lunes, 29 de agosto de 2011

Mr. Death - The Rise and Fall of Fred A. Leuchter, Jr.

Título original: Mr. Death: The Rise and Fall of Fred A. Leuchter, Jr.
Dirección: Errol Morris
Producción: Dorothy Aufiero, David Collins, Errol Morris, Michael Williams
Intervien: Fred A. Leuchter, David Irving, Ernst Zündel
Musica: Caleb Sampson
fotografía: Peter Donahue
Montaje: Karen Schmeer
Distribución: Lions Gate Films
Idioma: Inglés con subtítulos en castellano.
País de producción: USA
Año: 1999 
Duración: 91 min.












Domadores de leones, dueños de cementerios de mascotas, condenados a muerte, diseñadores de robots, el mismísimo Stephen Hawking... Los personajes predilectos del documentalista estadounidense Errol Morris nunca son menos que excéntricos, hombres y mujeres fuera de norma, cada uno excepcional a su manera y a los que su cámara examina cuidadosamente, sin prejuicios, pero también sin miramientos. A esa peculiar colección de la fauna humana Morris ahora acaba de sumar su presa más bizarra, Fred A. Leuchter Jr., un ingeniero norteamericano especializado en la construcción y reparación de sillas eléctricas, horcas y cámaras de gas, que también cobró triste notoriedad como uno de los defensores de la teoría de la inexistencia del Holocausto. A este monstruo con aspecto de beatífico vendedor de electrodomésticos, Morris le dedicó su nueva película, Mr. Death: The Rise and Fall of Fred A. Leuchter Jr., que ya provocó arduas polémicas cuando se presentó en enero en el Festival de Sundance y que hace unos días se convirtió en uno de los puntos más altos de la Berlinale 2000.

Viendo la película, parece difícil coincidir con Mark Singer, un colega de Morris (su documental Dark Days fue otra de las sensaciones del último Sundance), que en un artículo de la revista The New Yorker se preguntaba si Mr. Death no podía provocar cierta simpatía por un personaje tan siniestro como Leuchter. Es verdad que el film de Morris no se preocupa por demonizar a su protagonista, pero realmente no necesita hacerlo. Simplemente con dejar que el entrevistado cuente la historia de su vida y lo que él considera que son sus más altos logros científicos, Mr. Death... se convierte en un film que va mucho más allá del mero reportaje y que, poco a poco, gracias a la inteligentísima construcción de su relato, termina siendo una reveladora reflexión sobre lo que la ensayista alemana Hanna Arendt (en relación con el juicio a Adolf Eichmann) llamaba "la banalidad del Mal".

A primera vista, se diría que el señor Leuchter es un pequeño hombre común, un técnico como cualquier otro, dedicado a conciencia a perfeccionar el trabajo que ama, que resulta ser nada menos que el de proporcionar la muerte más rápida y eficaz a un condenado. Hijo de un guardia de prisión, ya de chico Leuchter solía jugar en la cámara de la muerte, alrededor de la temida silla eléctrica, lo que le permitió comprobar --según sus propias palabras-- "que a veces la carne se quemaba demasiado". Fue así como ya de grande dedicó todos sus esfuerzos a construir una silla que hiciera de la ejecución un acto "más humano" (sic). Con el orgullo de quien considera que lo que han fabricado sus propias manos es de la mejor calidad, Leuchter invita a Morris a ingresar a su laboratorio (convenientemente ubicado en el sótano de su casa) donde exhibe la vieja silla eléctrica de la penitenciaría de Delaware y las sensibles mejoras que le introdujo a ésta y a otros modelos similares, realizados por simples aficionados o incluso por los propios convictos.

El mismo Morris confiesa que él fue el primer sorprendido cuando su fama fue creciendo y empezó a ser convocado por otros estados, donde la pena de muerte se efectuaba con diversos métodos (la cámara de gas, la horca), que él no conocía, pero que se dedicó a estudiar y por supuesto también a perfeccionar. Su máximo logro fue la "máquina de inyección letal", diseñada a la manera del sillón de un dentista, en la que el condenado podía ver televisión o escuchar su música predilecta mientras el veneno iba haciendo efecto.

