miércoles, 8 de enero de 2014

Primer Cuadro

Título original: Primer Cuadro. Tepito, la Merced y la Colonia Morelos.
Director: Óscar Menéndez.
Guión: Óscar Menéndez.
F en C.: Guillermo Rosas.
Música: TILCOM.
Edición: Carlos Salgado.
Con: Testimonios: Vecinos del barrio de Tepito.
Productor: Mercedes Pedrero.
País de producción: México
Año: 1979
Duración: 85 mins.










En la parte norte de la Gran Tenochtitlan surgió un asentamiento humano que actualmente se llama Tepito. En esas calles, José Guadalupe Posada se nutría para producir el gran arte del grabado mexicano. Actualmente esta zona representa una de las pocas que conserva un carácter y una cultura popular. Es tan solo una parte del primer cuadro de la ciudad, donde grupos de jóvenes luchan por rescatar su cultura ante la desaparición de los antiguos barrios.*1



Como ocurre con la mayoría de sus películas, Oscar Menéndez realizó Primer Cuadro gracias a su relación con una organización político-cultural, su práctica histórica, la concretó con la familia Vanegas Arroyo quien ofreció casa, vestido, sustento y preparación física a los expedicionarios del Granma, libertadores de Cuba. 

La estrategia de comunicación característica del director de Primer Cuadro, consiste en tomar distancia crítica a partir de los trabajos de la Peña Morelos. La construcción de un sujeto social reflexivo enfrenta los vicios propios de un hábitat de trabajadores pobres, sujetos a explotaciones diversas, al deterioro de sus viviendas y a conflictivas relaciones sociales con desempleados y marginados. Sobre esta base, los talleres de manufactura en situación agónica, actualizan la tradición originaria de emigrantes que nombraron las calles con los oficios muy diversos que todavía practican. Singular importancia tiene en la película el testimonio de Arsacio Vanegas Arroyo, entrenador físico de los expedicionarios del Granma, el Ché, Camilo Cienfuegos, Fidel y demás revolucionarios cubanos, e impresor con su hermano Blas y sus hermanas Irma y Joaquina, habitantes aún de la casa donde se conservan importantes tesoros de historia revolucionaria. En alto contraste, los registros de los viciosos a punto de morir recargados en el muro calientito de una gran panadería, para dejar sitio a quienes están en lista de espera. Y claro, las mujeres en su heroica vida cotidiana, los jóvenes esperanzados en la superación de la precariedad y la arena de box donde, por cierto fue presentada por primera vez Primer Cuadro, testimonio de la vida difícil de una región ahora orientada como escenografía de los lujos y el ocio de expropiadores protegidos por el gobernante en turno.                                           
Alberto Híjar Serrano *2


Fuentes de Información: *2 Ediciones Pentagrama*1 Cineteca Nacional.