jueves, 26 de junio de 2008

5 años de okupacion y autogestion - CSOA Casas Viejas


Título: 5 años de okupacion y autogestion - CSOA Casas Viejas
Autor: CSOA Casas Viejas
Año publicación: 2006
Duración: 72 min

Sevilla, 2002, un grupo de jóvenes okupan una nave abandonada en el barrio del Pumarejo con la intención de rehabilitar el espacio y crear un centro social.

Tras 5 años de okupación, el CSOA Casas Viejas es un espacio de referencia para los movimientos sociales de Sevilla, habiéndose realizado actividades culturales y sociales de todo tipo, además de servir de lugar de reunión, financiación y creación política para diferentes colectivos autónomos.Tras resistir un primer intento de desalojo en marzo de 2006, Casas Viejas se encuentra bajo amenaza teniendo que afrontar un juicio en febrero de 2007. Este video pretende resumir lo que han sido estos 5 años de okupación y lucha, así como difundir la campaña de resistencia contra el desalojo que se está llevando a cabo a día de hoy.


Casas Viejas : cinco años de autogestión en Sevilla

IBÁN DÍAZ , MIEMBRO DE CASAS VIEJAS

Con cinco años a sus espaldas, ha sido clave en la renovación y revitalización del movimiento político autónomo local, al margen de partidos y sindicatos. En febrero se celebrará su juicio.


El espacio que actualmente ocupa Casas Viejas no es el primer centro social que lleva este nombre. El primer CSOA se okupó en el año 2001, una casa de vecinos en el sector San Luís-Alameda del centro histórico de Sevilla. El contexto político en ese momento no era el más propicio. El entorno de la Alameda había acogido a lo largo de los noventa la mayor parte de las propuestas de okupación de la ciudad, y en él se había desarrollado gran parte del movimiento de corte autónomo. Sin embargo el último centro social okupado, Cruz Verde, había sido desalojado en 1995. Existía la idea generalizada de que en Sevilla era imposible la okupación y la resistencia, sobre todo a partir de que los últimos intentos organizados en el barrio de San Bernardo se saldaran en el ‘96 con una fuerte represión.

De la Alameda al Pumarejo

En este contexto aparece el grupo que okuparía Casas Viejas, con edades muy tempranas y cuya experiencia activista, los que contaban con alguna, los vinculaba a la Alameda y a las luchas contra el párking. El centro social nace así con un fuerte vínculo con el anterior movimiento okupa y con las luchas del barrio.

La zona se encontraba en plena efervescencia de un plan de renovación urbana que estaba acabando con la población y las edificaciones tradicionales. Un intenso proceso de expulsión de las clases menos pudientes que iban siendo sustituidas por clases medias-altas. En este momento convivían edificios de vecinos en avanzado estado de deterioro con nuevas promociones de lujo y, sobre todo, con un gran número de viviendas abandonadas.

Desde un principio los ejes principales de la actividad política pasan a ser el desalojo de los vecinos tradicionales del centro histórico y la carestía de la vivienda. Se establecen relaciones con los colectivos del barrio, como la Plataforma para Salvar el Pumarejo, y se promueven okupaciones de vivienda en el centro de Sevilla.

En 2002, se okupa el actual conjunto de naves donde se encuentra actualmente el centro social, junto con un bloque de viviendas anexo en el que viven hoy un par de decenas de jóvenes. Desde este espacio se han apoyado huelgas y encierros, y se han desarrollado todo tipo de actividades, como talleres, jornadas, cine, espectáculos, etc. Actualmente Casas Viejas es el mayor punto de encuentro para malabaristas de toda Sevilla, dadas las condiciones óptimas del espacio para esta actividad, así como un referente en la realización de espectáculos culturales, como teatro y conciertos.

Cinco años

En los cinco años desde la okupación de Casas Viejas se ha pasado del escepticismo total hacia las okupaciones a que existan cuatro espacios sociales okupados plenamente consolidados. Se ha pasado de una situación de cierto aislamiento y marginalidad de la okupación, a tener base social, con presencia en la calle, y una fuerte red de apoyo de asociaciones y grupos centrada principalmente en los barrios del Pumarejo y San Bernardo.

Si ante los primeros desalojos de viviendas okupadas en 2002 se reunían para protestar poco más de una decena de personas, en el último intento frustrado de desalojo, un centenar de solidarios se concentraron de madrugada para evitarlo. Se ha recorrido un largo camino y, junto con el resto de grupos de la ciudad, se ha creado un movimiento sólido.

Encarando el desalojo

Ante la actual amenaza de desalojo, la propuesta es la misma que desde hace cinco años : la resistencia y la desobediencia civil no violenta. Casas Viejas lleva cinco años luchando por la autogestión, por resolver las necesidades de espacios sociales, de vivienda y de trabajo, a través de la acción en primera persona y sin mediadores, y por hacer más grande y más sólido el movimiento político al margen de los partidos y la Administración.

Casas Viejas va a resistir porque es lo justo aunque no sea lo legal, porque no queremos entregar otro solar a los especuladores del barrio y porque queremos demostrar que no vamos a ceder ningún espacio liberado sin plantar cara.

Info via: RebeldeEmule, Diagonal Periodico.

Reacciones:

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola, acabo de leer este post y me ha encantado, lo unico que no puedo ver el video.
Eso de la autogestion es lo que vamos tener que hacer algu dia por que si no, nos van a devorar...

Naranjas De Hiroshima dijo...

Pues por degracia nos borraron recientemente la cuenta de blip.tv, incluyendo todos los videos que alli teniamos, como este, que precisamente tiene licencia libre creative commons, ademas han cerrado tambien recientemente en servidor de video brightcove, donde CrhistieBooks tenia alojando entre otros 300 videos (al menos), este era uno de ellos. Pero bueno este tipo de cosas son ya una costumbre, antes o despues lo tendremos de nuevo online. Seguro.
Por cierto, no hace falta llegar a puntos extremos para almenos intentar "eso de la autogestion".
Un abrazo.
Kinoluiggi