Fumador empedernido y cafeinómano impenitente (100 cigarrillos y 40 tazas de café por día), Mr. Leuchter pasó paradójicamente del apogeo al descrédito y la vergüenza pública cuando en 1988 se convirtió en una suerte de asesor científico de Ernst Züdel, un canadiense enjuiciado por ser uno de los más tenaces negadores de la existencia del Holocausto. Contratado por Züdel y convencido de ser el único auténtico especialista en su área, Leuchter viajó --¡en su luna de miel!-- a los campos de concentración de Auschwitz y Birkenau, de donde extrajo clandestinamente (mientras su flamante mujer oficiaba de campana) fragmentos de los muros de las cámaras de gas, con la intención de probar "científicamente" la inexistencia de restos de cianuro.

 El "Leuchter Report" lo hizo tan célebre entre las tropas neonazis como impopular para el resto del mundo, incluso para aquellos mismos funcionarios del sistema penitenciario de Estados Unidos para los que Leuchter anteriormente había perfeccionado a satisfacción sus cámaras de la muerte. Aislado, sin trabajo, reconocido solamente por esos mitines neonazis en los que recibe el aplauso de la platea leyendo sus conclusiones "científicas", Leuchter no tardó en ganarse el divorcio de su esposa (de quien en el film se escucha sólo su triste voz en off) y el repudio de una sociedad que, irónicamente, hasta poco tiempo antes le había pagado por hacerse cargo del trabajo sucio.

Nada de esto, sin embargo, parece haber minado la confianza en sí mismo de Leuchter, que sigue creyendo que su especialidad está por encima de los juicios políticos y morales y que al final del film se lamenta --con una sonrisa que no oculta su desilusión-- de que ya nadie quiera comprarle sus sillas eléctricas, por un precio que a él le parece módico para la incuestionable eficacia y calidad del producto.

Trailer:



Fuentes de información: Artículo de Luciano Monteagudo para Página 12, Wikipedia, Documaniático, Patio de Butacas (info y descarga directa).

domingo, 21 de agosto de 2011

Memoria iluminada - Alejandra Pizarnik


Título original: Memoria iluminada: Alejandra Pizarnik
Dirección: Virna Molina, Ernesto Ardito
Guión: Virna Molina, Ernesto Ardito
Producción: Virna Molina, Ernesto Ardito, Canal Encuentro
Animaciones: Virna Molina
Fotografía: Virna Molina, Ernesto Ardito
Montaje: Virna Molina, Ernesto Ardito
Intervienen: Carmela Direse Rojo, Isadora Ardito, Nika Ardito, Vaneza Molina (voz de Alejandra)
Distribución: Canal Encuentro
Idioma: Castellano
Año: 2011
País de producción: Argentina       
Duración: Cuatro capítulos de 30 min.








"La vida juega en la plaza/ con el ser que nunca fui/ y aquí estoy// baila pensamiento/ en la cuerda de mi sonrisa// y todos dicen esto pasó y es// va pasando/ va pasando/ mi corazón/ abre la ventana// vida/ aquí estoy// mi vida mi sola y aterida sangre/ percute en el mundo.// pero quiero saberme viva/ pero no quiero hablar/ de la muerte/ ni de sus extrañas manos", escribió Alejandra Pizarnik en su poema "La de los ojos abiertos" incluido en el libro La última inocencia (1956). Y alrededor de la vida y la obra de esta inigualable artista gira el documental de cuatro capítulos Flora, ese ser imperfecto.

La paradoja de la figura de Alejandra Pizarnik es en el mismo acto que decide borrarse del mapa, ponerle punto final a su historia, se encierra el punto de partida de muchos que deciden explorarla. Es cierto que en su obra poética, Alejandra no deja de poner en tensión la relación entre la vida y la muerte pero lo hace con tal maestría que a penas deja ver los insumos de su vida personal. Ese mundo privado al que decidió dedicarse por completo.

En Memoria Iluminada, los guionistas y realizadores Virna Molina y Ernesto Ardito encaran la tarea de contar la vida de los artistas de los ´60 considerados revolucionarios y  reúnen figuras de la talla de Raymundo Gleyzer, Alejandra Pizarnik, Paco Urondo y Haroldo Conti. Este segundo segmento dentro del ciclo se divide en cuatro capítulos, de los cuales la semana pasada se emitió el primero (“Flora, ese ser imperfecto”) y del que restan tres más (“Los años felices”, “El retorno” y “Final de juego”) que cuenta la historia de la poetiza desde su infancia hasta su suicidio en 1972.



