión. *1





REIVINDICANDO LA MEMORIA HISTÓRICA

“Hay que recuperar, mantener y transmitir la memoria histórica, 
porque se empieza por el olvido y se termina en la indiferencia”. 
José Saramago

Sin duda uno de los objetivos de 30 años de oscuridad es el de reivindicar la memoria histórica, aparcada ahora aún más por las instituciones, abocando su avance a iniciativas privadas y altruistas. En su intento por visibilizar lo sucedido en España durante la dictadura fascista, 30 años de oscuridad cambia aquella socorrida pregunta retórica de “¿hay en Alemania calles y monumentos a Hitler?” por la sentencia “todo el mundo conoce a Anna Frank pero nadie sabe que esto pasó aquí durante el franquismo”. Aportar luz mediante los testimonios de aquellas historias es el propósito de este documental, batallar para que no se olvide lo que supusieron los cuarenta años de dictadura para buena parte de la población española, homenajear a quienes sufrieron el exilio interior, documentar lo acontecido para que se sepa y no se repita. De este modo, 30 años de oscuridad acomete una doble tarea histórica: recorrer la gran Historia a través del camino que adoquinan las otras historias, las pequeñas historias que cimentan a la grande, las anónimas, cotidianas y enmudecidas, la de los “topos”.

En esa labor de recuperación de esas historias silenciadas, el documental se cuestiona sobre cómo habían vivido y sobrevivido todos estos “topos”, a la vez que da voz a la pregunta de sus protagonistas: ¿había valido la pena vivir de aquella manera? Con ese doble cometido hace un recorrido paralelo por esos 30 años en España a través de los 30 años de encierro de los topos, por sus dramas personales y familiares, sus miedos, sus enfermedades, pesadillas, dudas, frustraciones, depresiones, locuras, cegueras y suicidios.

En un punto de la cinta Jesús Torbado dice que a los topos “el miedo les quita la categoría de héroes pero no por ello fueron menos víctimas que otros”. Recuperación de la memoria, sin revancha pero con reconocimiento, con justicia.


NOVELA GRÁFICA Y DOCUMENTAL 

Uno de los grandes atractivos de 30 años de oscuridad es su elección por un formato híbrido que mezcla entrevistas reales con ilustraciones que - mediante la técnica motion comic o novela gráfica animada - recrean los acontecimientos. A través de la creación de imágenes irreales se logra recuperar y representar estampas y situaciones reales que de otra manera serían imposibles de recrear por la ausencia de material. Paradójicamente, a través de un artificio se llega a una narración poderosísima de la realidad. Así 30 años de oscuridad logra combinar alardes estéticos con momentos de gran tensión narrativa y contagio claustrofóbico, sin por ello abandonar el tono verosímil y riguroso.

Aunque esta obra puede ser considerada de animación –senda en la que el cine documental tiene ya mucho recorrido- el mundo al que debe más es al de la novela gráfica. Así pues, 30 años de oscuridad traslada al cine documental una estética y una técnica que evoca más a las obras desarrolladas con éxito en el llamado noveno arte. Entre este éxito muchos coinciden en considerar paradigmático el trabajo de periodismo de investigación que Joe Sacco desarrolla y reúne en sus Reportajes, a cuya estela han ido brotando muchos otros ilustradores que han sabido beber de la no ficción, ya sea ahondando en la investigación histórica como Paco Roca (Los Surcos del Azar), en la etnográfica como Baudoin y Troubs (El sabor de la tierra o Viva la vida), o en la periodística como Robert, Lindingre y Astier (la serie El Negocio de los negocios) o Guy Delisle (Pyongyang o Crónicas de Jerusalén) por mencionar a algunos.

Fuentes de información:  *1 Web oficial de 30 años de oscuridadAlejandro Sanz Angulo para Naranjas de Hiroshima.




Ver en Documaniatv.

2 comentarios:

jordim dijo...

Pues tiene pintaza, me lo voy a apuntar.

paginas web en cali dijo...

Súper interesante!!