viernes, 11 de mayo de 2012

Amargos

Dirección: Iñaki Moulian
Guión: Iñaki Moulian
Producción: Verónica Lyon
 Fotografía: Jorge Pérez de Arce, Iñaki Moulian, Cristobal Durán
Montaje: Germán Ovando                         Música: Luis Alvarez
Sonido: Alfio Yori, Alejandro Contreras
Produce: Etnográfica Films 
Formato: HDCAm, Color.
Web oficial: Amargos
País de producción: Chile
Año: 2010
Duración: 68 min.










Sinopsis

En una pequeña localidad del sur de Chile, los habitantes se ven enfrentados a la llegada de la modernidad: una empresa maderera y la pesca industrial amenazan la vida tradicional, no sólo por los cambios propuestos, sino también por la destrucción medioambiental que se avecina. Mientras eso pasa una mujer se refugia en su microcosmos vegetal aunque todo su mundo pende de un hilo...

Extracto de entrevista a Iñaki Moulian por Colectivo Miope.

La noción concreta, y férrea incluso, que se pueda tener de este método, el documental (por la frescura y ambigüedad que experimenta cada tanto en tanto) va liquidando su limitado y pretérito perfil asociado a “solo” dar cuenta de la realidad, hoy puede, y lo hace cada vez más, autoconfigurarse en cada ejecución fílmica deviniendo mucho mas compleja su definición. Hoy siento que cualquier lectura podría, con voluntad, ingresar en la propia lógica de cada metraje, en las propias profundidades que cimentaron el proceso, con el propio recorrido formativo y motivacional de sus realizadores: así me pasa con Amargos y muchos documentales más, donde la historia o la ventana hacia una determinada situación real, puede sino ser una tremenda oportunidad de inmersión en problemáticas plagadas de aristas, válvulas facilitadoras de más interrogantes y mayor sensibilidad en su visionado.      


¿Puede o debe un documental (o cualquier manifestación audiovisual), enfrentado a situaciones donde está en pleno la disyuntiva de la dignidad humana, la calidad de vida, el entorno, intereses múltiples y enfrentados, subterráneos (algo agotadoramente holístico), puede o debe cambiar algo?, ¿entregar algo, cuestionar algo, mejorar algo, movilizar algo, hacer algo, poco o mucho? Es complejo, no lo sé. Solo sé que cualquier vivencia ajena que pasa por la experiencia de una invasión de vasta inversión, adquiere una complejidad propia y abrumadora solo por el hecho de ser presenciada, articulada y/o narrativizada. Hay mucho en juego para todos.     

1. AMARGURA  

La ingrata concordancia entre el nombre de la localidad y la sensación de impotencia provocada por la invasión de los emprendedores, es todo un hallazgo, o tal vez una amarga sincronía, ¿Cómo llegaste a  identificar en Amargos (el poblado) una historia viable para documentar? ¿Cuál era el elemento puntual que te motivó a hurgar esta realidad luego de investigar la problemática?      

Mi llegada responde a una cuestión casualmente buscada. En principio el proyecto iba a otro lugar, un lugar más extenso, menos definido. Una idea primaria que tenía relación con los llamados “hombres del mar”, con la idea mítica de habitar el mar en el sentido profundo del término. Rápidamente me dí cuenta que para retratar la “cultura del mar” era mejor ver la tierra donde habitan los pescadores y sus familias, sus ritos y bailes. Retratar la tierra que los sujeta, en donde plantean concretar sus sueños. Amargos es quizás la caleta más antigua de la Bahía de Corral, donde esta el santo más antiguo, que lleva la procesión de San Pedro.      

A este lugar llegué caminando una tarde luego de hablar con algunos pescadores de Corral, un pueblo cercano, a veinte minutos de Amargos. Algunas veces había pasado por el lugar pero nunca me detuve antes, nunca me di el tiempo que quedarme a observar lo evidente que resultaba la disputa entre las montañas de chip y las casas. Fue un hallazgo brutal, darme cuenta que la caleta más tradicional y antigua era un lugar destinado a la muerte. Un espacio donde los conflictos se mostraban en una gigantesca polaridad. En Amargos existe la amarga sincronía de dos mundos opuestos y enfrentados. 

Una historia en que ya podemos suponer cual será el ganador. Eso no importa. El deber de un documentalista no esta en evidenciar lo que ya sabemos sino en transformarse en un conservador de memoria, en un reproductor fiel de los elementos culturales dispuestos en este espacio destinado a desaparecer… Alguien debe evidenciar la existencia…



Fuentes de información: Cine Chile, Entrevista completa a Iñaki Moulian por Colectivo Miope publicada en Cine Chile.



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