Más que reforzar la idea de su aparente camino a la autodestrucción, cuenta el director Ernesto Ardito que la idea fue romper con esta atracción macabra que sobrevuela y dar a conocer un perfil más humano vinculado con su vida. "Las cosas que se conocen porpularmente de ella es el suicidio, los motivos y circunstancias por los que la artista llega a ese punto. Incluso hay quienes la leen para encontrar en su obra referencias a este hecho, porque en su literatura hay cierta recurrencia al tema de la muerte y la infancia. Se generó cierta tendencia que aborda a Pizarnik desde el lado de lo macabro. Pero su obra es mucho más profunda que eso y el origen de su obra no puede estar en su final, así que nos pusimos a reconstruir su universo creativo."




Como en el caso anterior los realizadores parten desde los principales conflictos de la vida del artista pero abordan también el contexto de ruptura y vanguardia de los años ´60 y ´70.  Aunque Alejandra significó un desafío particular, "a diferencia de otros documentales donde utilizamos muchos documentos y material de archivo trabajamos mucho las reconstrucciones. Acá filmamos absolutamente todo pero no desde el sentido clásico sino que el público se mete en el túnel del  tiempo desde una mirada subjetiva del personaje. Se relata desde el testimonio de sus amigos pero también desde sus diarios personales, las imágenes van jugando desde el interior de su imaginario. La percepción del mundo de Pizarnik era muy sentida. Su vida era tan privada, tan hacia adentro en un momento de ebullición. Por ejemplo, a nivel político, ella no estaba vinculada con nadie sin embargo su obra era en esencia revolucionaria porque proponía romper con un montón de preconceptos sociales."

Y es en este sentido “Los años felices”, el segundo capítulo que se emitirá el jueves a las 21, queda demostrado no sólo que fue una mujer revolucionaria para su época sino que también revolucionó la vida de los suyos (los grandes referentes culturales del país). Cuenta Ardito "que tuvo una amistad muy profunda con Julio Cortázar y con Silvina Ocampo. Al contar la vida de Alejandra también estamos armando un fresco de un período cultural. Del 60 hasta el 64 ella se fue a París, que en ese entonces era  el lugar donde había que estar. La experiencia allí potenció su obra pero también la de sus pares. Convivió con el existencialismo, lo que quedaba del surrealismo y con artistas latinoamericanos como Cortázar y Octavio Paz, que impregnaban todo ese clima con su compromiso político." Recién cuando retornó a Buenos Aires comenzó a habitar más su mundo paralelo, ese que había construido, con el que lidiaba mejor. Y cuando comenzó a fugarse asiduamente sería Cortázar, su amigo, el que desde París se lo reprocharía "no te acepto así, no te quiero así, yo te quiero viva, burra, y date cuenta que te estoy hablando del lenguaje mismo del cariño y la confianza, y todo eso, carajo, está del lado de la vida y no de la muerte."





Capítulo 1: “Flora, ese ser imperfecto”



Capítulo 3: “El retorno”  





Ver Capítulo 01 en: VimeoYoutube
Ver Capítulo 02 en: Vimeo,  Youtube
Ver Capítulo 03 en: VimeoYoutube
Ver Capítulo 04 en: VimeoYoutube

Fuentes de información: Artículo de "El Argentino", Patio de Butacas (info y descarga directa), Blog de Ernesto Ardito.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Checkpoint Rock

Dirección y guión: Fermín Muguruza, Javier Corcuera. 
Ayudante de Dirección y Traducciones: Fidda Hammod
Producción: Antón Reixa, Ricardo González. 
Dirección de producción: Gonzalo de Castro
Fotografía: Jordi Abusada. 
Operador de cámara: Mariano Agudo
Montaje: Martin Eller. 
Sonido: Juan Manuel López, Angel G. Katarin
Distribuidora: Barton Films.
País de producción: España. 
Año: 2009.
Duración: 70 min. 









