jueves, 22 de agosto de 2013

Los Rollos Perdidos

Dirección: Gibrán Bazán
Fotografía: Ingmar Montes. 
Edición: Francisco García. 
Narrado por: Daniel Giménez Cacho
Entrevistas: Jorge Ayala Blanco, Nicolás Echevarría, Susana López Aranda, Alfredo Gurrola, Oscar Menéndez, Humberto Campos, Juan Jiménez Patiño, Laura Gorham, Juan Muñoz Ravelo, Cecilia Rascón, entre otros.  
Producción: Harumy Villarreal. 
Produce: Xibalba Films -Marsash Producciones Francisco García-Adán Dimínguez-Ingmar Montes
Año: 2012
País de producción: México
Duración: 92 min.









Los rollos perdidos, es el primer documental de la historia de México que aborda el tema del incendio de la Cineteca Nacional ocurrido el 24 de marzo de 1982, así como el posible destino de las filmaciones que realizó el cineasta Servando González,  con ocho cámaras de 35 mm, el 2 de octubre de 1968, en Tlatelolco.

En la producción, resultado de más de cinco años de investigación del director, el periodista Gibrán Bazán, y narrada por el actor Daniel Giménez Cacho, participan con sus testimonios cineastas y especialistas como Nicolás Echevarría, Alfredo Gurrola, Oscar Menéndez, Jorge Ayala Blanco, Raúl Ortiz Urquidi y Susana López Aranda, entre otros.


El documental Los rollos perdidos se ocupa de dos historias en las que está presente la pérdida de valioso material fílmico en la ciudad de México, comenzando con las filmaciones que el cineasta Servando González realizó junto con su equipo el 2 de octubre de 1968 en Tlatelolco, para después centrarse en el incendio del 24 de marzo de 1982 en la Cineteca Nacional y que destruyó una parte importante del material fílmico de México.


En la primera parte del documental, y con base en testimonios de testigos y especialistas, se narra la manera como Servando González fue contratado por la suma de 20 mil pesos por el Gobierno Mexicano, para filmar una manifestación que tendría lugar en la Plaza de las Tres Culturas, y que sería dispersada con mano dura.

El equipo de “Los rollos perdidos” subió después de cuatro décadas a los pisos 17 y 19 de la ex Torre de Relaciones Exteriores, desde donde el cineasta filmó la masacre, utilizando un equipo de ocho cámaras, apoyado por camarógrafos como Ángel Bilbatúa y Alex Phillips, para tratar de recrear lo ocurrido aquel día.

Asimismo se incluyen diversas teorías sobre el destino de esas ocho horas de material filmadas que reunían 14 mil pies de película y que fueron reveladas en los Estudios Churubusco la madrugada del 3 de octubre, evidenciando la costumbre que tenía el entonces Secretario de Gobernación, Luis Echeverría, de registrar cualquier acontecimiento en cine.

La segunda parte de Los rollos perdidos se centra en el incendio del 24 de marzo de 1982 en la Cineteca Nacional, ubicada en Churubusco y Tlalpan, y en los testimonios de testigos que presenciaron el incendio y las explosiones ocurridas ese día

Se da cuenta también de la riqueza del acervo que se guardaba en el recinto y se da voz a especialistas que formulan diversas teorías para explicar lo ocurrido y que van desde la explosión de los tanques de gas de una cafetería, sabotajes, material de nitrato, mostrando ante todo la confusión que prevalece con respecto al tema.

Asimismo se incluye la versión del investigador Jorge Ayala Blanco, quien se centra en la misteriosa e inexplicable primera explosión que ocurre desde detrás de la pantalla de la Sala Fernando de Fuentes, donde supuestamente no existía nada almacenado.

Fuentes de información: Revista Toma



1 comentarios:

Bridal saree dijo...

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