Es un motivo de orgullo comentar una producción propia de tanto calado, y que debería exhibirse por todas las pantallas del mundo para dar a conocer la vitalidad de la resistencia palestina frente a la cultura de la muerte que pretende imponer Israel en los territorios ocupados. La música se convierte en la metáfora ideal para recordar que un pueblo que canta no muere, porque mientras haya algo que transmitir el sentimiento de nación se mantendrá vivo en el corazón de cada refugiado. «Checkpoint Rock» es una lección de esperanza colectiva, de armonía interna frente a los ataques externos. Un magistral documental que aúna a la perfección la fuerza de la razón con la emoción contagiosa, provocando que el espectador no pueda permanecer impasible ante un espectáculo en el que la vida del artista peligra.

Seguramente Fermin Muguruza y Javier Corcuera podrían hacer un segundo documental siguiendo las trayectorias de los participantes en «Checkpoint rock» y sus familias, mucho más aún de conseguir burlar la prohibición de filmar en Gaza. En el montaje acabado ya se alude a la suerte corrida por uno de los miembros del disperso cuarteto Ayman Pr y los suyos, con la muerte de su padre durante los últimos bombardeos. Pero como decía el poeta Mahmoud Darwish, alma mater e inspirador de la canción palestina, en su país todavía hay gente que muere de forma natural y no porque le quiten la vida de forma violenta. Es un lema regenerador recogido durante su entierro, con cuyas impresionantes imágenes se abre la película. Sus palabras fluyen desde ese momento por todo el metraje hasta culminar en el homenaje final, con un interpretación de Le Trio Joubran en la que estos virtuosos del «oud» parecen entrar en trance y llevarnos hasta el climax de la fusión total entre el texto y la música.

«Checkpoint Rock» impacta mucho más que el trabajo previo de Fatih Akin «Cruzando el puente: Los sonidos de Estambul», porque en Palestina la música árabe se desarrolla en un contexto de pura supervivencia, y a nada que se traslade allí un estudio móvil de grabación se registran actuaciones llenas de verdad en las que surgen a cada paso las voces de la calle. La película abunda en testimonios mágicos, unos hablados otros cantados, aunque cuando se rapea ya no hay diferencia entre una cosa y otra. El portavoz del grupo de hip hop Dam parafrasea a Public Enemy, que decían que el rap afroamericano era la CNN de la calle, añadiendo que el rap palestino es la Al Jazeera de la calle. Este mensaje que parece un grito de protesta tiene también su vertiente cotidiana, que se vuelve más intimista gracias a la música, y así, en pleno recital instrumental de Habib Al-Deek se aprecian los ecos de los niños que juegan fuera de campo, componiendo un tan bello como conmovedor apunte del natural.
No hay un solo minuto que sobre en «Checkpoint Rock», donde cada intervención está más que justificada, y eso diferencia el proyecto de Fermin Muguruza y Javi Corcuera de los que habitualmente se exhiben en las salas de cine. Cómo no enamorarse del descaro y la gracia innata de la raperita Safaa Arapiyat. Cómo no sobrecogerse con el sentido estribillo entonado por Shadi Al-Assi cuando dice «volveremos a nuestra tierra, volveremos a Jerusalén». Ellos tienen la paz, se la han robado. Basta con ver las imágenes del puerto de Acre, casi salidas directamente de un cuento de Las Mil y Una Noches. ¿Quién puede destruir tanta belleza? ¿Quién puede callar la expresión de un pueblo tan profundamente libre?*1

Sabreen, considerados padrinos de la música palestina, quiere decir pacientes. Una de sus canciones se basa en el poema “Sobre un hombre” de Mahmud Darwish.

Le pusieron una cadena en la boca
Le ataron las manos a la roca de los muertos
Y le dijeron asesino.
Le robaron su comida,
Su ropa y sus banderas
Encerrándolo en la celda del condenado.
Y le dicen ladrón.
Le expulsaron de todos los puertos
Le arrebataron a su pequeña amada
Y luego le dijeron refugiado.
Tú que tienes los ojos y las manos ensangrentadas,
La noche tiene vida breve
La celda de detención no dura para siempre
Ni los eslabones de ninguna cadena.
Nerón murió, Roma sobrevivió
Resiste con sus propios ojos
Y las semillas de una seca espiga
Llenarán el valle de trigo.*2



Ver Youtube en V.O.S.E.
Ver Youtube en V.O.S.E.
Ver en Naranjas de Hiroshima Tv.

Fuentes de información: *1 Artículo de Mikel Insausti publicado en GARA, Extracto del artículo de Belén Hernández Molina publicado en Al-Qafila.Gracias al trabajo en equipo en la corrección, ampliación y sincronización de los subtítulos de l@s miembr@s de los foros Rebeldemule y Patio de Butacas, donde además puedes encontrar el documental en descarga directa.

lunes, 8 de agosto de 2011

Quien Dijo Miedo

Título original: QUIÉN DIJO MIEDO, honduras de un golpe…
Guión y Dirección: Katia Lara
Producción: Carlos del Valle, Katia Lara
Cámara: Andrés Papousek, Carlos del Valle, Oscar Estrada, Katia Lara, Rodolfo Espinoza
Colaboración de imágenes: Cesar Silva,Gerardo Aguilar, Ángel Palacios, Claudia Jardim, Gianni Beretta
Asistencia de Producción: Irene Yague, Andrés Papousek, Tatiana Lara
Delegado producción en Argentina: Pablo Spatola
Montaje: Fernando Nogueira, María Cabrejas, Katia Lara
Dirección y mezcla de sonido: Gerardo Kalmar
Edición de sonido y SFX: Pablo A. Orzeszko
Corrección de Color: Ada Frontini
Música original: Carlos del Valle
Temas musicales banda sonora: Yeco Hernández, Karla Lara, Grupo Abiayala                                                    
Gestión y Administración: Tatiana Lara
Formato final: HD
Producido por: Terco Producciones (Honduras), INCAA (Argentina).
Con apoyo de: Artistas en Resistencia (Honduras), Programa Arte y Cultura de HIVOS (Holanda), Iglesia de La Santa Cruz (Argentina), Asociación de Realizadores Integrales de Cine  
País de producción: Honduras - Argentina
Año: 2010
Duración: 90 min.
Web oficial: Quien Dijo Miedo
Licencia: Quien dijo miedo by terco Producciones is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike 3.0 Unported License.



Actualmente la directora Katia Lara se encuentra en la Argentina en carácter de exiliada luego del brutal golpe de estado en Honduras contra el Presidente Manuel Zelaya Rosales, quien fue secuestrado por el ejército y expulsado del país.

La directora cuenta que “ha sido fuerte y doloroso este proceso. Hemos perdido compañeras y compañeros valiosos, el exilio no estaba en nuestro horizonte. Pero también ha sido una tremenda inyección de razones para continuar luchando por la refundación de Honduras a través de una Asamblea Nacional Constituyente, para seguir creyendo en una Latinoamérica unida por la solidaridad y la dignidad.” Para ella “no hay democracia en un país donde miles de hombres y mujeres elegimos todos los días entre la indefensión y el exilio. Hoy tengo el privilegio y la responsabilidad de contar nuestra historia de resistencia pacífica.” Y agrega que “la movilización latinoamericana frente a los hechos en Honduras debe crecer y fortalecerse para obligar a los gobiernos del mundo a actuar en consecuencia con el anhelo de sus pueblos en lugar de hacerlo a favor de los intereses imperialistas.”

(...)

René es hondureño, sindicalista, admirador de Francisco Morazán y actor amateur. Previo al golpe de estado, René trabajaba en una serie de spots televisivos para promover una consulta de opinión en la que el pueblo decidiría la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente. La madrugada del 28 de junio, en lugar de consulta popular, se da un brutal golpe de estado contra el Presidente Manuel Zelaya Rosales, quien es secuestrado por el ejército y sacado del país.

Quién dijo miedo sigue al pueblo hondureño en resistencia de la mano de René, quien desde el primer día se integra al Frente Nacional de Resistencia contra el golpe de estado. Así conocemos este tramo de la historia de un pueblo que finalmente despierta y se resiste a continuar siendo el laboratorio de ensayo de los Estados Unidos en contra de los procesos de cambio en América Latina.

Las Naciones Unidas unánimemente condenan el golpe. Honduras es expulsada de la Organización de Estados Américanos (OEA). La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) concluye en su visita al país que es urgente restituir al Presidente Zelaya para detener las violaciones a derechos humanos.

Quién dijo miedo saca a la luz las barbaridades que la dictadura de Roberto Micheletti ha ocultado tras el cerco mediático. Cada día, durante seis meses, la Resistencia se manifiesta pacíficamente a nivel nacional y se fortalece a pesar de la represión: detenciones ilegales, golpizas, mentiras, tanquetas, toques de queda, asesinatos, desapariciones, estado de sitio, allanamientos, cierre de medios, amenazas de muerte. Después de dos dramáticos intentos de regreso, Manuel Zelaya aparece sorpresivamente en la Embajada de Brasil que, cercada por el ejército hondureño, se convierte de su cárcel por cuatro meses. A René no le queda más remedio que seguir luchando desde el exilio.

El 29 de noviembre de 2009 los golpistas montan un show electoral para legitimar a su nuevo dictador: Porfirio Lobo. Zelaya abandona el país el mismo día en que Lobo toma posesión.

El Frente de Resistencia Popular –FNRP- se propone continuar el proceso sin retorno abierto con el golpe hacia la Asamblea Nacional Constituyente y la refundación del país. El mundo está alerta. El experimento estadounidense puede repetirse.*1



Fuentes de información: *1 Artículo publicado en Revista Zoom, Quien Dijo Miedo.

lunes, 1 de agosto de 2011

Inside Job

Título original: Inside Job
Dirección: Charles Ferguson
Producción: Charles Ferguson, Audrey Marrs
Música: Alex Heffes
Fotografía: Svetlana Cvetko, Kalyanee Mam
Montaje: Chad Beck, Adam Bolt
Narrador: Matt Damon
idioma: Inglés con subtítulos en castellano.
País de producción: Estados Unidos
Año: 2010
Duración: 120 min.











‘Inside Job’ es un documental necesario, pues, aunque muchas de las cosas que contiene ya las conocíamos por otros medios, sirve para explicarlas de manera más clara y añade muchas que se desconocían. Es un documental terrorífico, tanto por ver la situación en la que estamos y a la que podemos llegar, como por la constatación de las medidas absurdas que se han tomado y de las atrocidades que se han permitido. Es incluso un documental ameno, que invita en ocasiones a recurrir al humor aunque sea como alivio. Y es, sobre todo, un documental que te enciende, que te conmueve, que te sacude. Si a las películas de ficción les pedimos que no nos dejen indiferentes y que nos hagan sentir, con este film tenemos claro que nos satisfará en esos sentidos. 

La realidad que se refleja en esta película es tan poderosa que hace pensar que ‘Inside Job’ no tiene ningún mérito como documental, pues lo retratado en él posee toda la fuerza necesaria para conmovernos como lo hace. Sin embargo, al igual que ocurre con la ficción, no sólo hay que partir de una buena historia, también hay que saber contarla. Además de haber sabido elegir el tema y el enfoque, los autores han aportado los siguientes valores cinematográficos a la cinta.

Valores narrativos y didácticos

‘Inside Job’ tiene una construcción muy sencilla y directa, basada en el orden cronológico, y dividida en grandes bloques con títulos de capítulo. La película está armada, además de con datos e información, a base de numerosas entrevistas a personas involucradas o entendidas. Gracias a un inteligente montaje, las entrevistas o la ausencia de ellas —porque muchas veces los carteles de «Fulanito De Tal se negó a aparecer entrevistado en este documental» tienen más efecto que las apariciones— se intercala a la perfección con las aclaraciones. La ironía de la selección musical, así como las caras —véase la primera foto—, dudas o silencios de los implicados que valen un mundo, más que sus palabras, posibilitan incluso el humor.

La explicación del proceso por el que se ha llegado a esta situación es meridiana.
La voz en off del narrador, Matt Damon, se ve ilustrada siempre con imágenes adecuadas, lo que nos lleva a pensar en una tremenda labor de documentación. La capacidad investigativa de los tres firmantes del guión resulta incuestionable, pues no parece que faltase ningún dato ni ninguna mención.*1






Fuentes de información: *1 Artículo completo de Beatriz Maldivia publicado en BlogdeCine, Documaniático, Wikipedia.